{"id":2645,"date":"2024-06-04T13:02:28","date_gmt":"2024-06-04T11:02:28","guid":{"rendered":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/?p=2645"},"modified":"2024-06-05T13:03:22","modified_gmt":"2024-06-05T11:03:22","slug":"el-viaje-de-guillermo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/el-viaje-de-guillermo\/","title":{"rendered":"El viaje de Guillermo"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"502\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/PD61-10-RHG-2.webp\" alt=\"Guillermo Heras. Fuente: elpais.com\" class=\"wp-image-2647\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/PD61-10-RHG-2.webp 750w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/PD61-10-RHG-2-300x201.webp 300w\" sizes=\"(max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Guillermo Heras. Fuente: <a href=\"https:\/\/elpais.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">elpais.com<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>\u00c9ramos cuatro escritores reci\u00e9n llegados, cuatro j\u00f3venes con ojos medio abiertos, a los que nos encontr\u00f3 un veterano. Entonces nos parec\u00eda mayor que nosotros; con el tiempo el salto de los a\u00f1os se reduce. Guillermo Heras nos llevaba poco m\u00e1s de una d\u00e9cada, pero entonces e incluso ahora nos supera en experiencia a todos. De joven, en los duros a\u00f1os del final del franquismo, estuvo en el sitio menos adecuado en un momento nada conveniente, y sum\u00f3 a la valent\u00eda de plantarle cara a lo que pocas personas se atrev\u00edan a afrontar, hacerlo con pericia y saber crecer en la adversidad. En 1994, Heras, tras haberse cerrado su fruct\u00edfera etapa al frente de Centro Nacional de Nuevas Tendencias Esc\u00e9nicas, convirti\u00f3 al Astillero en factor\u00eda de producci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras el primer estreno de Teatro del Astillero, y ya preparando los siguientes seg\u00fan su plan prefijado, Guillermo nos anunci\u00f3, con la ilusi\u00f3n del iniciado que saca provecho de nuevas experiencias, que hab\u00eda comenzado a escribir, teatro. Nos echaba la culpa a nosotros, dec\u00eda haberse contagiado. Escribir era algo pendiente, algo que le habr\u00eda rondado cubriendo adaptaciones, dramaturgias y versiones, algo para lo cual sus m\u00faltiples compromisos le hab\u00edan escamotado tiempo suficiente. Ahora, contaminado por nuestra cercan\u00eda, Guillermo iba escribiendo. Y escribi\u00f3 y sigui\u00f3 escribiendo.<\/p>\n\n\n\n<p>Convirti\u00f3 la dramaturgia en forma de expresi\u00f3n en lo personal y en lo social. El peso de la tesis y lo dial\u00e9ctico carga su teatro. Detr\u00e1s de los personajes, lo vemos a \u00e9l, movi\u00e9ndolos para expresar o de forma literal o bajo el di\u00e1logo su punto de vista, sus pensamientos, su ideario. No buscaba tanto un texto elaborado como una expresi\u00f3n inmediata, r\u00e1pida. Necesitaba interlocutores que siguieran lo que \u00e9l tan claramente dec\u00eda. La trama o el argumento eran pretextos para comprenderlo, para asumir su ideolog\u00eda. Sus itinerarios vitales estaban presentes en su escritura: el peso de esa revoluci\u00f3n de los sesenta, que quiso darle poder a la imaginaci\u00f3n; la obligaci\u00f3n del viaje; asumir el prop\u00f3sito de cambiar el mundo. Junto a ello, la evocaci\u00f3n de los mundos imaginados, de los fetiches culturales, de los referentes. La preocupaci\u00f3n por la tem\u00e1tica social y pol\u00edtica en un mundo en crisis. Y el asumir un fracaso que, sin embargo, no desmiente, aunque lo ponga en entredicho, ese pasado de ilusiones y ese futuro mejor por construir.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignleft size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"408\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/PD61-10-RHG-1.webp\" alt=\"Portada Teatro del Astillero\" class=\"wp-image-2646\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/PD61-10-RHG-1.webp 300w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/PD61-10-RHG-1-221x300.webp 221w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Nos pas\u00f3 su primer texto: <em>In\u00fatil faro de la noche<\/em>. Quiz\u00e1 uno de los m\u00e1s extensos que escribi\u00f3. Tal vez el poso cinematogr\u00e1fico que ten\u00eda me llev\u00f3 a darle forma de guion. La generosidad de Heras le llev\u00f3 a proponer el que ambos fueran publicados en el que fue el primer volumen de la que ser\u00eda la espl\u00e9ndida colecci\u00f3n <em>Teatro del Astillero<\/em>. Es la historia de un viaje. Un trayecto entre dos lugares bien definidos: desde el extremo sur de Europa, la playa de Isleta del Moro, en Almer\u00eda, hasta el \u00faltimo punto de Poniente: Fisterra. Entre medias, el viaje no es tanto un trayecto espacial como una serie de encuentros con seres muy diferentes, y de escenas de la pareja protagonista que revelan un aprendizaje.<\/p>\n\n\n\n<p>La idea del viaje, presente en esta su primera obra, va apareciendo en casi todos sus textos de su primera producci\u00f3n, publicadas en cuatro libros de la colecci\u00f3n del Astillero, a la que hay que sumar textos breves incluidos en vol\u00famenes antol\u00f3gicos. Centr\u00e9monos en ello en lo que queda de este art\u00edculo. Tal vez, sea el m\u00e1s destacado de los motivos y temas caracter\u00edsticos de Heras como escritor, contrastando quiz\u00e1 con lo metateatral \u2014con toda la prevenci\u00f3n sobre la manera en que Heras utiliza esta estrategia\u2014.<\/p>\n\n\n\n<p>En el volumen 4 del Astillero (2000) aparecen las obras <em>Ojos de n\u00e1car<\/em>, <em>Muerte en directo<\/em> y <em>Sue\u00f1os de California<\/em>. <em>Ojos de n\u00e1car <\/em>se sit\u00faa en la gran casa familiar de dos hermanas. Una de ellas siempre vivir\u00e1 en la casa. La otra, regresa de un afuera, un mundo conformado por lo diverso y el transcurso del tiempo en oposici\u00f3n a lo que ocurre en la casa, y se ve enzarzada en su nueva situaci\u00f3n, un invasor que convive con ellas y que se posesiona tanto de la casa como de las mujeres, oblig\u00e1ndolas a ejecutar una serie de escenas rituales que reproducen fragmentos teatrales en una temporalidad viciada. El viaje es aqu\u00ed regreso a la culpa, reivindicaci\u00f3n de esta, triunfo sobre la adversidad. El asesinato del hombre fuerza a la mujer al exilio. El final del texto coincide con el final del viaje: con el tiempo, regresa, y sin que haya ya ning\u00fan impedimento las dos hermanas se funden en un tiempo detenido.<\/p>\n\n\n\n<p>En <em>Muerte en directo<\/em> existe una tensi\u00f3n entre el espacio representado (una sala de teatro donde la actriz recuerda su vida en el teatro y nos hace un repaso por las diversas teor\u00edas interpretativas, mientras prepara su \u00faltima acci\u00f3n esc\u00e9nica, su muerte) y el evocado en el texto del mon\u00f3logo. El espacio de la vida est\u00e1 fuera, pero la muerte tambi\u00e9n se va a dar fuera de la representaci\u00f3n, con lo que se nos plantea un cortocircuito del espacio en off con respecto al espacio on: lo que vemos es menos interesante que lo que se nos sugiere y adem\u00e1s, todo se subordina a ese posible y nunca seguro momento final, que siempre se va a escamotear, la muerte; esto nos plantea la veracidad tanto de lo recordado como la del hecho \u00faltimo. La obra se queda suspendida en ese viaje final que no vemos y del cual se nos da pie para dudar.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Sue\u00f1os de California<\/em> evidencia desde su t\u00edtulo la idea del viaje, que aparece imbricada en la trama. Un grupo de antiguos amigos se reencuentra en un cine que ha comprado el que ha tenido m\u00e1s fortuna, tras pasar de ser mao\u00edsta a concejal del PP. Reconstruimos sus gustos, sus aspiraciones pasadas, su pasi\u00f3n por el cine y la m\u00fasica de la costa Oeste de los 70. Jorge, el personaje central, pone en un casete canciones de lo 70. Jorge hace a\u00f1os viaj\u00f3 a Am\u00e9rica y alcanz\u00f3 el sue\u00f1o de California; se ha integrado y ha triunfado en la industria cinematogr\u00e1fica. Pero la conquista del Para\u00edso se revela al final como una mentira. El viaje de promesa acab\u00f3 en fracaso y Jorge ha elaborado un falso relato de \u00e9xito y gloria cuando lo \u00fanico que tuvo fueron decepciones. Jorge ha regresado para suicidarse ante sus compa\u00f1eros, dando fin as\u00ed a la pel\u00edcula que nunca rod\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"451\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/PD61-10-RHG-3.webp\" alt=\"Ojos de Nacar de Guillermo Heras y direcci\u00f3n de Dar\u00edo Serantes, 2006. Fuente: darioserantes.blogspot.com\" class=\"wp-image-2648\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/PD61-10-RHG-3.webp 300w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/PD61-10-RHG-3-200x300.webp 200w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Ojos de Nacar<\/em> de Guillermo Heras y direcci\u00f3n de Dar\u00edo Serantes, 2006. Fuente: <a href=\"https:\/\/darioserantes.blogspot.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">darioserantes.blogspot.com<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>El volumen 9 (2003) re\u00fane las obras <em>Alma<\/em>, <em>Muchacha<\/em> y <em>Rottweiller<\/em>. En la primera, a trav\u00e9s de Alma y de los personajes masculinos que la rodean, desliz\u00e1ndose entre diversos pasados y el presente, la protagonista nos da cuenta de los viajes, compartidos o no con ella, de su compa\u00f1ero Antonio; hasta ese \u00faltimo en solitario a Chiapas, en los tiempos de la guerrilla zapatista, del cual \u00e9l no volver\u00e1. Los viajes est\u00e1n en el di\u00e1logo y al final el \u00faltimo viaje se difumina con la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Muchacha<\/em> es la historia de una resistencia. Nuevamente, con formato de cine de g\u00e9nero, tan cercano a <em>Roberto Zucco<\/em> como a <em>Pulp Fiction<\/em> o <em>Georgia<\/em>, nos narra la historia de una asesina a sueldo que se anticipa a la trampa que le tienden unos clientes que intentan acabar con ella. En vez de huir, ella afronta el desaf\u00edo y se queda, afront\u00e1ndolos. No ser\u00e1 sino al final cuando asuma el viaje que la sacar\u00e1 de ese universo, de esa historia, de ese mundo de ficci\u00f3n. <em>Rottweiller<\/em>, una de las pocas obras que se han visto de Heras en Espa\u00f1a en una brillante puesta en escena de Luis Miguel Gonz\u00e1lez Cruz, cumple tambi\u00e9n con las mismas premisas: un espacio de representaci\u00f3n cerrado que se rompe con la violencia del personaje central. El viaje como huida es asumido por los dispositivos de la representaci\u00f3n: las c\u00e1maras recogen ese momento de escape del fascista de los plat\u00f3s, en que estalla la violencia, y se plantea la interrogaci\u00f3n duda de c\u00f3mo afectar\u00e1 a nuestra realidad este personaje ficcional cuando las c\u00e1maras dejen de captarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2006, el volumen 21 de Teatro del Astillero recoge <em>Tsunami<\/em>, <em>Impostura<\/em> y <em>Cicatriz<\/em>. <em>Tsunami<\/em> es literalmente la historia de un viaje: Ingrid va como turista a Sumatra y all\u00ed sufre el tsunami de 2004, que se llev\u00f3 cerca de 250.000 v\u00edctimas. Sobrevive, pero pierde la memoria.<\/p>\n\n\n\n<p>Trabajosamente recupera recuerdos inmediatos, pero se niega a volver a casa y reencontrarse con su pasado. El retorno a la realidad se recusa y el personaje elige una nueva vida en Sumatra, llena de inc\u00f3gnitas, frente a un pasado que ella adivina lleno de errores. El personaje utiliza el viaje para borrarse e integrarse en una ficci\u00f3n que ella advierte m\u00e1s real que su realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En <em>Imposturas<\/em> no hay un viaje, pero s\u00ed un trabajo sobre el espacio. Un pol\u00edtico discute con su hija, en su casa, en v\u00edsperas de elecciones. A mitad de obra, el espacio se transforma y se convierte en un burdel que frecuenta el pol\u00edtico y al que acude tras un batacazo en las urnas. Acude a consolarlo una prostituta en quien reconoce a su hija. Nos encontramos con la anulaci\u00f3n del viaje, con un espacio que puede ser su ant\u00f3nimo y que convierte el hogar en burdel y al padre en violador.<\/p>\n\n\n\n<p>Heras sigui\u00f3 escribiendo. Aparte de las antolog\u00edas en que intervino, ha publicado varios vol\u00famenes de teatro: en Invasoras, <em>Tierra roja<\/em> y <em>Accidentes y voluntades<\/em>;\u00a0en Artez <em>Muerte en directo<\/em>; <em>Naufragios<\/em>; <em>Yo, Magritte<\/em>; <em>Perdedores<\/em>; en uvedebe <em>Desde el fin del mundo<\/em> y <em>Nemo<\/em>, en Punto de vista <em>Vidas paralelas<\/em>, que, parafraseando a Plutarco, es una colecci\u00f3n de textos inspirados en personajes hist\u00f3ricos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"446\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/PD61-10-RHG-4.webp\" alt=\"Rottweiler de Guillermo Heras y direcci\u00f3n de Luis Miguel Gonz\u00e1lez Cruz. Teatro del Astillero, 2003. Fuente teatrodelastillero.org\" class=\"wp-image-2649\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/PD61-10-RHG-4.webp 750w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/PD61-10-RHG-4-300x178.webp 300w\" sizes=\"(max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Rottweiler<\/em> de Guillermo Heras y direcci\u00f3n de Luis Miguel Gonz\u00e1lez Cruz. Teatro del Astillero, 2003. Fuente <a href=\"https:\/\/teatrodelastillero.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">teatrodelastillero.org<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Revisemos dos de sus textos \u00faltimos. En <em>Fedra Fragmentos Ficciones<\/em>, ambientada en la Argentina de la dictadura, el viaje es el del regreso a la mansi\u00f3n familiar de Teseo, c\u00f3mplice del r\u00e9gimen, dado por muerto con su connivencia para no alterar la investigaci\u00f3n de un atentado; y esto, en paralelo con la huida desesperada de Hip\u00f3lito en su auto, que habiendo cre\u00eddo la muerte del padre y tras rechazar el deseo de Fedra estrella su coche contra un obst\u00e1culo, perdiendo la vida. Un viaje cruzado, en el que la muerte aparente nos devuelve la muerte real. La venganza de Fedra ser\u00e1 el matar a Teseo, en un giro inesperado, cerrando as\u00ed el c\u00edrculo y anulando un trayecto con otro, una muerte con otra.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Calib\u00e1n o el esclavo<\/em> es una revisi\u00f3n poscolonial y metateatral de <em>La tempestad<\/em> de Shakespeare. El viaje de regreso de Pr\u00f3spero perpetuar\u00e1 la opresi\u00f3n sobre Calib\u00e1n. El ejercicio sobre la ficcionalidad de Shakespeare se ve aqu\u00ed contrastado con un reflejo de la dura realidad hist\u00f3rica del momento, con un Pr\u00f3spero poco clemente \u2014en Shakespeare Pr\u00f3spero nunca lo fue con Calib\u00e1n, hay que decirlo\u2014. El viaje es una anulaci\u00f3n de los prop\u00f3sitos felices de la obra y un despertar a algo que nos incomoda y nos hace revisar nuestras viejas ideas.<\/p>\n\n\n\n<p>Hemos detectado en algunas de las obras de Heras esa idea del viaje, tan presente en su vida y su obra. La otredad est\u00e1 presente en ella, el peso de que en un viaje somos dos personas, el del punto de origen y el del destino. Los trayectos se van diluyendo y solo existe una distancia insalvable. La de dos espacios que se muestran antag\u00f3nicos: la existencia de un lugar desmiente la del otro. El personaje que viaja, que ha viajado, con su presencia afirma que hay otro lugar. Lo representa, y en cuanto lo hace, es otra persona. Con su otredad, marca ese otro lugar donde no fue, donde no es, donde el mito a\u00fan puede existir en cuanto \u00e9l est\u00e9 aqu\u00ed para soportar la idea del viaje. El para\u00edso perdido es el tema de este viaje: y lo son las vivencias pasadas, las ilusiones perdidas. \u00bfPero c\u00f3mo casa esto con la realidad del regreso? Anulado en el viaje el trayecto, nos encontramos con dos espacios que se negar\u00edan el uno al otro, si no fuera por el sost\u00e9n de la ficcionalidad, de la representaci\u00f3n. En ese lugar imposible, donde dos aspectos del personaje han dejado de ser lo mismo, se configura el espacio de la m\u00e1scara. Una soluci\u00f3n para esta escritura, que no pase por la evidencia del vac\u00edo del personaje, es la de la m\u00e1scara, que esconde, que guarda algo que no vemos. Una promesa de sentido, anclada en eso: la nostalgia del pasado, la esperanza en el futuro, por encima de la desilusi\u00f3n. De ah\u00ed, el peso de lo metateatral, que desplaza al sujeto m\u00e1s all\u00e1, al momento en que se pone la m\u00e1scara y asume esa dualidad imposible. El sujeto est\u00e1 as\u00ed preservado, como portador de la ficci\u00f3n, protegido por el aparato de la representaci\u00f3n. Pero esto no es sino un nuevo juego de espejos, que caer\u00e1 en ese vaciarse que advertimos en el sujeto inestable de las obras de Heras, condenado a la puesta en abismo de un viaje sin trayecto, de esa indistinguibilidad de lo lejano frente a lo cercano, del otro frente al yo mismo.<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a>Alma se cierra con un epitafio. <em>\u201cAdi\u00f3s, amigo. Descansa en paz en las aguas de este mar Caribe que nunca disfrutamos en compa\u00f1\u00eda. Te fuiste antes de tiempo, te escapaste y ahora eres ya solo un recuerdo.\u201d<\/em> Guillermo Hera muri\u00f3 en Argentina en julio del 2023. Viaj\u00f3 para impartir un curso en la Patagonia, donde se le declar\u00f3 una afecci\u00f3n que no remiti\u00f3. Tras meses de convalecencia quiso volver, pero d\u00edas antes del retorno muri\u00f3. Ese fue su \u00faltimo itinerario y en \u00e9l se disolvi\u00f3 en nuestros recuerdos, como muchos de sus personajes; se fundi\u00f3 con todos los que lo conoc\u00edamos y esper\u00e1bamos su regreso y un final mejor. El Astillero le dedic\u00f3 estas \u00faltimas palabras: <em>\u201cBuen viaje, capit\u00e1n\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c9ramos cuatro escritores reci\u00e9n llegados, cuatro j\u00f3venes con ojos medio abiertos, a los que nos encontr\u00f3 un veterano. Entonces nos parec\u00eda mayor que nosotros; con el tiempo el salto de los a\u00f1os se reduce. 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