{"id":106,"date":"2021-06-06T11:46:00","date_gmt":"2021-06-06T11:46:00","guid":{"rendered":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/?p=106"},"modified":"2023-03-23T17:05:15","modified_gmt":"2023-03-23T16:05:15","slug":"la-siembra-de-los-numeros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/la-siembra-de-los-numeros\/","title":{"rendered":"La siembra de los n\u00fameros"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Quiz\u00e1 el lenguaje po\u00e9tico sea, en el fondo, el m\u00e1s pr\u00f3ximo a mi concepto<br>personal de lo que es la escritura: el uso de la palabra para perseguir y<br>desentra\u00f1ar el env\u00e9s del lenguaje, el rev\u00e9s del tejido ling\u00fc\u00edstico.<\/p>\n<cite>ANA MAR\u00cdA MATUTE<br><em>En el bosque<br><\/em>(Discurso pronunciado en la RAE, enero de 1998)<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignleft size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"205\" height=\"300\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/PD55-14-NRR-01-205x300-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-107\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Ana Mar\u00eda Matute<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>S\u00f3lo un pie descalzo&nbsp;<\/em>es la obra que Ana Mar\u00eda Matute escribi\u00f3 el a\u00f1o en que nac\u00ed: 1983, pero no ser\u00eda hasta seis a\u00f1os despu\u00e9s, como regalo de cumplea\u00f1os, cuando la le\u00ed por vez primera. All\u00ed estaba Gabriela, esa \u201cni\u00f1a aparte\u201d que perd\u00eda un solo zapato y era considerada por toda su familia como un fastidio. Una ni\u00f1a que no entend\u00eda el mundo, repleto de injusticas, un mundo que por su timidez y por ser la peque\u00f1a de la casa, la miraba por encima del hombro. Pero un d\u00eda en la Biblioteca de Pap\u00e1 descubre c\u00f3mo sumergirse en su mundo imaginario, un lugar en que se siente segura y no juzgada.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde entonces, y para siempre, Ana Mar\u00eda Matute me ha ido acompa\u00f1ando en todos los momentos de la infancia, la adolescencia y edad adulta. Al principio, como le ocurre a Gabriela, la lectura era tambi\u00e9n para m\u00ed un espacio en que encontraba refugio, una casa en remanso de paz y silencio. Gustaba de leer, entonces, como todav\u00eda me sigue ocurriendo, a la hora de la siesta, cuando la casa duerme. Porque a la hora de la siesta, si lees, la casa despierta y puedes recorrer el mundo silente de los pasillos, de la mesa de la cocina, de la terraza\u2026 Despu\u00e9s, pocos a\u00f1os despu\u00e9s, sent\u00ed el deseo de escribir, de hacer aquello que ella, Ana Mar\u00eda Matute, hac\u00eda conmigo: seducirme. Hoy todav\u00eda regreso a su biblioteca (que es mi biblioteca) para adentrarme en&nbsp;<em>Luci\u00e9rnagas<\/em>&nbsp;(la que considero su novela maestra) o en&nbsp;<em>La trampa<\/em>&nbsp;o en&nbsp;<em>La torre vig\u00eda<\/em>&nbsp;o en&nbsp;<em>Los hijos muertos<\/em>&nbsp;o en\u2026 Una gran biblioteca.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras toda esta vida de acompa\u00f1amiento creo que en la mayor\u00eda de las obras de la autora catalana la amistad en la infancia tiene un lugar privilegiado: las amistades del verano, con los nuevos vecinos, con cualquiera en mitad de la guerra, con la nueva alumna e incluso con algunos adultos; supone un encuentro siempre magn\u00e9tico, peligroso, prohibido y leal. Una suerte de binomio que permite enfrentar y compartir lo terrible de la forma m\u00e1s bella posible: con amor. Y ah\u00ed radica, en esta forma po\u00e9tica de justicia \u00e9tica y est\u00e9tica uno de sus rasgos de estilo fundamentales. Nadie se ha adentrado en un bosque, en mitad de la noche, rozando las bombas o al borde de un r\u00edo como Ana Mar\u00eda Matute. Nadie ha descrito la ca\u00edda del sol hasta el oscuro total en una imagen m\u00e1s concisa. Nadie ha tejido la infancia con sus sombras y luces de un modo m\u00e1s hondo. Nadie ha dejado constancia del peligro terrible que, a veces, el mundo bello encierra Y, sin embargo, una esperanza nueva, retornada, sin concesiones, flota en toda su escritura como algo peque\u00f1o, a veces, invisible: una brisa, una puerta abierta, un aroma, la rozadura en la piel\u2026 Siempre im\u00e1genes peque\u00f1as que encierran mundos grandes. Solo eso. Todo eso. Y me sigue fascinando y sigo persigui\u00e9ndolo.<\/p>\n\n\n\n<p>Como hace Gabriela, la ni\u00f1a de&nbsp;<em>S\u00f3lo un pie descalzo<\/em>, que descubre que cuando pierde un zapato o una sandalia algo especial ocurre. Se abre una puerta que solo puede cruzar quien como ella lleva un pie desnudo, una puerta que te lleva a un mundo m\u00e1gico donde todo es posible. He cruzado, para la escritura dram\u00e1tica dirigida a la infancia, en tres ocasiones esa puerta.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Trilog\u00eda de la amistad<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"629\" height=\"347\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/PD55-14-NRR-02.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-108\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/PD55-14-NRR-02.jpg 629w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/PD55-14-NRR-02-300x166.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 629px) 100vw, 629px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El 25 de junio de 2014 en Barcelona, su ciudad natal, a la edad de 88 a\u00f1os falleci\u00f3 Ana Mar\u00eda Matute. Recuerdo ese d\u00eda por la tristeza infinita. Entonces, unos d\u00edas despu\u00e9s, el 10 de julio, el d\u00eda de mi cumplea\u00f1os, el mismo d\u00eda de nuestro primer encuentro, me propuse escribir esta&nbsp;<em>Trilog\u00eda de la amistad<\/em>&nbsp;como s\u00edmbolo de gratitud a lo que su obra significa para m\u00ed como lectora y autora.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo primero que hice fue recuperar un ejercicio que escrib\u00ed en la asignatura Adaptaci\u00f3n Textual que unos a\u00f1os antes hab\u00eda estudiado en la RESAD al amparo de otra mujer faro, Yolanda Pall\u00edn, quien impart\u00eda la asignatura. En \u00e9l ya me propon\u00eda adaptar&nbsp;<em>Los ni\u00f1os tontos<\/em>&nbsp;(1956) de Ana Mar\u00eda Matute, pero reelabor\u00e9 aquel ejercicio acad\u00e9mico para escribir&nbsp;<em>Semillas bajo las u\u00f1as<\/em>, una obra que trata sobre dos ni\u00f1as&nbsp;<em>restavec&nbsp;<\/em>(ni\u00f1as esclavas de Hait\u00ed) y que recibi\u00f3 la beca del IV Programa de Dramaturgias Actuales del INAEM en 2015. Al poco tiempo (si alguien sabe c\u00f3mo medir el tiempo de la escritura) y a partir de su novela&nbsp;<em>Primera memoria&nbsp;<\/em>(1959) escrib\u00ed&nbsp;<em>Lo que vuelve a casa (y otros \u00e1rboles)<\/em>, cuya acci\u00f3n principal transcurre en Nigeria bajo la amenaza del grupo terrorista Boko Haram y que recibi\u00f3 el Premio SGAE de Teatro Infantil en 2017. Y, por \u00faltimo, escrib\u00ed esta obra que nos convoca,&nbsp;<em>La siembra de los n\u00fameros<\/em>&nbsp;que dialoga con&nbsp;<em>Para\u00edso inhabitado<\/em>&nbsp;(2008) de Matute, y que transcurre en un campo de algod\u00f3n en la regi\u00f3n de Lambayeque, Per\u00fa. Con esta pieza recib\u00ed el XXIX Premio de Textos Teatrales dirigidos a p\u00fablico infantil de la Escuela Navarra de Teatro en 2020.<\/p>\n\n\n\n<p>Cualquiera que haya le\u00eddo algunas de estas novelas de Ana Mar\u00eda Matute, no encontrar\u00e1 similitudes argumentales con ninguna de mis piezas, porque nunca me he propuesto adaptarlas, sino habitarlas, dialogarlas, sentirlas para contar mis historias. Pero s\u00ed hay, y de manera muy consciente, algunos recursos est\u00e9ticos de su obra que me siguen interpelando como \u201csus gigantes lejanos, impredecibles y un poco rid\u00edculos\u201d, como \u201caquellos barcos llenos de sucesos y anuncios\u201d o como esos \u201cecos, susurros y chispazos de luz que iban comunic\u00e1ndose unos y otros\u201d. Realidades que esconden otras realidades como en un libro infinito. Y en esta \u00faltima pieza,&nbsp;<em>La siembra de los n\u00fameros,<\/em>&nbsp;adem\u00e1s, Ana Mar\u00eda Matute se deja sentir todav\u00eda m\u00e1s porque la forma dram\u00e1tica se conjuga con el cuento, g\u00e9nero que abon\u00f3 a lo largo de su vida, tambi\u00e9n con gran maestr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero si viajo por las realidades que la realidad m\u00e1gica y ut\u00f3pica de Matute permite vislumbrar, encuentro siempre dos ni\u00f1as. Dos amigas en mundos alejados al m\u00edo: Hait\u00ed, Nigeria, Per\u00fa. Y, sin embargo, muy m\u00edos. Quiz\u00e1 sea esta la paradoja de cruzar puertas, de habitar en el umbral que separa (o une) la realidad y la ficci\u00f3n. Estas son las razones previas e \u00edntimas de comenzar a escribir para un p\u00fablico infantil. En verdad, creo que escribo para la infancia para poder volver a sentir aquello que experiment\u00e9 en 1989 cuando le\u00ed a Matute por vez primera: la fuerza de lo sublime.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>La siembra de los n\u00fameros<\/em><\/strong><\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"629\" height=\"388\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/PD55-14-NRR-04.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-109\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/PD55-14-NRR-04.jpg 629w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/PD55-14-NRR-04-300x185.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 629px) 100vw, 629px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>La siembra de los n\u00fameros,<\/em>&nbsp;2020<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><em>La siembra de los n\u00fameros<\/em>&nbsp;responde al esquema cl\u00e1sico del relato de iniciaci\u00f3n que refiere el tr\u00e1nsito de la infancia a la primera madurez. Y lo hace bajo el personaje de Mar\u00eda<span id='easy-footnote-1-106' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/la-siembra-de-los-numeros\/#easy-footnote-bottom-1-106' title='En&amp;nbsp;&lt;em&gt;Semillas bajo las u\u00f1as&lt;\/em&gt;&amp;nbsp;tambi\u00e9n estaba bajo el nombre de Marie.'><sup>1<\/sup><\/a><\/span> (v\u00e9ase la coincidencia del nombre con la autora catalana). Mar\u00eda evoca en primera persona desde el tiempo presente de la acci\u00f3n su infancia y su encuentro con Eli. Ambas, en un mundo hostil, el de la explotaci\u00f3n infantil y los abusos, se ayudan en la consecuci\u00f3n de sus metas: Mar\u00eda acompa\u00f1a a Eli hasta el barco que la llevar\u00e1 a Europa y Eli despierta en Mar\u00eda su deseo de ser profesora, su necesidad de educaci\u00f3n. Este argumento, sencillo, esconde, sin embargo, los paisajes interiores de los personajes que se van, poco a poco, despojando de capas pesadas para, precisamente, ir m\u00e1s ligeras en el viaje de sus deseos. O, en un paralelismo con las matem\u00e1ticas, alcanzar a descubrir el m\u00ednimo com\u00fan m\u00faltiplo que tienen en com\u00fan ambos personajes para el cumplimiento de sus objetivos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando escrib\u00eda esta pieza el entonces presidente de Estados Unidos impuso una pol\u00edtica de migraci\u00f3n inhumana levantando muros reales e invisibles. Imagin\u00e9, entonces, que un tiempo pasado regresaba, las mismas migraciones que desde Europa se hac\u00edan en barco hasta Am\u00e9rica Latina entre los siglos XIX y XX, se produc\u00edan ahora en sentido contrario.<span id='easy-footnote-2-106' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/la-siembra-de-los-numeros\/#easy-footnote-bottom-2-106' title='Esta concepci\u00f3n temporal de \u201ctiempo-todo\u201d que ya encontramos en los primeros fil\u00f3sofos griegos est\u00e1 presente a lo largo de la Trilog\u00eda de la amistad. Un tiempo al que el ser, como en Parm\u00e9nides, es ajeno. As\u00ed las ni\u00f1as de&amp;nbsp;&lt;em&gt;Semillas bajo las u\u00f1as&lt;\/em&gt;&amp;nbsp;pueden adelantarse al terremoto de Puerto Pr\u00edncipe y escapar mar adentro o en&amp;nbsp;&lt;em&gt;Lo que vuelve a casa (y otros \u00e1rboles)&lt;\/em&gt;&amp;nbsp;en que las ni\u00f1as pueden viajar a trav\u00e9s de las l\u00edneas imaginarias de los mapamundis.'><sup>2<\/sup><\/a><\/span> Si bien es cierto que la migraci\u00f3n peruana a partir de 2005 a Europa (principalmente Espa\u00f1a y Portugal) no se produce a trav\u00e9s de este transporte, s\u00ed lo es que el porcentaje mayor de personas migrantes lo siguen ocupando las mujeres, pobres y j\u00f3venes entre 15 y 29 a\u00f1os.<span id='easy-footnote-3-106' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/la-siembra-de-los-numeros\/#easy-footnote-bottom-3-106' title='As\u00ed lo explica Erika Ruiz Sandoval (investigadora del Instituto Universitario de Estudios Europeos (IUEE) de la Universidad Aut\u00f3noma de Barcelona (UAB) y profesora del Instituto Tecnol\u00f3gico Aut\u00f3nomo de M\u00e9xico) en su art\u00edculo \u201cLatinoamericanos con destino a Europa: migraci\u00f3n, remesas y codesarrollo como temas emergentes en la relaci\u00f3n UE-AL\u201d, publicado en el Instituto Complutense de Estudios Internacionales en 2006.'><sup>3<\/sup><\/a><\/span> As\u00ed, investigando en las relaciones migratorias entre los distintos continentes es que compuse el marco pol\u00edtico para Eli. Y este es el momento en que comparten la idea del viaje.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"191\" height=\"223\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/injusticia.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-110\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote has-text-align-left\"><blockquote><p>Vuelve a ser de noche, otra vez, y en el techo ning\u00fan cuadro de luz.<br>Nadie vendr\u00e1 por m\u00ed.<br>Intento dormir, pero la pesadilla de mi cabeza sigue ah\u00ed.<br>Miles de rayas cruzando los ojos de mi t\u00eda.<br>Lloro, despierto a Eli, no lo puedo evitar.<br>Estamos calladas con la respiraci\u00f3n contenida como queriendo o\u00edr otras voces, otros silencios.<br>Nada.<br>Nadie.<br>Solo nosotras bajo un cielo de estrellas.<br>MAR\u00cdA. \u2013 Entre el pecho y la garganta tengo un pu\u00f1ado de piedras.<br>\u00bfA ti te pasa?<br>ELI. \u2013 \u00bfQuieres venir a Europa?<br>MAR\u00cdA. \u2013 Quiero ir a la escuela, Eli.<br>Quiero estudiar matem\u00e1ticas como antes.<br>Quiero que se me quite este dolor de espalda.<br>Quiero\u2026<br>ELI. \u2013 Las ni\u00f1as no vamos a la escuela.<br>Qu\u00edtate eso de la cabeza.<br>MAR\u00cdA. \u2013 \u00bfNo oyes lo que dicen algunas mujeres?<br>Muchas ni\u00f1as no llegan.<br>Pasan hambre, fr\u00edo.<br>Otras son enga\u00f1adas.<br>\u00bfSabes nadar?<br>ELI. \u2013 Tengo un sue\u00f1o.<br>[Pero no es f\u00e1cil contar los sue\u00f1os, pienso.<br>Pienso, pero no se lo digo.]<br>Y muchas razones.<br>[Que se hacen ovillo y no encuentro el primer hilo.]<br>Tengo que aprovechar ahora que soy peque\u00f1a.<br>A las ni\u00f1as no nos echan si vamos solas.<br>MAR\u00cdA. \u2013 Cuando llegamos a la caba\u00f1a, te esper\u00e9, pero no sal\u00edas.<br>ELI. \u2013 Me ir\u00e9, cualquier d\u00eda, me ir\u00e9\u2026<br><em>Cualquier d\u00eda<\/em>, son las palabras con las que Eli termina las conversaciones.<br>Al decirlas yo veo que se le enciende una llamita en el coraz\u00f3n.<br>Se lo digo.<br>MAR\u00cdA. \u2013 Me deslumbra la llama de tu coraz\u00f3n.<br>ELI. \u2013 \u2026<br>MAR\u00cdA. \u2013 \u00bfQu\u00e9 le pas\u00f3 a tu madre?<br>ELI. \u2013 \u2026<br>Me mira muy seria, fijamente, pero no dice nada.<br>S\u00e9 que es algo importante, me lo dicen sus ojos.<br>MAR\u00cdA. \u2013 Buenas noches.<br>ELI. \u2013 Hasta ma\u00f1ana.<br>[Decir por decir, me digo.<br>Porque hoy tampoco dormir\u00e9.<br>Las im\u00e1genes de siempre que me llegan al encuentro y me hacen temblar.<br>Para qu\u00e9 so\u00f1arlas si al despertar las tendr\u00e9 sobre m\u00ed, frente a m\u00ed.<br>As\u00ed que aprieto los dientes.<br>Mientras t\u00fa duermes yo aprieto los dientes.]<br>A la ma\u00f1ana siguiente la se\u00f1ora Eulalia ya nos ha dejado el ma\u00edz tostado en el hornillo.<br>Mientras desayunamos, Eli me pregunta.<br>ELI. \u2013 \u00bfSabes escribir?<br>MAR\u00cdA. \u2013 S\u00ed.<br>ELI. \u2013 En Europa todo el mundo escribe, \u00bfverdad? [2020: 31-34].<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Por su parte, Mar\u00eda, desea tener acceso a una educaci\u00f3n (ama las matem\u00e1ticas), una realidad dif\u00edcil en el campo de algod\u00f3n en que trabaja, pues tanto la deserci\u00f3n escolar como el empleo infantil y adolescente son fen\u00f3menos vigentes en el \u00e1rea rural de Per\u00fa hasta d\u00eda de hoy.<span id='easy-footnote-4-106' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/la-siembra-de-los-numeros\/#easy-footnote-bottom-4-106' title='As\u00ed lo demuestra en su estudio pormenorizado Brian Daza en su art\u00edculo \u201cEfecto del aumento de la oferta educativa en la escolaridad y el trabajo adolescente en el Per\u00fa rural\u201d, Revista Peruana de Investigaci\u00f3n Educativa, 2020, n.\u00ba 12, pp.55-88'><sup>4<\/sup><\/a><\/span> En el caso de Mar\u00eda, adem\u00e1s, se cumple algo mayor, consigue ser profesora, otorgando as\u00ed a las ni\u00f1as del campo de algod\u00f3n como ella, el derecho a la educaci\u00f3n, aunque ella nunca tuviera acceso al mismo. Este marco referencial y real me sirvi\u00f3 para imaginar a estos dos personajes. La guerra real de ni\u00f1as reales en el mundo real de hoy y, sin embargo, entre la realidad y la imaginaci\u00f3n transcurre la pieza y transcurren en la pieza los personajes. As\u00ed le comparte su deseo Mar\u00eda a la patrona, una vez Eli ya ha embarcado rumbo a Europa.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"177\" height=\"226\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/regreso.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-111\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote has-text-align-left\"><blockquote><p>All\u00ed de pie, con su mano levantada, me dice que volver\u00e1.<br>Y ah\u00ed guardo para siempre lo m\u00e1s inexplicable de la memoria.<br>Volver\u00e1, s\u00ed, me digo a m\u00ed misma.<br>Mientras el barco se aleja y Eli desparece en el horizonte.<br>Regreso tras la despedida con su cuaderno de dibujos.<br>Regreso al campo n\u00famero setenta y dos.<br>Una luna muy pegada al camino de casa me sigue.<br>Digo casa.<br>Sigo caminando en la noche.<br>Dentro de la garganta un grito de amor y desgarro se va formando.<br>Y su \u00faltimo dibujo latiendo en m\u00ed.<br>En mis pies parece que han crecido alas, porque no los siento.<br>Llego y la se\u00f1ora Eulalia est\u00e1 sentada junto al hornillo.<br><em>\u00bfDe d\u00f3nde vienes, numeritos? \u00bfVienes sola?<br><\/em>Le cuento el viaje de Eli.<br>La se\u00f1ora Eulalia no dice nada.<br>Hace chascar su lengua entre los dientes y me abraza.<br>Las palabras me brotan a borbotones.MAR\u00cdA. \u2013 Se\u00f1ora Eulalia, necesito ir a la escuela.<br>S\u00e9 que no la hay, pero ahora que Eli ya no est\u00e1, podemos convertir esta caba\u00f1a en una escuela y yo dormir\u00eda aqu\u00ed o con usted, si a usted no le parece mal.<br>\u00bfLe parece mal?<br>He pensado mientras regresaba del puerto que, igual que Eli ha aprendido a escribir un poquito y algunos n\u00fameros, incluso a firmar, podr\u00edamos aprender todas.<br>Necesitamos una pizarra grande y una ventana grande, muy grande para que ilumine la pizarra porque tras mirar mucho tiempo las c\u00e1psulas del algod\u00f3n la vista falla.<br>\u00bfA usted le pasa?<br>Tambi\u00e9n necesitamos lapiceros y cuadernos.<br>Se consiguen en el puerto porque hay barcos de mercanc\u00eda gigantes y nos lo traen de Europa porque todo viene de all\u00ed, al parecer.<br>Europa est\u00e1 del otro lado del mar, \u00bflo sab\u00eda?<br>Yo podr\u00eda ense\u00f1ar a las otras ni\u00f1as.<br>\u00bfQu\u00e9 le parece?<br>\u00bfLe parece bien, se\u00f1ora Eulalia?Entonces la se\u00f1ora Eulalia desprende de sus ojos sus piedras grandes.<br>Como si nada, de pronto, con la esquinita de su falda se seca los ojos y comienza a sacar todo cuanto hay en la caba\u00f1a. [2020:&nbsp; 53-55]<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>El mes de diciembre de 2020 trajo dos alegr\u00edas seguidas: la publicaci\u00f3n del libro a cargo de ASSITEJ y el estreno en la Escuela Navarra de Teatro por el equipo art\u00edstico conformado por Ram\u00f3n Vidal (Director de Escena), Pablo Ca\u00f1ete (Ayudante de Direcci\u00f3n), Nelly Movsesyan, Mar\u00eda Zubiaur y Maia Ansa (Int\u00e9rpretes). Uno de los hallazgos que Ram\u00f3n Vidal y su equipo encontraron en la puesta en escena es el humor, la sororidad desde \u00e9l. Y lo celebro porque este texto es, m\u00e1s que ning\u00fan otro que he escrito hasta el momento, esperanzador y dulce. El libro, adem\u00e1s, cuenta con el generoso pr\u00f3logo de Lola Fern\u00e1ndez de Sevilla \u2013lectora de toda mi obra\u2013 en que resalta, entre otras cosas, la implicaci\u00f3n de las matem\u00e1ticas en la forma dram\u00e1tica:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201c[\u2026] A esto juega su dramaturgia, y lo hace siempre a trav\u00e9s de la forma. Porque la forma, como ella misma dice,&nbsp;<em>lo es todo<\/em>. As\u00ed, nos brinda la construcci\u00f3n de un mundo, de una po\u00e9tica. No s\u00e9 si os habr\u00e9is fijado, pero la forma en Nieves Rodr\u00edguez Rodr\u00edguez siempre tiene la perfecci\u00f3n, la construcci\u00f3n cuidada y milim\u00e9trica de un juego matem\u00e1tico.\u201d [2020: 8-9]<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Confieso que para escribir tengo que hacer dos cosas previas: dibujar y echar n\u00fameros. Cuando dibujo libero todo pensamiento discursivo para luego adentrarme en la imagen desde una palabra ya liberada del lenguaje: la palabra po\u00e9tica. Echo n\u00fameros para poner l\u00edmites a mi torrente mental y a la estructura dram\u00e1tica, solo eso. Pero luego, el juego, el&nbsp;<em>a priori<\/em>&nbsp;de la creaci\u00f3n, debe quedar impregnado de alg\u00fan modo que los lectores pueden intuir lo que yo, en verdad, ya he olvidado. S\u00ed me son las matem\u00e1ticas necesarias, sin embargo, para la construcci\u00f3n de una po\u00e9tica del enigma \u2013ir contando con exactitud los \u201cquiebros\u201d del texto\u2013 esa po\u00e9tica que devela m\u00e1s que ense\u00f1a, que no se puede aprehender exclusivamente por la raz\u00f3n y que, en el \u00faltimo t\u00e9rmino, obliga a quien lee a encontrar su salida. Y este&nbsp;<em>modus operandi<\/em>&nbsp;antes de iniciar la escritura, en esta ocasi\u00f3n, la he querido compartir con el personaje de Mar\u00eda, estudiosa de las matem\u00e1ticas, para que sea ella quien nos ofrezca las pistas con las que terminar de construir este mundo que es&nbsp;<em>La siembra de los n\u00fameros.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>He comenzado hablando de la puerta que, a Gabriela, la protagonista de&nbsp;<em>S\u00f3lo un pie descalzo<\/em>, se le abre cuando pierde un zapato, esa puerta en que todo puede llegar a ser posible. En esta pieza, sin embargo, porque se cierra una puerta, comienza un mundo nuevo. As\u00ed termin\u00e9 la obra, as\u00ed, de regreso a Ana Mar\u00eda Matute, termino este cuaderno de bit\u00e1cora.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"629\" height=\"409\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/PD55-14-NRR-03.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-112\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/PD55-14-NRR-03.jpg 629w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/PD55-14-NRR-03-300x195.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 629px) 100vw, 629px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">La siembra de los n\u00fameros, 2020<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote has-text-align-left\"><blockquote><p>Entro en la clase.<br>Huele a tiza y somnolencia, a pupitres de madera y cuadernos.<br>A lo lejos el campo.<br>Despierto del pasado y por entre los p\u00e1rpados medio cerrados lo primero que veo es un cuadro de luz proyect\u00e1ndose en el techo.<br>Pronto esa luz se columpia hasta la pizarra.<br>All\u00ed se dibujan las cabezas de ni\u00f1as que, con algod\u00f3n revolote\u00e1ndoles el pelo, se acercan.<br>Sus cantarinas voces inundan la ma\u00f1ana.<br>Y la voz del mar siempre latente.<br>Termino ese caramelo que durante nueve a\u00f1os ha endulzado este fuerte deseo.<br>Ya llegan.<br>Ya est\u00e1n aqu\u00ed:&nbsp;<em>Buenos d\u00edas, profesora Mar\u00eda.<br><\/em>Todo tiembla a mi alrededor.<br>Todo es peque\u00f1o y grande a la vez en la regi\u00f3n de Lambayeque.<br>Comienzo esta aventura con una clase que he titulado:&nbsp;<em>la siembra de los n\u00fameros.<br><\/em>Si estuviera Eli ver\u00eda que s\u00ed, que las matem\u00e1ticas han florecido tanto como el algod\u00f3n.<br>Cierro la puerta.<br>Un nuevo mundo est\u00e1 por crecer. [2020: 61-62]<\/p><\/blockquote><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quiz\u00e1 el lenguaje po\u00e9tico sea, en el fondo, el m\u00e1s pr\u00f3ximo a mi conceptopersonal de lo que es la escritura: el uso de la palabra para perseguir ydesentra\u00f1ar el env\u00e9s del lenguaje, el rev\u00e9s del tejido ling\u00fc\u00edstico. ANA MAR\u00cdA MATUTEEn el bosque(Discurso pronunciado en la RAE, enero de 1998) Ana Mar\u00eda Matute S\u00f3lo un pie [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":107,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5,10],"tags":[],"class_list":["post-106","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cuaderno-de-bitacora","category-drama55"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/106","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=106"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/106\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":621,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/106\/revisions\/621"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/media\/107"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=106"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=106"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=106"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}