{"id":2742,"date":"2024-10-23T09:55:14","date_gmt":"2024-10-23T07:55:14","guid":{"rendered":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/?p=2742"},"modified":"2024-11-02T00:15:37","modified_gmt":"2024-11-01T23:15:37","slug":"critica-que-critica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/critica-que-critica\/","title":{"rendered":"\u00bfCr\u00edtica? \u00bfQu\u00e9 cr\u00edtica?"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-right is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Cr\u00edtica: <\/em>Juicio expresado, generalmente de manera p\u00fablica, <br>sobre un espect\u00e1culo, una obra art\u00edstica, etc. (R.A.E.)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Llegando ya al final del primer cuarto del siglo XXI \u00bfpodemos afirmar que sigue existiendo la cr\u00edtica teatral en la acepci\u00f3n citada de la Real Academia Espa\u00f1ola? Desde mi punto de vista, existe pero est\u00e1 dando los \u00faltimos estertores. Varias razones han propiciado esta progresiva desaparici\u00f3n. Lo que tengo meridianamente claro es que la cr\u00edtica no tiene ya el poder que Mari\u00e1ngeles&nbsp; Rodr\u00edguez Alonso, en su obra <em>La cr\u00edtica teatral en Espa\u00f1a, del franquismo a la Transici\u00f3n<\/em>, (Iberoamericana Vervuert, 2017) le atribuye cuando afirma:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Durante el franquismo el sistema teatral deviene eminentemente privado, el negocio teatral se rige fundamentalmente por la taquilla. En este orden de cosas, una buena cr\u00edtica constituye un elemento esencial para el \u00e9xito de una comedia y, por consiguiente, para la prosperidad del negocio. Una mala cr\u00edtica pod\u00eda, sin embargo, desanimar al p\u00fablico potencial a consumir este producto y llevarlo a optar por cualquier otra oferta teatral.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Ya en el sistema teatral espa\u00f1ol actual el sector p\u00fablico tiene casi mayor importancia que el privado y la permanencia de una obra en cartel no viene marcada, generalmente, por el \u00e9xito o fracaso econ\u00f3mico. Los teatros est\u00e1n programando espect\u00e1culos con temporadas cerradas, con fecha de finalizaci\u00f3n. Si acaso, ante un \u00e9xito claro, prev\u00e9n su reposici\u00f3n en las temporadas siguientes.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignleft size-full is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"432\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/PD62-3-AC-1.webp\" alt=\"Historia y antolog\u00eda de la cr\u00edtica teatral espa\u00f1ola (1763-1936) Vol. I\" class=\"wp-image-2744\" style=\"width:270px\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/PD62-3-AC-1.webp 300w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/PD62-3-AC-1-208x300.webp 208w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Desinter\u00e9s editorial<\/strong>. Consultando el extraordinario trabajo de Fernando Dom\u00e9nech y Eduardo P\u00e9rez-Rasilla, <em>Historia y antolog\u00eda de la cr\u00edtica teatral espa\u00f1ola (1763-1936), <\/em>editado por el CDN, produce un enorme desasosiego comprobar c\u00f3mo el que podemos considerar un g\u00e9nero period\u00edstico m\u00e1s (la cr\u00edtica) apenas tiene cabida en los medios de comunicaci\u00f3n actuales. Sobre todo durante el siglo XIX, las cr\u00edticas de algunos estrenos sonados llegaban a estar en las portadas de los diarios. Hoy, eso es impensable. Apenas hay espacio para estos comentarios y, desde luego, las cr\u00edticas no se publican con la inmediatez de anta\u00f1o. No es raro que alguna aparezca cuando el espect\u00e1culo criticado ya no est\u00e1 en cartel. Lejos han quedado las madrugadas de espera, tras un estreno, a la salida de los peri\u00f3dicos para ver qu\u00e9 se dec\u00eda sobre ellos. Y eso que la hora de los estrenos se ha adelantado considerablemente. Ya no es a las diez y media o a las once de la noche. Los cr\u00edticos llegar\u00edan perfectamente al cierre de sus medios contando, adem\u00e1s, con la tecnolog\u00eda que permite la transmisi\u00f3n de datos desde numerosos dispositivos. De los medios de comunicaci\u00f3n audiovisuales, mejor no hablar. S\u00ed prestaremos atenci\u00f3n a los digitales.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La multiprogramaci\u00f3n.<\/strong> Este t\u00e9rmino se ha generalizado en la \u00faltima d\u00e9cada para referirse a las ofertas de los teatros privados. Por el momento, no afecta a los p\u00fablicos. Los empresarios tuvieron que optimizar sus locales, programando varios espect\u00e1culos simult\u00e1neamente. Los hay que, en Madrid, pueden tener hasta tres distintos en cartelera. Y alguno ofrece un t\u00edtulo distinto cada d\u00eda. Ello ha dado origen a una oferta desmesurada que incide negativamente en la cr\u00edtica. No hay profesional de la misma que pueda cubrir ni siquiera la mitad de los estrenos semanales. As\u00ed que la mayor\u00eda de ellos se quedan sin rese\u00f1ar. Adem\u00e1s, y aqu\u00ed s\u00ed aparecen los teatros p\u00fablicos, algunos espect\u00e1culos se programan para dos o tres representaciones \u00fanicamente. Los cr\u00edticos se encuentran con el riesgo de publicar sus comentarios cuando la obra ya no puede verse. O sea, que tampoco les hacen cr\u00edticas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"432\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/PD62-3-AC-2.webp\" alt=\"Primer Acto\" class=\"wp-image-2745\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/PD62-3-AC-2.webp 300w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/PD62-3-AC-2-208x300.webp 208w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Las revistas<\/strong>. Se tienen noticias de revistas dedicadas monogr\u00e1ficamente al teatro desde el siglo dieciocho. En el siguiente, cuando los teatros privados comenzaron a proliferar a partir del primer tercio, se increment\u00f3 el n\u00famero de estas publicaciones, muchas de ellas de corta existencia. Hoy constituyen un fondo imprescindible para los investigadores. El siglo XX alumbr\u00f3 igualmente revistas especializas en las que la cr\u00edtica compart\u00eda p\u00e1ginas con las entrevistas, las fotograf\u00edas, las biograf\u00edas o los reportajes. Avanzado este siglo sobreviven con dignidad algunas como <em>Primer Acto<\/em>, <em>ADE<\/em> y esta que leen. Gracias a ellas los estudiosos futuros tendr\u00e1n alguna documentaci\u00f3n fidedigna e imparcial. Porque existen otras revistas que se distribuyen gratuitamente y que, al depender su existencia de la publicidad, no incluyen la cr\u00edtica porque se arriesgar\u00edan a que los criticados negativamente retiraran sus anuncios. Se nutren con el material promocional que distribuyen las propias productoras por lo que, casi todas ellas, tienen los mismos contenidos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>De las giras al <em>bolo<\/em><\/strong>. La cr\u00edtica de los medios locales ten\u00eda utilidad para los espectadores cuando las compa\u00f1\u00edas realizaban giras, con paradas de varios d\u00edas en las ciudades importantes. El cr\u00edtico acud\u00eda a la primera representaci\u00f3n e, inmediatamente, publicaba su opini\u00f3n. Como la compa\u00f1\u00eda todav\u00eda segu\u00eda en la ciudad, los lectores ya ten\u00edan alguna referencia sobre el espect\u00e1culo ofrecido. Hoy ya no existen las giras como se hac\u00edan anta\u00f1o. Se han sustituido por los <em>bolos<\/em>. Incluso en la grandes ciudades, raro es el espect\u00e1culo que permanece m\u00e1s de dos d\u00edas. As\u00ed que la cr\u00edtica local deja de tener utilidad como referencia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Internet.<\/strong> La universalizaci\u00f3n de esta red ha supuesto una aut\u00e9ntica revoluci\u00f3n en las comunicaciones de la Humanidad. Cuando en los pa\u00edses desarrollados la mayor\u00eda de su poblaci\u00f3n ya ten\u00eda acceso a la red, comenzaron a publicarse los diarios digitales. Su uso ha tardado en generalizarse como negocio, pero hoy compiten con los medios tradicionales y, para el sector joven de la poblaci\u00f3n, son su \u00fanica fuente de informaci\u00f3n. Los peri\u00f3dicos digitales comenzaron con acceso gratuito a todos sus art\u00edculos pero, mes a mes, fueron encriptando contenidos buscando la suscripci\u00f3n del lector. Todav\u00eda les queda un camino por recorrer para que los internautas accedan a pagar por lo que hasta hace poco tiempo, ten\u00edan gratis. Esta implantaci\u00f3n digital ha obligado a las cabeceras tradicionales y, en general, a todos los medios, a contar con ediciones exclusivas para la red, cuyos contenidos deben actualizar constantemente. Los peri\u00f3dicos digitales suelen incluir espor\u00e1dicamente cr\u00edticas teatrales y contenidos sobre la escena. Conviviendo con ellos est\u00e1n las otras f\u00f3rmulas de difusi\u00f3n, que son las publicaciones monogr\u00e1ficas. En Espa\u00f1a hay decenas de p\u00e1ginas dedicadas en exclusiva a la escena, algunas de ellas circunscribi\u00e9ndose a los espect\u00e1culos musicales, cuyo auge es innegable. \u00bfPueden estos digitales ejercer la cr\u00edtica libremente? Yo creo que no. Como dec\u00eda sobre las actuales revistas, la vida de ellos depende en gran medida de la publicidad de las productoras, ya que no acostumbran en tener suscriptores de pago. Si publicaran una mala cr\u00edtica de sus anunciantes, correr\u00edan el riesgo de perderlos. Donde s\u00ed existen m\u00e1s posibilidades de ser imparciales es en los denominados <em>blogs<\/em>. Cualquier aficionado al teatro con algunos conocimientos de inform\u00e1tica puede crearse una publicaci\u00f3n de este tipo en la que exponer sus opiniones y sus cr\u00edticas. Si son negativas, posiblemente les retirar\u00e1n las invitaciones para acudir a los espect\u00e1culos. Pero algunos blogueros que no temen estas represalias se manifiestan con libertad. El aspecto negativo de los <em>blogs<\/em>, es que sus titulares pueden utilizarlos contra sus enemigos, o contra profesionales que no encajan con sus gustos. Es decir, que la imparcialidad tampoco est\u00e1 garantizada con ellos. Por rese\u00f1ar algunos de estos <em>blogs <\/em>cr\u00edticos, citamos <em>Stanislavblog<\/em>, alojado en El Espa\u00f1ol, <em>Kritilo.com<\/em>, <em>La \u00faltima Bambalina <\/em>o<em> El teatrero.com. <\/em>Un detalle que ha pasado inadvertido, y del que tiene la culpa internet como medio de informaci\u00f3n, ha sido la desaparici\u00f3n de la cartelera de espect\u00e1culos en los diarios escritos. Ya nadie consulta programaci\u00f3n u horarios en ellos: lo buscan por internet.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"494\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/PD62-3-AC-3.webp\" alt=\"El Teatrero\" class=\"wp-image-2746\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/PD62-3-AC-3.webp 750w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/PD62-3-AC-3-300x198.webp 300w\" sizes=\"(max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Redes sociales.<\/strong> Complementando el apartado anterior, me refiero a las denominadas redes sociales, veh\u00edculos de comunicaci\u00f3n muchas veces ef\u00edmeros pero cuyo anonimato facilita usarlas para las cr\u00edticas o para los elogios. Generalmente, ganan los \u00faltimos porque todo profesional sabe ya que necesita una, o varias, de estas redes para difundir sus trabajos. A ellas se enganchan su c\u00edrculo familiar, sus amigos, sus compa\u00f1eros\u2026 y para todos ellos el trabajo esc\u00e9nico que presentan es siempre maravilloso. Las redes sociales no tienen ninguna utilidad para el estudio de la cr\u00edtica. Adem\u00e1s, si alguien ajeno al titular de una red se atreve a publicar un comentario negativo, inmediatamente ser\u00e1 objeto de insultos y desprecios. Los profesionales solo comparten en sus redes, con toda l\u00f3gica, las cr\u00edticas o comentarios favorables que aparecen en otras publicaciones digitales.<br><br><strong>Desaparecidos en el siglo XXI<\/strong>. Iniciado el siglo XXI desaparecieron algunos de los cr\u00edticos m\u00e1s le\u00eddos -y, muchas veces, temidos- de los diarios nacionales. Lorenzo L\u00f3pez Sancho (Astorga, 1910-Madrid, 2001) firm\u00f3 durante casi toda su carrera en el diario <em>ABC<\/em>. Tambi\u00e9n prob\u00f3 suerte, con regular \u00e9xito, como dramaturgo. Eduardo Haro Tecglen (Madrid, 1924-2005), desde <em>El Pa\u00eds<\/em>, peri\u00f3dico del que fue fundador, se distingui\u00f3 por sus extensas cr\u00edticas, en las que, frecuentemente, hac\u00eda alarde de sus conocimientos, dejando los comentarios sobre la obra rese\u00f1ada, para unos p\u00e1rrafos secundarios. Seguramente, fallecido Alfredo Marquerie (Mah\u00f3n, 1907-Cuenca, 1974), Haro fue el m\u00e1s temido de los cr\u00edticos de la segunda mitad del siglo XX. De \u00e9l se cuenta una an\u00e9cdota&nbsp; sobre su amistad con Fernando Fern\u00e1n G\u00f3mez.<\/p>\n\n\n\n<p>El cr\u00edtico no fue nada amable con uno de los \u00faltimos trabajos del actor, <em>Del rey Ord\u00e1s y su infamia<\/em>. Cuando don Fernando lleg\u00f3 al teatro donde se representaba (el Progreso, hoy Apolo) el d\u00eda que apareci\u00f3 la cr\u00edtica, el protagonista, Jos\u00e9 Luis Pellicena, enarbolando el peri\u00f3dico, le increp\u00f3: \u00a1Hay que ver c\u00f3mo nos ha puesto <em>tu amigo<\/em> Haro Tecglen!, a lo que respondi\u00f3 Fern\u00e1n G\u00f3mez: \u00a1Pues imaginaros lo que hubiera escrito sino fuera amigo m\u00edo! Haro sol\u00eda decir que el cr\u00edtico trabaja para los que pagan por comprar el peri\u00f3dico, no para la gente del teatro. Y por ello <em>su<\/em> <em>obligaci\u00f3n<\/em> era ahorrarles el dinero de una entrada, si no merece la pena, a su criterio. O animarlos a correr&nbsp;a&nbsp;la&nbsp;taquilla.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El Pa\u00eds<\/em> ha sido el diario que m\u00e1s espacio ha dedicado en los \u00faltimos tiempos a la cr\u00edtica teatral. Marcos Ord\u00f3\u00f1ez (Barcelona, 1957), tom\u00f3 el relevo de Haro, con Rosana Torres siempre en la rec\u00e1mara, y sus p\u00e1ginas se convirtieron en el or\u00e1culo para el espectador autoproclamado intelectual. Lamentablemente, el se\u00f1or Ord\u00f3\u00f1ez se vio obligado a abandonar el periodismo por razones de salud.<\/p>\n\n\n\n<p>Algo similar le ocurri\u00f3 a Javier Vill\u00e1n (Torre de los Molinos, 1942) que trabaj\u00f3 para <em>El Mundo.<\/em> Compagin\u00f3 la cr\u00edtica teatral con la taurina y goz\u00f3 del prestigio y respeto de los profesionales de la escena. Estuvo acudiendo a los estrenos hasta que sus problemas de movilidad se agudizaron. Hoy no existe cr\u00edtica teatral en ese peri\u00f3dico.<\/p>\n\n\n\n<p>Enrique Centeno (1946-Madrid, 2012) fue cr\u00edtico en algunos de los peri\u00f3dicos que surgieron durante la Transici\u00f3n. Aunque se dio a conocer en <em>Liberaci\u00f3n<\/em>, su palestra m\u00e1s popular fue la del <em>Diario 16<\/em>. En la \u00faltima etapa de su vida publicaba un <em>blog<\/em>, en el que escribi\u00f3 hasta un mes antes de su muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Actualmente ejercen la cr\u00edtica de una manera regular, en Madrid, Javier Vallejo para el diario <em>El Pa\u00eds<\/em>, Ra\u00fal Los\u00e1nez, para <em>La Raz\u00f3n<\/em>, Julio Bravo y Diego Doncel para <em>ABC<\/em>. Los dos \u00faltimos peri\u00f3dicos acostumbrar a publicar sus cr\u00edticas en la edici\u00f3n de los viernes. S\u00ed es cierto que los medios de comunicaci\u00f3n dedican atenci\u00f3n a los estrenos con reportajes y entrevistas.<\/p>\n\n\n\n<p>Reitero que la cr\u00edtica, teatral en este caso, apenas tiene capacidad de influencia en la sociedad y en las taquillas. Con ello los investigadores perdemos material documental para los estudios. Hasta bien avanzado el siglo XX, los cr\u00edticos no se limitaban a trasladar los aciertos o los defectos de una obra. Inclu\u00edan datos que todav\u00eda hoy nos resultan de utilidad. Gracias a las criticas antiguas podemos saber cu\u00e1ndo debut\u00f3 un int\u00e9rprete o un autor. Podemos conocer el estilo del vestuario y la escenograf\u00eda y, en los casos de textos no editados, sabemos, por lo menos, sus argumentos. El citado Alfredo Marquerie escribi\u00f3 en su libro <em>Desde la silla el\u00e9ctrica<\/em> (Editora Nacional, 1942):<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Creo que la cr\u00edtica sirve para algo, al menos: para que cuando pase el tiempo se sepa el juicio que los autores de teatro merec\u00edan a sus contempor\u00e1neos. \u00bfQu\u00e9 eso es poca cosa? Tal vez\u2026<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Los estudiosos futuros podr\u00e1n encontrar en las redes un caudal de informaci\u00f3n sobre la materia que investiguen. Que encuentren cr\u00edticas que les aporten algo como lo citado por Marquerie, ser\u00e1 dif\u00edcil. Contribuir\u00e1 a ello el que la mayor\u00eda de los diarios publican sus cr\u00edticas con acceso exclusivo para los suscriptores. No podr\u00e1n ser consultadas, como las del siglo pasado y los anteriores, gracias a la digitalizaci\u00f3n de las hemerotecas. La revisi\u00f3n del ejemplar f\u00edsico, con la correspondiente p\u00e9rdida de tiempo, ser\u00e1 la \u00fanica v\u00eda. Eso si en las d\u00e9cadas futuras, alguien sigue interes\u00e1ndose por la Cr\u00edtica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cr\u00edtica: Juicio expresado, generalmente de manera p\u00fablica, sobre un espect\u00e1culo, una obra art\u00edstica, etc. (R.A.E.) Llegando ya al final del primer cuarto del siglo XXI \u00bfpodemos afirmar que sigue existiendo la cr\u00edtica teatral en la acepci\u00f3n citada de la Real Academia Espa\u00f1ola? Desde mi punto de vista, existe pero est\u00e1 dando los \u00faltimos estertores. 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