{"id":1247,"date":"2021-12-19T15:54:00","date_gmt":"2021-12-19T14:54:00","guid":{"rendered":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/?p=1247"},"modified":"2023-03-23T16:54:18","modified_gmt":"2023-03-23T15:54:18","slug":"cuando-regreses-a-new-york-carmen-pombero-lagrimitas-de-pollo-antonio-miguel-morales-montoro-vuelve-el-zorro-tomas-afan-el-hombre-del-saco-miguel-palacios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/cuando-regreses-a-new-york-carmen-pombero-lagrimitas-de-pollo-antonio-miguel-morales-montoro-vuelve-el-zorro-tomas-afan-el-hombre-del-saco-miguel-palacios\/","title":{"rendered":"Cuando regreses a New York \/ Carmen Pombero. Lagrimitas de pollo \/ Antonio Miguel Morales Montoro.<br>\u00a1Vuelve el zorro! \/ Tom\u00e1s Af\u00e1n.<br>El hombre del saco \/<br>Miguel Palacios"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image alignleft size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/PD56-22-CHC-01.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1248\" width=\"188\" height=\"262\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/PD56-22-CHC-01.png 250w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/PD56-22-CHC-01-215x300.png 215w\" sizes=\"(max-width: 188px) 100vw, 188px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>AAVV. Sevilla,<br>Consejer\u00eda de Cultura y Patrimonio Hist\u00f3rico. Junta de Andaluc\u00eda, 2021<\/p>\n\n\n\n<p>Colecci\u00f3n de cuatro piezas representativas de la dramaturgia andaluza contempor\u00e1nea firmadas por autor\u00edas de renombre y que conllevan todas ellas y sin excepci\u00f3n alguna trayectorias tanto de \u00e9xito como de consolidaci\u00f3n y evoluci\u00f3n. Mantienen pues las autor\u00edas sus l\u00edneas de denuncia y reflejo de la sociedad como pilares en una declaraci\u00f3n de principios inamovible que entronca su sentir dramat\u00fargico con sus coet\u00e1neos\/as a nivel nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Carmen Pombero, en su obra&nbsp;<em>Cuando regreses a Nueva York&nbsp;<\/em>(Premio Mart\u00edn Recuerda), presenta un drama de corte costumbrista donde, con el sue\u00f1o americano fallido como tel\u00f3n de fondo, la pieza se alza como una tragedia familiar en todo su apogeo. L\u00edneas argumentales que oscilan desde la figura del&nbsp;<em>pater familias<\/em>&nbsp;con ecos del&nbsp;<em>Rey Lear<\/em>, esto es, la locura con destellos de epifan\u00eda y consciencia del mal (\u00ab\u00bfy en qu\u00e9 nos convertimos si no cuando herimos a los que m\u00e1s queremos?\u00bb) o resonancias de&nbsp;<em>Muerte de un viajante.<\/em>&nbsp;Preguntas sin respuestas que quedan a merced del espectador en juegos esc\u00e9nicos de dobles rupturas y desquicies donde la muerte ordena y los enso\u00f1amientos musicales acompa\u00f1an a la nostalgia que sufren los personajes. Mar\u00eda, servil y doblegada con aristas de rabia e impotencia. Jaime o el villano; Isabel, recipiente de la herencia familiar del desapego (\u00aben alg\u00fan momento del camino hemos dejado de amarnos\u00bb); Paco, quien carga con la ocultaci\u00f3n de su homosexualidad y el trauma de haber regresado a su pa\u00eds tras haber intentado so\u00f1ar\/triunfar; un beb\u00e9 muerto, personaje incorp\u00f3reo sobre el que vascula el tormento original del matrimonio de Jos\u00e9 y Mar\u00eda. En la pieza subyacen igualmente el ego\u00edsmo y la disputa por el dinero, grietas que eclosionan en cualquier seno familiar ante un conflicto.<\/p>\n\n\n\n<p>En&nbsp;<em>Lagrimitas de Pollo<\/em>, Antonio Miguel Morales desarrolla con humor negro rayano en el sarcasmo el peliagudo tema de los beb\u00e9s robados, am\u00e9n de un abanico de temas candentes que el individuo de hoy prefiere ponerse de perfil. Se retrata una de las capas \u00e1speras de nuestra sociedad a trav\u00e9s de lo humor\u00edstico. El autor llega incluso a un existencialismo dom\u00e9stico pasado por el tamiz de la simpat\u00eda, sentimiento inherente de los seres que habitan esta tragicomedia con final feliz. Lemas como \u00abBailar con la muerte es nuestro destino definitivo\u201c , \u201clos raritos somos buena gente\u201c o \u201cqu\u00e9 feo es el infinito y lo tenemos dentro\u201c provocan una sonrisa y al mismo tiempo una reflexi\u00f3n perenne. Todo dentro del sempiterno teatro del absurdo, v\u00e1lido para la denuncia sin que escueza demasiado. Seg\u00fan el autor, el recurso de la anagn\u00f3risis es su principal aliado para dinamizar la acci\u00f3n de unos personajes que viv\u00edan con tristeza de quienes ya han dado por cierta la inexorabilidad del destino. En cuanto a los personajes, \u00e9stos se presentan como h\u00e9roes cotidianos, gui\u00f1oles incluso que inspiran ternura (incluido a San Pancracio en una aparici\u00f3n surrealista\u2026). Encontramos en la dedicatoria del autor una premonici\u00f3n que contrasta con una cita real acerca de los beb\u00e9s robados y que, antes de leer la obra tras un t\u00edtulo bromista, juega al despiste.<\/p>\n\n\n\n<p>En<em>&nbsp;Vuelve el zorro<\/em>, Tom\u00e1s Af\u00e1n (obra de juventud y primer acc\u00e9sit del Romero Esteo), se pregunta d\u00f3nde ha quedado el archiconocido mito, y por extensi\u00f3n, ad\u00f3nde puede derivar la figura de un h\u00e9roe. En una sucesi\u00f3n de cuadros que recuerda a un c\u00f3mic y que se establece a modo de&nbsp;<em>story board,<\/em>&nbsp;Af\u00e1n da varias vueltas de tuerca a la figura de El Zorro a trav\u00e9s de alegor\u00edas que resuenan en nuestro imaginario, tan cercanas algunas y certeras como la del propio Jesucristo. El mismo autor afirma que le complac\u00eda reordenar las piezas a modo de que el reloj funcionara con un tictac distinto y que dejara entrever trampas y resortes. Altamente curioso resulta el hecho de que el protagonista pase de personaje incorp\u00f3reo a trabajar en un prost\u00edbulo, por citar. La figura del h\u00e9roe vapuleado y ridiculizado. Enga\u00f1o a los ojos del espectador hasta final donde la frase que act\u00faa como estribillo s\u00f3lo al final se desvela su significado \u201cYa no quedan hombres en M\u00e9jico\u201d<em>.&nbsp;&nbsp;<\/em>Golpe de efecto humor\u00edstico de este&nbsp;<em>aleluya dramat\u00fargico.&nbsp;<\/em>El texto rezuma la frescura de juventud del autor as\u00ed como el impulso de narrar desde el disparate sobre un icono que pierde su p\u00e1tina de poder de atracci\u00f3n para quienes le adoran.<\/p>\n\n\n\n<p>Afirma Palacios de su obra&nbsp;<em>El hombre del saco<\/em>&nbsp;que se trata de una de sus tragedias m\u00e1s delirantes sobre la realidad espa\u00f1ola de los noventa. Es, ante todo, el firme posicionamiento, la responsabilidad del autor frente al individuo como si de un corifeo se tratase. Aborda pues el autor el compromiso social y pol\u00edtico desplegando a trav\u00e9s de la acci\u00f3n principios \u00e9ticos en peligro extinci\u00f3n, en definitiva, los peligros de vivir bajo una democracia d\u00e9bil y obsoleta. M\u00e1ximas que funcionan como esl\u00f3ganes filos\u00f3ficos que se hayan distribuidos a lo largo de la trama tales como \u201cEl inmenso abismo que nos puebla y bulle en mitad del universo\u201c<em>,<\/em>&nbsp;\u201cLa sombra del artista muerto es m\u00e1s grande que el artista\u201c o \u201cSon malos tiempos para un esp\u00edritu inquieto\u201c. El grito de guerra del autor se asienta sobre la plataforma de la distop\u00eda sin abandonar el humor ni un tono apocal\u00edptico basados en ritmos y resonancias \u00e9picas que le sirve de escenario para su credo y protesta. Deja patente la manipulaci\u00f3n por parte de los gobiernos y del cuarto poder en donde el autor no deja t\u00edtere con cabeza en una oleada de denuncia y de la devastaci\u00f3n moral que sufre el individuo. El delator (Cicer\u00f3n) ser\u00e1 castigado por quienes antes lo alababan. Y todo por decir la verdad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AAVV. Sevilla,Consejer\u00eda de Cultura y Patrimonio Hist\u00f3rico. Junta de Andaluc\u00eda, 2021 Colecci\u00f3n de cuatro piezas representativas de la dramaturgia andaluza contempor\u00e1nea firmadas por autor\u00edas de renombre y que conllevan todas ellas y sin excepci\u00f3n alguna trayectorias tanto de \u00e9xito como de consolidaci\u00f3n y evoluci\u00f3n. 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