{"id":3418,"date":"2025-12-12T13:44:34","date_gmt":"2025-12-12T12:44:34","guid":{"rendered":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/?p=3418"},"modified":"2025-12-17T18:56:31","modified_gmt":"2025-12-17T17:56:31","slug":"la-generacion-del-82-y-los-anos-ochenta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/la-generacion-del-82-y-los-anos-ochenta\/","title":{"rendered":"La generaci\u00f3n del 82 <\/br>y los a\u00f1os ochenta"},"content":{"rendered":"\n<div style=\"height:50px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>A Miguel Signes Mengual, de la \u201cGeneraci\u00f3n&#8230; Brecht\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignleft size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"459\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/PD63-2-IA-3.webp\" alt=\"El teatro de papel\" class=\"wp-image-3421\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/PD63-2-IA-3.webp 300w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/PD63-2-IA-3-196x300.webp 196w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Cuando el recordado Jos\u00e9 Monle\u00f3n me emparej\u00f3 con Miguel Signes en la ejemplar colecci\u00f3n \u201cEl teatro de papel\u201d, uniendo en el mismo libro <em>La obscuridad del ocre <\/em>de mi colega valenciano-salmantino, con mi obra <em>Candela Guzm\u00e1n, La Candela<\/em>, bajo el ep\u00edgrafe <em>La Memoria Hist\u00f3rica<\/em>, sent\u00ed una hermandad con \u00e9l \u2013consolidada en la AAT\u2013 que no ha dejado de crecer, y que, tras su marcha, seguir\u00e1 viva. Una fraternidad que estaba basada en la sinton\u00eda, ya fuera a trav\u00e9s de experiencias paralelas como la del \u201cteatro documento\u201d, que ambos practicamos, o de la admiraci\u00f3n por el progreso incansable de nuestra dramaturgia espa\u00f1ola, cambiante y acompasada con los tiempos que nos han tocado vivir.<\/p>\n\n\n\n<p>Los doce a\u00f1os que nos separaban, \u00e9l hab\u00eda nacido en 1935, yo en 1947, no nos distanciaban, todo lo contrario, lo que le ocurr\u00eda con todos y cada uno de los dem\u00e1s autores y autoras. Miguel Signes llevaba ese respeto hacia los dem\u00e1s y sus obras en su ADN autoral. Tambi\u00e9n, hacia su propia creaci\u00f3n dram\u00e1tica. Y en este sentido, no me resisto a reproducir unas palabras del propio Miguel:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Todo mi teatro ha ido evolucionando formalmente y no me he preocupado nunca por incurrir en contradicciones a la hora de aceptar distintas est\u00e9ticas teatrales en la composici\u00f3n de un texto si cre\u00eda que con ello iba a conseguir un resultado m\u00e1s acorde con mis intenciones. Lo m\u00edo no ha sido una postura precisamente ortodoxa. Por esa raz\u00f3n me resulta dif\u00edcil encasillarme en una tendencia concreta, tampoco me he visto dentro de un grupo ni de una generaci\u00f3n determinada, por m\u00e1s que por la edad se me pueda ver m\u00e1s cercano a alguno de ellos o de ellas.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Pero, Miguel, tras de decir esto, puntualizaba, sobre el norte de su br\u00fajula dramat\u00fargica: \u201cNunca he perdido mi admiraci\u00f3n por el Bertolt Brecht \u2018que yo he querido ver\u2019 en su obra teatral, y las recientes publicaciones sobre el Berliner Ensemble en vida de Brecht no han logrado hacerme cambiar de opini\u00f3n, seguramente porque mi mirada sigue fijada en sus textos\u201d. Con una coletilla: \u201cPero tambi\u00e9n admiro a Beckett, a Ionesco, y a tantos otros\u201d. Este era y ser\u00e1 Miguel Signes.<\/p>\n\n\n\n<p>Un autor que, sin verse \u201cdentro de un grupo\u201d, siempre fue consciente de las situaciones que se viv\u00edan: \u201cMi generaci\u00f3n lleg\u00f3 al mundo del teatro cuando la sociedad entera estaba amordazada, por lo que a muchos de nosotros \u2013que no compart\u00edamos las ideas establecidas\u2013 nos fue imposible contrastar lo que imagin\u00e1bamos con la representaci\u00f3n y puesta en pie de nuestras obras\u201d. Y m\u00e1s tarde, por la muerte de Franco, apuntar\u00eda: \u201cLleg\u00f3 el momento que todos esper\u00e1bamos. Y ocurri\u00f3 que el p\u00fablico tradicional de los teatros desertaba&nbsp; y en su descenso se afirmaba y se decantaba por m\u00e1s de lo mismo, mientras que el nuevo iba surgiendo, y cuya presencia en los teatros era minoritaria, aparec\u00eda con exigencias muy distintas de las que cab\u00eda esperar tras a\u00f1os de falta de libertad\u2026\u201d Signes nunca abandon\u00f3 el pensamiento cr\u00edtico, y, a pesar de todo, siempre pens\u00f3 \u2013\u201cdesde que empec\u00e9\u201d, dec\u00eda\u2013, que \u201cel teatro era un arma efectiva para cambiar la realidad\u201d. Y Miguel Signes siempre perteneci\u00f3 a la \u201cGeneraci\u00f3n\u2026 Brecht\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la Asociaci\u00f3n de Autoras y Autores de Teatro, en su direcci\u00f3n hasta su muerte de <em>Las puertas del drama<\/em>, a cuyo equipo perteneci\u00f3 Miguel Signes desde el n\u00famero cero, siempre mantuvo su posici\u00f3n dial\u00e9ctica. En la \u00faltima reuni\u00f3n de la revista quiso que para el n\u00famero que ten\u00eda que cerrarse el 20N significativo, del corriente a\u00f1o de 2025, \u00e9ste, se hiciera un repaso de las promociones de autores, \u201cmalgr\u00e9 lui\u201d, que se hab\u00edan sucedido en los \u00faltimos 50 a\u00f1os, desde la muerte del dictador. Miguel encarg\u00f3 al que suscribe que escribiera sobre la que algunos han denominado generaci\u00f3n del 82, de la Transici\u00f3n o de los cuarenta, en relaci\u00f3n con el fin de la censura franquista. Verdaderamente, en plena Transici\u00f3n se elimin\u00f3 formalmente la censura teatral, en marzo de 1978. Pero fue con la llegada de los socialistas al gobierno de la naci\u00f3n cuando se tuvo una plena conciencia de la libertad para escribir y fabular, aunque Alfonso Guerra me apuntar\u00eda que \u00e9l tuvo que bregar m\u00e1s all\u00e1 de 1982 con la jurisdicci\u00f3n militar por las escurriduras jur\u00eddico-castrenses de<em> El crimen de Cuenca<\/em>, de Pilar Mir\u00f3. S\u00ed, las y los de los cuarenta. S\u00ed, los que nacieron, o nacimos, despu\u00e9s de la guerra, a partir de 1940. Y que no tuvimos que bregar con la censura franquista, ni en la escritura ni en la escenificaci\u00f3n de nuestras obras teatrales. La censura franquista\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Veinte a\u00f1os antes, en 1960, entre mayo y octubre, se hab\u00eda producido una gran catarsis sobre la censura, precisamente, en el teatro espa\u00f1ol, a trav\u00e9s de la emblem\u00e1tica revista <em>Primer Acto<\/em>, con el enfrentamiento entre Alfonso Sastre y Antonio Buero Vallejo, a prop\u00f3sito del posibilismo o el imposibilismo de escribir y, sobre todo, estrenar teatro en el franquismo. Repasemos un acontecimiento que gravit\u00f3 sobre todos nosotros, que no es la primera vez que considero:<\/p>\n\n\n\n<p>Alfonso Paso hab\u00eda prendido la cerilla de la pol\u00e9mica tres a\u00f1os antes, en la ya emblem\u00e1tica revista <em>Primer Acto<\/em>, en su n\u00famero 5, con su art\u00edculo \u201cTraici\u00f3n\u201d, sobre la necesidad de \u201csituarse\u201d de los autores teatrales. Pero el f\u00f3sforo se apag\u00f3 en aquel mismo 1957 en el que Paso escrib\u00eda <em>Usted puede ser un asesino<\/em>, uno de sus grandes \u00e9xitos. En el 1960 que se\u00f1alamos, a\u00f1o en el que estren\u00f3 seis comedias, Alfonso Paso volvi\u00f3 a encender otra cerilla, tambi\u00e9n en <em>Primer Acto<\/em>, en el n\u00famero 12, a favor del teatro que \u201cal p\u00fablico gusta y conviene\u201d, frente al teatro que \u201cplace\u201d al \u201csector \u2018equilibrado\u2019 y los extremistas de siempre\u201d, en el art\u00edculo \u201cLos obst\u00e1culos del pacto\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Provocado, sin duda, por el \u00faltimo art\u00edculo de Paso, en la primavera de 1960, Alfonso Sastre acerc\u00f3 la mecha de su argumentaci\u00f3n a la \u00faltima cerilla de su exitoso colega, con su art\u00edculo titulado \u201cTeatro imposible y pacto social\u201d. Y ah\u00ed comenz\u00f3 un incendio que todav\u00eda permanece en el inconsciente de nuestra escena, con la pol\u00e9mica \u201cPosibilismo contra imposibilismo\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sastre escribi\u00f3 en el n\u00famero 14 de <em>Primer Acto<\/em>, de mayo-junio de 1960, entre otras consideraciones, las siguientes: \u201cQuiero tratar aqu\u00ed de dos actitudes ante el teatro espa\u00f1ol y su progreso.&nbsp;Una de las actitudes, mantenida, que yo sepa, por Antonio Buero Vallejo, cristaliza especialmente, en una cr\u00edtica del imposibilismo en el teatro. La otra, cuyo mantenedor en estas mismas p\u00e1ginas es Alfonso Paso, apunta a la recomendaci\u00f3n de firmar el pacto social que posibilita el trabajo y la presencia de los nuevos autores en el campo profesional\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Alfonso pensaba que don Antonio cre\u00eda que \u201cen Espa\u00f1a se est\u00e1 escribiendo, deliberadamente, un teatro cuyo estreno es imposible, ya sea por razones privadas (empresariales) o de tipo oficial. Que los autores del teatro imposible pretenden con ello atraer sobre su trabajo la atenci\u00f3n de determinados c\u00edrculos. Teniendo como \u00faltimo objetivo de estas posturas el lanzamiento de ese teatro en el extranjero. Siendo as\u00ed estas posturas imposibilistas dolorosamente est\u00e9riles. Por lo cual, es preciso hacer un teatro posible en Espa\u00f1a, aunque para ello sea preciso realizar ciertos sacrificios que se derivan de la necesidad de acomodarse de alg\u00fan modo a la estructura de las dificultades que se oponen a nuestro trabajo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>De la postura de Paso, deduc\u00eda que pensaba que \u201cla vida del teatro espa\u00f1ol se rige por un pacto de intereses establecido\u201d, y que \u201cs\u00f3lo suscribiendo este pacto es posible la acci\u00f3n profesional, en la que reside toda eficacia\u201d. En consecuencia, \u201cel rechazo del pacto conduce irremediablemente a la inoperancia social y a la esterilidad\u201d. De esta forma, \u201cuna vez suscrito tal pacto es posible la traici\u00f3n a sus cl\u00e1usulas y, en suma, la acci\u00f3n progresiva\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Y Alfonso Sastre ven\u00eda a cerrar su an\u00e1lisis escribiendo: \u201cTodo teatro debe ser considerado posible hasta que sea imposibilitado, y toda imposibilitaci\u00f3n debe ser acogida por nosotros como una sorpresa [por la censura]. De ning\u00fan modo podemos contar para nuestro trabajo con ese interlocutor [el censor]. Es posible recordar que el progreso no se consigue por acomodaci\u00f3n, sino dial\u00e9cticamente, por contradicci\u00f3n, por oposici\u00f3n de los contrarios\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Y Antonio Buero Vallejo contest\u00f3, a bote pronto, en el n\u00famero 15 de la revista, de julio-agosto de 1960, con un art\u00edculo titulado: \u201cObligada precisi\u00f3n acerca del imposibilismo\u201d. Buero no entraba en las referencias a Paso, que le corresponder\u00edan al popular autor el comentarlas. S\u00ed analizaba las a \u00e9l concernientes, concluyendo: \u201cCuando yo critico el imposibilismo y recomiendo la posibilitaci\u00f3n, no predico acomodaciones; propongo la necesidad de un teatro dif\u00edcil y resuelto a expresarse con la mayor holgura, pero que no s\u00f3lo debe escribirse, sino estrenarse. Un teatro, pues, \u2018en situaci\u00f3n\u2019: lo m\u00e1s arriesgado posible, pero no temerario. Recomiendo, en suma, y a sabiendas de que muchas veces no se lograr\u00e1, hacer posible un teatro imposible. Llamo, por consiguiente, imposibilismo a la actitud que se coloca, mec\u00e1nica y antidial\u00e9cticamente, fuera de situaci\u00f3n: la actitud que busca hacer a\u00fan m\u00e1s imposible a un teatro imposible con temerarias elecciones de tema o expresi\u00f3n, con declaraciones provocadoras, con reclamos inquietantes y abundantes, y que puede llegar tristemente a\u00fan m\u00e1s lejos en su divorcio de la dial\u00e9ctica de lo real: a hacer imposible un teatro\u2026 posible\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Tres a\u00f1os despu\u00e9s de este enfrentamiento, Miguel Signes, siguiendo una dramaturgia sin concesiones que hab\u00eda comenzado en 1953, escribe su obra<em> Antonio Ramos 1963<\/em>, que obtuvo el Primer Premio de Teatro Albor del Club de Amigos de la Unesco \u2013una referencia importante en el momento\u2013, en Madrid, con un jurado formado por Jos\u00e9 Jos\u00e9 Monle\u00f3n, Jos\u00e9 Mar\u00eda de Quinto, Jos\u00e9 Esteban y, precisamente, Alfonso Sastre, la vanguardia de <em>Primer Acto<\/em>. La obra, superando imposibilismos, se estrenar\u00e1 en 1976, en el Bret\u00f3n de Salamanca, y al a\u00f1o siguiente en el Mar\u00eda Guerrero de Madrid, donde estuvo en cartel durante un mes, con un reparto de relieve encabezado por Berta Riaza y Mar\u00eda Luisa Ponte, bajo la direcci\u00f3n de Ricardo Lucia.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"600\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/PD63-2-IA-4.webp\" alt=\"Antonio Ramos, de Miguel Signes. Direcci\u00f3n: Ricardo Lucia. Teatro Mar\u00eda Guerrero, 1977. Foto: Manuel Mart\u00ednez Mu\u00f1oz. Fuente: Archivo CDAEM.\" class=\"wp-image-3422\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/PD63-2-IA-4.webp 750w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/PD63-2-IA-4-300x240.webp 300w\" sizes=\"(max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Antonio Ramos,<\/em> de Miguel Signes. Direcci\u00f3n: Ricardo Lucia. Teatro Mar\u00eda Guerrero, 1977. Foto: Manuel Mart\u00ednez Mu\u00f1oz. Fuente: Archivo CDAEM. <\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Al a\u00f1o siguiente de estrenarse en Madrid <em>Antonio Ramos 1963<\/em>, el 4 de marzo de 1978, se suprime la censura previa obligatoria en los espect\u00e1culos, despu\u00e9s de cuatro d\u00e9cadas de control y aprobaci\u00f3n gubernamental del franquismo. \u201cLleg\u00f3 el momento que todos esper\u00e1bamos\u201d, nos dec\u00eda Miguel Signes, \u201cy ocurri\u00f3 que el p\u00fablico tradicional de los teatros desertaba y en su descenso se afirmaba y se decantaba por m\u00e1s de lo mismo, mientras que el nuevo iba surgiendo, y cuya presencia en los teatros era minoritaria, aparec\u00eda con exigencias muy distintas de las que cab\u00eda esperar tras a\u00f1os de falta de libertad\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Fue \u201cel desencanto\u201d, del que hablaremos, del que surgi\u00f3 esa&nbsp; generaci\u00f3n de la Transici\u00f3n, o m\u00e1s propiamente del 82, por la llegada socialista al gobierno. Ya en los noventa, a prop\u00f3sito de la publicaci\u00f3n de la obra <em>Prometeo equivocado<\/em>, del admirado Miguel Medina Vicario (1946-2001), adscrito a esa promoci\u00f3n, escrib\u00ed sobre la misma:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cSu manera de enfocar el hecho teatral difiere del conjunto de autores que le precedi\u00f3 bajo el nombre \u2013dado por George E. Wellwarth\u2013 de \u201cSpanish Underground Drama\u201d, y se puede distinguir tambi\u00e9n de la perspectiva de los posteriores dramaturgos encuadrados \u2013por Alberto Miralles, en 1995\u2013 dentro del que se llam\u00f3 \u201cTeatro alternativo\u201d.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Los autores \u201cunderground\u201d, del \u201cNuevo Teatro Espa\u00f1ol\u201d, fueron creadores nacidos desde mediados de los a\u00f1os veinte \u2013como Jos\u00e9 Ruibal, en 1925\u2013 hasta los primeros a\u00f1os cuarenta \u2013tal es el caso del poli\u00e9drico Jer\u00f3nimo L\u00f3pez Mozo, de 1942\u2013, pasando por talentos tan rotundos como Jes\u00fas Campos \u2013de 1938\u2013, pero su producci\u00f3n se empieza a conocer, bien porque llegue a las tablas o bien porque sea publicada, en los a\u00f1os sesenta, prolong\u00e1ndose en muchos casos su presencia, pues la incidencia de su trabajo seguir\u00e1 palpitando largamente en nuestra escritura esc\u00e9nica.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de a Ruibal y a L\u00f3pez Mozo, recientemente fallecido, o a Jes\u00fas Campos, hay que citar dentro de este grupo a Miguel Romero Esteo, \u00c1ngel Garc\u00eda Pintado, Eduardo Quiles, el propio Alberto Miralles, Manuel Mart\u00ednez Mediero, Luis Matilla, Antonio Mart\u00ednez Ballesteros, Miguel \u00c1ngel Rell\u00e1n, Diego Salvador, Juan Antonio Castro, Jos\u00e9 Mar\u00eda Bellido, o a los exiliados Mart\u00edn Elizondo y Jos\u00e9 Guevara. Otros muchos nombres \u2013como el del seguidor a la distancia, estrena en el 82, Jos\u00e9 Moreno Arenas \u2013, adem\u00e1s de los subrayados por Wellwarth, entrar\u00edan en ese conjunto tan meritorio que tuvo que v\u00e9rselas de una manera mucho m\u00e1s cruel que sus&nbsp; antecesores realistas \u2013Buero, Sastre, Rodr\u00edguez M\u00e9ndez o el entra\u00f1able Pepe Mart\u00edn Recuerda\u2013 con los inquisidores.<\/p>\n\n\n\n<p>Los&nbsp; autores \u201calternativos\u201d \u2013como los llam\u00f3 Miralles\u2013 nacen a partir de mediados de los cincuenta, los m\u00e1s veteranos \u2013en el 54, Carlos Marquerie, su decano; en el 57, Ernesto Caballero, Paloma Pedrero, Ignacio del Moral o Eduardo Gal\u00e1n, y en el 58, Yolanda Garc\u00eda Serrano. Hasta llegar a los que son de los sesenta: Jos\u00e9 Ram\u00f3n Fern\u00e1ndez, del 62; Sergi Belbel, del 63; Ignacio Garc\u00eda May y Yolanda Pall\u00edn, del 65, o Itziar Pascual, del 67\u2013. Una poderosa promoci\u00f3n que sigue muy viva, y que, desde luego, escribieron y escriben en libertad absoluta&#8230;, sin los lastres que las autocensuras o cancelaciones de los tiempos futuros; o sea, presentes. Del 65 tambi\u00e9n son Adelardo M\u00e9ndez y Maxi Rodr\u00edguez.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre estas dos promociones, la generaci\u00f3n de la Transici\u00f3n. En su d\u00eda, en un balance del \u00faltimo teatro realizado en la d\u00e9cada, desde la atalaya del tambi\u00e9n \u201cemblem\u00e1tico\u201d 1992, en una publicaci\u00f3n peri\u00f3dica, se calific\u00f3 a tal generaci\u00f3n como la del 82 \u2013algunos la llamaron \u201cgeneraci\u00f3n puente\u201d&#8211;.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya entonces me hac\u00eda la siguiente reflexi\u00f3n: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 del 82? Gran parte de sus autores hab\u00edan estrenado con cierta repercusi\u00f3n a partir de esa fecha, y punto, produci\u00e9ndose un cambio de tendencia. El que en el citado a\u00f1o hubiera habido unas elecciones ganadas arrolladoramente por los socialistas, que luego retroalimentaron muchas de las producciones de estos autores, podr\u00eda ser otro motivo, pero no el fundamental. La iniciativa privada, festivales y administraciones no socialistas tambi\u00e9n les han patrocinado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los nombres all\u00ed citados \u2013siguiendo una enumeraci\u00f3n de C\u00e9sar Oliva, que completamos\u2013 estaban los nombres del adelantado Jos\u00e9 Mar\u00eda Benet y Jornet (1940-2020), de Jos\u00e9 Sanchis Sinisterra (1940), Carmen Resino (1941), Jos\u00e9 Luis Alonso de Santos (1942), \u00c1lvaro del Amo (1942), Lourdes Ortiz (1943), Miguel Medina&nbsp; Vicario (1946-2001), Vicente Molina Foix (1946), Fernando Savater (1947), Santiago Mart\u00edn Berm\u00fadez (1947), Rodolf Sirera (1948) o Ferm\u00edn Cabal (1948-2023). Y, con perd\u00f3n, me he de sumar a la n\u00f3mina: Ignacio Amestoy (1947).<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, se ven\u00eda a incorporar a otros autores entre los que se cit\u00f3 a Ernesto Caballero, Paloma Pedrero, Ignacio del Moral, Antonio Onetti, Sergi Belbel o Ignacio Garc\u00eda May, nombres encuadrados, como hemos visto, por Alberto Miralles entre los \u201calternativos\u201d, creadores que por su menor edad enlazan ciertamente con otra manera de contemplar el hecho teatral, aunque no sin tener un gran influjo de esa generaci\u00f3n intermedia. La menor edad, que en otras circunstancias podr\u00eda no significar nada, en este caso s\u00ed es relevante. Los m\u00e1s mayores de los \u201calternativos\u201d cuando muere Franco tienen 18 a\u00f1os y los menores no han llegado a la universidad. De cualquier forma, aquellos y estos, escribiendo y representado en libertad, sin censura.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, el grueso de quienes podr\u00edan conformar la que llamamos generaci\u00f3n del 82 naci\u00f3 en la d\u00e9cada de los cuarenta: de Jos\u00e9 Sanchis Sinisterra, en el mismo 40, a Ferm\u00ednn Cabal, en el 48, pasando por Jos\u00e9 Luis Alonso de Santos, en el 42. O sea, sus miembros tienen entre veinticinco y treinta y cinco a\u00f1os en 1975, a la muerte del dictador.<\/p>\n\n\n\n<p>De vocaci\u00f3n autoral tard\u00eda y procedentes del teatro independiente por un lado o de otros sectores de la creaci\u00f3n, o de la cultura y la ense\u00f1anza, por otro, no sufren la inclemencia de la censura, como hab\u00eda ocurrido con la generaci\u00f3n realista de Buero y Sastre, en la doble v\u00eda posibilista o no, y, sobre todo, con los \u201cunderground\u201d, que con su cargado simbolismo tuvieron m\u00e1s problemas a\u00fan ante los inquisidores de Franco que sus predecesores por la gran ambivalencia y universalidad de su discurso, un proteico estilo con el que a los cancerberos del sistema los dedos se les hac\u00edan hu\u00e9spedes. Por otro lado, a los miembros de esta generaci\u00f3n del 82, o de los cuarenta, en puridad, no les une ning\u00fan canon; en eso, tambi\u00e9n son libres.<\/p>\n\n\n\n<p>Alrededor del 75 se hab\u00eda producido una tierra de nadie \u2013en las supuestas v\u00edsperas de la tierra prometida\u2013, en la que, desde la muerte de Carrero Blanco en el 73 hasta las elecciones del 79, lo que viene a predominar en amplios sectores culturales es \u201cel desencanto\u201d \u2013la pel\u00edcula de Ch\u00e1varri que lleva ese t\u00edtulo es del 76\u2013. El mundo intelectual espa\u00f1ol parece varado en unas aguas pol\u00edticas que nadie sabe c\u00f3mo se van a desatascar, con lo cual la fragmentaci\u00f3n cultural est\u00e1 servida. A Miguel Signes no le faltaba raz\u00f3n en su intencionada diatriba.<\/p>\n\n\n\n<p>Es una fragmentaci\u00f3n que llega en el plano de lo cultural a la disgregaci\u00f3n individual. Esta generaci\u00f3n del 82, verbigracia, tiene en todos y cada uno de sus miembros una evoluci\u00f3n tan personal como intransferible ya que en ning\u00fan momento podr\u00edamos decir que se establezca un grupo teatral en sentido estricto, con unos objetivos comunes y unos modos afines. Tampoco tuvo seguidores, aunque veremos una excepci\u00f3n relevante.<\/p>\n\n\n\n<p>Son biograf\u00edas vertebradas en unos momentos de invertebraci\u00f3n absoluta, o de incipiente vertebraci\u00f3n, siendo optimistas. El experimento que representa la salida de la dictadura franquista hacia unas formas que se quieren democr\u00e1ticas no se sabe c\u00f3mo va a salir y, por supuesto, la entrada de Tejero en el Congreso, el 23-F del 81, nos indica que la incertidumbre va a durar un tiempo. Con la inquietud que sinti\u00f3 Miguel Signes.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero lo que el 82 trajo consigo para el teatro espa\u00f1ol fue relevante, con&nbsp; unas acciones exitosas y otras acciones frustradas&#8230; En la ola del 82 estar\u00e1n los autores vistos, junto a otros agentes, autorales o no. La llegada al ministerio de Cultura de Javier Solana, posibilit\u00f3 que un hombre de teatro como el teatrero independiente de Murcia, Jos\u00e9 Manuel Garrido (1945), que como director general de Teatro y M\u00fasica puso en marcha el INAEM, y en su seno el Centro Nacional de Nuevas Tendencias Esc\u00e9nicas (1984-1994) que tuvo al frente a una de las personas m\u00e1s relevantes para la promoci\u00f3n de la autor\u00eda espa\u00f1ola, Guillermo Heras (1952-2023), autor \u00e9l mismo, adem\u00e1s de director y gran gestor. A Guillermo se debe tambi\u00e9n la Muestra de Teatro Espa\u00f1ol de Autores Contempor\u00e1neos (1993), ahora reforzada.<\/p>\n\n\n\n<p>Una larga aventura que el recordado Guillermo hab\u00eda emprendido a partir de aquel 82, en los ochenta. Entreg\u00e1ndose al teatro, en Espa\u00f1a y fuera de Espa\u00f1a, hasta su muerte, que nos desol\u00f3. Habr\u00eda que apuntar que paralelamente a estas acciones de Guillermo, march\u00f3 un veterano certamen de teatro, el Festival Internacional de Teatro de Sitges (1967-2004), que prim\u00f3 la autor\u00eda espa\u00f1ola, en esa impronta de los a\u00f1os ochenta de manera especial.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre las acciones frustradas del equipo de Solana est\u00e1 el no completarse el proyecto que se inici\u00f3 con la restauraci\u00f3n de los teatros de Espa\u00f1a, entregados durante el franquismo a empresarios privados para la proyecci\u00f3n de cine en sesi\u00f3n continua&#8230; Con un ambicioso plan del Ministerio de Cultura y el MOPU, el Ministerio de Obras P\u00fablicas y Urbanismo, se pretend\u00eda, al fin, que en el conjunto de los teatros restaurados hubiera un equipo art\u00edstico y t\u00e9cnico adecuado, para una labor \u201ca la alemana\u201d, que adem\u00e1s de su compa\u00f1\u00eda de actores, con una direcci\u00f3n y una administraci\u00f3n solventes al frente, estuviera incluso la figura de un \u00a1dramaturgista!, elemento imprescindible para Juan Antonio Hormig\u00f3n, alma de la Asociaci\u00f3n de Directores de Escena, la ADE, nacida en 1982 tambi\u00e9n. La so\u00f1ada Red de Teatros, de esas caracter\u00edsticas, no pas\u00f3 de ser un sue\u00f1o&#8230; \u00bfDe haberse conseguido imponer ese hito de los dramaturgistas en los teatros rehabilitados de cada una de nuestras 50 provincias, m\u00e1s Ceuta y Melilla, cu\u00e1ntos Heiner M\u00fcller habr\u00edamos podido tener?<\/p>\n\n\n\n<p>En aquellos ochenta tambi\u00e9n hay que destacar la acci\u00f3n de Jes\u00fas Campos, que sin abandonar su autor\u00eda (<em>Es mentira;<\/em> <em>7000 gallinas y un camello,<\/em> o <em>Y la casa crec\u00eda<\/em>), en 1984, hasta 1989, en el C\u00edrculo de Bellas Artes pone en marcha tres teatros con producciones del teatro espa\u00f1ol contempor\u00e1neo. Con el esp\u00edritu de la Transici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"546\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/PD63-2-IA-2.webp\" alt=\"La taberna fant\u00e1stica, de Alfonso Sastre. C\u00edrculo de Bellas Artes, 1985. Fot\u00f3grafo: Fernando Su\u00e1rez. Fuente: Archivo CDAEM.\" class=\"wp-image-3420\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/PD63-2-IA-2.webp 750w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/PD63-2-IA-2-300x218.webp 300w\" sizes=\"(max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>La taberna fant\u00e1stica, <\/em>de Alfonso Sastre. C\u00edrculo de Bellas Artes, 1985. Fot\u00f3grafo: Fernando Su\u00e1rez. Fuente: Archivo CDAEM. <\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Un ejemplo que enlaza con nuestra reflexi\u00f3n: En 1985 se estrena, en la Sala Fernando de Rojas, del C\u00edrculo,<em> La taberna fant\u00e1stica,<\/em>&nbsp; de Sastre, escrita en 1966, como teatro \u201cimposible\u201d. Para su estreno, que dirigir\u00e1 Gerardo Malla, Alfonso Sastre \u201cposibilitar\u00e1\u201d, aun sin censura &nbsp;\u2013estamos en los ochenta \u2013la obra, rebajando su intensidad \u201cfant\u00e1stica\u201d, como \u00e9l me confesar\u00eda&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas Campos, luego, de 1998 a 2015, regir\u00e1 la AAT de manera ejemplar, fundando esta revista <em>Las puertas del drama<\/em>. Y la hoy Asociaci\u00f3n de Autoras y Autores de Teatro tiene a gala el organizar cada a\u00f1o el Certamen Jes\u00fas Campos para textos teatrales.<\/p>\n\n\n\n<p>En los a\u00f1os ochenta tambi\u00e9n nace la Cuarta Pared, que en este a\u00f1o 2025&nbsp; cumple 40 a\u00f1os, ya que se fund\u00f3 en 1985. Su creador e impulsor, Javier Yag\u00fce (1961) tiene un puesto destacado en el impulso de la nueva dramaturgia espa\u00f1ola. Como emblema de su hacer hemos de considerar<em> La trilog\u00eda de la juventud, <\/em>del propio Yag\u00fce, junto con Jos\u00e9 Ram\u00f3n Fern\u00e1ndez (1962) y Yolanda Pall\u00edn (1965), cuya primera pieza, <em>Las manos<\/em> (1999) puede considerarse la obra cumbre del teatro alternativo, y tal vez un hito en el teatro espa\u00f1ol, equiparable a <em>Historia de una escalera<\/em>, de Buero.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"489\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/PD63-2-IA-1.webp\" alt=\"La trilog\u00eda de la juventud. Las manos, de Javier Yag\u00fce, Jos\u00e9 Ram\u00f3n Fernandez y Yolanda Pall\u00edn. Sala Cuarta Pared, 1999. Foto: Chicho. Fuente: Archivo CDAEM.\" class=\"wp-image-3419\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/PD63-2-IA-1.webp 750w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/PD63-2-IA-1-300x196.webp 300w\" sizes=\"(max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>La trilog\u00eda de la juventud. Las manos, <\/em>de Javier Yag\u00fce, Jos\u00e9 Ram\u00f3n Fernandez y Yolanda Pall\u00edn. Sala Cuarta Pared, 1999. Foto: Chicho. Fuente: Archivo CDAEM. <\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En Cuarta Pared estren\u00f3 en 1994 su primera obra Juan Mayorga, <em>M\u00e1s ceniza<\/em>, que hab\u00eda obtenido el Premio Calder\u00f3n en 1992, dirigida por Adolfo Sim\u00f3n \u2013uno de los directores que m\u00e1s han estrenado a autores nuevos\u2013. El Premio Calder\u00f3n para autores noveles, fundado en 1950, hab\u00eda sido restaurado en los ochenta, y ha sido exponente de gran parte de la nueva autor\u00eda espa\u00f1ola: el propio Mayorga, Eduardo Gal\u00e1n, Elena C\u00e1novas (ojo a su Teatro Yeses desde 1985), Lluisa Cunill\u00e9, David Barbero, Jos\u00e9 Ram\u00f3n Fern\u00e1ndez, Ra\u00fal Hern\u00e1ndez Garrido, Luis Miguel Gonz\u00e1lez Cruz, Yolanda Pall\u00edn, Borja Ortiz de Gondra. Alberto De Casso o Pedro Villora. Son premiados de los ochenta y noventa&#8230; Por buena parte de ellos se pod\u00eda hablar del Teatro del Astillero (1995), como sin duda se leer\u00e1 en este n\u00famero de LPDD.<\/p>\n\n\n\n<p>Con relaci\u00f3n a los miembros de la Generaci\u00f3n del 82 hay que decir que hemos de considerar a uno de ellos de una manera especial, porque de \u00e9l s\u00ed podemos decir que tuvo seguidores, hasta podemos afirmar que forj\u00f3 \u00e9l mismo otra generaci\u00f3n, la de Jos\u00e9 Sanchis Sinisterra. Aunque una buena parte de los enumerados como conformantes del grupo del 82 fuimos docentes, quien ha tenido y tiene disc\u00edpulos es Sanchis Sinisterra, influyendo en gran manera en incontables autores. En 1977 ya hab\u00eda puesto en marcha un importante centro de investigaci\u00f3n y formaci\u00f3n, el \u201cTeatro Fronterizo\u201d, en Barcelona, donde en los ochenta, del 81 al 84, dirige la Asociaci\u00f3n Cultural Escena Alternativa, y desde el 84 ser\u00e1 profesor de teatro en la Aut\u00f3noma, poniendo en marcha en el 89 la Sala Beckett\u2026 Con Sanchis y con todos los dem\u00e1s, el 82, los ochenta, fue un punto de inflexi\u00f3n en nuestro teatro.<\/p>\n\n\n\n<p>En fin, con relaci\u00f3n a Miguel Signes Mengual, en el a\u00f1o 2005 obtendr\u00e1 el premio Ricardo L\u00f3pez Aranda del Ayuntamiento de Santander con <em>Una silla tres euros.<\/em> Y en 2010 publica en \u201cEl teatro de papel\u201d, <em>La obscuridad del ocre, <\/em>escrita en 2007, a la que siguieron, en 2008 y 2009, <em>El hombre al que nadie escuchaba<\/em> y <em>\u00bfYo qui\u00e9n soy? <\/em>Y dirigir\u00e1 hasta su muerte esta revista, <em>Las puertas del drama<\/em>. Gracias, Miguel.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A Miguel Signes Mengual, de la \u201cGeneraci\u00f3n&#8230; Brecht\u201d Cuando el recordado Jos\u00e9 Monle\u00f3n me emparej\u00f3 con Miguel Signes en la ejemplar colecci\u00f3n \u201cEl teatro de papel\u201d, uniendo en el mismo libro La obscuridad del ocre de mi colega valenciano-salmantino, con mi obra Candela Guzm\u00e1n, La Candela, bajo el ep\u00edgrafe La Memoria Hist\u00f3rica, sent\u00ed una hermandad [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":3420,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[128,32,129],"tags":[],"class_list":["post-3418","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-drama63","category-monografico","category-teatro-espanol-entre-1975-y-2025-50-anos-de-democracia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3418","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3418"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3418\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3525,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3418\/revisions\/3525"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3420"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3418"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3418"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3418"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}