{"id":3303,"date":"2025-12-03T12:33:28","date_gmt":"2025-12-03T11:33:28","guid":{"rendered":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/?p=3303"},"modified":"2025-12-17T19:18:33","modified_gmt":"2025-12-17T18:18:33","slug":"comedia-auriburlesca-postilas-de-jose-manuel-corredoira-vinuela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/comedia-auriburlesca-postilas-de-jose-manuel-corredoira-vinuela\/","title":{"rendered":"<em>Comedia auriburlesca: Postilas<\/em> de Jos\u00e9 Manuel Corredoira Vi\u00f1uela"},"content":{"rendered":"\n<p>(Universidad de los Andes, Chile) <br>Orcid: <a href=\"https:\/\/orcid.org\/0000-0003-2043-9304\">https:\/\/orcid.org\/0000-0003-2043-9304<\/a><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:50px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignleft size-full is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"424\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/PD63-21-JMCV-1.webp\" alt=\"Comedia auriburlesca: postilas, de Jos\u00e9 Manuel Corredoira Vi\u00f1uela\" class=\"wp-image-3296\" style=\"width:200px\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/PD63-21-JMCV-1.webp 300w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/PD63-21-JMCV-1-212x300.webp 212w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><em>Comedia auriburlesca: Postilas<\/em>.<br>Jos\u00e9 Manuel Corredoira Vi\u00f1uela<\/p>\n\n\n\n<p>Alcal\u00e1 de Henares: Publicaciones del \u00c1rea de Teor\u00eda de la Literatura y Literatura Comparada de la Universidad de Alcal\u00e1 y de la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, 2025. 995 pp. <\/p>\n\n\n\n<p>ISBN: 978-84-09-68951-4<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>El extenso volumen de Jos\u00e9 Manuel Corredoira Vi\u00f1uela, <em>Comedia auriburlesca: Postilas<\/em>, se erige como un esfuerzo filol\u00f3gico de gran envergadura dentro del estudio del teatro burlesco del Siglo de Oro. Con casi mil p\u00e1ginas, el libro recoge y comenta cuarenta y cuatro comedias burlescas \u2013desde textos an\u00f3nimos hasta obras de Calder\u00f3n, Persio Bertiso, Su\u00e1rez de Deza, Vel\u00e1zquez del Puerco, Lozano y Jer\u00f3nimo de C\u00e1ncer y Velasco, entre otros\u2013, ofreciendo un corpus que testimonia la amplitud y vitalidad del g\u00e9nero.<\/p>\n\n\n\n<p>El volumen se abre con un pr\u00f3logo de Ignacio Arellano Ayuso, quien sit\u00faa la comedia burlesca en su contexto hist\u00f3rico y est\u00e9tico. Seg\u00fan Arellano, \u201cla comedia burlesca conoce su auge en el siglo XVII (aunque hay muestras en el XVI y se contin\u00faa en el XVIII). Se conservan una cincuentena de obras de este g\u00e9nero, llamadas tambi\u00e9n comedias de disparates, de chanza, o de chistes, denominaciones que apuntan a su comicidad absurda y carnavalesca\u201d (p. 13). Esta definici\u00f3n subraya tanto la hibridez gen\u00e9rica como la dimensi\u00f3n carnavalesca del subg\u00e9nero, aspectos que Corredoira explora desde la anotaci\u00f3n filol\u00f3gica. En efecto, su trabajo puede considerarse como una especie de revisi\u00f3n o, m\u00e1s bien, interpretaci\u00f3n del esfuerzo colectivo del Grupo de Investigaci\u00f3n Siglo de Oro (GRISO), bajo la direcci\u00f3n del propio Arellano, que desde hace d\u00e9cadas ha impulsado la edici\u00f3n y el estudio de este tipo de comedias.<\/p>\n\n\n\n<p>La comedia auriburlesca \u2013como bien apunta Arellano\u2013 se estructura a partir de \u201cla incoherencia c\u00f3mica y acumulaci\u00f3n absurda de episodios\u201d (p. 14), lo cual genera un espacio textual de exceso y discontinuidad que desaf\u00eda la lectura cr\u00edtica. Corredoira se adentra en ese territorio con la paciencia del fil\u00f3logo y el instinto del lector que busca sentido donde el texto parece disolverse en el disparate. Su m\u00e9todo, sustentado en la pr\u00e1ctica de la <em>postila<\/em>, se basa en dialogar con los editores previos: en completar, matizar o incluso disentir de sus anotaciones. Tal como se observa en el pr\u00f3logo, su empresa consiste en \u201cenmendar la plana, o proponer interpretaciones, matices y precisiones a una serie de pasajes de las comedias concernidas\u201d (Arellano, p. 16), una tarea que exige \u201cun conocimiento extremo del lenguaje del Siglo de Oro, una capacidad de an\u00e1lisis, un ingenio y una sind\u00e9resis \u2013no siempre aliados\u2013 igualmente extraordinarios\u201d (Arellano, pp. 16-17).<\/p>\n\n\n\n<p>La magnitud del trabajo se percibe en la reiteraci\u00f3n de verbos que revelan el tono de su lectura: el verbo \u201cinterpreto\u201d aparece 358 veces y \u201cdifiero\u201d 232. Esta recurrencia no es anecd\u00f3tica, sino que muestra una actitud cr\u00edtica constante: Corredoira no se limita a glosar, sino que discute, corrige y ampl\u00eda. Su lectura no pretende imponer una nueva autoridad, sino poner en pr\u00e1ctica un modo de pensar filol\u00f3gicamente la risa barroca.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los m\u00faltiples ejemplos analizados, destacan las anotaciones sobre <em>El comendador de Oca\u00f1a<\/em>, <em>comedia nueva en chanza<\/em> editada por Ignacio Arellano Ayuso e Ignacio Arellano-Torres. En el di\u00e1logo entre el Comendador y Casilda (\u201c\u00bfQu\u00e9 tanto me quieres? \/ [&#8230;] \/ qui\u00e9rote tanto m\u00e1s cuanto\u201d), Corredoira disiente de la glosa original que explicaba el sentido literal de las expresiones, proponiendo en cambio una lectura de doble filo: \u201c\u00bfQu\u00e9 tanto me quieres?, dilog\u00eda \u2018\u00bfCu\u00e1nto me quieres?\u2019 y \u2018\u00bfCu\u00e1nto quieres de m\u00ed?\u2019\u201d. La respuesta de Casilda \u2013\u201cqui\u00e9rote tanto m\u00e1s cuanto\u201d\u2013 adquiere as\u00ed una dimensi\u00f3n ir\u00f3nica que trasciende el juego ling\u00fc\u00edstico, situ\u00e1ndose en la econom\u00eda del deseo y del inter\u00e9s material. El gesto cr\u00edtico de Corredoira permite entender c\u00f3mo el humor auriburlesco convierte la ambig\u00fcedad en una herramienta de desenmascaramiento moral y social.<\/p>\n\n\n\n<p>De modo similar, en su comentario a <em>El desd\u00e9n, con el desd\u00e9n<\/em>, comedia burlesca an\u00f3nima editada por A. Rodr\u00edguez R\u00edpodas, Corredoira introduce una lectura alternativa que demuestra la productividad de la <em>antanaclasis<\/em>: el doble sentido del t\u00e9rmino \u201cestado\u201d (\u201cpa\u00eds\u201d y \u201csituaci\u00f3n\u201d) y la reinterpretaci\u00f3n de \u201ccorona\u201d como \u201cadorno de la cabeza\u201d (y no alusi\u00f3n a la edad), subrayan que la comicidad verbal barroca se apoya tanto en la literalidad como en la torsi\u00f3n sem\u00e1ntica. Concuerdo en que las observaciones de Corredoira son agudas, pero difiero de la sobreanotaci\u00f3n o del exceso de notas en los textos dram\u00e1ticos del Siglo de Oro. Los editores seleccionados en este volumen \u2013y espec\u00edficamente en los ejemplos anteriores\u2013 han optado por anotar un aspecto del sentido de los t\u00e9rminos; no todo se puede anotar, pues se corre el riesgo de distraerse de lo esencial: los conflictos que el texto aurisecular plantea.<\/p>\n\n\n\n<p>La enorme cantidad de notas recogidas \u2013y la frecuencia con que Corredoira comenta, enmienda o descubre alusiones de car\u00e1cter obsceno o er\u00f3tico\u2013 confirma la centralidad del cuerpo en la risa burlesca. En efecto, a lo largo del volumen, el autor remite constantemente al <em>penis<\/em>, tanto en met\u00e1foras formales e informales como en interpretaciones o chistes de \u00edndole sexual (v\u00e9anse, por ejemplo, las p\u00e1ginas 21, 22, 38, 107, 113, 118, 180, 259, 284, 285, 293, 323, 880, 884, 892, 923, 925 y 941). Sin embargo, no todo en este subg\u00e9nero cobra sentido \u201cde la cintura para abajo\u201d. La comicidad auriburlesca, aunque sostenida en buena medida por el doble sentido y el gesto obsceno, no se agota en ellos. Su eficacia c\u00f3mica proviene tambi\u00e9n del juego ling\u00fc\u00edstico, de la desmesura ret\u00f3rica y del desajuste entre el decoro del modelo parodiado y la vulgaridad del registro burlesco. Desde esta perspectiva, la risa barroca puede leerse como un fen\u00f3meno de inversi\u00f3n moral y no meramente sexual: una forma de conocimiento a trav\u00e9s de lo impropio, m\u00e1s cercana al marco cl\u00e1sico del pasaje <em>De turpido et deformitas<\/em> de Cicer\u00f3n en el <em>De oratore<\/em> (II, 236-290), donde el orador romano define lo risible como aquello que surge de \u201clo torpe y lo deforme\u201d. All\u00ed se articulan las categor\u00edas que permiten entender la risa barroca en su ra\u00edz ret\u00f3rica: la risa como reacci\u00f3n ante lo impropio, como respuesta a la incongruencia entre la dignidad del contexto y la vulgaridad del discurso, y como instrumento de juicio moral. Cicer\u00f3n distingue lo risible en las cosas (<em>res<\/em>) y en las palabras (<em>verba<\/em>), lo que permite vincular la comicidad auriburlesca tanto con la deformidad f\u00edsica y social de los personajes como con el ingenio verbal de las dilog\u00edas y antanaclasis que Corredoira examina. As\u00ed entendida, la risa no se reduce al terreno de lo obsceno, sino que act\u00faa como espejo moral: refleja la torpeza, la ridiculiza y, al hacerlo, la reordena simb\u00f3licamente.<\/p>\n\n\n\n<p>En este punto, conviene detenerse en la dimensi\u00f3n te\u00f3rica que el propio texto de Corredoira apenas esboza, pero que la cr\u00edtica puede y debe desarrollar: la necesidad de reconstruir el c\u00f3digo de larisa del Siglo de Oro. Como explica Arellano en el segundo volumen de la <em>Historia de la Literatura Espa\u00f1ola<\/em>, tal empresa requiere atender al horizonte de expectativas del p\u00fablico del siglo XVII, muy distinto del nuestro. De hecho, el c\u00f3digo de la risa es uno de los m\u00e1s inestables hist\u00f3ricamente: cada \u00e9poca se r\u00ede de cosas distintas, y las claves del humor barroco \u2013lo disparatado, lo desmesurado, lo escatol\u00f3gico, lo picaresco, lo er\u00f3tico\u2013 solo pueden comprenderse si se recupera su fundamento ret\u00f3rico. Este marco ciceroniano permitir\u00eda ampliar la lectura de <em>Comedia auriburlesca: Postilas<\/em> hacia una reflexi\u00f3n m\u00e1s amplia sobre el lugar del humor en el Barroco. Si la comedia auriburlesca invierte los valores heroicos del teatro serio, lo hace no solo por v\u00eda del escarnio sino por una forma de conocimiento invertido: la risa es aqu\u00ed un modo de pensamiento, una l\u00f3gica alternativa que descompone la seriedad y la transforma en objeto de contemplaci\u00f3n. Desde esta perspectiva, las <em>postilas<\/em> de Corredoira \u2013que interpretan, discrepan y dialogan con las notas ajenas\u2013 constituyen, ellas mismas, una pr\u00e1ctica de humor filol\u00f3gico: un ejercicio de ingenio aplicado al comentario, donde el anotador se vuelve heredero del mismo esp\u00edritu l\u00fadico que analiza.<\/p>\n\n\n\n<p>El libro concluye con una frase reveladora: <em>Ces burlesques n\u2019ont pas de fin\u2026<\/em>, que podr\u00eda leerse como declaraci\u00f3n est\u00e9tica y como met\u00e1fora cr\u00edtica. Para Corredoira las farsas parecen no tener fin, porque la risa \u2013como su interpretaci\u00f3n\u2013 carecer\u00eda de l\u00edmites. Es verdad que cada nueva lectura puede reabrir un texto, hacerlo hablar desde otro contexto y convertir el comentario en parte del propio espect\u00e1culo burlesco; sin embargo, la interpretaci\u00f3n s\u00ed tiene l\u00edmites, incluso autoimpuestos por los propios editores que, teniendo pleno conocimiento de los diversos matices de sentido de un t\u00e9rmino o de una expresi\u00f3n, deciden no anotarlo en pos de sus lectores o del enfoque de una determinada edici\u00f3n. En otras palabras, el texto interpretado, de alg\u00fan modo, impone restricciones a sus int\u00e9rpretes; adem\u00e1s, no es posible establecer la infinitud de sentidos que puede llegar a tener un texto dram\u00e1tico-po\u00e9tico, pues hay algo de misterio en la palabra que el teatro del Siglo de Oro descifra no solo en sus versos escritos, sino en la puesta en escena y en sus convenciones actorales, visuales y del contexto cultural de esa \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p>En suma, <em>Comedia auriburlesca: Postilas<\/em> representa un aporte al estudio del teatro c\u00f3mico del Siglo de Oro. Su fuerza radica en la precisi\u00f3n filol\u00f3gica y en la capacidad de Corredoira para o\u00edr resonancias de sentido all\u00ed donde el disparate parece puro ruido. Si se echa de menos una mayor explicitaci\u00f3n metodol\u00f3gica \u2013una reflexi\u00f3n m\u00e1s ordenada sobre los criterios de selecci\u00f3n y anotaci\u00f3n\u2013, ello no disminuye el valor del conjunto. La obra logra, en definitiva, mostrar la complejidad textual de la comedia burlesca, capaz de conjugar lo grotesco y lo culto, lo obsceno y lo erudito, lo risible y lo serio.<\/p>\n\n\n\n<p>El lector que acompa\u00f1e a Corredoira en esta empresa comprender\u00e1 que el trabajo de la <em>postila<\/em> no es un mero ap\u00e9ndice erudito, sino una forma de creaci\u00f3n cr\u00edtica \u2013y art\u00edstica a veces\u2013 que prolonga, con otro tono y otro registro, el mismo gesto barroco que anima a las comedias: mirar la deformidad, re\u00edrse de ella y, en ese gesto, comprender un poco m\u00e1s la condici\u00f3n humana.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Universidad de los Andes, Chile) Orcid: https:\/\/orcid.org\/0000-0003-2043-9304 Comedia auriburlesca: Postilas.Jos\u00e9 Manuel Corredoira Vi\u00f1uela Alcal\u00e1 de Henares: Publicaciones del \u00c1rea de Teor\u00eda de la Literatura y Literatura Comparada de la Universidad de Alcal\u00e1 y de la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, 2025. 995 pp. ISBN: 978-84-09-68951-4 El extenso volumen de Jos\u00e9 Manuel Corredoira Vi\u00f1uela, Comedia auriburlesca: [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":3296,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[128,9,129],"tags":[],"class_list":["post-3303","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-drama63","category-resenas","category-teatro-espanol-entre-1975-y-2025-50-anos-de-democracia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3303","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3303"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3303\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3538,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3303\/revisions\/3538"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3296"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3303"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3303"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3303"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}