{"id":1207,"date":"2021-12-19T14:53:00","date_gmt":"2021-12-19T13:53:00","guid":{"rendered":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/?p=1207"},"modified":"2023-03-23T16:55:22","modified_gmt":"2023-03-23T15:55:22","slug":"wajdi-mouawad-el-viaje-de-edipo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wajdi-mouawad-el-viaje-de-edipo\/","title":{"rendered":"Wajdi Mouawad, el viaje de Edipo"},"content":{"rendered":"\n<p>En junio pasado, mi admirado Tom\u00e1s Af\u00e1n Mu\u00f1oz, miembro del Consejo de Redacci\u00f3n de la Revista&nbsp;<em>Las Puertas del Drama,<\/em>&nbsp;me pidi\u00f3 que escribiera un art\u00edculo sobre el teatro de Wajdi Mouawad. No soy un especialista en la obra de este autor liban\u00e9s\/quebequ\u00e9s, sino que me considero un afortunado que un d\u00eda ley\u00f3 en la prensa una noticia acerca de un tal Wajdi Mouawad que atrap\u00f3 de inmediato mi curiosidad y que condujo a que desde ese momento Mouawad fuera para m\u00ed una de las interpelaciones m\u00e1s apasionantes en el terreno moral, intelectual, teatral y humano en definitiva<a href=\"http:\/\/www.aat.es\/elkioscoteatral\/las-puertas-del-drama\/drama-56\/wajdi-mouawad-el-viaje-de-edipo\/#footnote-1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>La noticia ven\u00eda de la mano de Javier Vallejo, cr\u00edtico teatral de El Pa\u00eds, que titulaba as\u00ed:&nbsp;<em>Wajdi Mouawad reinventa la tragedia<\/em>. Y prosegu\u00eda:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Wajdi Mouawad. Retengan ese nombre. Es el artista asociado y protagonista absoluto del Festival de Avignon 2009. \u00bfQu\u00e9 decir de \u00e9l? Los calificativos no le cuadran, porque su trabajo es sustantivo. Cualquier elogio le quedar\u00eda como un lampar\u00f3n, o un colgajo. Es un poeta del escenario. S\u00f3lo eso. Escribe con la respiraci\u00f3n r\u00edtmica del corredor de fondo. Vivi\u00f3 en su&nbsp; Beirut natal hasta los ocho a\u00f1os. All\u00ed, desde lo alto de un edificio, vio c\u00f3mo un autob\u00fas repleto de refugiados palestinos era acribillado por las milicias cristianas, al comienzo de la guerra civil libanesa. Sus padres se lo llevaron a Par\u00eds. Seis a\u00f1os despu\u00e9s tuvieron que abandonar Francia. En Montreal, \u00e9l y su familia corrieron mejor suerte. (Vallejo, 2009)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>En aquel momento, yo estaba \u2014y lo sigo estando\u2014 muy interesado en el tema de la posibilidad de la tragedia en nuestro tiempo. Soy un ferviente admirador de la tragedia \u00e1tica, y creo firmemente que en ella reside la sustancia de que se nutre el mejor teatro universal.<\/p>\n\n\n\n<p>Le\u00ed m\u00e1s cr\u00edticas del espect\u00e1culo, m\u00e1s referencias en internet, vi algunos fragmentos, tambi\u00e9n el momento de la ovaci\u00f3n final, y ped\u00ed inmediatamente a la editorial francesa los textos de la tetralog\u00eda (la trilog\u00eda se hab\u00eda convertido, con&nbsp;<em>Cielos<\/em>&nbsp;(2009), en tetralog\u00eda) de Mouawad. No bien recibidos, puede decirse que los devor\u00e9. Incluso me brind\u00e9 como postre la tarea de traducir&nbsp;<em>Incendies<\/em>, tal vez de las cuatro la que, me pareci\u00f3, nos pone sin ambages ante lo irreparable, la que destila ese aliento helado que agarrota el coraz\u00f3n al descubrir \u2014irremediable, irreparablemente\u2014 que en el origen, que en el principio era el dolor y que no hay vuelta atr\u00e1s que no conduzca a ese sufrimiento que nos constituye y que somos los&nbsp; humanos sin remisi\u00f3n y del que extraemos nuestra sabidur\u00eda. El aliento tr\u00e1gico. Luego, por azares del destino, la editorial KRK inici\u00f3 la publicaci\u00f3n de una colecci\u00f3n de textos dram\u00e1ticos y yo suger\u00ed la idea de traducir para ella la tetralog\u00eda de Mouawad, lo que aceptaron de inmediato, y as\u00ed fueron apareciendo sucesivamente las traducciones de&nbsp;<em>Litoral<\/em>&nbsp;(2010),&nbsp;<em>Incendios<\/em>&nbsp;(2011),&nbsp;<em>Bosques<\/em>&nbsp;(2012) y&nbsp;<em>Cielos<\/em>&nbsp;(2013). Tambi\u00e9n quiso el destino que Pilar Yzaguirre contara con mi traducci\u00f3n para el montaje de&nbsp;<em>Incendios<\/em>&nbsp;dirigido por Mario Gas, con escenograf\u00eda de Carl Fillion e interpretado por Nuria Espert, Ram\u00f3n Barea, Laia Marull, Alex Garc\u00eda, Carlota Olcina, Alberto Iglesias, Edu Soto y Luc\u00eda Barrado. El 15 de septiembre de 2016 tuve el privilegio de asistir al estreno de&nbsp;<em>Incendios<\/em>&nbsp;en el Teatro de la Abad\u00eda, una funci\u00f3n inolvidable. Volver\u00eda a ver<em>&nbsp;Incendios<\/em>&nbsp;en abril de 2017, en el Teatro Jovellanos de Gij\u00f3n, dentro de su gira por toda Espa\u00f1a, con un \u00e9xito abrumador.<\/p>\n\n\n\n<p>Se da la circunstancia, o el azar, de que cuando recibo la llamada de Tom\u00e1s Af\u00e1n, yo acabo de leer&nbsp;<em>Todos p\u00e1jaros<\/em>, publicada por La U\u00f1a Rota en traducci\u00f3n de Coto Ad\u00e1nez, y que me hab\u00eda producido un deslumbramiento semejante al causado por la primera lectura de&nbsp;<em>Incendios<\/em>.&nbsp;<em>Todos p\u00e1jaros<\/em>&nbsp;constituye una nueva vuelta de tuerca a los temas tratados en su trilog\u00eda (<em>Litoral<\/em>,<em>&nbsp;Incendios<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>Bosques<\/em>; repito que&nbsp;<em>Cielos<a href=\"http:\/\/www.aat.es\/elkioscoteatral\/las-puertas-del-drama\/drama-56\/wajdi-mouawad-el-viaje-de-edipo\/#footnote-2\"><sup>[2]<\/sup><\/a><\/em>, como afirma el propio Mouawad, se sale del camino hollado por estas tres obras). Dadas las limitaciones de un art\u00edculo como este \u2014y de mi limitado conocimiento de la obra ya muy considerable de Mouawad\u2014 centrar\u00e9 mi an\u00e1lisis en estas obras.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"629\" height=\"420\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/PD56-15-EP-07.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1210\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/PD56-15-EP-07.jpg 629w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/PD56-15-EP-07-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 629px) 100vw, 629px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Litoral,<\/em>&nbsp;de Wajdi Mouawad<br>Fuente:&nbsp;<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.colline.fr\/\" target=\"_blank\">colline.fr<\/a><br><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Wajdi Mouawad es, pues, un autor de origen liban\u00e9s que fue trasterrado a los diez a\u00f1os a Francia y luego, a los quince, a Quebec, donde encontrar\u00eda su pasi\u00f3n por el teatro como actor, director y autor. Y particularmente, su pasi\u00f3n por la tragedia griega: \u201cDescubrir la tragedia fue algo revelador. Me fascin\u00f3 el car\u00e1cter falible de los h\u00e9roes griegos o el problema de la desmesura. S\u00f3focles no deja de repetir que no hay que ser soberbio, porque nadie est\u00e1 a salvo de cometer lo inimaginable\u201d, como refiere \u00c1lex Vicente&nbsp;(2014).<\/p>\n\n\n\n<p>Como director esc\u00e9nico Mouawad dedicar\u00e1 un ciclo que abarca las siete tragedias de S\u00f3focles y que culminar\u00e1 en el Th\u00e9atre de la Colline de Par\u00eds con la representaci\u00f3n de su obra&nbsp;<em>Les larmes d\u2019Edipe<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>La figura de Edipo \u2014no la del mito ni de su interpretaci\u00f3n psicoanal\u00edtica o estructural\u2014, del Edipo sof\u00f3cleo \u2014y en general toda la obra de S\u00f3focles\u2014, est\u00e1 en el centro del sentido profundo de la tragedia en Mouawad. La historia de Edipo que conocemos en el&nbsp;<em>Edipo Rey<\/em>&nbsp;de S\u00f3focles es la de un hombre que quiere conocer sus or\u00edgenes y pone en ello todo el empe\u00f1o, pese a saber o intuir que puede acabar tropez\u00e1ndose con el horror m\u00e1s insondable,<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Edipo es el hombre com\u00fan llevado a los m\u00e1s alto por circunstancias de azar, enredado en situaciones imposibles y que, a partir de un momento, solo quiere una cosa: comprender los hechos, comprenderse a s\u00ed mismo. Ver claro. Es un h\u00e9roe intelectual a quien el \u00e9xito o fracaso dejan ya indiferente, como al fil\u00f3sofo plat\u00f3nico al que le importaba la justicia, fueran cuales fueran las consecuencias. (R. Adrados, 1999: 185-166).<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><em>Edipo Rey<\/em>&nbsp;de S\u00f3focles se abre con su protagonista en la cumbre de su fortuna, pues ha vencido a la Esfinge liberando a Tebas de su&nbsp; terrible f\u00e9rula, ha desposado a la reina viuda y ha concebido con ella cuatro hijos. Edipo es rey de Tebas. Pareciera que, a estas alturas de su vida, tras burlar el peligro anunciado por los or\u00e1culos de que asesinar\u00eda a su padre y desposar\u00eda a su madre,&nbsp; Edipo podr\u00eda, como don Quijote, afirmar rotundamente: \u201c\u00a1S\u00e9 quien soy!\u201d Y, sin embargo, debe emprender una indagaci\u00f3n sin concesiones para averiguar qui\u00e9n es el asesino del rey Layo y as\u00ed liberar a Tebas de la peste que la asola\u2026 No sabe Edipo que esa indagaci\u00f3n es un viaje hacia s\u00ed mismo, hacia su propio pasado, que le revelar\u00e1 que Edipo rey no sabe en realidad qui\u00e9n es, y cuando llega a saberlo quedar\u00e1 devastado por el horror.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero en el&nbsp;<em>ethos<\/em>&nbsp;del personaje Edipo, esto es, aquello que define su car\u00e1cter y que condiciona su obrar, est\u00e1 la voluntad de saber a toda costa, la insobornable honestidad intelectual del h\u00e9roe, podr\u00edamos decir.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Edipo, el hombre juguete de la Fortuna. el hombre que se enreda en las oscuras contradicciones del mundo, es tambi\u00e9n el hombre que busca. Es, en verdad, en todo ello, un paradigma del hombre: del hombre solo, aislado, del hombre cualquiera que vence la tentaci\u00f3n de la huida y lucha y busca. Aunque sea para comprender su propio fracaso. Con tal de saber, aceptar\u00e1 la verdad que ser\u00e1 su ruina: \u2018Estoy ante lo m\u00e1s horrible de decir\u2019, afirma el siervo. \u2018Y yo de o\u00edr. Pero hay que o\u00edrlo, sin embargo\u2019. (R. Adrados, 1999: 185)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>La indagaci\u00f3n en el origen \u2014la necesidad y hasta la bondad de esta indagaci\u00f3n\u2014 es el hilo conductor de las tres partes de la trilog\u00eda (<em>Litoral<\/em>,&nbsp;<em>Incendies<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>Forets<\/em>). Como lo es, igualmente, en&nbsp;<em>Todos p\u00e1jaros<\/em>, con un nuevo y sorprendente matiz<em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Origen y herencia (en este caso de la culpa de Layo, heredada por Edipo), ceguera y clarividencia, son temas que est\u00e1n en el centro de la historia del&nbsp;<em>Edipo<\/em>&nbsp;de S\u00f3focles, temas que recorren toda la tragedia \u00e1tica, que tanto ley\u00f3, adapt\u00f3 y estudi\u00f3 Mouawad y sobre la que vuelve con una visi\u00f3n absolutamente contempor\u00e1nea en las obras que he mencionado (y otras, como&nbsp;<em>Un ob\u00fas en el coraz\u00f3n<\/em>, que tuve la fortuna de ver en el Teatro Palacio Vald\u00e9s de Avil\u00e9s con direcci\u00f3n de Santiago S\u00e1nchez e interpretada por Hovik Keuchkerian).<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>En 1992 \u2014dice Mouawad en&nbsp;<em>Le Sang des promesses<\/em>, libro de notas de direcci\u00f3n (Actes Sud\/Lem\u00e9ac), ped\u00ed una beca para ir a L\u00edbano. Sal\u00ed de all\u00ed con 8 a\u00f1os, y regres\u00e9 a los 25\u2033. \u00abPretend\u00eda volver a un pa\u00eds que hab\u00eda acabado por ser un fantasma en mi memoria, con la esperanza de que lo que en la infancia viv\u00ed como una suma de horrores no fuera m\u00e1s que un mal sue\u00f1o. Pero mi ilusi\u00f3n se esfum\u00f3. Ver los lugares olvidados fue un recuerdo espantoso, que me transport\u00f3 a un pasado real. No fue tanto un viaje inici\u00e1tico como una odisea, porque la odisea es un retorno hacia s\u00ed mismo. (Vallejo, 2009).<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><em>Litoral<\/em>, la primera parte de la primigenia trilog\u00eda&nbsp;<em>Le sang des promesses<\/em>, narra una historia sencilla: Wilfrid, el protagonista, est\u00e1 haciendo el amor con una joven y, justo en el momento del orgasmo, suena el tel\u00e9fono y recibe la noticia de que su padre, a quien no ha llegado a conocer, ha muerto. A su madre tampoco la hab\u00eda conocido, puesto que falleci\u00f3 como consecuencia del parto que lo trajo al mundo. Ah\u00ed tenemos las se\u00f1as de identidad de Edipo; es decir, la ausencia de toda se\u00f1a de identidad: \u201cEl ni\u00f1o abandonado puede serlo todo, puede no ser nada. Es un enigma, Un hombre desnudo, solo, que ha venido al mundo no se sabe c\u00f3mo. Es la esencia m\u00e1s \u00edntima de la condici\u00f3n del hombre, desprovisto, incluso de la c\u00e1scara social que le protege, de los padres\u201d. (R. Adrados, 1999: 185). Wilfrid es el ni\u00f1o, en este caso el adolescente, que no sabe qui\u00e9n es y que, como Edipo \u2014o como Segismundo\u2014, va poner todo su empe\u00f1o en descubrirlo. Y ser aqu\u00ed significa pertenecer, el ser individual como lugar de paso de una corriente que viene de muy atr\u00e1s y proseguir\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de nosotros, en la lejan\u00eda de los tiempos. El ser individual como una encrucijada donde est\u00e1 uno mismo pero tambi\u00e9n est\u00e1 el otro.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"629\" height=\"419\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/PD56-15-EP-06.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1211\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/PD56-15-EP-06.jpg 629w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/PD56-15-EP-06-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 629px) 100vw, 629px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Litoral,<\/em>&nbsp;de Wajdi Mouawad<br>Fuente:&nbsp;<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.colline.fr\/\" target=\"_blank\">colline.fr<\/a><br><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Algo similar ocurre en&nbsp;<em>Incendios<\/em>, segunda entrega de la trilog\u00eda: en el Quebec de 2003. Nawal&nbsp; Marwan muere tras pasar los cinco \u00faltimos a\u00f1os de su vida en un silencio herm\u00e9tico. Nawal Marwan es libanesa y ha llegado a Quebec huyendo de la guerra que desgarr\u00f3 su pa\u00eds de 1975 a 1990. Como huyeron del L\u00edbano Wajdi Mouawad y su familia, primero a Francia y luego a Quebec. Nawal Marwan tiene dos hijos gemelos, Jeanne y Simon, a quienes, en su testamento, pide que entreguen una carta a un padre que supon\u00edan muerto y otra a un hermano de cuya existencia jam\u00e1s han tenido conocimiento. Ante Jeanne y Simon se abre la sima de un pasado que ignoran \u2014y que sin embargo es el suyo\u2014, el v\u00e9rtigo de perder de pronto la certeza de qui\u00e9nes son en realidad, de cu\u00e1l fue su origen, a qu\u00e9 historia pertenecen. Estos dos j\u00f3venes deben reconstruir, pieza a pieza, palabra por palabra, el relato que d\u00e9 sentido a su existencia, puesto que su existencia se abre ahora ante ellos como una inc\u00f3gnita a despejar.<\/p>\n\n\n\n<p>La protagonista de&nbsp;<em>Bosques<\/em>&nbsp;es una adolescente, Loup, a quien un paleont\u00f3logo insta a emprender una indagaci\u00f3n en su pasado para poder comprender su presente y asumirlo. \u00bfPor qu\u00e9 precisamente un paleont\u00f3logo? Pues porque re\u00fane las condiciones del historiador y del antrop\u00f3logo, porque puede ir m\u00e1s all\u00e1 del \u00e1mbito hist\u00f3rico, adentrarse en la espesura del bosque de lo m\u00edtico, de lo arquet\u00edpico, para tratar de hallar una explicaci\u00f3n al presente, y esa explicaci\u00f3n hay que ir a buscarla remont\u00e1ndose en las generaciones, en los sue\u00f1os y pesadillas de los que nos antecedieron, adentr\u00e1ndose en la espesura de sus deseos, de sus amores y de sus cr\u00edmenes.<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed comienza un nuevo viaje de descubrimiento a los or\u00edgenes, una b\u00fasqueda de la identidad a trav\u00e9s de la memoria del pasado, realizada esta vez por una muchacha adolescente, que, ascendiendo en su linaje mientras sigue la estela de siete mujeres que la antecedieron,&nbsp; retroceder\u00e1 en el tiempo desde el a\u00f1o 2006, que es su presente, hasta 1989, a\u00f1o de su nacimiento, de la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn y de la masacre de Montreal, en la que murieron asesinadas catorce mujeres, hasta la segunda guerra mundial (1939-1945) y el Holocausto, la guerra de 1914 y la guerra franco-prusiana de 1872.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo mismo que el joven Wilfrid, en&nbsp;<em>Litoral,<\/em>&nbsp;viaja al L\u00edbano para encontrar que \u00e9l&nbsp;<em>pertenece<\/em>&nbsp;m\u00e1s al L\u00edbano que a Quebec, los j\u00f3venes Jeanne y Simon llegar\u00e1n a comprender que su vida en Quebec no es m\u00e1s que una vida des-colocada, des-localizada, si se me permite la expresi\u00f3n, que los referentes que cre\u00edan hasta ahora suyos, s\u00f3lo eran un escenario postizo que los acog\u00eda, pero en el que jam\u00e1s podr\u00e1n reconocerse, o mejor dicho, conocerse verdaderamente.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"629\" height=\"419\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/PD56-15-EP-05.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1212\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/PD56-15-EP-05.jpg 629w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/PD56-15-EP-05-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 629px) 100vw, 629px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Litoral,<\/em>&nbsp;de Wajdi Mouawad<br>Fuente:&nbsp;<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.colline.fr\/\" target=\"_blank\">colline.fr<\/a><br><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>La joven Jeanne, hija de Nawal, que es profesora universitaria en Qu\u00e9bec, recibe, con el testamento de su madre, una revelaci\u00f3n, que, insisto, la des-coloca. Su padre al parecer sigue vivo y tiene un hermano del que no ha o\u00eddo hablar jam\u00e1s. Las coordenadas de su mundo se han visto s\u00fabitamente trastocadas. Ella da clases de matem\u00e1ticas te\u00f3ricas y, en particular, sobre grafos y visi\u00f3n perif\u00e9rica<a href=\"http:\/\/www.aat.es\/elkioscoteatral\/las-puertas-del-drama\/drama-56\/wajdi-mouawad-el-viaje-de-edipo\/#footnote-3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>. Pone a sus alumnos un ejemplo pr\u00e1ctico que consiste en imaginar una casa como un pent\u00e1gono en cada uno de cuyos \u00e1ngulos se encontrase un miembro de la familia (madre, padre, abuela, abuelo, hijo), de suerte que cada uno de ellos, desde su posici\u00f3n, tiene una particular visi\u00f3n perif\u00e9rica de su familia, o de algunos miembros de ella. Pero, de pronto, el pent\u00e1gono deja de serlo, se convierte en hex\u00e1gono, en oct\u00f3gono, en un pol\u00edgono tal vez indefinible.<\/p>\n\n\n\n<p>La met\u00e1fora no es s\u00f3lo brillante: es sobrecogedora. Porque Jeanne descubre que los nuevos lados del pol\u00edgono que ella no ve\u00eda hasta ahora est\u00e1n anegados en sangre de sus semejantes y en la suya propia, que hay guerras y violaciones y asesinatos en las esquinas insospechadas de su casa-pol\u00edgono, y que ella pertenece a eso, y que eso es&nbsp; incomprensible y que, sin embargo, debe abrazarlo, acogerlo, asumirlo como propio, o renunciar a ser.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, en el caso de&nbsp;<em>Incendios<\/em>, como en las dem\u00e1s obras a que nos referimos, no se trata del caso aislado de una familia determinada, Mouawad tira por elevaci\u00f3n y se\u00f1ala a toda la humanidad, nos se\u00f1ala a todos, y tal vez, de modo muy particular a los que vivimos nuestra tranquila, democr\u00e1tica y apacible vida en el reducto occidental preservado de las guerras, de las hambrunas, de las migraciones violentas, del confinamiento en campos de refugiados, de los genocidios\u2026 Lo que Mouawad sugiere con las clases de Jeanne sobre la teor\u00eda de los grafos es que la humanidad, o una buena parte de ella, est\u00e1 radicalmente descolocada, que la visi\u00f3n perif\u00e9rica que cada uno creemos poseer de nuestra familia, de nuestro sociedad, etc., es intr\u00ednsecamente err\u00f3nea, y que acceder a esa verdad, a esa revelaci\u00f3n, es un paso fundamental que nos conduce a la consciencia y\u2026 al horror.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"629\" height=\"400\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/PD56-15-EP-03.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1213\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/PD56-15-EP-03.jpg 629w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/PD56-15-EP-03-300x191.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 629px) 100vw, 629px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Incendios,<\/em>&nbsp;de Wajdi Mouawad.<br>Fuente:&nbsp;<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.colline.fr\/\" target=\"_blank\">colline.fr<\/a><br><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Al situar como protagonistas casi absolutos de sus obras a j\u00f3venes, incluso muy j\u00f3venes como el caso del adolescente Wilfrid en&nbsp;<em>Litoral<\/em>&nbsp;o de Loup en&nbsp;<em>Bosques<\/em>, el pasado que opera en las obras de Mouawad no puede entenderse como un pasado individual, biogr\u00e1fico dir\u00edamos. Es el pasado de la estirpe, o m\u00e1s bien de la tribu, en primer t\u00e9rmino. Estos j\u00f3venes, cuando nacen, ya nacen marcados, ya&nbsp;<em>son<\/em>, independientemente de su peripecia personal e incluso de su voluntad. Y el reencuentro de esto que son sin saberlo, y para saberlo, es lo que constituye este viaje que realizan, tanto en&nbsp;<em>Litoral<\/em>&nbsp;como en&nbsp;<em>Incendios<\/em>, estos j\u00f3venes personajes, a su L\u00edbano de origen (viaje de regreso del propio Mouawad, que hace su particular catarsis a trav\u00e9s del acto creativo), viaje exterior e interior, porque, por un lado descubrir\u00e1n lo que los constituye a pesar de s\u00ed mismos, y los transformar\u00e1 irremediablemente en lo que ser\u00e1n en adelante con toda consciencia, con dolorosa consciencia.<\/p>\n\n\n\n<p>En la Grecia cl\u00e1sica, la tragedia \u201cmarca una etapa en la formaci\u00f3n del hombre interior, del sujeto responsable\u201d (Vernant, 1987:17). La tragedia \u00e1tica se complac\u00eda en mostrar h\u00e9roes, como Edipo, portadores de una culpa heredada y realizando actos que est\u00e1n preescritos, predeterminados, y de los que, por tanto, no podr\u00eda exigirse responsabilidad al h\u00e9roe. Y, sin embargo, en el centro de la tragedia antigua se sit\u00faa el tema de la responsabilidad del h\u00e9roe ante sus actos, puesto que \u00e9ste es el agente y no lo es de los mismos. Edipo mata a su padre y desposa a su madre. Estaba predestinado a hacerlo. Y lo hace. Y se hace responsable de ese acto \u201ccuyo verdadero sentido se sit\u00faa m\u00e1s all\u00e1 de \u00e9l y se le escapa, de suerte que no es tanto el agente el que explica el acto, sino m\u00e1s bien el acto el que, manifestando posteriormente su significaci\u00f3n aut\u00e9ntica, vuelve sobre el agente, descubre lo que \u00e9ste es y lo que realmente ha realizado sin saberlo\u201d (Ibid:82).<\/p>\n\n\n\n<p>El caso de Nihad Harmanni (hijo de Nawal en&nbsp;<em>Incendios<\/em>, y padre y hermano de Jeanne y Simon tras haber violado a su madre) ilustra perfectamente, palabra por palabra, estas afirmaciones. No hubo un or\u00e1culo que vaticinase que un d\u00eda se convertir\u00eda en el torturador y violador de su madre con la cual tendr\u00eda dos hijos gemelos que ser\u00e1n sus hermanos. Pero sus actos, de los que no es el due\u00f1o, por m\u00e1s que disfrute asesinando y obteniendo bellas fotograf\u00edas de sus asesinatos, un d\u00eda se le revelar\u00e1n en toda su dimensi\u00f3n tr\u00e1gica, un d\u00eda le conducir\u00e1n al silencio que sobreviene cuando la verdad se hace presente. Los actos de Nihad&nbsp;<em>vuelven sobre \u00e9l, (le) descubren lo que es y lo que realmente ha realizado sin saberlo.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"629\" height=\"412\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/PD56-15-EP-04.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1214\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/PD56-15-EP-04.jpg 629w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/PD56-15-EP-04-300x197.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 629px) 100vw, 629px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Incendios,<\/em>&nbsp;de Wajdi Mouawad.<br>Fuente:&nbsp;<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.colline.fr\/\" target=\"_blank\">colline.fr<\/a><br><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Como un rel\u00e1mpago, la conciencia de Nihad se abre a la verdad de lo que es, de lo que ha sido sin saberlo. Una verdad que anonada. Porque es una verdad que nace de lo incomprensible, y deja al hombre expuesto en carne viva ante el dolor, la crueldad, el crimen, la sangre derramada\u2026 La&nbsp;<em>agnici\u00f3n<\/em>&nbsp;del personaje es brutal, el momento en que Nihad, tras leer la carta de su madre, comprende todo, es el momento en que personaje y espectador quedan sobrecogidos, presas de ese \u201ctemor reverencial\u201d ante lo incomprensible de que habla Bentley&nbsp;(1985:262), \u201ctemor reverencial\u201d ante lo que nos excede y al tiempo nos constituye, temor que para Bentley es la manifestaci\u00f3n de la catarsis tr\u00e1gica.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignleft size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"200\" height=\"307\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/PD56-15-EP-01.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1215\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/PD56-15-EP-01.jpg 200w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/PD56-15-EP-01-195x300.jpg 195w\" sizes=\"(max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><em>Todos p\u00e1jaros \u201c<\/em>despliega, como prolongaci\u00f3n de&nbsp;<em>Le sang des promesses<\/em>, una genealog\u00eda no ya femenina como era el caso de&nbsp;<em>Bosques<\/em>, sino m\u00e1s bien masculina a trav\u00e9s del retrato de tres hombres\u201d&nbsp;(Diaz, 2018): Etgar, el&nbsp; abuelo (n. a finales de 1930), David, el hijo (n. en 1967) y Eitan (n. a principios de 1980). Escrita despu\u00e9s de los atentados del 11 de septiembre de 2001,&nbsp; y haci\u00e9ndose eco, entre otras, de la Shoa y de las matanzas de Sabra y Chatila, narra otro viaje al origen con resultados sorprendentes, protagonizado, una vez m\u00e1s, por dos j\u00f3venes, que se conocen por azar en Nueva York y se enamoran locamente el uno de la otra: Eitan, investigador gen\u00e9tico de origen israel\u00ed nacido en Alemania, y Wahida, doctoranda de origen \u00e1rabe. Este amor va a enfrentar a Eitan con su padre David, feroz defensor de la herencia y de la tradici\u00f3n familiar jud\u00eda. Pero, como decimos, Eitan cree en las leyes de la gen\u00e9tica, no en las de la herencia. \u201cEl dolor no se transmite\u201d, dir\u00e1 Eitan a su abuelo Etgar, superviviente de los campos de concentraci\u00f3n. \u201cLa transmisi\u00f3n, tal como t\u00fa la concibes, no existe, la \u00fanica transmisi\u00f3n que existe es gen\u00e9tica, y lo gen\u00e9tica es sorda y ciega a cualquier afecto, a cualquier dolor. (\u2026) \u00bfC\u00f3mo explicar si no que no aprendamos nada, que generaci\u00f3n tras generaci\u00f3n volvamos a empezar? Si los traumas marcasen algo en los genes que transmitimos a nuestros hijos, \u00bfcrees que nuestro pueblo, hoy, har\u00eda padecer a otro la opresi\u00f3n que \u00e9l mismo padeci\u00f3?\u201d<sup>&nbsp;&nbsp;<\/sup>(Mouawad, 2020).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"629\" height=\"420\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/PD56-15-EP-02.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1216\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/PD56-15-EP-02.jpg 629w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/PD56-15-EP-02-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 629px) 100vw, 629px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Bosques,<\/em>&nbsp;de Wajdi Mouawad.<br>Fuente: canada-culture.org<br><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>En una entrevista con Josephine El-Khazen, Mouawad alerta sobre \u201cel peligro de la correlaci\u00f3n entre identidad y origen. Yo digo siempre que mi origen es liban\u00e9s pero que mi identidad no es la misma hoy que hace diez a\u00f1os. La identidad contin\u00faa evolucionando, est\u00e1 ante m\u00ed. No est\u00e1 fijada por el origen, eso es una ilusi\u00f3n. (La identidad) es una construcci\u00f3n activa con los otros, con uno mismo, es el camino, pero no es el hogar. Es la confusi\u00f3n entre identidad y origen la que crea el&nbsp; problema.\u201d (2017) La identidad, dir\u00e1 Mouawad en otra parte, es una emigraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s arriba hablamos del \u201cser individual como una encrucijada donde est\u00e1 uno mismo pero tambi\u00e9n est\u00e1 el otro\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>A la pregunta sobre qu\u00e9 influencia tiene o ha tenido en su vida la confesi\u00f3n cristiana maronita, Mouawad responde:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>En mi infancia, ella me ha dado lo esencial de lo que podr\u00edamos llamar valores morales de base, Me ha llevado a comprender que no se puede vivir sin establecer relaci\u00f3n con el otro. Una de las primeras cosas que aprendemos es:&nbsp;<em>amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo<\/em>. Un d\u00eda esta idea acab\u00f3 por hacer surgir una pregunta: \u00bfqui\u00e9n es ese famoso pr\u00f3jimo? Esta religi\u00f3n nos revela que, seg\u00fan ella, el pr\u00f3jimo es la persona m\u00e1s alejada de nosotros. Es una idea que he encontrado siempre espl\u00e9ndida. Son evidentes, en la vida adulta, las dificultades, el esfuerzo, el odio, la c\u00f3lera, la rabia que suponen estar frente a alguien que es muy diferente de ti y con quien est\u00e1s en desacuerdo. Que nos descoloca absolutamente. Esta idea me impactaba. Ella ha despertado en m\u00ed la pasi\u00f3n, el gusto por la aventura. Ir hacia el otro, a veces, es como adentrarse en un bosque virgen. (Cot\u00e9, 2005).<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bfy si el otro es uno mismo?<\/p>\n\n\n\n<p><em>Todos p\u00e1jaros<\/em>&nbsp;nos hace asistir a una agnici\u00f3n tan devastadora como la de Nihad Harmani en&nbsp;<em>Incendios<\/em>: David, el padre de Eitan, el hombre que se siente depositario \u201cde la culpa espec\u00edfica de nuestro pueblo\u201d, el pueblo jud\u00edo, \u201cLa culpa del superviviente. (Que) gu\u00eda cada una de nuestras decisiones y me libera de todo\u201d (2020:49), ese hombre descubre que, en realidad, es un palestino que Etgar recogi\u00f3 reci\u00e9n nacido durante la matanza de Sabra y Chatila, y lo adopt\u00f3, y lo hizo pasar por su hijo, y lo educ\u00f3 como jud\u00edo. El pr\u00f3jimo m\u00e1s lejano estaba dentro de s\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Edipo, persiguiendo al asesino de su padre Layo, acab\u00f3 averiguando, tras un viaje (auto)revelador, que el asesino era un tal Edipo, el de los pies hinchados.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA CITADA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Bentley, E. (1985).&nbsp;<em>La vida del drama.&nbsp;<\/em>Paid\u00f3s Estudio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cot\u00e9, J. F.&nbsp; (2005).&nbsp;&nbsp;<em>Architecture d\u2019un marcheur. Entretiens avec Wajdi Mouawad<\/em>. Lem\u00e9ac editeur.<\/p>\n\n\n\n<p>Diaz, S. (2018).&nbsp;<em>Tous des oiseaux.<\/em>&nbsp;Actes Sud.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mouawad, W.&nbsp; (2010).&nbsp;&nbsp;<em>Litoral.<\/em>&nbsp;KRK ediciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Mouawad, W. (2011).&nbsp;<em>Incendios.&nbsp;<\/em>KRK ediciones.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mouawad, W. (2012).&nbsp;&nbsp;<em>Bosques.<\/em>&nbsp;KRK ediciones.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mouawad, W. (2013).&nbsp;&nbsp;<em>Cielos.<\/em>&nbsp;KRK ediciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Mouawad, W. (12 de diciembre de 2017). Ir hacia el enemigo contra tu propia tribu es tambi\u00e9n el papel del teatro. Entrevistado por Josephine El-Khazen.<em>&nbsp;L\u2019Orient.<\/em>&nbsp;&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.lorientlejour.com\/article\/1089037\/wajdi-mouawad-aller-vers-lennemi-contre-sa-propre-tribu-cest-aussi-le-role-du-theatre.html\">https:\/\/www.lorientlejour.com\/article\/1089037\/wajdi-mouawad-aller-vers-lennemi-contre-sa-propre-tribu-cest-aussi-le-role-du-theatre.html<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Mouawad, W. (2020).<em>&nbsp;Todos P\u00e1jaros<\/em>. La u\u00f1a rota.<\/p>\n\n\n\n<p>Rodr\u00edguez Adrados, F. (1999).&nbsp;<em>Del teatro griego al teatro de hoy.<\/em>&nbsp;Alianza Editorial.<\/p>\n\n\n\n<p>Vallejo, J. (4 de julio de 2009). Wajdi Mouawad reinventa la tragedia.&nbsp;<em>El Pa\u00eds.<\/em>&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2009\/07\/04\/babelia\/1246662375_850215.html\">https:\/\/elpais.com\/diario\/2009\/07\/04\/babelia\/1246662375_850215.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Vernant, J.P y Vida-Naquet, P. (2002).&nbsp;<em>Mito y tragedia en la Grecia Antigua,&nbsp;<\/em>Editorial. Paid\u00f3s,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Vicente, \u00c1. (7 de febrero de 2014). El rey de la tragedia se llama Wajdi Mouawad,&nbsp;<em>El Pa\u00eds.&nbsp;<\/em><a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2014\/02\/05\/actualidad\/1391606496_023643.html\">https:\/\/elpais.com\/cultura\/2014\/02\/05\/actualidad\/1391606496_023643.html<\/a>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En junio pasado, mi admirado Tom\u00e1s Af\u00e1n Mu\u00f1oz, miembro del Consejo de Redacci\u00f3n de la Revista&nbsp;Las Puertas del Drama,&nbsp;me pidi\u00f3 que escribiera un art\u00edculo sobre el teatro de Wajdi Mouawad. No soy un especialista en la obra de este autor liban\u00e9s\/quebequ\u00e9s, sino que me considero un afortunado que un d\u00eda ley\u00f3 en la prensa una [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1210,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11,6],"tags":[],"class_list":["post-1207","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-drama56","category-dramaturgia-extranjera"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1207","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1207"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1207\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1260,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1207\/revisions\/1260"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1210"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1207"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1207"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1207"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}