{"id":3049,"date":"2025-06-04T09:56:00","date_gmt":"2025-06-04T07:56:00","guid":{"rendered":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/?p=3049"},"modified":"2025-06-06T19:35:09","modified_gmt":"2025-06-06T17:35:09","slug":"luis-matilla-el-hombre-de-las-cien-escrituras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/luis-matilla-el-hombre-de-las-cien-escrituras\/","title":{"rendered":"Luis Matilla, <\/br>el hombre de las cien escrituras"},"content":{"rendered":"\n<p>Como habr\u00e1 descubierto el avispado lector, el encabezamiento con que inicio este art\u00edculo parafrasea el t\u00edtulo de una de las obras m\u00e1s celebradas de Luis Matilla, la que alude a \u201ctocar el teatro con las manos\u201d, es decir, conocerlo desde dentro y no como mero sujeto pasivo. Pero a la vez, se refiere a lo que desvelar\u00e1n est\u00e1s p\u00e1ginas, a la capacidad del dramaturgo de dirigirse a distintos tipos de p\u00fablicos en los m\u00e1s diversos lenguajes\/escrituras, desde las m\u00e1s cr\u00edpticas, a las m\u00e1s abiertas a la interpretaci\u00f3n del espectador, desde las escritas en solitario, al principio y al final de su trayectoria, a experimentar escrituras colectivas con otros dramaturgos o con distintos grupos, a los que, con frecuencia, les present\u00f3 propuestas que, entre todos, fueron perfilando, o al rev\u00e9s, a partir de las aportaciones de los miembros del colectivo, configuraron un texto. Con esta actitud no es extra\u00f1o que, pese a la censura, una parte considerable de su producci\u00f3n para adultos, subiera a los escenarios en el tardofranquismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Luis (Garc\u00eda) Matilla (1938-2024), donostiarra de nacimiento aunque su infancia transcurri\u00f3 entre Portugal y Madrid, conoci\u00f3 y sufri\u00f3 el franquismo en su juventud, lo que determin\u00f3 en \u00e9l una decidida defensa de la libertad durante todo el periodo dictatorial, pero tambi\u00e9n en la democracia, lo que desarroll\u00f3 gracias a un esp\u00edritu inquieto y cr\u00edtico que le llev\u00f3 a participar activamente en los principales movimientos teatrales y pedag\u00f3gicos de cada momento de la historia de nuestro pa\u00eds. Aunque desarroll\u00f3 su trabajo, principalmente, en Madrid, alcanz\u00f3 una gran proyecci\u00f3n nacional e internacional. Sus obras han sido montadas en Europa y Latinoam\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien inici\u00f3 estudios de Derecho y Sociolog\u00eda, la vida cultural universitaria madrile\u00f1a y la influencia del profesor L\u00f3pez Aranguren, con cuyas lecciones, \u201cplenas de humanidad, inconformismo y rebeld\u00eda contra el sistema imperante\u201d reforzaron su \u201cadmiraci\u00f3n y respeto por todos los aut\u00e9nticos maestros que con tanta valent\u00eda y rigor intelectual se esforzaron por transmitirnos una educaci\u00f3n liberadora en tiempos tan dif\u00edciles para la libertad, la cultura y la educaci\u00f3n\u201d<span id='easy-footnote-1-3049' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/luis-matilla-el-hombre-de-las-cien-escrituras\/#easy-footnote-bottom-1-3049' title='Estas l\u00edneas deben mucho al abundante material que obra en la Biblioteca Virtual Cervantes sobre Luis Matilla (&lt;a href=&quot;https:\/\/www.cervantesvirtual.com\/portales\/luis_matilla\/&quot; target=&quot;_blank&quot; rel=&quot;noreferrer noopener&quot;&gt;https:\/\/www.cervantesvirtual.com\/portales\/luis_matilla\/&lt;\/a&gt;) y al legado que el autor hizo al CDAEM. Sin embargo, debo advertir que la cronolog\u00eda de sus obras, tanto de la fecha de escritura como de sus estrenos, es sumamente confusa y diferente dependiendo las fuentes que consultemos (Matilla, 1980a, 2022; L\u00f3pez Askasibar, 2011; y base de Estrenos del CDAEM).'><sup>1<\/sup><\/a><\/span>. Sin duda estos valores marcaron toda su trayectoria, tanto cuando esta se inici\u00f3, siguiendo los pasos paternos, el director Eduardo Garc\u00eda Maroto, como ayudante de direcci\u00f3n cinematogr\u00e1fica<span id='easy-footnote-2-3049' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/luis-matilla-el-hombre-de-las-cien-escrituras\/#easy-footnote-bottom-2-3049' title='En este \u00e1mbito, y despu\u00e9s de pasar su etapa de meritorio y sindicarse, form\u00f3 parte de varios equipos de producci\u00f3n de pel\u00edculas extranjeras rodadas en Espa\u00f1a, como los de Robert Parrish, Ken Annakin y Richard Lester, con quien trabaj\u00f3 en &lt;em&gt;Golfus de&lt;\/em&gt;&amp;nbsp;&lt;em&gt;Roma&lt;\/em&gt;, \u00faltimo largometraje de Buster Keaton, y&amp;nbsp;&lt;em&gt;C\u00f3mo gan\u00e9 la guerra&lt;\/em&gt;, pel\u00edcula en la que intervino John Lennon. Puede verse m\u00e1s informaci\u00f3n en Matilla (2022).'><sup>2<\/sup><\/a><\/span>, donde se familiariz\u00f3 con la eficacia comunicativa de la imagen<span id='easy-footnote-3-3049' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/luis-matilla-el-hombre-de-las-cien-escrituras\/#easy-footnote-bottom-3-3049' title='Esta faceta lo llev\u00f3 posteriormente a su trabajo como introductor de la imagen en la escuela, como profesor en Acci\u00f3n Educativa.'><sup>3<\/sup><\/a><\/span>, como, cuando, a partir de 1966, comenz\u00f3 su carrera como dramaturgo.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus primeros contactos con el teatro fueron muy tempranos: como espectador, asisti\u00f3 muy asiduamente a la programaci\u00f3n para la infancia del Teatro Fontalba (L\u00f3pez Askasibar, 2013), programaci\u00f3n&nbsp; -reflejo de la Espa\u00f1a del momento protagonizada por la Compa\u00f1\u00eda Galas Infantiles de Radio Espa\u00f1a (Santolaria, 2022: 150-164)-&nbsp; que no debi\u00f3 aportar demasiado al joven Luis Garc\u00eda Matilla, aunque s\u00ed, quiz\u00e1s, como revulsivo, al Matilla dramaturgo; y como \u201cactivista\u201d teatral (lo que fue toda su vida), form\u00f3 parte del grupo de alumnos que realizaban teatro en el colegio bajo la batuta de un jovenc\u00edsimo Carlos Ballesteros. Ya en la Universidad, junt\u00f3 a Peces Barba y G\u00f3mez Llorente, fund\u00f3 la revista <em>Omnis<\/em>, pronto clausurada (Matilla, 2006: 365). Al principio de los 60 empez\u00f3 a escribir teatro y fue, en 1966, cuando se dio a conocer a la par con un texto para adultos (<em>La dulce invasi\u00f3n)<\/em>, y otro, para la infancia (<em>El hombre de las cien manos<\/em>). Esta doble v\u00eda se mantendr\u00e1 durante toda su trayectoria, si bien con diferente intensidad practicar\u00e1 una u otra a lo largo de los a\u00f1os. Sin embargo, nuestras pesquisas nos han llevado a descubrir en la trayectoria de Matilla el inicio de una tercera v\u00eda que no tuvo desarrollo posterior. Por el Centro de Documentaci\u00f3n de la SGAE he tenido constancia de que Matilla, en 1967, estren\u00f3, en el madrile\u00f1o Teatro Goya, <em>Un sue\u00f1o para Constanza<\/em>, comedia musical protagonizada por Imperio Argentina, acompa\u00f1ada de otras grandes figuras como Carmen Carbonell o Jos\u00e9 Sacrist\u00e1n, bajo la direcci\u00f3n de Jos\u00e9 Mar\u00eda Morera. En el programa de mano (CDAEM, PRO-2525328), Matilla, tras se\u00f1alar sus inicios en los grupos de teatro de c\u00e1mara, apunta que <em>Un sue\u00f1o para Constanza<\/em> es su primera comedia musical estrenada, aunque no escrita. Confiesa creer \u201cen este g\u00e9nero y estoy convencido que sirvi\u00e9ndonos de \u00e9l, conseguiremos atraer al teatro en los pr\u00f3ximos a\u00f1os a un p\u00fablico que hoy parece ignorar su existencia\u201d y \u201cen una comedia musical que aborde temas ambiciosos y sea capaz de proyectarlos con categor\u00eda art\u00edstica, elevando niveles y sensibilidades\u201d. Este fue el primer estreno de Luis Matilla, y pese a una cr\u00edtica \u201cfavorable con moderaci\u00f3n\u201d (Matilla, 2022: 114), no volvi\u00f3 nunca a lo que podr\u00edamos denominar \u201cteatro comercial\u201d, lo que, quiz\u00e1, fue detonante para que se decantara por un teatro diferente, casi siempre en los m\u00e1rgenes del teatro al uso.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque Luis Matilla, seg\u00fan consta en el legado depositado en el CDAEM, escribi\u00f3 algo m\u00e1s de un centenar de obras, de ellas casi dos tercios para p\u00fablico infantil y adolescente, y estren\u00f3 y public\u00f3 algo m\u00e1s de una treintena, nuestro repaso a su trayectoria abordar\u00e1, casi en exclusividad, las obras estrenadas.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"525\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/PD62-10-CS-1.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-3050\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/PD62-10-CS-1.webp 750w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/PD62-10-CS-1-300x210.webp 300w\" sizes=\"(max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Emiliano Redondo int\u00e9rprete de la obra El hombre de las cien manos. Teatro Espa\u00f1ol, Madrid, 1969.<br><a href=\"http:\/\/cervantesvirtual.com\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">cervantesvirtual.com<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Tras esa experiencia puntual y aislada con el llamado teatro comercial, el siguiente estreno de Matilla se produce, en 1967, por parte del Teatro Municipal de Infantil, dirigido por Antonio Guirau, con quien Matilla hab\u00eda estudiado. Se trataba de <em>El hombre de las cien manos<\/em>, uno de los grandes textos del autor en el que, adelant\u00e1ndose a su tiempo y reflejando su concepci\u00f3n del teatro como lugar de inclusi\u00f3n, presentaba los problemas de un ni\u00f1o discapacitado para adaptarse en la sociedad, a la par que reflexionaba sobre la incomunicaci\u00f3n, el autoritarismo y la libertad, temas que se convertir\u00e1n en el eje de toda su producci\u00f3n. En a\u00f1os sucesivos, continuar\u00e1 esta l\u00ednea de teatro para la infancia con obras como <em>El gigante<\/em>, estrenada en 1978 por el grupo Caradura Teatro, en el que se desmitifican los \u201cgigantes\u201d levantados por los adultos, y <em>Juguemos a las verdades<\/em>, en la que, siguiendo con el proceso de desmitificaci\u00f3n, se intenta desvelar los elementos m\u00e1gicos que han poblado siempre el universo infantil para sustituirlos por retazos de realidad. Esta \u00faltima fue estrenada por el Estudio Teatro Los Peque\u00f1os Gigantes de Tonia Albadalejo en la Sala Cadarso de Madrid en noviembre de 1977 (en 1978 se program\u00f3 en el CCVM y en el Mar\u00eda Guerrero) y por La Favorita, en la Sala Villarroel de Barcelona, interpretada por Gloria Mu\u00f1oz y Loles Le\u00f3n y direcci\u00f3n de Jos\u00e9 Antonio Ortega. As\u00ed mismo, el grupo Inutensilios Varios estren\u00f3, coordinado por Carlos Herans, en el Centro Cultural de la Villa de Madrid en febrero de 1981, <em>Volar sin alas<\/em>, en la que, en una experiencia participativa, los ni\u00f1os eran invitados a manipular diferentes medios de comunicaci\u00f3n para crear sus propios mensajes. Este mismo director estuvo al frente del equipo que puso en escena <em>El bosque fant\u00e1stico<\/em>, espect\u00e1culo de animaci\u00f3n y recorrido, que Luis Matilla hab\u00eda escrito a partir de aportaciones de ni\u00f1os de 8 a 12 a\u00f1os y que se represent\u00f3 en campa\u00f1a escolar en la temporada 1982\/83. Se trata de una obra que casi podr\u00edamos calificar de realismo m\u00e1gico, puesto que en ella conviven las excavadoras y los fantasmas, aunque su mensaje, como ocurre en varias obras de Matilla (<em>El baile de las ballenas<\/em> o <em>El \u00e1rbol de Julia<\/em>), aboga por la preservaci\u00f3n de la naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p>Como veremos m\u00e1s adelante, al referirnos al teatro para adultos, toda la trayectoria de Luis Matilla ha estado muy vinculada a la familia Margallo, con la que ha trabajado durante m\u00e1s de 50 a\u00f1os. Pues bien, tambi\u00e9n en el teatro para la infancia, esta colaboraci\u00f3n ha sido muy activa y efectiva. En el periodo de existencia de El Gayo Vallecano (GV), experiencia de teatro estable que se desarroll\u00f3 en Madrid entre 1978 y 1983 (Santolaria, 2018) y en la que Matilla, no solo imparti\u00f3 cursos sino que fueron varias las obras que escribi\u00f3 para el colectivo, obras que tuvieron un t\u00edtulo gen\u00e9rico, <em>La gran feria m\u00e1gica<\/em><span id='easy-footnote-4-3049' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/luis-matilla-el-hombre-de-las-cien-escrituras\/#easy-footnote-bottom-4-3049' title='Una descripci\u00f3n detallada de las ediciones, as\u00ed como de la respuesta de la cr\u00edtica, de las cinco&lt;em&gt; Feria m\u00e1gica&lt;\/em&gt; llevadas a cabo entre 1979 y 1984 se puede encontrar en el libro de Roberto Angulo (2019).'><sup>4<\/sup><\/a><\/span>, a las que, en cada una de las ediciones, se le a\u00f1ad\u00eda el t\u00edtulo de la historia central. En la Navidad de 1979, en el teatro de El GV se estren\u00f3 su obra de animaci\u00f3n infantil <em>La feria m\u00e1gica. La gran cacer\u00eda<\/em>, dirigida y coordinada por Juan Margallo y con m\u00fasica de Luis Pastor. En este montaje participaron varios \u201cgrupos independientes de reconocida experiencia en el campo del trabajo teatral con ni\u00f1os\u201d, as\u00ed como la Compa\u00f1\u00eda Estable de El GV. En total, m\u00e1s de 30 personas (Matilla, 1980b, 19). Durante ese periodo vacacional asistieron unos 5.000 ni\u00f1os, que llegaban a Vallecas desde otros distritos de la ciudad. Seg\u00fan Matilla, este espect\u00e1culo supuso para \u201cel equipo de El Gayo, un paso importante de cara a nuevos proyectos que ayuden al ni\u00f1o a romper la pasividad a que le condena el adulto en su irracional deseo por que la pantalla del televisor se convierta en espejo y paradigma de la conducta infantil. Adem\u00e1s, el tanden Matilla-Margallo \u201cexport\u00f3\u201d esta experiencia en los 80 a Cuba, Rusia y Venezuela (Margallo, 2016).<\/p>\n\n\n\n<p>Esta inusitada experiencia del Gayo Vallecano, en la que, con frecuencia, colabor\u00f3 Inutensilios Varios de Carlos Herans, se traslad\u00f3 en los a\u00f1os 80 al Parque de El Retiro. As\u00ed nacieron <em>\u00a1Salvad a las ballenas!<\/em> (1981), <em>La fiesta de los dragones <\/em>(1982), <em>La fant\u00e1stica historia de Simbad<\/em> (1983), <em>Tartar\u00edn el Magn\u00edfico<\/em> (1984), t\u00edtulos siempre precedidos de <em>La feria m\u00e1gica<\/em>. La estructura de todas eran siempre similar: los ni\u00f1os, divididos (e identificados con elementos de vestuario) en grupos y guiados por un actor-monitor, recorr\u00edan diversos espacios con diferentes acciones dram\u00e1ticas y actividades l\u00fadicas. Para Matilla<\/p>\n\n\n\n<p><em>La Feria m\u00e1gica<\/em> [\u2026] nos demostr\u00f3 pr\u00e1cticamente la importancia que, para el desarrollo de la percepci\u00f3n del ni\u00f1o y el encuentro con su propia espontaneidad, ofrece todo planteamiento teatral activo que contribuya a potenciar lo que de creativo hay en la expresi\u00f3n din\u00e1mica infantil\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>En 1985, ya con Uroc, y siguiendo el modelo de <em>La feria m\u00e1gica<\/em>, Matilla estrena, tambi\u00e9n en el Retiro, <em>De aventuras por la luz<\/em> (1985) y <em>La espada del solo deseo<\/em> (1986), versi\u00f3n esta \u00faltima de <em>La fiesta de los dragones<\/em>. Otros espacios abiertos sirvieron de marco, en a\u00f1os sucesivos y con direcci\u00f3n de Juan o de Olga Margallo, para<em> Las maravillas de Cervantes <\/em>o<em> Las maravilla del teatro<\/em> (1996), <em>La fiesta de los comediantes<\/em> (2001), <em>El de la triste figura<\/em> (2005) y <em>C\u00f3micos<\/em> (2009). Todos estos espect\u00e1culos ten\u00edan similar hechura y complicidad participativa e interesaban tanto al p\u00fablico infantil como adulto. En ellos se repasaba, principalmente, el teatro del Siglo de Oro, y de forma especial, la figura de Cervantes, temas que han sido abordados reiteradamente por los Margallo a lo largo de su trayectoria, desde aquel ya lejano <em>\u00a1Perdona a tu pueblo, Se\u00f1or!, <\/em>hasta <em>Clasyclos, Clown Quijote de la Mancha<\/em> u <em>Otro Gran Teatro del Mundo<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"498\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/PD62-10-CS-2.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-3051\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/PD62-10-CS-2.webp 750w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/PD62-10-CS-2-300x199.webp 300w\" sizes=\"(max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Con actrices de <em>La fiesta de los dragones. <\/em>Caracas, 1983. <br>Fuente <a href=\"https:\/\/cervantesvirtual.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">cervantesvirtual.com<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En el art\u00edculo \u201cTeatro de animaci\u00f3n y recorrido\u201d, Matilla (2008), tras constatar las p\u00e9simas condiciones en que, con frecuencia, se representaba el teatro para la infancia, defend\u00eda las virtudes del teatro de animaci\u00f3n, entre ellas el desarrollo de la creatividad, la participaci\u00f3n o la motivaci\u00f3n en el ni\u00f1o en diferentes momentos de su evoluci\u00f3n, por no mencionar la atractiva conversi\u00f3n del espectador en actor activo. En cuanto a la labor del dramaturgo, se\u00f1alaba:<\/p>\n\n\n\n<p style=\"margin-top:24px;margin-right:24px;margin-bottom:24px;margin-left:24px\">Uno de los grandes retos del teatro de animaci\u00f3n consiste en lograr que las propuestas planteadas en los espect\u00e1culos no siempre provengan del texto inicial, sino que puedan surgir tambi\u00e9n de la inspiraci\u00f3n que nos ofrezcan los espacios naturales en los que vamos a escenificar las historias: una playa, un bosque o el parque de nuestra ciudad. Resulta importante as\u00ed mismo la incorporaci\u00f3n de las aportaciones de los espectadores en la medida que estas pueden dinamizar los di\u00e1logos y animar la comunicaci\u00f3n del p\u00fablico con los int\u00e9rpretes durante el desarrollo de la representaci\u00f3n. Para ello se precisan actrices y actores sensibles y vers\u00e1tiles capaces de captar y dar forma esc\u00e9nica inmediata a las t\u00edmidas o impositivas sugerencias de un p\u00fablico \u00e1vido de ser escuchado por&nbsp; actores convertidos en sugerentes compa\u00f1eros de un ins\u00f3lito viaje hacia lo desconocido.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque algo diferentes, pero en la misma estela, se encuadran los estrenos de <em>El doncel del caballero<\/em> (2011), tambi\u00e9n dirigido por Juan Margallo, y <em>Entre p\u00edcaros anda el juego <\/em>(2014), producidos por La Quimera de Pl\u00e1stico, en los que Matilla \u201cjuega\u201d con los cl\u00e1sicos y la m\u00fasica desempe\u00f1a un destacado protagonismo, exitosa ecuaci\u00f3n&nbsp;que Matilla ya hab\u00eda experimentado en los espect\u00e1culos de Uroc.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Uroc, y tambi\u00e9n dirigido al p\u00fablico infantil, pero esta vez para sala, Matilla escribe, en colaboraci\u00f3n con Maita Cordero,<em> Saltanubes<\/em>, estrenada en el Festival Teatralia de 1999, bajo la direcci\u00f3n de Olga Margallo. Montaje \u00edntimo y dirigido a la primera infancia, en la que una cuentacuentos acompa\u00f1ada de un manipulador de marionetas y un acordeonista, y rodeada por ni\u00f1os sentados en cojines, hace volar la imaginaci\u00f3n de los peque\u00f1os espectadores y, seg\u00fan Mart\u00ednez Velasco, ofrece un espect\u00e1culo no solo pleno de una envolvente magia sino que&nbsp; constituye \u201cuna v\u00e1lida alternativa a los mensajes estereotipados, violentos las m\u00e1s de las veces, cuando no ex\u00f3ticos, ajenos a la mentalidad de nuestra infancia y, sobre todo, vulgares y adocenados\u201d. Nuevamente Matilla, y esta vez a un p\u00fablico cuasi beb\u00e9, vuelve a distanciarse de lo que ha sido durante mucho tiempo el universo infantil.<\/p>\n\n\n\n<p>Las l\u00edneas precedentes nos han trasladado al homenaje que, en la Presentaci\u00f3n de Teatralia 2025 (Teatros del Canal, 21\/1\/2025), Lola Lara, con la colaboraci\u00f3n art\u00edstica de Olga Margallo, rindieron a Luis Matilla con el breve montaje <em>Matilla, el hombre de las cien manos<\/em>. De este texto elaborado por Olga Margallo, texto de directora conocedora del quehacer del dramaturgo y pedagogo, seleccionamos unas frases que resumen el trabajo de Luis Matilla.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"margin-top:24px;margin-right:24px;margin-bottom:24px;margin-left:24px\">[Matilla] era un visionario. Cuando \u00e9l empez\u00f3 a escribir, la dramaturgia para ni\u00f1os casi ni exist\u00eda. Bueno, que&nbsp; nadie se ocupaba de ellos, apenas se escrib\u00edan textos nuevos creados para un p\u00fablico infantil. Matilla revolucion\u00f3 el teatro para la infancia, le dio la vuelta a las tem\u00e1ticas, a la manera de contar historias. Se atrevi\u00f3 a tomarse el teatro para ni\u00f1os muy en serio.&nbsp; [\u2026] Hay otra frase de Luis que me encanta: \u201cUn buen teatro para ni\u00f1os, es el que despierta tambi\u00e9n el inter\u00e9s de los adultos\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Olga Margallo apunta, as\u00ed mismo, que no solo el teatro para adultos era \u201cpol\u00edtico\u201d, sino tambi\u00e9n el dirigido a la infancia, \u201cde adultos bajitos, que era como Matilla consideraba a los ni\u00f1os. \u00c9l no los ve\u00eda como simples espectadores, los ve\u00eda como mentes en formaci\u00f3n\u201d, a los que se les deb\u00eda hablar de todos los temas, eso s\u00ed, de la forma adecuada.<\/p>\n\n\n\n<p>La trayectoria de Luis Matilla como renovador del teatro para la infancia despega ya totalmente con el nuevo siglo, momento en el que son plenamente reconocidas y premiadas sus obras. Una escritura diferente, como ha se\u00f1alado L\u00f3pez&nbsp; Askasibar (2015: 82 y ss.) se advierte en <em>El \u00e1rbol de Julia<\/em> (2000), <em>Manzanas rojas<\/em> (2002), <em>Casting<\/em> (2005), <em>El \u00faltimo curso<\/em> (2008), y tambi\u00e9n en sus \u00faltimos textos publicados, tales como <em>Las piernas de Amaid\u00fa<\/em> (2010), <em>Los chicos del barrac\u00f3n n\u00ba 2<\/em> o <em>Bajo el cielo de Gaza<\/em> (2014). Mientras que en gran parte de su obra escrita en el siglo XX, de adultos y para ni\u00f1os, tienen mucho de escritura compartida, colaborativa, bien porque se escribe con otros autores o porque se acaba de perfilar en la compa\u00f1\u00eda (especialmente en las producciones con los Margallo), en estas \u00faltimas obras, Matilla ofrece su escritura m\u00e1s personal, m\u00e1s po\u00e9tica, con expresivas acotaciones, con argumentos m\u00e1s elaborados, m\u00e1s cerrados, aunque sus finales, con frecuencia queden abiertos. Se trata de lo que \u00e9l denomina \u201cteatro de comunicaci\u00f3n\u201d, frente al \u201cteatro de expresi\u00f3n\u201d, conformado este \u00faltimo por las obras de participaci\u00f3n. Estos textos dados a conocer a partir del a\u00f1o 2000, son obras estructuradas que abordan temas de actualidad, tales como los conflictos b\u00e9licos (<em>Las piernas de Amaid\u00fa, Los chicos del barrac\u00f3n n\u00ba 2<\/em>) y, en especial, el judeo-palestino (<em>Manzanas rojas<\/em> o <em>Bajo el cielo de Gaza<\/em>), la defensa del planeta (<em>El \u00e1rbol de Julia<\/em>), la problem\u00e1tica infantil y juvenil (<em>El \u00faltimo curso<\/em>), el papel de la mujer en la sociedad actual y la influencia de los medios de comunicaci\u00f3n (<em>Casting<\/em>), temas sobre los que desea que el ni\u00f1o o el adolescente reflexionen, temas en absoluto paternalistas ni que endulzan la realidad, y que, como en esta, no existen buenos y malos, sino personas con sus problemas y limitaciones. Eso s\u00ed, en estas obras para la infancia, como tambi\u00e9n en las anteriores, pensemos en el Luc de <em>El hombre de las cien manos<\/em>, todos sus protagonistas son ni\u00f1os valerosos y cr\u00edticos, que se enfrentan a unos adultos incapaces de \u201ccomprender\u201d, de sentir empat\u00eda con sus problemas, incapaces de so\u00f1ar y de ver m\u00e1s all\u00e1 de lo puramente material. Por sus p\u00e1ginas, en las que es patente su compromiso social, ese mismo compromiso que le llev\u00f3 a escribir 40 a\u00f1os antes <em>El observador<\/em>, desfilar\u00e1n todos los grupos sociales o todas aquellas instancias que protagonizan los hechos m\u00e1s destacados de nuestra sociedad, en los que Matilla se inspira para escribir. Frente al grupo de obras precedente, estas obras no han gozado con puestas en escena tan frecuentes como precisar\u00eda su calidad, quiz\u00e1 porque el teatro para ni\u00f1@s nace, por lo general, desde el propio grupo, en el que se encuentra insertado el dramaturgo. Sin embargo, han conocido los escenarios, muchas veces mediante lecturas dramatizadas&nbsp; &#8211;<em>El \u00e1rbol de Julia<\/em> (Uroc, 2001), <em>Manzanas rojas<\/em> (Uroc, 2003) y <em>El \u00faltimo curso<\/em> (Teatro del Andamio, 2011)- o montajes de peque\u00f1o formato, como <em>Bajo el cielo de Gaza<\/em> (Teatro de las Esquinas, 2022) o <em>Los chicos del barrac\u00f3n n\u00ba 2<\/em> (Factor\u00eda Teatro, 2014).<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"422\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/PD62-10-CS-3.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-3052\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/PD62-10-CS-3.webp 750w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/PD62-10-CS-3-300x169.webp 300w\" sizes=\"(max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><em>El \u00e1rbol de Julia<\/em>. Compa\u00f1\u00eda A Flote Teatro, 2015.<br>Fuente <a href=\"https:\/\/cervantesvirtual.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">cervantesvirtual.com<\/a><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>No puedo poner fin a estas l\u00edneas del teatro para todos los p\u00fablicos de Luis Matilla sin aludir a las palabras de Lola Lara en el homenaje antes mencionado, cuando explicaba los motivos para reconocer la figura de Luis Matilla:<\/p>\n\n\n\n<p style=\"margin-top:24px;margin-right:24px;margin-bottom:24px;margin-left:24px\">Primero, en reconocimiento a su decisivo trabajo de autor teatral, que cambi\u00f3 en los 60 el concepto de teatro para ni\u00f1os, arremetiendo&nbsp; contra algunos prejuicios que lo constre\u00f1\u00edan. En segundo lugar, por haber sido el primero en darse cuenta de la importancia de abrir los ojos al teatro que se hac\u00eda fuera de Espa\u00f1a.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p style=\"margin-top:24px;margin-right:24px;margin-bottom:24px;margin-left:24px\">En el a\u00f1o 86, justo 20 a\u00f1os despu\u00e9s de haber escrito su primera obra para ni\u00f1os, Matilla concibi\u00f3 y auspici\u00f3 las Semanas Internacionales de Teatro para Ni\u00f1os, que nacieron bajo el paraguas de la asociaci\u00f3n de renovaci\u00f3n pedag\u00f3gica Acci\u00f3n Educativa, con el apoyo del Ministerio de Cultura.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"margin-top:24px;margin-right:24px;margin-bottom:24px;margin-left:24px\">Las Semanas fueron la primera experiencia en reunir en Madrid el mejor teatro para la infancia de dentro y fuera de nuestras fronteras. Y fue as\u00ed como poco a poco fue instal\u00e1ndose en la profesi\u00f3n y en el p\u00fablico (sobre todo el escolar) la idea de que hab\u00eda pa\u00edses en los que se hab\u00eda alcanzado un desarrollo que aqu\u00ed nos produc\u00eda envidia y admiraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Recojo, as\u00ed mismo, otras palabras que Lara (2024) le dedic\u00f3 al dramaturgo desde las p\u00e1ginas de <em>El Pa\u00eds<\/em>:<\/p>\n\n\n\n<p style=\"margin-top:24px;margin-right:24px;margin-bottom:24px;margin-left:24px\">Luis Matilla impuls\u00f3 <a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/1981\/02\/07\/cultura\/350348411_850215.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">la idea de que el arte para la infancia (audiovisual o teatro) debe mantener los mismos est\u00e1ndares de calidad que el dedicado a las personas adultas.<\/a> En este empe\u00f1o ocup\u00f3 su carrera profesional, convencido de que el teatro, por aunar muchas artes en una sola, ten\u00eda un valor a\u00f1adido y que el dedicado a los ni\u00f1os era una herramienta imprescindible para formar ciudadanos creativos, cr\u00edticos y selectivos y, por tanto, libres.<\/p>\n\n\n\n<p>Menos conocidas en nuestros d\u00edas son, quiz\u00e1s, sus obras para p\u00fablico adulto, estrenadas, por lo general, con anterioridad a 1980, por los grupos del denominado Teatro Independiente (TI) y que, en cierto modo, algunas de ellas se encuadrar\u00edan dentro del denominado Nuevo Teatro Espa\u00f1ol o Teatro Underground, textos sumamente cr\u00edticos con la falta de libertad y la alienaci\u00f3n que vive el hombre en los reg\u00edmenes dictatoriales. El problema radica en que, cuando desapareci\u00f3 la dictadura, el sistema teatral que se instaur\u00f3 en ese momento, consider\u00f3 que, para estas obras, hab\u00eda pasado su momento.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre las obras para adultos, en esa primera etapa que se extiende entre 1966 y el estreno de <em>Ejercicio para equilibristas<\/em>, en 1980, se advierten dos tendencias. Una, representada por <em>El observador, El piano, Post morten,<\/em> <em>El habit\u00e1culo<\/em> o <em>El premio<\/em>, que est\u00e1 muy influenciada por el teatro del absurdo y la crueldad (Beckett, Ionesco, Pinter, Artaud, Jarry), y cuya influencia fue notoria en los autores del llamado Nuevo Teatro Espa\u00f1ol, que se caracterizaba por el uso de la alegor\u00eda y el simbolismo, por el ritmo ling\u00fc\u00edstico r\u00e1pido, por la transposici\u00f3n hist\u00f3rica o geogr\u00e1fica, cuando no se hac\u00eda uso de lugares neutros y despersonalizados, y por una enorme capacidad de s\u00edntesis que pretend\u00eda transmitir al espectador el mismo estado opresivo en que viv\u00edan los personajes. Sin duda, la m\u00e1s destacada entre todas ellas en la trayectoria de Matilla es <em>El Observador<\/em>, obra breve que se estren\u00f3 sucesivamente por diferentes grupos independientes en los a\u00f1os 1969 y 1970, y que form\u00f3 parte, junto con <em>El habit\u00e1culo<\/em>, del espect\u00e1culo <em>Ejercicios para equilibristas<\/em>, que produjo el Centro Dram\u00e1tico Nacional en 1980, espect\u00e1culo dirigido por Juan Margallo e interpretado por las gentes del Gayo Vallecano. Adem\u00e1s, Uroc Teatro, en 2003, la repuso junto con <em>Vivir del aire,<\/em> ambas con el protagonismo de Petra Mart\u00ednez, quien ya hab\u00eda participado en el montaje de 1980. En <em>El observador<\/em>, un individuo viola la intimidad de una pareja y se instala en sus vidas, limit\u00e1ndose a observarlos pero inundando de frustraci\u00f3n sus vidas. La censura franquista, pero tambi\u00e9n las censuras posteriores, que tambi\u00e9n acorralan al individuo, acucian a la persona hasta casi asfixiarla. No muy alejadas ni est\u00e9tica ni tem\u00e1ticamente se encuentran las tres obras breves (<em>El habit\u00e1culo, El premio<\/em> y <em>Juegos de amanecer<\/em>) que componen <em>Ejercicios en la red<\/em>: tres parejas, cercadas por una sociedad represiva, viven su particular pesadilla, incapaces de detectar al enemigo que lastra sus vidas. Advi\u00e9rtase, por otra parte, la similitud de los t\u00edtulos&nbsp;\u2014<em>Ejercicios para equilibristas<\/em> y <em>Ejercicios en la red\u2014 <\/em>que recogen algunas de sus obras breves y que aluden al equilibrio precario en que \u201cvive\u201d (o sobrevive o malvive) el individuo en la sociedad en que est\u00e1 inmerso. \u00bfEs este un tema carente de actualidad? \u00bfLas redes sociales y la Inteligencia artificial, o quienes est\u00e1n detr\u00e1s de ellas, no nos \u201cobservan\u201d constantemente?<\/p>\n\n\n\n<p>El otro grupo de obras para adultos, emparentado con la farsa, la tragicomedia espa\u00f1ola y el esperpento valleinclanesco, la conformar\u00edan, entre otras, <em>El funeral, El adi\u00f3s al Mariscal<\/em> o <em>Una guerra en cada esquina<\/em>. Las tres, escritas en 1968, fueron muy representadas por los principales grupos independientes del momento. As\u00ed, <em>Una guerra en cada esquina<\/em>, propuesta antibelicista grotesca en la que unas pobres prostitutas lamentan el final de una guerra que les proporciona abundante trabajo, fue estrenada en el Teatro Capsa de Barcelona por la compa\u00f1\u00eda titular del mismo el 29 de abril de 1972. En ella particip\u00f3 un elenco encabezado por Elisenda Ribas y Miguel Palenzuela, mientras que el equipo art\u00edstico lo compon\u00edan, entre otros, Iago Pericot y Fabi\u00e1 Puigserver. Antonio Chic se responsabiliz\u00f3 de la direcci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El Funeral<\/em>&nbsp; fue representado por el Teatro Universitario de Murcia, con direcci\u00f3n de Jos\u00e9 Antonio Aliaga, y por el grupo Gogo, dirigido por Mario Gas. Mediante una ret\u00f3rica hueca, Matilla presenta a una sociedad que compra voluntades a cambio de vac\u00edos honores y palabrer\u00eda anodina, y lo hace mediante la presentaci\u00f3n de tres oradores f\u00fanebres que se disputan las honras al difunto al que no conocen. La que goz\u00f3 de mayor recorrido fue, sin duda, <em>El adi\u00f3s del Mariscal<\/em>, puesta en escena por el Joven Teatro Espa\u00f1ol de Madrid, el Peque\u00f1o Teatro de Valencia y Tabanque de Sevilla. La dispersi\u00f3n geogr\u00e1fica de las compa\u00f1\u00edas ya nos dice mucho de la proyecci\u00f3n nacional que alcanz\u00f3. Se trata, en palabras de su autor, de una \u201cfarsa corrosiva\u201d \u2014muerte del Mariscal tras pasar la noche con una prostituta\u2014 que ofrece \u201cun mundo de m\u00e1scaras en donde hasta la muerte es falseada en aras de la imagen p\u00fablica\u201d. Matilla pretende mostrar una sociedad podrida por dentro, m\u00edsera en el plano \u00e9tico-social, pero que persigue \u201cguardar las formas\u201d, aunque todos saben que son eso, meras formas.<\/p>\n\n\n\n<p>Particip\u00f3, as\u00ed mismo en el Teatro de C\u00e1mara Pygmali\u00f3n, comandado por Antonio Guirau, e inici\u00f3 lo que se convertir\u00eda en una larga colaboraci\u00f3n con el Teatro Universitario de Murcia, a cuyo frente estuvieron C\u00e9sar Oliva y Jos\u00e9 Antonio Aliaga, colectivo que, pese a su vinculaci\u00f3n universitaria, se asimilaba m\u00e1s al TI. Luis Matilla, despu\u00e9s de casi una primera d\u00e9cada dedicada a la escritura individual, a partir de la temporada 1971\/72, comienza a colaborar con el TU de Murcia bajo el equipo literario de C. Oliva, quien propici\u00f3 la puesta en escena de textos escritos colectivamente por varios autores. De esta manera vieron la luz textos como <em>El Fernando<\/em> (1972), escrito por ocho dramaturgos; y entre 1973 y 1978, en uni\u00f3n de Jer\u00f3nimo L\u00f3pez Mozo, Matilla escribi\u00f3 <em>Aquel Arresambenitos<\/em>, m\u00e1s tarde titulado <em>Parece cosa de brujas<\/em>, en la l\u00ednea del esperpento valleinclanesco, pero adecuada en sus contenidos a la situaci\u00f3n espa\u00f1ola en que se estren\u00f3 (Festival de Sitges, 11 octubre 1973). Sin embargo, no consigui\u00f3 una buena acogida por parte de la cr\u00edtica (Oliva, 1975). A esta siguieron <em>Los fabricantes de h\u00e9roes se re\u00fanen a comer<\/em>, que no se lleg\u00f3 a estrenar, colaboraron en&nbsp; <em>Primera cr\u00f3nica cuatrera del exilio y gloria de M\u00edo Cid<\/em>, y trabajaron en <em>Como reses<\/em>, que no se estren\u00f3 hasta una d\u00e9cada m\u00e1s tarde. Todos estos textos se enmarcaban en un contexto hist\u00f3rico lejano que permit\u00eda m\u00e1s impunemente (si esto era posible) criticar al r\u00e9gimen franquista y a la sociedad que este hab\u00eda propiciado. La falta de libertad, las represalias, etc. estaban en el trasfondo de estos montajes, que fueron, en general, reconocidos por la cr\u00edtica m\u00e1s seria e ignorados por el engranaje del sistema teatral espa\u00f1ol.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"552\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/PD62-10-CS-4.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-3146\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/PD62-10-CS-4.webp 750w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/PD62-10-CS-4-300x221.webp 300w\" sizes=\"(max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Como reses\u00a0<\/em>de Luis Matilla y Jer\u00f3nimo L\u00f3pez-Mozo. Director: Antonio Malonda. Teatro Galileo, 1987. Foto: Chicho.\u00a0<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Un trabajo colectivo, esta vez con el grupo Ditirambo, fue, igualmente, <em>La maravillosa historia de Alicia y los intr\u00e9pidos y muy esforzados Caballeros de la Tabla Redonda <\/em>(1975), que tampoco lleg\u00f3 a estrenarse por problemas con la censura. Frente a sus obras individuales, en el quehacer dram\u00e1tico de Luis Matilla cuando participa en creaciones colectivas se advierte, seg\u00fan C\u00e9sar Oliva (1980 y 1983), una n\u00edtida metaforizaci\u00f3n de los temas, el desarrollo de situaciones humor\u00edsticas y la potenciaci\u00f3n de los elementos musicales. Aunque aqu\u00ed estamos aludiendo a las obras de adultos, las dos \u00faltimas caracter\u00edsticas se aprecian, as\u00ed mismo, en sus obras para ni\u00f1@s, especialmente en aquellas que realiza con el clan Margallo, con el que le uni\u00f3 una profunda amistad.<\/p>\n\n\n\n<p>Matilla se incorpor\u00f3 a T\u00e1bano tras el estreno de <em>Casta\u00f1uela 70<\/em> en el Teatro de la Comedia y con este colectivo realiz\u00f3 giras por la emigraci\u00f3n europea y por Latinoam\u00e9rica en calidad de ayudante de iluminaci\u00f3n, actor y coordinador de las aportaciones del grupo en la elaboraci\u00f3n de textos colectivos. Intervino en las giras de <em>Casta\u00f1uela 70<\/em>, de <em>El retablo del flautista<\/em> y algo de <em>La soledad de Robinson Crusoe<\/em>. Seg\u00fan cont\u00f3 Matilla (2006: 367), estos a\u00f1os fueron, quiz\u00e1s,&nbsp; los m\u00e1s felices de su vida, \u201caquellos que me permitieron tocar el teatro con la mano y reconocer en los trabajadores espa\u00f1oles ese p\u00fablico popular, en funci\u00f3n del cual T\u00e1bano hab\u00eda planteado toda su trayectoria\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando algunos miembros de T\u00e1bano se desgajaron del colectivo para formar El B\u00faho, Luis Matilla los acompa\u00f1\u00f3, colaborando en la dramaturgia de los espect\u00e1culos que el colectivo estren\u00f3: <em>Woyzeck<\/em>, de G. B\u00fcchner, en 1976, y <em>La sangre y la ceniza<\/em>, de A. Sastre, al a\u00f1o siguiente. A ra\u00edz de estas experiencias afirmar\u00eda: \u201cColaborar al lado de las gentes que han de poner en pie el espect\u00e1culo, contrastar con ellas el crecimiento de la propuesta, vinculando a ella, desde su progresi\u00f3n inicial, todas las aportaciones posible, me produce un cierto optimismo del que no quiero prescindir\u201d (Matilla, 1980a: 9).<\/p>\n\n\n\n<p>Tras El B\u00faho, una nueva etapa con los Margallo (y con Ferm\u00edn Cabal, Alfredo Alonso, Paco Heras y Petra Mart\u00ednez, entre otros muchos): la creaci\u00f3n del Gayo Vallecano, experiencia de teatro estable que se desarroll\u00f3 en Madrid entre 1978 y 1983 (Santolaria, 2018) y en la que Matilla, no solo imparti\u00f3 cursos sino que escribi\u00f3 para el colectivo varias obras para todos los p\u00fablicos, de las que ya hemos hablado.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque se trataba de una producci\u00f3n del Centro Dram\u00e1tico Nacional, que se estren\u00f3 en el Teatro Bellas Artes, una de las sedes del mismo en aquel momento, mencionaremos someramente la puesta en escena, el 13 de mayo de 1980, de <em>Ejercicio para equilibristas<\/em>, de Luis Matilla, dirigido por Juan Margallo e interpretado por gran parte del elenco de la compa\u00f1\u00eda de El Gayo Vallecano: Jos\u00e9 Pedro Carri\u00f3n, Petra Mart\u00ednez, Roberto L\u00f3pez Pel\u00e1ez, Alfonso Asenjo, Antonio Chapero, Jes\u00fas Sastre, Miguel Gallardo y Malena Guti\u00e9rrez. La m\u00fasica la compuso, como era habitual en los montajes del mencionado colectivo, Ojesto. Mar\u00eda Ruiz y \u00c1ngel Redondo actuaron como ayudantes de direcci\u00f3n. La escenograf\u00eda y el vestuario las sirvi\u00f3 OPS. La cr\u00edtica, en general, fue elogiosa (Medina Vicario, Fern\u00e1ndez Santos, Garc\u00eda Rico), como se puede comprobar al revisar las p\u00e1ginas que <em>Historia de los Teatros Nacionales. 1960-1985<\/em> dedica a <em>Ejercicio para equilibristas<\/em>, con la excepci\u00f3n de Haro, quien consider\u00f3 que \u201cla propuesta es todav\u00eda insuficiente\u201d (Pel\u00e1ez, 1995, 173-174). Frente a estas palabras merece subrayarse el \u201cEXCELENTE\u201d con que F. L\u00e1zaro Carreter iniciaba su cr\u00edtica, para posteriormente ir desgranando todos sus aciertos: la maestr\u00eda de Margallo, el excepcional trabajo del escen\u00f3grafo OPS, el entusiasmo, que confiere la edad, junto al rigor interpretativo de los experimentados actores de El GV, etc. En su opini\u00f3n se trata de un espect\u00e1culo \u201credondo: se ofrece en \u00e9l un ejemplo de exactitud escenogr\u00e1fica, de adecuaci\u00f3n a las intenciones del autor, de fantas\u00eda, de belleza\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>No olvidemos que Luis Matilla hab\u00eda participado activamente en la pol\u00e9mica que se desat\u00f3 a finales de los 70 entre autores y periodistas, casi todos vinculados a la revista <em>Pipirijaina<\/em>, y una serie de personalidades del mundo del teatro, encabezada por el cr\u00edtico Eduardo Haro Tecglen, que afirmaban la carencia, en la Espa\u00f1a democr\u00e1tica, de dramaturgos. El exitoso estreno, no exento de ambig\u00fcedades, de <em>Ejercicios para equilibristas<\/em> sirvi\u00f3 para reivindicar el papel de los autores espa\u00f1oles en la Espa\u00f1a de las libertades.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque ya hemos aludido a ella, volvemos a referirnos a <em>Como reses<\/em>, escrita por Matilla y L\u00f3pez Mozo en 1978, cuando el T.U. de Murcia estuvo a punto de convertirse en un teatro estable que se iba a ubicar en las instalaciones de un antiguo matadero municipal. Los autores, tras visitar el lugar, escribieron una obra <em>ad hoc<\/em>, que, sin embargo, al decaer el proyecto, qued\u00f3 sin estreno hasta que, en 1987, en coproducci\u00f3n del CNNTE y Los Veranos de la Villa, la puso en pie la Compa\u00f1\u00eda de Antonio Malonda con ampl\u00edsimo reparto en el que participaron algunos de sus compa\u00f1eros del TI. Se trata de un friso de la vida espa\u00f1ola entre 1909 y 1939, pero centrado en los trabajadores de un matadero de una ciudad de provincias y la repercusi\u00f3n que en ellos tienen los acontecimientos hist\u00f3ricos, si bien todo ello contrapunteado con el cabaret pr\u00f3ximo, que vive ajeno a lo que sucede. Como se\u00f1al\u00f3 P\u00e9rez Coterillo, la est\u00e9tica del espect\u00e1culo conjugaba las escenas expresionistas y grotescas del cabaret con las realistas y, a veces, nost\u00e1lgicas del matadero; sin embargo, el tiempo no hab\u00eda pasado en balde para esta obra, a pesar del intenso trabajo de reescritura que realizaron los autores. O, quiz\u00e1s, quien hab\u00eda cambiado era la sociedad espa\u00f1ola.<\/p>\n\n\n\n<p>Casi el mismo periodo hist\u00f3rico reflejado en <em>Como reses<\/em> aparece en <em>\u00a1Viva la Federaci\u00f3n!<\/em>, obra escrita por Matilla en 1984 y que, pr\u00f3xima al teatro documento, no ha llegado a estrenarse. Su estructura, sin embargo, se aleja de la escrita con L\u00f3pez Mozo: recuerda el denominado por el autor teatro de recorrido y participaci\u00f3n, que, en esos a\u00f1os, Matilla estaba desarrollando con el Gayo Vallecano. En ella, el potencial p\u00fablico, en grupos reducidos, ir\u00e1 pasando de un espacio a otro, donde le ofrecer\u00e1n un fragmento de Historia. Como afirma L\u00f3pez Askasibar (2015: 46), Matilla pretende que tambi\u00e9n los adultos \u201ctoquen\u201d el teatro con sus manos.<\/p>\n\n\n\n<p>Este recorrido nos ha llevado a advertir que Luis Matilla no ha estrenado espect\u00e1culos para p\u00fablico adulto desde 1980, si bien es cierto que no dej\u00f3 de escribir, como lo demuestran <em>\u00a1Viva la Federaci\u00f3n!<\/em> o <em>Chat<\/em> (2002), ambas premiadas, o la docena de t\u00edtulos in\u00e9ditos que figuran en la relaci\u00f3n del legado depositado por Matilla en el CDAEM.<\/p>\n\n\n\n<p>Pese a las variadas clasificaciones de sus obras que se han ido ofreciendo en estas p\u00e1ginas, realmente creo que se podr\u00edan reducir a dos. Aquellas que escribi\u00f3 en solitario al principio (adultos) y al final (ni\u00f1@s) de su trayectoria, que reflejan modos de escritura m\u00e1s personales aunque enraizadas en las coordenadas teatrales de los 70, en el primer caso, y en las f\u00f3rmulas creativas para la infancia del nuevo siglo, f\u00f3rmulas nacidas, desarrolladas e impulsadas por el aliento del propio Matilla. Frente a este primer grupo, yo hablar\u00eda de las propuestas-trabajos-textos que, simplificando mucho, realiz\u00f3 con los Margallo o en su entorno, es decir, las versiones para El B\u00faho, los textos de participaci\u00f3n y recorrido y sus posteriores derivadas para El Gayo Vallecano y Uroc, es decir, desarrollando los modos y formas del TI, hasta llegar a cierta \u00f3smosis con los textos escritos por Juan Margallo y Petra Mart\u00ednez, John Petrof como les gusta llamarse. Cuando hace un tiempo escrib\u00ed sobre la peculiar dramaturgia desarrollada por la pareja (Santolaria, 2019) descubr\u00ed que el tema y una frase de <em>El observador<\/em> (que hab\u00eda protagonizado Petra) aparec\u00eda, llevado a la comedia,&nbsp; en unas obras de Petrof:<\/p>\n\n\n\n<p style=\"margin-top:24px;margin-right:24px;margin-bottom:24px;margin-left:24px\">La sensaci\u00f3n de ser vigilado, observado, aparecer\u00e1 en <em>Adosados<\/em> y <em>\u00a1Chimp\u00f3n! <\/em>bajo la apariencia del peque\u00f1o helic\u00f3ptero que sobrevuela la escena y atemoriza a los protagonistas. El miedo de la protagonista de <em>El observador<\/em> que pregunta a su pareja si ha firmado algo comprometedor, es el mismo que, llevado a la comedia disparatada, figura en el \u201cCorte 10\u201d&nbsp; de <em>\u00a1Chimp\u00f3n!<\/em>: JF, ante la insistencia de Tita, reconoce que ha firmado pliegos contra los toros, a favor de las revistas del coraz\u00f3n, contra las manifestaciones p\u00fablicas de la Iglesia y contra la paga extraordinaria del 18 de julio.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, los espect\u00e1culos de animaci\u00f3n y recorrido, aunque firmados solo por Matilla, estoy segura que llevan algo de Juan Margallo, porque no puede ser casualidad que algunos textos firmados por Margallo (<em>Clasycos<\/em>) tengan tantas concomitancias con el hacer del dramaturgo donostiarra o que este aparezca como responsable, con Olga Margallo y Antonio Mu\u00f1oz Mesa, de <em>C\u00f3micos<\/em>. Al igual que habl\u00e9 de la dramaturgia de John Petrof, se podr\u00eda hablar de la del t\u00e1ndem Matilla-Margallo. La proliferaci\u00f3n de elementos metateatrales, de la intertextualidad, la presencia del humor, el reciclaje de materiales expresivos y tem\u00e1ticos e, incluso, de espect\u00e1culos, el protagonismo de la m\u00fasica, etc. son algunos de los rasgos de esta dramaturgia, que, por otra parte, tiene mucho de los rasgos diferenciadores que descubr\u00ed (Santolaria, 2023) en la comedia representada en los \u00faltimos a\u00f1os por autores nacidos al calor del TI (Alonso de Santos, Cabal, Ram\u00f3n Barea, Facio, Sanchis, Miralles, Sirera, etc.), una larga n\u00f3mina en la que comet\u00ed el doble error de no incluir a Matilla, doble no solo por el olvido de no tenerlo presente, sino&nbsp; tambi\u00e9n por no incluir el teatro para la infancia que \u00e9l representa. \u00bfAcaso Matilla no juega con los cl\u00e1sicos, refleja la vida de los teatreros, echa mano de personajes corales, concede cierto protagonismo a la m\u00fasica, usa y abusa de elementos metateatrales e intertextuales y no escatima una mirada cr\u00edtica en <em>El doncel del caballero<\/em> o <em>Entre p\u00edcaros anda el juego<\/em>?<\/p>\n\n\n\n<p>Quiero poner fin a estas p\u00e1ginas con una frase de Matilla en la que afirmaba que \u201cEl teatro es un crisol en el que convergen y se funden m\u00faltiples expresiones art\u00edsticas. En ello radica su valor, su fuerza y su grandeza\u201d. Y yo a\u00f1adir\u00eda que la confluencia de la tradici\u00f3n, del hacer colectivo y de los deseos de innovaci\u00f3n y de romper con las inercias, contribuye a aumentar ese valor, esa fuerza y esa grandeza. Y si no, que se lo pregunten a Luis Matilla.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:50px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Angulo, Roberto (2019). <em>El Gayo Vallecano (1978-1984)<\/em>, Madrid, Libros VK.<\/p>\n\n\n\n<p>Lara Crespo-L\u00f3pez, Lola (2024). \u201cLuis Matilla, el creador con el que el teatro para ni\u00f1os se hizo adulto\u201d, <em>El Pa\u00eds<\/em>, 22 de noviembre.<\/p>\n\n\n\n<p>_____ (2025). Homenaje a Luis Matilla en la Presentaci\u00f3n del 29\u00ba Festival de Teatralia. Teatros del Canal, 21\/1\/2025.<\/p>\n\n\n\n<p>L\u00f3pez Askasibar, Xabier (2011). <em>Tocar el teatro con las manos o El teatro para ni\u00f1os de Luis Matilla, <\/em>Madrid, ASSITEJ.<\/p>\n\n\n\n<p>_____ (2013). \u201cLas piernas de Amaid\u00fa, de Luis Matilla\u201d, <em>Acotaciones: revista de investigaci\u00f3n teatral<\/em>, 30, pp.125-140. En l\u00ednea: <br><a href=\"https:\/\/www.resad.es\/acotaciones\/acotaciones30\/a30_xabier-l-askasibar_piernas-de-amaidu_matilla.pdf\">https:\/\/www.resad.es\/acotaciones\/acotaciones30\/a30_xabier-l-askasibar_piernas-de-amaidu_matilla.pdf<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>____ (2018). \u201cEl teatro para p\u00fablico infantil de Luis Matilla durante la Transici\u00f3n Espa\u00f1ola\u201d, Las Puertas del Drama, 51. En l\u00ednea: <a href=\"https:\/\/elkioscoteatral.aat.es\/las-puertas-del-drama\/drama-51\/teatro-para-publico-infantil-de-luis-matilla-durante-la-transicion-espanola\/\">https:\/\/elkioscoteatral.aat.es\/las-puertas-del-drama\/drama-51\/teatro-para-publico-infantil-de-luis-matilla-durante-la-transicion-espanola\/<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Margallo, Juan (2015). \u201cEntrevista. Proyecto Teatro Independiente\u201d,&nbsp; CDAEM. En l\u00ednea:<br><a href=\"http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=GzQgS2FQNgA\">www.youtube.com\/watch?v=GzQgS2FQNgA<\/a>. Visitado 28\/01\/2025.<\/p>\n\n\n\n<p>Margallo, Olga (2025). <em>Matilla, el hombre de las cien manos<\/em>. Homenaje a Luis Matilla en la Presentaci\u00f3n del 29\u00ba Festival de Teatralia. Teatros del Canal, 21\/1\/2025.<\/p>\n\n\n\n<p>Mart\u00ednez Velasco, Julio (2000). \u201c<em>Saltanubes<\/em> o la proyecci\u00f3n escolar\u201d, <em>ABC <\/em>Sevilla, 20 de marzo, p. 74.<\/p>\n\n\n\n<p>Matilla, Luis (1980a). \u201cBiograf\u00eda\u201d y \u201cBibliograf\u00eda\u201d, <em>Pipirijaina<\/em>, 14, mayo-junio, pp. 9-12.<\/p>\n\n\n\n<p>_____ (1980b). \u201cLa Feria\u201d, en <em>El Gayo Vallecano<\/em>, Villota, Paloma (coord.), Madrid, p.18.<\/p>\n\n\n\n<p>_____ (2006). \u201cIndependiente y fiel a una vocaci\u00f3n\u201d, <em>Casta\u00f1uela 70. Esto era Espa\u00f1a, se\u00f1ores<\/em>, Ed. Santiago Tranc\u00f3n, Madrid, Rama Lama Music, pp. 365-368.<\/p>\n\n\n\n<p>_____ (2008). \u201cTeatro de animaci\u00f3n y recorrido, <em>Lazarillo<\/em>, 20. En l\u00ednea: <br><a href=\"https:\/\/www.cervantesvirtual.com\/portales\/luis_matilla\/autor_proceso_creacion_2\/\">https:\/\/www.cervantesvirtual.com\/portales\/luis_matilla\/autor_proceso_creacion_2\/<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>_____ (2022). <em>Un comediante en la familia<\/em>, Madrid, Editorial C\u00edrculo Rojo.<\/p>\n\n\n\n<p>Oliva, C\u00e9sar (1975). \u201dParece cosa de brujas\u201d, <em>Ocho a\u00f1os de teatro universitario (T.U.Murcia 1967-1975)<\/em>, Murcia, Publicaciones de la Universidad, pp. 223-240.<\/p>\n\n\n\n<p>_____ (1980). \u201cNotas al lenguaje esc\u00e9nico de Luis Matilla\u201d, en L. Matilla y J. L\u00f3pez Mozo, <em>Como reses<\/em>, Madrid, colecci\u00f3n Nueva Escena, 2, pp. 19-26.<\/p>\n\n\n\n<p>_____ (1983). \u201cAproximaci\u00f3n al lenguaje de Luis Matilla\u201d, en <em>Ejercicios para equilibristas<\/em>, ed. C\u00e9sar Oliva, Los trabajos de la C\u00e1tedra de Teatro 1, Universidad de Murcia, pp. 21-42.<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00e9rez Coterillo, Mois\u00e9s (1987). \u201c<em>Como reses<\/em>. La memoria se ti\u00f1e de emoci\u00f3n\u201d, <em>El P\u00fablico<\/em>, 48, septiembre, pp.4-6.<\/p>\n\n\n\n<p>Pel\u00e1ez, Andr\u00e9s (1995) (coord.). <em>Historia de los Teatros Nacionales II<\/em>, Madrid, Ministerio de Cultura.<\/p>\n\n\n\n<p>Santolaria Solano, C. (2018). \u201cCon la transici\u00f3n, nacimiento de los teatros estables. El Gayo Vallecano\u201d, <em>Las Puertas del Drama<\/em>, 51. En l\u00ednea: http:\/\/www.aat.es\/elkioscoteatral\/las-puertas-del-drama\/drama-51\/con-la-transicion-nacimiento-de-los-teatros-estables-el-gayo-vallecano\/<\/p>\n\n\n\n<p>_____ (2019). \u201cLa dramaturgia de John Petrof. Un g\u00e9nero propio en el que se funden vida y teatro\u201d, <em>Cuadernos de Dramaturgia Contempor\u00e1nea<\/em>, 24, Muestra de Teatro Espa\u00f1ol de Autores Contempor\u00e1neos, 2019, pp. 47-59. En l\u00ednea: <br><a href=\"https:\/\/www.muestrateatro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/024_Cuadernos-dramaturgia_2019-nuevo.pdf\">https:\/\/www.muestrateatro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/024_Cuadernos-dramaturgia_2019-nuevo.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>_____ (2022<em>). \u00a1Un mill\u00f3n de princesitas! La escena madrile\u00f1a para la infancia en el primer franquismo<\/em>, Madrid, ASSITEJ.<\/p>\n\n\n\n<p>_____ (2023). \u201cEl teatro, siempre el teatro. (El teatro independiente y la comedia en el siglo XXI)\u201d, <em>Don Gal\u00e1n<\/em>, 11, CDAEM. En l\u00ednea: <a href=\"https:\/\/www.teatro.es\/contenidos\/donGalan\/donGalanNum12\/monografico\/teatro-siempre-teatro\/pagina1.html\">https:\/\/www.teatro.es\/contenidos\/donGalan\/donGalanNum12\/monografico\/teatro-siempre-teatro\/pagina1.html<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como habr\u00e1 descubierto el avispado lector, el encabezamiento con que inicio este art\u00edculo parafrasea el t\u00edtulo de una de las obras m\u00e1s celebradas de Luis Matilla, la que alude a \u201ctocar el teatro con las manos\u201d, es decir, conocerlo desde dentro y no como mero sujeto pasivo. Pero a la vez, se refiere a lo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":3050,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[115,116,4],"tags":[],"class_list":["post-3049","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-drama62","category-la-accion-dialogo-y-o-monologo","category-nuestra-dramaturgia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3049","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3049"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3049\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3147,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3049\/revisions\/3147"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3050"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3049"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3049"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3049"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}