{"id":3148,"date":"2025-06-05T11:54:45","date_gmt":"2025-06-05T09:54:45","guid":{"rendered":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/?p=3148"},"modified":"2025-06-06T19:26:38","modified_gmt":"2025-06-06T17:26:38","slug":"una-accion-documental","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/una-accion-documental\/","title":{"rendered":"Una acci\u00f3n documental"},"content":{"rendered":"\n<div style=\"height:50px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u201cLa fuerza del Teatro-Documento reside en el hecho de que, partiendo de fragmentos de la realidad, intenta confeccionar un ejemplo utilizable, un modelo de los fen\u00f3menos actuales. No se sit\u00faa en el centro del acontecer, sino que adopta la posici\u00f3n del que observa y analiza. Con su t\u00e9cnica de montaje, hace resaltar detalles claros entre el ca\u00f3tico material de la realidad exterior. Mediante la confrontaci\u00f3n de detalles contradictorios, llama la atenci\u00f3n sobre un conflicto existente, que luego, sirvi\u00e9ndose de los documentos reunidos, intenta llevar a una propuesta de soluci\u00f3n, a un llamamiento o a una cuesti\u00f3n fundamental. Lo que en una improvisaci\u00f3n p\u00fablica, en un \u201chappening\u201d te\u00f1ido de cierto color pol\u00edtico, conduce a una tensi\u00f3n difusa, a la participaci\u00f3n emocional y a la ilusi\u00f3n de un compromiso con los acontecimientos del momento, en el Teatro-Documento es tratado de un modo detenido, consciente y reflectante\u201d, nos dijo Peter Weiss, en el ep\u00edgrafe noveno de su art\u00edculo \u201cNotas sobre el Teatro-Documento\u201d, publicado en<em> Escritos pol\u00edticos<\/em> (1971).<\/p>\n\n\n\n<p><em>Llama la atenci\u00f3n sobre un conflicto\u2026, sirvi\u00e9ndose de documentos reunidos\u2026, para llevar a una cuesti\u00f3n fundamental. Esta es \u201cla acci\u00f3n\u201d en el&nbsp; teatro documental.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Siempre me ha gustado observar la presencia del documento en el teatro, desde la epifan\u00eda griega hasta el presente; incluso utilizarlo en unas cuantas obras dram\u00e1ticas de mi cosecha, tal vez por la contaminaci\u00f3n de mi otra deriva profesional, la period\u00edstica.<br><br>Entre los asombros que me ha otorgado la literatura dram\u00e1tica, uno de los m\u00e1s destacados, fue, y es, el saber que la obra m\u00e1s antigua conservada es <em>Los persas<\/em>, de Esquilo, en la que el autor nos da cuenta, con minuciosos datos de c\u00f3mo se desarroll\u00f3 en algunos flancos la batalla de Salamina, que los griegos, \u00e9l entre ellos, libraron con el poderoso ej\u00e9rcito de Jerjes, ganando la partida para ellos, y, con ellos, para nuestro Occidente. Una batalla decisiva.<br><br>Nunca he dejado de considerar los conceptos de libertad, verdad y belleza que encontramos ya en el texto dram\u00e1tico m\u00e1s veterano entre los conservados. Una s\u00edntesis, prodigio y ejemplo de tragedia, auspiciada, entre la ciudadan\u00eda ateniense, por un joven Pericles, como adelantado productor, y conformada en el arte de Esquilo por cuatro personajes, para ser representada por dos int\u00e9rpretes, el propio Esquilo (imaginemos y no sin raz\u00f3n) y otro actor, m\u00e1s joven. El primero, incorporando al Mensajero que da cuenta en Susa de la derrota persa en Salamina, y a la Sombra de Dar\u00edo, el rey muerto surgiendo de su tumba, como memoria hist\u00f3rica, y el segundo int\u00e9rprete, el m\u00e1s joven, a la reina Atosa y a su derrotado hijo, el impetuso rey Jerjes, eje de la tragedia, y de la acci\u00f3n de la obra.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ser\u00e1 el Mensajero \u2014imaginemos, s\u00ed, que incorporado por Esquilo, en riguroso compromiso\u2014 el que d\u00e9 sobre el palco esc\u00e9nico noticia documental de la derrota, con todo detalle, porque el dramaturgo y actor estuvo all\u00ed, y fue testigo del triunfo ateniense. Haciendo reflexionar en la platea, sin soluci\u00f3n de continuidad, sobre lo que signific\u00f3 esa victoria de la raz\u00f3n sobre el invasor irracional. Acrisolando una norma de comportamiento democr\u00e1tico. Aunando verdad, belleza y libertad, modelo para la polis.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo de la historia del teatro, no han dejado de crearse obras dram\u00e1ticas que dieran cuenta testimonial de circunstancias hist\u00f3ricas relevantes. Y es ciento que en muchos momentos han corrido parejas con lo documental. El teatro se ha nutrido, desde sus or\u00edgenes, de la vida, y en ocasiones ha intentado llevar esa vida directamente a la escena. De esa forma, el teatro se ha convertido en documento. En el teatro espa\u00f1ol tenemos <em>El cerco de Numancia<\/em>, como gran cr\u00f3nica \u2014a toro pasado, bien es cierto\u2014 de la masacre del romano Escipi\u00f3n sobre los heroicos numantinos, del siempre ninguneado como autor, Miguel de Cervantes.<br><br>El autor del Quijote dio muestras de su sabidur\u00eda esc\u00e9nica no s\u00f3lo con la <em>Numancia<\/em>, la nuestra m\u00e1s contundente de tragedia en nuestro teatro, sino con joyas para la escena universal como <em>El retablo de las maravillas<\/em>, una condena m\u00e1s que ir\u00f3nica del racismo, u obras de marcada significaci\u00f3n como <em>El rufi\u00e1n dichoso<\/em>, que adem\u00e1s de ser muestra perfecta de \u201ccomedia de santos\u201d, nos muestra al Manco de Lepanto ajust\u00e1ndose a los preceptos de la \u201ccomedia nueva\u201d del F\u00e9nix de los Ingenios, en una palinodia ejemplar, a m\u00e1s de ejemplarizante. <em>Numancia, Retablo y Rufi\u00e1n, <\/em>muestras todas, especialmente \u00e9sta \u00faltima, de la humildad del sabio. Y \u201cdocumentos\u201d, perm\u00edtaseme la licencia, por s\u00ed solos de nuestro teatro. As\u00ed que Cervantes no muy lejos del Teatro-Documento con su <em>Numancia<\/em>, la acci\u00f3n de un pueblo frente al conquistador romano. Como tambi\u00e9n acci\u00f3n conjunta de todo un pueblo fue, y es, <em>Fuenteovejuna<\/em>, en la\u201dcr\u00f3nica teatral\u201d de Lope,&nbsp; denominado \u201cmonstruo de naturaleza\u201d por nuestro Cervantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero lleguemos a la contemporaneidad del teatro como documento fiel. A las \u00faltimas generaciones nos ha conmovido, y activado el ya denominado, en sentido estricto, Teatro-Documento, preconizado por Peter Weiss, como comprobamos en la reflexi\u00f3n, arriba anotada, y con la que comenzamos nuestra reflexi\u00f3n. Un Peter Weiss que sigue los pasos del&nbsp; Bertolt Brecht hist\u00f3rico en lo literario y de Erwin Piscator en el arte de la escenificaci\u00f3n, que conmover\u00e1n los cimientos del entendimiento de la puesta en escena; desde los or\u00edgenes literarios hasta su muestra ante los recipiendarios de la recreaci\u00f3n teatral. Y ojo al t\u00e9rmino recipiendarios, que,&nbsp; aunque con connotaciones mas\u00f3nicas, nos ubica bien, en el supremo valor teatral, y verdadero sentido, del t\u00e9rmino espectador.<br><br>Pero, Peter Weiss y Teatro-Documento. Un Teatro-Documento que, al margen de los planteamiento te\u00f3ricos que apreciamos en el fragmento ensay\u00edstico que hemos tra\u00eddo a colaci\u00f3n, tiene como superior modelo la obra <em>La indagaci\u00f3n, <\/em>del propio Peter Weiss, un oratorio en once cantos, en el que se da cuenta del juicio que tuvo lugar en Fr\u00e1ncfort, del 20 de diciembre de 1963 al 20 de agosto de 1965, por los cr\u00edmenes de los responsables del campo de concentraci\u00f3n nazi de Auschwitz, que estren\u00f3 precisamente Erwin Piscator en el Volksb\u00fchne de Berl\u00edn, al tiempo que se presentaban escenificaciones de la pieza en catorce teatros de las dos Alemanias de entonces, la Federal y la RDA.<br><br>Junto a Peter Weiss, otros autores alemanes siguieron su estela en el Teatro-Documento, como Heinar Kipphardt, con <em>El caso Oppenheimer<\/em>, sobre el juicio al \u201cpadre de la bomba at\u00f3mica\u201d por sus relaciones con los comunistas, o Rolf Hochhuth, con su reveladora obra <em>El Vicario<\/em>, sobre las implicaciones del papa P\u00edo XII en el Holocausto. Fuera de Alemania, tambi\u00e9n Aim\u00e9 C\u00e9saire, con <em>Une saison paso au Congo<\/em> y el asesinato de&nbsp; Lumumba, o Franco Brusati con <em>La piedad de noviembre<\/em>, sobre el muerte&nbsp; de Kennedy. M\u00e1s cercano, el brit\u00e1nico Peter Morgan, con su <em>Frost\/Nixon<\/em> y la obstrucci\u00f3n de la Justicia. Y lo casi \u00faltimo en el continente, el Teatro Verbatim ingl\u00e9s. <em>V\u00eda dolorosa<\/em>, de David Hare, sobre el conflicto entre Israel y Palestina, ha asombrado al mundo. Y hemos de considerar tambi\u00e9n el Rimini Protokoll alem\u00e1n, o las experiencias de la rumana Giannina Carbunariu y el suizo Milo Rau. Un teatro en el que progresivamente los medios audiovisuales van apoyando la teatralizaci\u00f3n, absorbi\u00e9ndola en gran medida en algunos casos.<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestro m\u00e1s cercano presente, Miguel Hern\u00e1ndez, en su injustamente marginado teatro, escribi\u00f3 <em>Pastor de la muerte<\/em>, que es memoria de su participaci\u00f3n en la Guerra Civil, en las trincheras de Guadarrama, con personajes reales como el h\u00e9roe cubano, Pedro de la Torriente, comisario del batall\u00f3n del Campesino. Y, sin duda, el Teatro-Documento tuvo una gran influencia en nuestro mundo teatral espa\u00f1ol, a partir de la obra <em>El cerco<\/em>, que Max Aub escribi\u00f3 en su exilio mexicano, en 1967, sobre el acoso y la muerte que Ernesto Guevara, \u00abEl Che\u00bb, sufri\u00f3 en los Andes bolivianos, a los treinta y nueve a\u00f1os, \u00abel ocho o nueve de octubre\u00bb de aquel a\u00f1o. Una cr\u00f3nica teatral, casi inmediata, de nuestro autor m\u00e1s internacional.<br><br>A partir de ese marco, Jos\u00e9 Gabriel L\u00f3pez Antu\u00f1ano ha escrito: \u201cEn Espa\u00f1a, algunos dramaturgos se han adelantado en el territorio del teatro documento. Fernando Fern\u00e1n G\u00f3mez, Jer\u00f3nimo L\u00f3pez Mozo, Ignacio Amestoy o Jos\u00e9 Sanchis Sinisterra, con la pretensi\u00f3n de escribir un teatro para reconstruir la historia, tomando como punto de partida el fehaciente documento rescatado de un archivo, interpretado con asepsia o con el sesgo de la propia ideolog\u00eda. En un caso u otro, existe un deseo de objetividad, de poner lo acaecido al servicio de la verdad, como escrib\u00eda Brook, para que los errores del pasado no se repitan\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"422\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/PD62-3-IA-1.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-3149\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/PD62-3-IA-1.webp 750w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/PD62-3-IA-1-300x169.webp 300w\" sizes=\"(max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Pedro Casablanc en <em>Estado B. Kitchen\/Ruz-B\u00e1rcenas <\/em>de Jordi Casanovas. Fotograf\u00eda: El Envoltorio. Fuente: <a href=\"http:\/\/infolibre.es\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">infolibre.es<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Quiero agregar un prodigio de Teatro-Documento en Espa\u00f1a, la obra Ruz-B\u00e1rcenas, de Jordi Casanovas, dirigida por Alberto San Juan, en el Teatro del Barrio, impecablemente interpretado por Manolo Solo y sin misericordia por Pedro Casablach.<\/p>\n\n\n\n<p>Comentaba que hab\u00eda sido tentado por el Teatro-Documento. Y as\u00ed ha sido, con mayor o menor fortuna. Entre mis \u00faltimas obras de Teatro-Documento, figura una tetralog\u00eda, <em>Todo por la Corona<\/em>, sobre cuatro \u00faltimos Borbones, en las obras <em>Violetas para un Borb\u00f3n. Las Reina Austriaca de Alfonso XII<\/em>; <em>\u00a1Adi\u00f3s, Borb\u00f3n! Las reinas de Alfonso XIII<\/em>; <em>El Borb\u00f3n rojo. La larga marcha del Conde de Barcelona<\/em>, y <em>Un Borb\u00f3n en el desierto. Juan Carlos I, el camale\u00f3n.<br><br><\/em>La primera de la obras, <em>Violetas para un Borb\u00f3n. La reina Austriaca de Alfonso XII<\/em>, escrita en 1995, tuvo su estreno en 1999, en el teatro Lara.<em> \u00a1Adi\u00f3s, Borb\u00f3n! Las reinas de Alfonso XIII <\/em>se acab\u00f3 de escribir en 2017, <em>El Borb\u00f3n rojo<\/em>, en el 2020, y <em>Juan Carlos I, el camale\u00f3n<\/em>, en 2023. Las cuatro obras han sido publicadas por la editorial C\u00e1tedra. <em>Violetas para un Borb\u00f3n<\/em>, junto a otra de mis piezas de Teatro-Documento,<em> Dionisio Ridruejo. Una pasi\u00f3n espa\u00f1ola,<\/em> en 2015, y las tres \u00faltimas obras de tetralog\u00eda<em> Todo por la Corona<\/em>, en 2024. Y me interesa traer a colaci\u00f3n, en esta reflexi\u00f3n sobre la acci\u00f3n documental, especialmente, la \u00faltimas de la obras,<em> Un Borb\u00f3n en el desierto. Juan Carlos I, el camale\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"489\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/PD62-3-IA-2.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-3150\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/PD62-3-IA-2.webp 750w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/PD62-3-IA-2-300x196.webp 300w\" sizes=\"(max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Violetas para un Borb\u00f3n. La reina austriaca de Alfonso XII <\/em>de Ignacio Amestoy con direcci\u00f3n de Francisco Vidal. Teatro Lara de Madrid, 1999. Foto: Daniel Alonso. Fuente: CDAEM.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Desde esta perspectiva, quiero centrarme para analizar la relevancia de la acci\u00f3n en el Teatro-Documento en tres obras de las consideradas: <em>Los persas<\/em>, de Esquilo; <em>La indagaci\u00f3n<\/em>, de Peter Weiss, y la \u00faltima de mis piezas, <em>Juan Carlos I, el camale\u00f3n.<\/em> La acci\u00f3n en las tres obras nos resulta similar. Es la resoluci\u00f3n de un conflicto. Ya hemos considerado en otras circunstancias que el conflicto es lo esencial en el teatro, y tambi\u00e9n en la democracia. Ah\u00ed se nos unen Esquilo y Pericles, en los or\u00edgenes tanto del teatro como de la democracia. Si en una obra de teatro no hay conflicto a resolver, hasta la anagn\u00f3risis y la catarsis, no&nbsp; deberemos llamarle teatro, y, de igual forma, si en una democracia no hay conflicto no habr\u00e1 democracia, porque estaremos ante una dictadura. En la \u201cdemocracia org\u00e1nica\u201d del pasado franquista se postulaba que en Espa\u00f1a no hab\u00eda conflictos, hasta que por la noche escuchabas Radio Par\u00eds o la Estaci\u00f3n Pirenaica de Radio Espa\u00f1a Independiente\u2026, o sal\u00edas a la calle.<br><br>Arist\u00f3teles, interesado siempre m\u00e1s por la m\u00edmesis que por el rito, nos insisti\u00f3, teniendo como modelo al tr\u00e1gico Eur\u00edpides \u2014aunque tuvo que reconocer algunos de los peligrosos acercamientos del autor de Salamina hac\u00eda la comedia\u2014, que \u201cla tragedia \u2014el teatro\u2014 no imita a los hombres, sino una acci\u00f3n, la vida, la felicidad (o la desgracia); ahora bien, la felicidad o la desgracia est\u00e1n en la acci\u00f3n, y el fin de la vida es una manera de obrar, no una manera de ser\u201d. Y antes nos hab\u00eda advertido: \u201cLa imitaci\u00f3n de la acci\u00f3n es la f\u00e1bula, ya que llamo f\u00e1bula al entramado de las cosas sucedidas\u201d.<br><br>Arist\u00f3teles quiere esencializar el teatro en el trasplante a la escena de maneras de obrar, no de maneras de ser, en la f\u00e1bula; o sea, de hechos, de cosas sucedidas, de datos alrededor de un conflicto, en el desenmascaramiento de una realidad, para llegar al reconocimiento de la falta en el protagonista y la catarsis en el que contempla la \u201cimitaci\u00f3n\u201d teatral.<br><br>En las tres obras que hemos escogido, que calificamos como de Teatro-Documento, se quiere desentra\u00f1ar una \u201cf\u00e1bula\u201d, desentra\u00f1ar \u201cel entramado de las cosas sucedidas\u201d en unos momentos hist\u00f3ricos. En la batalla de Salamina (480 a. C.), en el campo de concentraci\u00f3n de Auschwitz durante el Tercer Reich (1933-1945) y en la peripecia como rey de Juan Carlos I de Espa\u00f1a (1938-2023).<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"500\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/PD62-3-IA-3.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-3151\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/PD62-3-IA-3.webp 750w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/PD62-3-IA-3-300x200.webp 300w\" sizes=\"(max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Dionisio Ridruejo. Una pasi\u00f3n espa\u00f1ola<\/em> de Ignacio Amestoy dirigida por Juan Carlos P\u00e9rez de la Fuente. Teatro Valle Incl\u00e1n, 2015. Foto: marcosGpunto.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En el caso de <em>Los persas<\/em>, \u201clas cosas sucedidas\u201d, la acci\u00f3n de la obra, es el derrumbe de la expedici\u00f3n de los medos a Grecia en su lucha contra los atenienses y espartanos. Despu\u00e9s del fracaso anterior de Dar\u00edo en Marat\u00f3n diez a\u00f1os antes, su hijo Jerjes intenta una respuesta contundente, de la que sale muy malparado el inmenso ej\u00e9rcito que hab\u00eda logrado reunir. \u201cLa cosas sucedidas\u201d en Salamina, en un rasgo de talento teatral las van a contar \u201clos propios persas\u201d en el teatro de Dioniso, como si estuvieran en Susa. Veremos la angustia de la madre de Jerjes ante lo que suceda en el Mediterr\u00e1neo, los augurios desde su tumba de Dar\u00edo, la narraci\u00f3n de la derrota por un Mensajero \u2014sin duda, interpretado por el testigo Esquilo, que particip\u00f3 en la batalla\u2014 y, culminando la tragedia, la aparici\u00f3n del derrotado. Un Jerjes que personifica la humillaci\u00f3n del Oriente ante Occidente. La \u00fanica acci\u00f3n de la obra es la del hundimiento de Persia ante Grecia.<br><br>Como \u201clas cosas sucedidas\u201d en el campo de concentraci\u00f3n de Auschwitz, que se muestran en el juicio de Fr\u00e1ncfort (1963-1965), y se recogen en <em>La indagaci\u00f3n, <\/em>de Peter Weiss, que asisti\u00f3 como observador an\u00f3nimo al proceso de los culpables del genocidio, en un \u201cOratorio en 11 cantos\u00bb.<br><br>Con 19 testigos que representan a los 900 que declararon y 18 acusados aut\u00e9nticos, los cantos son los siguientes:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Canto del and\u00e9n.\n<ol style=\"list-style-type:upper-roman\" class=\"wp-block-list\">\n<li>La llegada de los trenes.<\/li>\n\n\n\n<li>Distribuciones. Un ni\u00f1o muerto.<\/li>\n\n\n\n<li>Los barracones y las requisas.<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n\n\n\n<li>Canto del campo.\n<ol style=\"list-style-type:upper-roman\" class=\"wp-block-list\">\n<li>Las letrinas. Una mujer de otro mundo. Los muertos y los vivos.<\/li>\n\n\n\n<li>Rancho y enfermedades.<\/li>\n\n\n\n<li>La vigilancia. Relaci\u00f3n jefe-subordinado. Las alambradas.<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n\n\n\n<li>Canto del columpio.\n<ol style=\"list-style-type:upper-roman\" class=\"wp-block-list\">\n<li>Ficheros de los vivos y los muertos. Urnas de cenizas. Las torturas. La manzana y un ni\u00f1o.<\/li>\n\n\n\n<li>Interrogatorios. La tortura de la ensalada.<\/li>\n\n\n\n<li>El columpio. Salvarse del fusilamiento.<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n\n\n\n<li>Canto de la posibilidad de sobrevivir.\n<ol style=\"list-style-type:upper-roman\" class=\"wp-block-list\">\n<li>La horca. La c\u00e1mara gas. Procedimiento judicial. El sistema.<\/li>\n\n\n\n<li>Experimentos con mujeres.<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n\n\n\n<li>Canto de la muerte de Lili Tofler.\n<ol style=\"list-style-type:upper-roman\" class=\"wp-block-list\">\n<li>La carta a un preso.<\/li>\n\n\n\n<li>F\u00e1brica para la industria farmac\u00e9utica. El consejero ministerial y las porcelanas.<\/li>\n\n\n\n<li>El testigo de la carta.<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n\n\n\n<li>Canto del Unterscharf\u00fchrer Stark. Jefe de recepci\u00f3n.\n<ol style=\"list-style-type:upper-roman\" class=\"wp-block-list\">\n<li>Un humanista. Goethe.<\/li>\n\n\n\n<li>Cuando se ten\u00eda 20 a\u00f1os.<\/li>\n\n\n\n<li>Desde nuestros a\u00f1os de escuela&#8230;<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n\n\n\n<li>Canto del muro negro.\n<ol style=\"list-style-type:upper-roman\" class=\"wp-block-list\">\n<li>Fusilamientos. De la sala del juicio al patio. El director de empresa.<\/li>\n\n\n\n<li>La ni\u00f1a de la trenza. Mi\u00e9rcoles y viernes, fusilamientos.<\/li>\n\n\n\n<li>Fusilamientos en el lavabo. Cortar carne.<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n\n\n\n<li>Canto del fenol.\n<ol style=\"list-style-type:upper-roman\" class=\"wp-block-list\">\n<li>Fenol en el coraz\u00f3n. La inyecci\u00f3n. 16.000 inyecciones.<\/li>\n\n\n\n<li>Experiencias. La obediencias debida. El enfermo del coraz\u00f3n.<\/li>\n\n\n\n<li>Muerte por fenol, Tres en un minuto. 30.000 personas.<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n\n\n\n<li>Canto de los calabozos.\n<ol style=\"list-style-type:upper-roman\" class=\"wp-block-list\">\n<li>90 x 90 cms. Una muerte en el calabozo.<\/li>\n\n\n\n<li>Otras celdas.<\/li>\n\n\n\n<li>Primeros ensayos con gas Zykl\u00f3n B.<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n\n\n\n<li>Canto del Zikl\u00f3n B.\n<ol style=\"list-style-type:upper-roman\" class=\"wp-block-list\">\n<li>Trabajo con el gas.<\/li>\n\n\n\n<li>El acusado Capesius. Sobornos. Exguardias.<\/li>\n\n\n\n<li>Nuevos crematorios.<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n\n\n\n<li>Canto de los hornos crematorios.\n<ol style=\"list-style-type:upper-roman\" class=\"wp-block-list\">\n<li>1000 personas.<\/li>\n\n\n\n<li>Patente Toph. No pod\u00eda ir contra mi pueblo.<\/li>\n\n\n\n<li>Levantamiento del comando especial. El ACUSADO 1 y Juez. Mantuve mis manos limpias.<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>A lo largo de la obra, salen a relucir las implicaciones en los cr\u00edmenes de empresas como Krupp y Siemens, o Toph e hijos, fabricante de los hornos. Son escalofriantes las declaraciones de los testigos y, sobre todo de los acusados. Las \u00faltimas manifestaciones del ACUSADO 1, a requerimiento del presidente del tribunal, en el final de la obra, son espeluznantes:<\/p>\n\n\n\n<p style=\"margin-top:24px;margin-right:24px;margin-bottom:24px;margin-left:24px\">\u201cNosotros est\u00e1bamos convencidos<br>de que con aquellas \u00f3rdenes<br>se trataba de alcanzar<br>un objetivo de guerra secreto.<br>Se\u00f1or presidente,<br>llegu\u00e9 a sentirme an\u00edmicamente destrozado.<br>Enferm\u00e9 por todo eso<br>hasta el punto de que tuve que ingresar en un hospital.<br>Pero algo he de subrayar aqu\u00ed:<br>todo lo vi siempre desde fuera<br>y mantuve mis manos limpias.<br>Alto Tribunal,<br>yo estuve en contra de todo aquello.<br>Yo mismo fui una v\u00edctima<br>del sistema.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"margin-top:24px;margin-right:24px;margin-bottom:24px;margin-left:24px\">\u2026<\/p>\n\n\n\n<p style=\"margin-top:24px;margin-right:24px;margin-bottom:24px;margin-left:24px\">Hoy<br>en que nuestra naci\u00f3n<br>nuevamente ha conseguido<br>forjarse un puesto rector,<br>deber\u00edamos ocuparnos de otras cosas<br>y no precisamente de unas censuras<br>que hace ya mucho tiempo<br>deber\u00edan haber sido superadas.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Es sorprendente la exculpaci\u00f3n del ACUSADO 1. Estamos ya en 1965, y Alemania Occidental hab\u00eda recobrado su potencia industrial y econ\u00f3mica, lo que le hac\u00eda justificarse de esta forma al ACUSADO 1. Seg\u00fan \u00e9l hab\u00eda que olvidar sus cr\u00edmenes y los de sus compa\u00f1eros. No a la memoria.<\/p>\n\n\n\n<p>Y la acotaci\u00f3n final de Weiss es estremecedora:<\/p>\n\n\n\n<p style=\"margin-top:24px;margin-right:24px;margin-bottom:24px;margin-left:24px\"><em>Fuerte aprobaci\u00f3n por parte de los acusados.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p style=\"margin-top:24px;margin-right:24px;margin-bottom:24px;margin-left:24px\">Acabando la obra.<\/p>\n\n\n\n<p>Weiss recoge sistem\u00e1ticamente \u201clas cosas sucedidas\u201d durante el Juicio y las expone en verdad y libertad.&nbsp; Y esa tragedia ha quedado marcada en el ADN de los alemanes para siempre jam\u00e1s. La acci\u00f3n de la obra era y es la condena del Holocausto. Y la obra lo consigue.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignleft size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"491\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/PD62-3-IA-4.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-3169\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/PD62-3-IA-4.webp 300w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/PD62-3-IA-4-183x300.webp 183w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>De igual modo, en la obra<em> Juan Carlos I, el camale\u00f3n<\/em>, he recogido \u201clas cosas sucedidas\u201d al monarca espa\u00f1ol desde su nacimiento hasta las postreras escurriduras de la larga peripecia con su amante Corinna Larsen.&nbsp; Camale\u00f3n con Franco, someti\u00e9ndose a su voluntad hasta alcanzar la Corona. Camale\u00f3n con su padre, al que burl\u00f3 acogi\u00e9ndose a la voluntad del dictador para establecer una instauraci\u00f3n mon\u00e1rquica en lugar de una restauraci\u00f3n de la Corona como quer\u00eda el Conde de Barcelona. Camale\u00f3n en el momento crucial del Golpe de Estado de Tejero y sus compinches, el 23F de 1981, jugando con dos barajas. Camale\u00f3n siempre en el terreno amoroso, culminando sus haza\u00f1as queri\u00e9ndose casar con Corinna Larsen, llegando a pedir la mano de la dama en una visita personal a su padre de ella. Camale\u00f3n con Espa\u00f1a. Un \u201cTodo por la Corona\u201d inadmisible en una monarqu\u00eda parlamentaria.&nbsp; <em>&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En los tres casos \u2014la ambici\u00f3n invasora de Jerjes, en Salamina; los cr\u00edmenes de Hitler y sus seguidores, en Auschwitz, desenmascarados en Fr\u00e1ncfort, y los indignos comportamientos de Juan Carlos I\u2014, son \u201ccosas sucedidas\u201d para que el ciudadano espectador tome en libertad una opini\u00f3n sobre el intento de acercar la \u201cf\u00e1bula\u201d lo m\u00e1s posible a la verdad. B\u00fasqueda de la verdad en los autores para dejar en la mayor libertad el juicio del espectador. Los valores primigenios del teatro, desde su nacimiento en Atenas: anagn\u00f3risis en el escenario y catarsis en la sala. Y volvemos a lo que nos planteaba Weiss en su propuesta de Teatro-Documento: \u201cMediante la confrontaci\u00f3n de detalles contradictorios, [el Teatro-Documento] llama la atenci\u00f3n sobre un conflicto existente, que luego, sirvi\u00e9ndose de los documentos reunidos, intenta llevar a una propuesta de soluci\u00f3n, a un llamamiento o a una cuesti\u00f3n fundamental\u201d. El conflicto centra la acci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLa fuerza del Teatro-Documento reside en el hecho de que, partiendo de fragmentos de la realidad, intenta confeccionar un ejemplo utilizable, un modelo de los fen\u00f3menos actuales. No se sit\u00faa en el centro del acontecer, sino que adopta la posici\u00f3n del que observa y analiza. Con su t\u00e9cnica de montaje, hace resaltar detalles claros entre [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":3149,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[115,116,32],"tags":[],"class_list":["post-3148","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-drama62","category-la-accion-dialogo-y-o-monologo","category-monografico"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3148","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3148"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3148\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3170,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3148\/revisions\/3170"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3149"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3148"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3148"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3148"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}