{"id":2119,"date":"2023-12-04T09:47:52","date_gmt":"2023-12-04T08:47:52","guid":{"rendered":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/?p=2119"},"modified":"2023-12-13T09:17:47","modified_gmt":"2023-12-13T08:17:47","slug":"reflexiones-de-un-dramaturgo-en-vias-de-jubilacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/reflexiones-de-un-dramaturgo-en-vias-de-jubilacion\/","title":{"rendered":"Reflexiones de un dramaturgo en v\u00edas de jubilaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Val\u00e8ncia, octubre de 2023<\/p>\n\n\n\n<p>A veces se nos pregunta, a los autores de mi generaci\u00f3n, los que empezamos a escribir teatro a finales de los 60 del siglo pasado o a comienzos de los 70 y que ahora nos estamos acercando al final de nuestra vida, al menos de nuestra vida creativa, qu\u00e9 estamos escribiendo o si se ver\u00e1 pronto alguna obra nuestra en un escenario, cosa esta \u00faltima bastante improbable. Lo de qu\u00e9 estamos escribiendo es una pregunta ret\u00f3rica, fruto de una cortes\u00eda que, en la mayor parte de los casos, no responde a un verdadero inter\u00e9s de quien pregunta. Y no todos lo hacen, el preguntar digo, hay algunos, sobre todo los m\u00e1s j\u00f3venes, que apenas saben nada sobre ti, y no parece importarles lo m\u00e1s m\u00ednimo lo que hagas o hayas hecho (claro que, objetivamente, tambi\u00e9n t\u00fa has dejado de interesarte por lo que sucede en los escenarios en los \u00faltimos tiempos); pues bien, si aquel que pregunta intenta ser m\u00e1s amable y te dice que les env\u00edes ese texto \u2014siempre el \u00faltimo, los treinta o cuarenta que has escrito antes es como si no existieran\u2014 y que se lo env\u00edes porque le apetece mucho leerlo, ten por seguro que en el noventa por ciento de los casos no lo leer\u00e1 jam\u00e1s. Y con un poco de suerte se olvidar\u00e1 de \u00e9l, y no tendr\u00e1 mala conciencia por no haberlo hecho, y t\u00fa te avergonzar\u00e1s y no te atrever\u00e1s a preguntarle, no sea que lo que ocurre es que s\u00ed que lo ha le\u00eddo y le ha parecido horroroso, pero como siente alguna simpat\u00eda por ti, no quiere provocarte un disgusto.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed es un poco la vida y las expectativas de un autor de edad, que, como yo, no est\u00e1 dentro del <em>negocio.<\/em> Quiero decir que no est\u00e1 conectado con ninguna productora, ni con ning\u00fan colectivo, y cuya escritura \u2014casi siempre desconocida o de la que solo se tiene un conocimiento muy superficial\u2014 se considera <em>per se<\/em> antigua, est\u00e9ticamente deleznable y tem\u00e1ticamente desfasada, algo as\u00ed como <em>las batallitas del abuelo. <\/em>Ese autor, digo, est\u00e1 condenando a la irrelevancia dentro del panorama esc\u00e9nico contempor\u00e1neo. De nada sirve exhibir curr\u00edculum, los muchos premios conseguidos, las m\u00faltiples ediciones de sus obras \u2014ah, es que el teatro no es para leer\u2014 o los \u00e9xitos alcanzados sobre los escenarios. Eso pertenece al pasado, casi a la prehistoria del teatro. Es cuesti\u00f3n de la edad, seguro.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo cierto es que un autor de mi generaci\u00f3n, ya digo, tiene muy dif\u00edcil subir una obra suya a un escenario. Me acuerdo de que, cuando yo era un autor joven \u2014entonces a\u00fan no se nos llamaba <em>emergentes<\/em>\u2014 es muy probable que pensara de los autores de m\u00e1s edad algo semejante a lo que los autores m\u00e1s j\u00f3venes de ahora piensan de nosotros, los m\u00e1s veteranos. En cualquier caso, los autores de mi generaci\u00f3n \u00e9ramos gente que no ven\u00edamos mayoritariamente del teatro. Llegamos al teatro para servirnos de \u00e9l, para instrumentalizarlo como arma de lucha, ingenuamente pol\u00edtica, pero tambi\u00e9n para enfrentarlo con el teatro comercial del momento, entendido como est\u00e9tica, pero tambi\u00e9n como sistema de producci\u00f3n. Estoy hablando, obviamente, del teatro independiente.<\/p>\n\n\n\n<p>El teatro independiente era un teatro sumamente ideologizado, pero tambi\u00e9n un teatro ecl\u00e9ctico. Hubo autores de mi generaci\u00f3n que opon\u00edan al teatro \u201cnaturalista\u201d que imperaba entonces en los escenarios un teatro radicalmente contrario (el teatro del post-absurdo, el teatro de farsa y de parodia, el teatro de provocaci\u00f3n). Otros nos acercamos al teatro \u00e9pico, aunque que de manera muy <em>sui generis<\/em>, lo cual no exclu\u00eda que defendi\u00e9ramos tambi\u00e9n la utilizaci\u00f3n de f\u00f3rmulas m\u00e1s convencionales cuando pretend\u00edamos desarrollar lo que, de forma muy gen\u00e9rica, se denominaba teatro popular, es decir, un teatro que buscaba llegar a un p\u00fablico m\u00e1s amplio, y que concentraba la ruptura m\u00e1s bien en el contenido que en la forma; un teatro que, de una manera sencilla e ingenua, se esforzaba por explicar al p\u00fablico la sociedad en que viv\u00edamos, las contradicciones de clases y la Historia, escrita obviamente con may\u00fascula.<\/p>\n\n\n\n<p>En cualquier caso, este primer teatro (de nuestra generaci\u00f3n, m\u00edo) ven\u00eda mediatizado por estas \u201ctomas de posici\u00f3n\u201d previas a la misma escritura dram\u00e1tica. Adem\u00e1s, los autores, en el teatro independiente, escrib\u00edan para un grupo, del cual eran tambi\u00e9n directores, actores&#8230; y eso tambi\u00e9n condicionaba. Es un poco lo que ocurre en la actualidad,&nbsp; aunque sin la pobreza de recursos de los colectivos teatrales de entonces (no solo econ\u00f3micos sino tambi\u00e9n est\u00e9ticos).<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de la d\u00e9cada de los 80 del siglo pasado, se produce un cambio en profundidad. Algunos autores vamos asumiendo, cada vez m\u00e1s decididamente, la condici\u00f3n de ser \u00fanicamente autores dram\u00e1ticos, no ligados ya forzosamente a un grupo, es decir solo dramaturgos. Los 80 son a\u00f1os especialmente significativos porque en ellos se est\u00e1n produciendo cambios en profundidad que afectan al sistema de producci\u00f3n, a la relaci\u00f3n entre lo que es p\u00fablico y privado, a la intervenci\u00f3n de las instituciones en el teatro&#8230; La aceptaci\u00f3n del teatro como bien cultural, implicar\u00e1 la concesi\u00f3n de ayudas a la producci\u00f3n y la distribuci\u00f3n de espect\u00e1culos; la creaci\u00f3n de centros p\u00fablicos de producci\u00f3n, un poco siguiendo el modelo franc\u00e9s, pero con un nivel de intervenci\u00f3n de la administraci\u00f3n mucho m\u00e1s grande; la recuperaci\u00f3n y modernizaci\u00f3n de teatros y la creaci\u00f3n de una red de salas de titularidad p\u00fablica, etc. Y todo ello es posible, en gran medida, porque una parte de los nuevos gestores e ide\u00f3logos provienen del teatro independiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Son a\u00f1os en los cuales los dramaturgos, los dramaturgos de mi generaci\u00f3n, todav\u00eda ven una posibilidad de desarrollar una escritura m\u00ednimamente coherente, que suba a los escenarios con alguna regularidad, por peque\u00f1a que sea. Porque subir a los escenarios no es solo necesario para alimentar el ego del autor; es necesario para testar la efectividad de la propuesta, y contraponerla a la respuesta del p\u00fablico. El teatro solo est\u00e1 completo cuando el texto, es decir, la propuesta del autor, a trav\u00e9s de la interpretaci\u00f3n del director y de los actores, entra en contacto con el p\u00fablico, y la reacci\u00f3n de este retroalimenta todos y cada uno de los elementos de ese proceso. Si este contacto no se produce con regularidad, el texto, el autor, ir\u00e1 cada vez alej\u00e1ndose m\u00e1s y m\u00e1s del p\u00fablico, de la realidad&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Entrada la d\u00e9cada de los 90 es cuando esos nuevos y significativos cambios, que se hab\u00edan iniciado en la anterior, conformar\u00e1n definitivamente la pr\u00e1ctica teatral. Por un lado, los centros p\u00fablicos de producci\u00f3n ya se han consolidado y se han pagado las deudas pendientes con las generaciones anteriores (sin convicci\u00f3n, sin voluntad de normalizar la presencia en los escenarios de una dramaturgia contempor\u00e1nea, todo hay que decirlo), y los directores de los centros dram\u00e1ticos se orientar\u00e1n hacia grandes montajes cl\u00e1sicos y de repertorio universal, y cada vez habr\u00e1 m\u00e1s \u201cnuevos autores\u201d extranjeros, m\u00e1s \u201cdescubrimientos\u201d, m\u00e1s modas (y m\u00e1s directores vedetes, tambi\u00e9n). De otra, aparecer\u00e1, avanzada la d\u00e9cada, una generaci\u00f3n de autores m\u00e1s j\u00f3venes, que no han vivido ya la \u00e9poca del teatro independiente, una generaci\u00f3n fascinada por los talleres de escritura dram\u00e1tica y por las investigaciones formales. Una generaci\u00f3n, muchas de las obras de la cual tienen tendencia a huir de cualquier concreci\u00f3n espacial y temporal, de cualquier signo realista, de cualquier referente social o pol\u00edtico. Un teatro donde casi nunca se habla de la historia reciente, ni de los problemas que est\u00e1 viviendo el pa\u00eds y la sociedad contempor\u00e1nea (avance de posiciones pol\u00edticas ultraconservadoras, enfrentamientos sociales y culturales, etc.) Un teatro, en fin, que toca problemas de comunicaci\u00f3n, o de identidad personal, o incluso de la misma escritura, a menudo bajo formas de comedia, y que presenta, en general, f\u00f3rmulas de ruptura muy interesantes pero que pronto acaban resultando reiterativas. Una parte muy importante de estos nuevos autores unir\u00e1 su escritura, como pasaba en la \u00e9poca del teatro independiente, lo hemos dicho, a un grupo (como autores, directores, actores), lo cual comporta una importante revitalizaci\u00f3n de los colectivos teatrales, y esta dramaturgia, nueva o renovada, acabar\u00e1 teniendo una presencia en los escenarios mayor y m\u00e1s constante que la de los autores de m\u00e1s edad.<\/p>\n\n\n\n<p>O, dicho de otra manera, los autores de mi generaci\u00f3n, como se\u00f1al\u00e1bamos al principio, no ser\u00e1n ya casi nunca montados por estos grupos emergentes o por las nuevas compa\u00f1\u00edas privadas. Posiblemente porque no interesan (no interesamos) suficientemente a un p\u00fablico como para resultar rentables (que, en el caso de los teatros p\u00fablicos, equivale a asegurar un m\u00ednimo porcentaje de ocupaci\u00f3n de las salas). Con lo cual estos autores se quedar\u00e1n mayoritariamente fuera de los circuitos. Pero no solo porque no estrenan. Sino tambi\u00e9n porque no escriben, o escriben poco, o m\u00e1s sencillamente se enfrentan a grandes problemas a la hora de escribir. Tambi\u00e9n, est\u00e1 claro, cuentan otros factores \u2014el ling\u00fc\u00edstico, el geogr\u00e1fico, el pol\u00edtico\u2014 que, en el fondo, no son sino caras de la misma moneda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"910\" height=\"526\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/PD60-8-RS-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2130\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/PD60-8-RS-1.jpg 910w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/PD60-8-RS-1-300x173.jpg 300w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/PD60-8-RS-1-768x444.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 910px) 100vw, 910px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Daniel Freire y Miguel \u00c1ngel Sol\u00e1 en <em>El veneno del teatro<\/em> de Rodolf Sirera. Direcci\u00f3n de Mario Gas (2012). Fuente: <a href=\"https:\/\/www.teatroscanal.com\/\">teatroscanal.com\/<\/a><br><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Y es que, perm\u00edtaseme personalizar, en mi \u00e1mbito ling\u00fc\u00edstico, en el \u00e1mbito del teatro en catal\u00e1n \u2014tambi\u00e9n hay que hablar de esto\u2014 tampoco acabar\u00edan rod\u00e1ndonos las cosas demasiadas bien a muchos de nosotros, sobre todo a los que nos encontr\u00e1bamos en la periferia. Durante los a\u00f1os 70, y comienzos del 80, exist\u00eda la voluntad de consolidar el \u00e1mbito ling\u00fc\u00edstico catal\u00e1n (y consolidarlo tambi\u00e9n en el teatro). As\u00ed, los autores que no proven\u00edamos de Catalunya, pero nos expres\u00e1bamos en la misma lengua, sub\u00edamos, con una cierta normalidad, a sus escenarios. Cuando los teatros p\u00fablicos aparecieron, se mantuvo, en sus inicios, m\u00e1s bien o m\u00e1s mal, esa voluntad de comunicaci\u00f3n (y yo recuerdo haber estrenado, con cierta normalidad en el teatro p\u00fablico y haber entrado en la programaci\u00f3n de compa\u00f1\u00edas privadas en Catalunya). Pero esta situaci\u00f3n no dur\u00f3 mucho. Por un lado, las estrategias de la pol\u00edtica, los pactos entre las diferentes fuerzas para acceder a o para conservar el poder, trajo consigo el abandono progresivo de temas que pudiesen resultar conflictivos. Que pudieran hacer menguar los apoyos institucionales, en funci\u00f3n de la fuerza pol\u00edtica en cada momento dominante. Todo esto, se uni\u00f3 al peso que iba adquiriendo la producci\u00f3n p\u00fablica, la autonom\u00eda que iban ganando los directores de esos centros, los gustos personales de cada uno. Y tambi\u00e9n, el renacimiento de la producci\u00f3n privada, una producci\u00f3n privada de nuevo cu\u00f1o, que apostaba decididamente (y con mucha l\u00f3gica) por otros tipos de teatro y, paralelamente, la aparici\u00f3n de nuevas generaciones de dramaturgos y dramaturgas con planteamientos est\u00e9ticos diferentes, a veces opuestos; todo esto, todo lo que hemos acabado de enumerar, cort\u00f3 una parte importante de los canales de comunicaci\u00f3n que hasta aquel momento hab\u00edan existido entre el teatro de Catalunya y del Pa\u00eds Valenciano, que, por mi opci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica a la hora de escribir, era mi territorio preferente de actuaci\u00f3n. Madrid, ni que decirlo tiene, me quedaba muy lejano. Y aunque una parte importante de mi teatro ha sido traducido al castellano, nunca, excepto en el caso de <em>El veneno del teatro, <\/em>parece haber suscitado demasiado inter\u00e9s.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed las cosas, no es de extra\u00f1ar que, ante las dificultades cada vez mayores para llegar a estrenar, ello unido al hecho de no pertenecer ni mantener conexi\u00f3n especial con ning\u00fan colectivo o centro de producci\u00f3n, p\u00fablico o privado, orient\u00e9 mi vida profesional hacia otro territorio, la escritura de guiones para televisi\u00f3n, oficio que en aquellos a\u00f1os \u2014estoy hablando de la segunda mitad de la d\u00e9cada de los noventa\u2014 hab\u00eda echado a andar, primero t\u00edmidamente, pero que pronto alcanzar\u00eda una importante velocidad de crucero. No es como ahora, en que la profesi\u00f3n de guionista se ha normalizado y la demanda, al igual que la oferta, son abundantes; en aquel per\u00edodo liminar de la ficci\u00f3n televisiva hac\u00eda falta guionistas, y muchos autores de teatro de mi generaci\u00f3n fuimos requeridos para resolver esa carencia y acabamos escribiendo con regularidad para la peque\u00f1a pantalla. En especial para g\u00e9neros, como las series diarias, en las que impera una acusada teatralidad y en cuyos cap\u00edtulos la parte dial\u00f3gica es fundamental para el mantenimiento de las tramas.<\/p>\n\n\n\n<p>Instalado, pues, en este para m\u00ed nuevo territorio, y alejado de la realidad teatral del Pa\u00eds Valenciano, de la que cada vez me sent\u00eda m\u00e1s desconectado, mi \u00fanica relaci\u00f3n con la escena acab\u00f3 reduci\u00e9ndose, en los veinte a\u00f1os siguientes, a versiones y traducciones, generalmente de encargo, y a desarrollar, juntamente con mi hermano Josep Llu\u00eds, obras que sab\u00edamos irrepresentables, en unos casos por el n\u00famero de personajes, en otros por la tem\u00e1tica abiertamente pol\u00edtica, que, eso s\u00ed, ganaban premios y eran publicadas con regularidad, pero que nunca o casi nunca lograron subir a la escena.<\/p>\n\n\n\n<p>En el a\u00f1o 2015 ocurrieron tres hechos que tuvieron especial trascendencia en mi trayectoria profesional posterior. El m\u00e1s importante fue, sin duda, el inesperado fallecimiento, despu\u00e9s de una breve enfermedad, de mi hermano Josep Llu\u00eds, con quien tantos y tan gratificantes proyectos hab\u00eda desarrollado, aunque la mayor parte de ellos, como ya he dicho antes, no subieron nunca a la escena. Luego, el final de mi participaci\u00f3n como guionista en series de televisi\u00f3n de largo recorrido, trabajo, el de guionista, al que dar\u00eda el cierre definitivamente pocos a\u00f1os despu\u00e9s<em>.<\/em> Se iniciaba, as\u00ed, un per\u00edodo en el que dispon\u00eda de m\u00e1s tiempo para reconsiderar si me quedaba a\u00fan alg\u00fan futuro como dramaturgo, pese a las negras perspectivas que contemplaba en los a\u00f1os anteriores. El punto de inflexi\u00f3n para m\u00ed fue, sin duda, el montaje por una productora privada de <em>Tr\u00edo, <\/em>una comedia en la que, significativamente, contaba la historia de dos actores que quieren montar mi obra <em>El veneno del teatro<\/em>, pero que su autor, yo, no les daba permiso porque odiaba la obra, ya que se sent\u00eda, dado el n\u00famero de montajes alcanzado, como si no hubiera escrito otra en su vida. Una producci\u00f3n privada, insisto. Y aqu\u00ed s\u00ed que podr\u00eda decir que se produjo, al menos por lo que se refiere a mi ciudad, un cierto <em>cambio de tendencia. <\/em>En mi ciudad, Valencia, porque en lo que se refiere a los escenarios de Madrid y Barcelona yo estaba ya, como autor, definitivamente descartado. Autor de edad, perif\u00e9rico, que escribe en otra lengua distinta de la oficial, aunque la mayor parte de sus textos est\u00e9n traducidos y publicados (me repito: \u00bfqui\u00e9n lee ya hoy teatro?), o lo que es lo mismo, autor irrelevante, al que lo \u00fanico que se le suelen pedir hoy, en Madrid o Barcelona, son art\u00edculos para revistas especializadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, sorprendentemente, ya digo, en Valencia, mi ciudad, hab\u00eda ido cambiando la tendencia. Lentamente, sin grandes estridencias. Y este cambio de tendencia tambi\u00e9n influy\u00f3 notablemente en la recuperaci\u00f3n de mi inter\u00e9s por la escritura teatral. Fruto de ello fueron varias obras y una de ellas, <em>Dinamarca<\/em>, de 2019, desarrollada en solitario a partir de una idea que no pude llevar a la pr\u00e1ctica con mi hermano Josep Llu\u00eds, gan\u00f3, tras su estreno \u2014esta vez s\u00ed, en una producci\u00f3n p\u00fablica\u2014 el Max al mejor texto.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"910\" height=\"584\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/PD60-8-RS-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2131\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/PD60-8-RS-2.jpg 910w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/PD60-8-RS-2-300x193.jpg 300w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/PD60-8-RS-2-768x493.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 910px) 100vw, 910px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Dinamarca<\/em> de Rodolf Sirera y Josep Llu\u00eds Sirera dirgida por Carles Alfaro. (2019). Fuente: <a href=\"https:\/\/valenciaplaza.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">valenciaplaza.com<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Han sido pues, en los nueve a\u00f1os que van desde el citado 2015 hasta finales de 2023, en que escribo este art\u00edculo, en los que he logrado completar una lista, si se quiere modesta, de producciones y estrenos como no hubiera podido ni imaginar en los veinte a\u00f1os precedentes. Doce montajes de los que solo uno corresponde a una traducci\u00f3n o adaptaci\u00f3n. Y, el resto, son obras originales, dos de ellas proyectos colectivos en los que hemos participado diversos autores. Y solo tres han sido producidos y estrenados por las instituciones. El resto lo han sido por productoras privadas o grupos teatrales estables, aunque algunos de esos montajes hayan sido de peque\u00f1o formato. \u00bfUn \u00e9xito? No es como para echar las campanas al vuelo, desde luego. Pero, por lo menos, no me he sentido relegado a la inactividad, o al olvido definitivo. Pero no me hago demasiadas ilusiones. A esta \u00e9poca de relativa abundancia, suceder\u00e1, m\u00e1s pronto que tarde, de nuevo el erial.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"910\" height=\"637\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/PD60-8-RS-3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2132\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/PD60-8-RS-3.jpg 910w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/PD60-8-RS-3-300x210.jpg 300w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/PD60-8-RS-3-768x538.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 910px) 100vw, 910px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Tr\u00edo <\/em>de Rodolf Sirera con direcci\u00f3n de Rebeca Valls y Edison Valls (2017). Fuente: <a href=\"https:\/\/www.uv.es\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">uv.es\/<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Antes hablaba de la generaci\u00f3n que sigui\u00f3 a la nuestra. Esta segunda generaci\u00f3n est\u00e1 siendo ya remplazada por una nueva, muy activa, pero de proyecci\u00f3n limitada por la evoluci\u00f3n que ha ido sufriendo la escena en los \u00faltimos a\u00f1os. No es este el lugar ni el momento para analizarla a fondo, pero s\u00ed que podemos se\u00f1alar que una de las caracter\u00edsticas de la mayor parte de los montajes que se producen, salvo contadas excepciones, es la progresiva reducci\u00f3n del tiempo de permanencia en los escenarios, en especial en los escenarios de los teatros p\u00fablicos. Ya no hacemos temporadas, como dec\u00eda un cr\u00edtico, solo bolos, incluso en capitales importantes. Si esto es as\u00ed incluso en el caso de autores acreditados, qu\u00e9 no ocurrir\u00e1 cuando lo que se proponen son montajes de textos de autores o de autoras j\u00f3venes. Las instituciones participan, frecuentemente de modo indiscriminado, en las producciones de estos nov\u00edsimos autores (si no es el viejo <em>caf\u00e9 para todos <\/em>se le parece mucho), producciones a las que luego se les conceder\u00e1 un per\u00edodo de exhibici\u00f3n cada vez m\u00e1s corto. Y en los circuitos de exhibici\u00f3n de la comunidad correspondiente, se les contratar\u00e1 tambi\u00e9n menos, porque el responsable pol\u00edtico de turno exigir\u00e1 a los programadores una rentabilidad, por lo menos en n\u00famero de espectadores, \u2014que no de ingresos, porque las localidades, en muchas de estas salas, tienen un precio claramente simb\u00f3lico\u2014; una rentabilidad que no siempre consiguen alcanzar con textos y propuestas esc\u00e9nicas todav\u00eda poco s\u00f3lidas y frecuentemente poco atractivas para el p\u00fablico. O que no vienen respaldadas por repartos en los que destaquen caras conocidas de la televisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a este panorama, los teatros privados, en especial las salas ligadas a las productoras m\u00e1s importantes, afinan bastante m\u00e1s sus programaciones y obtienen mucha mejor respuesta de p\u00fablico. Pero, claro, acceder a estas salas \u2014o a estas productoras\u2014 es algo muy dif\u00edcil para muchos de los autores que, como yo, se mantienen al margen del negocio, o son considerados poco atractivos para un p\u00fablico mayoritario. Los teatros p\u00fablicos, si llevan alguno de sus textos a escena, es antes \u201cporque toca\u201d (s\u00ed, la producci\u00f3n p\u00fablica tiene mucho de escalaf\u00f3n) que por verdadero inter\u00e9s o convencimiento de quienes est\u00e1n al frente de aquellos y programan.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 nos queda, pues, a los dramaturgos que comenzamos alzando nuestra voz en tiempos ya remotos? Indudablemente \u2014y es lo primero\u2014 seguir escribiendo mientras podamos. Y seguir siendo fieles a nuestra visi\u00f3n del mundo y a nuestros principios, tanto \u00e9ticos como est\u00e9ticos. Aunque estos, tanto los unos como los otros, puedan ser considerados coyunturalmente como anticuados: tratar de ajustarse a lo que est\u00e1 \u201cde moda\u201d en cada momento, no siempre suele dar buen resultado. Y seguir intentando publicar, siempre que sea posible, aun aceptando que ser\u00e1n muy pocos los que nos lean porque \u2014como hemos dicho varias veces\u2014 hoy ya nadie lee teatro. Ni siquiera la mayor parte de quienes se dedican a representarlo. Y aunque no consigamos ser le\u00eddos o estrenados ahora, esforc\u00e9monos en pensar, aunque cueste, que la historia hace a veces justicia, aunque generalmente de manera tard\u00eda, y es posible que seamos le\u00eddos o representados \u2014casi siempre de modo desafortunado\u2014 en el futuro. Pero seremos representados (\u00a1por fin!). Y, sobre todo, procuremos no cultivar frustraciones ni rencores. A fin de cuentas, nadie nos oblig\u00f3 a escoger este oficio. Y ser generosos, e interesarnos por el trabajo de los autores y las autoras m\u00e1s j\u00f3venes: no seremos mejores autores con ello, pero s\u00ed mejores personas. Y ver cuanto teatro se pueda. Y sonre\u00edr.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Val\u00e8ncia, octubre de 2023 A veces se nos pregunta, a los autores de mi generaci\u00f3n, los que empezamos a escribir teatro a finales de los 60 del siglo pasado o a comienzos de los 70 y que ahora nos estamos acercando al final de nuestra vida, al menos de nuestra vida creativa, qu\u00e9 estamos escribiendo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":2130,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[89,88,32],"tags":[],"class_list":["post-2119","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-drama60","category-escribir-teatro-hoy","category-monografico"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2119","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2119"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2119\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2378,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2119\/revisions\/2378"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2130"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2119"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2119"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2119"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}