{"id":3588,"date":"2025-12-14T12:22:10","date_gmt":"2025-12-14T11:22:10","guid":{"rendered":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/?p=3588"},"modified":"2026-01-27T10:40:37","modified_gmt":"2026-01-27T09:40:37","slug":"de-la-esperanza-a-la-amenaza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/de-la-esperanza-a-la-amenaza\/","title":{"rendered":"De la esperanza a la amenaza"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><em>De cuando el por-venir era la democracia (1975)<\/em> <br><em>a cuando el por-venir es el integrismo (2025)<\/em><\/h2>\n\n\n\n<div style=\"height:50px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-text-align-right\">Dedicado a la memoria de mi buen amigo y compa\u00f1ero Miguel Signes<br>(siempre implicado en el teatro pol\u00edtico),<br>de quien tuve tan valiosa ayuda cuando dirig\u00eda esta revista<br>y con quien colabor\u00e9 cuando la dirig\u00eda \u00e9l.<br>De hecho, este art\u00edculo ha sido escrito a petici\u00f3n suya.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En medio siglo hemos pasado de la prohibici\u00f3n grosera de la dictadura a las estrategias manipuladoras de la democracia. Tambi\u00e9n del mal llamado Teatro Independiente a un teatro manifiestamente dependiente. Al hilo de estas transformaciones, acordes con las demandas de la modernidad, ya no se habla de teatro (qu\u00e9 antiguo), sino de artes esc\u00e9nicas o industrias culturales; cuando, en mi opini\u00f3n, de lo que deber\u00edamos hablar (yo al menos voy a hacerlo), por ser lo que m\u00e1s nos condiciona, es de la censura l\u00edquida o del control pol\u00edtico del teatro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">*&nbsp;&nbsp; *&nbsp;&nbsp; *<\/p>\n\n\n\n\n\n<p><a><\/a>A comienzos de los a\u00f1os setenta, los teatros en Espa\u00f1a, salvo contadas excepciones (Teatros Nacionales, Festivales de Espa\u00f1a y alguno m\u00e1s; pero poquitos), programaban obras digestivas para despu\u00e9s de la merienda. (O de la cena, que en aquellos a\u00f1os a\u00fan se hac\u00edan dos funciones diarias). Teatro burgu\u00e9s o comercial, sol\u00eda decirse entonces. Las obras respond\u00edan a un patr\u00f3n que se repet\u00eda hasta la saciedad, y eran tan parecidas entre s\u00ed, que me divert\u00eda pensar que si un espectador sal\u00eda del Teatro de la Comedia a tomar un caf\u00e9 en el descanso (el descanso era preceptivo) y a la vuelta, por error, entraba en el Teatro Reina Victoria, tardaba un tiempo en darse cuenta de que se hab\u00eda equivocado de teatro; si es que es que llegaba a darse cuenta.<\/p>\n\n\n\n<p>En respuesta a este teatro alienante, que languidec\u00eda en lo creativo pero que manten\u00eda su parroquia (muchos t\u00edtulos estaban m\u00e1s de un a\u00f1o en cartel), surgi\u00f3 el Teatro Independiente. El mal llamado Teatro Independiente, que la independencia era, y ser\u00e1 siempre, m\u00e1s una aspiraci\u00f3n que una realidad; pues no es posible vivir en sociedad sin interdependencia, por lo que importa m\u00e1s saber de qui\u00e9n dependes que ser nominalmente independiente. Camuflados en instituciones del r\u00e9gimen, los grupos que formaron parte de este movimiento (los TEU, los grupos de Educaci\u00f3n y Descanso, las agrupaciones del Sindicato Vertical, la Secci\u00f3n Femenina de la Falange, etc.) crearon espect\u00e1culos que nada ten\u00edan que ver con las siglas que les daban cobertura. La sociedad espa\u00f1ola comenzaba a despertarse de un letargo de casi cuarenta a\u00f1os al tiempo que una nueva generaci\u00f3n de autores, directores, escen\u00f3grafos e int\u00e9rpretes irrump\u00eda representando su visi\u00f3n del mundo con nuevas formas de creaci\u00f3n esc\u00e9nica.<\/p>\n\n\n\n<p>Irrupci\u00f3n que se produc\u00eda con la insolencia propia de la edad, que no se puede pasar por alto que \u00e9ramos muy j\u00f3venes. (Me incluyo, porque yo es que estaba all\u00ed). S\u00ed, muy j\u00f3venes, y esto conviene recalcarlo, porque no fueron grupos de profesionales consolidados los que proclamaron su independencia abominando del teatro mercantilista, sino que fueron grupos j\u00f3venes de car\u00e1cter <em>amateur<\/em> los que se profesionalizaron movidos por un doble inter\u00e9s: el de ganarse la vida haciendo teatro y el de valerse del teatro para hacer pol\u00edtica. Circunstancia que propici\u00f3 una confluencia, como poco, curiosa: la de pol\u00edticos que, al no poder hacer pol\u00edtica, hac\u00edan teatro, y la de artistas que, para poder hacer teatro, hac\u00edan pol\u00edtica. Diagn\u00f3stico de trazo grueso que espero que se entienda como tal.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo cierto es que ten\u00edamos una edad en la que la necesidad de reforzar nuestra identidad con el sentimiento de pertenencia al grupo, unida al esp\u00edritu revolucionario (o rebelde al menos) que lo impregnaba todo en aquellos a\u00f1os, dio como resultado lo que pudo haberse llamado teatro cr\u00edtico, de oposici\u00f3n, antifranquista, infiltrado, revolucionario (opciones a todas luces inviables, porque eso hubiera sido como denunciarnos a nosotros mismos), y que acab\u00f3 llam\u00e1ndose \u201cindependiente\u201d. \u00bfIndependiente de qu\u00e9? Y proclamando la independencia econ\u00f3mica, cuando lo que menos ten\u00edan eran recursos econ\u00f3micos, se produc\u00eda una ambig\u00fcedad que lo hac\u00eda tolerable para el r\u00e9gimen.<\/p>\n\n\n\n<p>Dura independencia, que por est\u00e9tica y contenidos sus espect\u00e1culos eran incompatibles con las programaciones digestivas de los teatros convencionales (solo unos pocos pudieron colarse de rond\u00f3n), por lo que no hab\u00eda otra que crear nuevos circuitos alternativos que posibilitaran su exhibici\u00f3n. Los concejales, los funcionarios, los empresarios, incluso los p\u00e1rrocos, que de forma clandestina hac\u00edan oposici\u00f3n al r\u00e9gimen, vieron en el teatro un medio eficaz para difundir sus ideas pol\u00edticas, mayoritariamente de izquierdas, aunque de todo hab\u00eda; y colegios mayores, garajes, almacenes, institutos, centros culturales, iglesias, naves industriales, incluso cuadras, fueron, en sus comienzos, los nuevos espacios teatrales. En los \u00faltimos a\u00f1os de la dictadura y durante la Transici\u00f3n se abrieron algunas salas alternativas: CAPSA, TEI Peque\u00f1o Teatro, Valencia Cinema, Lliure, Olimpia, Cadarso, Villarroel, Gayo Vallecano, El Lebrel Blanco y las que estar\u00e9 olvidando.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPero de qui\u00e9n depend\u00eda el Teatro Independiente? Del Partido Comunista, o de la constelaci\u00f3n de partidos comunistas que pululaban por doquier, era de quien depend\u00eda. Hubo tambi\u00e9n otros apoyos m\u00e1s a la derecha (alg\u00fan abogado de campanillas creo recodar que patrocin\u00f3 alguna sala), aunque eran los menos. Pero volviendo a los \u201cpeceros\u201d, y omitiendo nombres, porque para qu\u00e9, refiero aqu\u00ed una an\u00e9cdota que o\u00ed contar, en mi opini\u00f3n, clarificadora: \u201cYa no militamos en el PCER, ahora somos de la ORT\u201d, le dec\u00eda el director al resto de los miembros del grupo; lo que nos da una idea de la solidez de aquellas militancias. Ignoro si estos apoyos inclu\u00edan dotaci\u00f3n econ\u00f3mica (apuesto a que no), pero s\u00ed aportaban los contactos con p\u00e1rrocos, concejales, emigrantes o exiliados: potenciales programadores de sus espect\u00e1culos. S\u00ed, los contactos fueron un factor importante en la ecuaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Y por no hablar solo de o\u00eddas, aporto una experiencia personal: tras el estreno en Valencia de <em>Nacimiento, pasi\u00f3n y muerte de\u2026 por ejemplo: t\u00fa <\/em>(acumulaba ya varios premio, entre ellos el Lope de Vega) me hicieron la oferta de afiliarme al PCE con el se\u00f1uelo de que con su apoyo tendr\u00eda el \u00e9xito asegurado. Oferta que ven\u00eda acompa\u00f1ada de la amenaza de mi aniquilaci\u00f3n si osaba dejar el partido una vez alcanzado el \u00e9xito. Estupefacto, atribu\u00ed lo mafioso del procedimiento a la torpeza del mensajero, y declin\u00e9 la invitaci\u00f3n. A\u00f1os m\u00e1s tarde, cuando los artistas que militaban en el PCE se pasaron en bloque al PSOE, fue cuando pens\u00e9 que tal vez no hab\u00eda sido torpeza sino sencillamente su <em>modus operandi<\/em>; que el \u201ctodos a una\u201d con el que hicieron la mudanza, bien pod\u00eda ser el modo de romper su compromiso con el partido, sin que hubiera forma de que tomaran represalias contra cada uno de ellos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"2362\" height=\"1706\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/nacimiento.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3613\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/nacimiento.jpg 2362w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/nacimiento-300x217.jpg 300w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/nacimiento-1024x740.jpg 1024w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/nacimiento-768x555.jpg 768w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/nacimiento-1536x1109.jpg 1536w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/nacimiento-2048x1479.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 2362px) 100vw, 2362px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Nacimiento, pasi\u00f3n y muerte de\u2026 por ejemplo: t\u00fa<\/em>, de Jes\u00fas Campos. Teatro Alfil, 1975. Foto: Jos\u00e9 Monle\u00f3n.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Nuestra no militancia en partido alguno tal vez explique que Taller de Teatro no figure en algunos listados del Teatro Independiente (hecho que no lamento en absoluto), pese a que su actividad se desarrollara en ese \u00e1mbito; y con cierta relevancia, a juzgar por las criticas publicadas tras el estreno en el Festival de Teatro Independiente que organiz\u00f3 el Teatro Alfil en 1974.<\/p>\n\n\n\n<p>Y por contarlo todo, a\u00f1adir\u00e9 que cuando, tras el estreno de <em>7000 gallinas y un camello, <\/em>el Ministerio de Informaci\u00f3n y Turismo me concedi\u00f3 una subvenci\u00f3n sin haberla pedido (tal cual), al mostrarles mi extra\u00f1eza, me aseguraron que era una pr\u00e1ctica habitual, y que eran muchos los grupos independientes que estaban siendo igualmente subvencionados. Huelga decir que cog\u00ed el dinero sin aprensi\u00f3n alguna, que hacer oposici\u00f3n con recursos provenientes de los pol\u00edticos a los que nos opon\u00edamos era rizar el rizo. Y adem\u00e1s que as\u00ed cubr\u00eda el d\u00e9ficit que se arrastraba desde el montaje anterior, lo que no era un tema menor. Aunque eso s\u00ed, algunas preguntas me suscit\u00f3 el suceso:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEra cierto que estaban subvencionando a grupos que segu\u00edan proclam\u00e1ndose independientes o era una falacia para desacreditarlos? Lo mismo es que quer\u00edan congraciarse con los teatreros a los que sistem\u00e1ticamente hab\u00edan censurado. Viv\u00edamos un momento en el que la nueva realidad pol\u00edtica les hac\u00eda temer que los melenudos de las furgonetas pudieran llegar a ser los mandamases del teatro en un futuro m\u00e1s o menos pr\u00f3ximo. Vamos, que se estaban planchando la biograf\u00eda por lo que pudiera ocurrir.<\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta a esta cuesti\u00f3n probablemente est\u00e9 en el Archivo General de la Administraci\u00f3n, donde debe quedar constancia de la cuant\u00eda y alcance de estas ayudas, aunque no s\u00e9 si alguien tiene inter\u00e9s es esclarecer esta connivencia, por entender que manchar\u00eda la lectura heroica del \u201cmovimiento independiente\u201d, cuando, en mi opini\u00f3n, ser\u00eda todo lo contrario, que combatir con las armas que te proporciona tu adversario bien podr\u00eda considerarse un triunfo estrat\u00e9gico y no un dem\u00e9rito.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"2560\" height=\"1698\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/7000-gallinas-scaled.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3611\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/7000-gallinas-scaled.jpg 2560w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/7000-gallinas-300x199.jpg 300w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/7000-gallinas-1024x679.jpg 1024w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/7000-gallinas-768x509.jpg 768w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/7000-gallinas-1536x1019.jpg 1536w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/7000-gallinas-2048x1358.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 2560px) 100vw, 2560px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>7000 gallinas y un camello<\/em>, de Jes\u00fas Campos. Con Isa Escart\u00edn, Enrique Morente y Carlos Mendy. Teatro Mar\u00eda Guerrero, 1976. Foto: Manuel Mart\u00ednez Mu\u00f1oz.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>M\u00e1s cuestionable (lamentable incluso) fue c\u00f3mo se deshizo esta \u201cindependencia\u201d: tras la Transici\u00f3n, una vez alcanzado el nivel de democracia que nos pod\u00edamos permitir, los pol\u00edticos que hab\u00edan hecho teatro porque no pod\u00edan hacer pol\u00edtica se fueron a la pol\u00edtica, mientras que gran parte de los teatreros que hab\u00edan hecho teatro pol\u00edtico porque era el teatro que hab\u00edan podido hacer, seducidos por la oferta laboral de la televisi\u00f3n y de los teatros comerciales, abandonaron la independencia. Prueba de que esto fue as\u00ed la tenemos en Barcelona donde, con menos actividad teatral y televisiva, la oferta era mucho menor, por lo que los grupos continuaron activos, aunque reconvertidos en compa\u00f1\u00edas. Si bien es cierto que la defensa del catal\u00e1n fue otro factor determinante que propici\u00f3 su permanencia y viabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En cualquier caso, fueran los que fueran los motivos, lo cierto es que el impulso renovador del independiente se fue deshaciendo conforme las dificultades se fueron convirtiendo en facilidades. Era tanto lo que se hab\u00eda peleado por \u201cun mundo mejor\u201d que, aunque no se hubiera conseguido todo, con la sola desaparici\u00f3n de la censura grosera ya se ten\u00eda la sensaci\u00f3n de haber llegado a meta. (Que a\u00f1os m\u00e1s tarde tendr\u00edamos una censura l\u00edquida era algo inimaginable entonces). Quedaron en el limbo las creaciones colectivas, los equipos permanentes de trabajo, la gesti\u00f3n cooperativa, las residencias en locales de exhibici\u00f3n\u2026 aspiraciones que no todos los grupos demandaron por igual pero que todos fueron olvidando por igual.<\/p>\n\n\n\n<p>Bien es verdad que algunos teatreros del independiente, que llegaron a formar parte de las asesor\u00edas de los partidos pol\u00edticos, trataron de influir en sus asesorados para que el Ministerio de Cultura pusiera en marcha alguna de estas pol\u00edticas, aunque sin mucho \u00e9xito. En este mismo n\u00famero de la revista Ignacio Amestoy escribe:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Entre las acciones frustradas del equipo de Solana est\u00e1 el no completarse el proyecto que se inici\u00f3 con la restauraci\u00f3n de los teatros de Espa\u00f1a (\u2026) Con un ambicioso plan del Ministerio de Cultura y del Ministerio de Obras P\u00fablicas y Urbanismo, se pretend\u00eda, al fin, que en el conjunto de los teatros restaurados hubiera un equipo art\u00edstico y t\u00e9cnico adecuado, para una labor \u201ca la alemana\u201d, que adem\u00e1s de su compa\u00f1\u00eda de actores, con una direcci\u00f3n y una administraci\u00f3n solventes al frente, estuviera incluso la figura de un \u00a1dramaturgista!\u2026<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Se ve que se dieron cuenta a tiempo del peligro que esto supon\u00eda, y de los 52 teatros restaurados ninguno lleg\u00f3 a ser sede de nada. Los pol\u00edticos saben muy bien distinguir entre lo que les conviene decir y lo que les conviene hacer. Y bueno, las obras de alba\u00f1iler\u00eda, que siempre son lo m\u00e1s lucido, ya estaban hechas; de no hacer los centros dram\u00e1ticos provinciales ya se encargar\u00edan las autonom\u00edas<span id='easy-footnote-1-3588' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/de-la-esperanza-a-la-amenaza\/#easy-footnote-bottom-1-3588' title='En la d\u00e9cada de los 80, el Ministerio de Obras P\u00fablicas y Urbanismo en colaboraci\u00f3n con el Ministerio de Cultura, comunidades aut\u00f3nomas, diputaciones y ayuntamientos, restaur\u00f3 52 teatros con fondos del 1% Cultural (porcentaje de la obra p\u00fablica ejecutada por el MOPU). Sin embargo, no se crearon en ninguna de las 50 provincias los centros dram\u00e1ticos de \u00e1mbito provincial que algunos profesionales demandaban. Y de \u00e1mbito auton\u00f3mico solo en Galicia, Catalu\u00f1a, Valencia y Andaluc\u00eda (este \u00faltimo dej\u00f3 de producir espect\u00e1culos en 2013).'><sup>1<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">*&nbsp;&nbsp; *&nbsp;&nbsp; *<\/p>\n\n\n\n<p>De lo ocurrido durante la Transici\u00f3n, no quisiera dejar en el tintero la recuperaci\u00f3n de autores emblem\u00e1ticos de la oposici\u00f3n que, a finales de los 70 y comienzos de los 80, llev\u00f3 a cabo Corral de Comedias (el de Antonio Redondo, no confundir con el Corral de Comedias de Valladolid); porque no fueron los teatros oficiales, ni los independientes los que estrenaron a Nieva, Arrabal y Alberti.<\/p>\n\n\n\n<p>Con los recursos financieros generados por los \u00e9xitos de Antonio Gala, con la asesor\u00eda de Jos\u00e9 Luis Alonso Ma\u00f1es, Olga Moliterno y Jos\u00e9 Monle\u00f3n, y sin ayuda oficial alguna (esto me asegur\u00f3 Antonio Redondo) se hicieron puestas en escena con repartos y escenograf\u00edas de Teatro Nacional. Un \u00e9xito art\u00edstico y un desprop\u00f3sito empresarial que acab\u00f3 con la quiebra de la compa\u00f1\u00eda. Puedo dar fe del desprop\u00f3sito porque en plena descomposici\u00f3n del proyecto me contrataron para que me hiciera cargo de la producci\u00f3n ejecutiva y de la direcci\u00f3n t\u00e9cnica de <em>Oye, patria, mi aflicci\u00f3n<\/em> de Fernando Arrabal. Ni llenando el teatro a diario se recaudaba lo suficiente para pagar la n\u00f3mina, no digamos ya para amortizar la producci\u00f3n. Y lo advert\u00ed desde el primer momento, pero les daba igual. Incomprensible. Aurora Bautista, que se hizo cargo del proyecto cuando se produjo la debacle, pag\u00f3 a todo el mundo (no s\u00e9 de d\u00f3nde sacar\u00eda el dinero). No ocurri\u00f3 lo mismo en el resto de los montajes.<br><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"400\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/PD63-6-JC-4.webp\" alt=\"Oye patria mi aflicci\u00f3n\" class=\"wp-image-3596\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/PD63-6-JC-4.webp 750w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/PD63-6-JC-4-300x160.webp 300w\" sizes=\"(max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En los mismos a\u00f1os y con mejor planteamiento empresarial la compa\u00f1\u00eda de Nuria Espert montaba a Genet, Lorca y Valle, contribuyendo as\u00ed, desde la empresa privada, al mejor periodo de nuestra cartelera. Tambi\u00e9n Marsillach, Tamayo (aunque este ya lo ven\u00eda haciendo) y otros muchos romp\u00edan la inercia del teatro convencional que se hab\u00eda hecho durante la dictadura. Propuestas empresariales que, en parte, fueron posibles gracias a que el Teatro Independiente hab\u00eda mostrado a los espectadores otras formas de hacer teatro. Un cambio de mentalidad que, en mi opini\u00f3n, fue su principal legado y que, como suele ocurrir con los legados, comenzaba a hacerse palpable justo cuando los grupos iniciaban su declive.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">*&nbsp;&nbsp; *&nbsp;&nbsp; *<\/p>\n\n\n\n<p>Con la llegada del PSOE al gobierno se dio por acabada la Transici\u00f3n y cada cual por su cuenta, como corresponde a una sociedad capitalista, se afan\u00f3 en recoger la cosecha de lo que se hab\u00eda sembrado. Los directores de escena, con su mayor capacidad resolutiva, tomaron el poder. Los int\u00e9rpretes quedaron a la espera de que los llamaran por tel\u00e9fono para ofrecerles un papel (adi\u00f3s al protagonismo en las decisiones). Y los autores fueron condenados al ostracismo. Censurarnos no nos iban a censurar, pero ignorarnos\u2026 Se nos daba por amortizados. Al parecer, hac\u00edan falta autores nuevos que miraran al futuro con optimismo y no autores revanchistas que denunciaran los desmanes del pasado. Lleg\u00f3 a decirse incluso que no hab\u00eda autores, vamos, que no exist\u00edamos. Seg\u00fan Miralles, esto formaba parte de los Pactos de la Moncloa (de los secretos), con los que se pretend\u00eda evitar confrontaciones<span id='easy-footnote-2-3588' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/de-la-esperanza-a-la-amenaza\/#easy-footnote-bottom-2-3588' title='Miralles lo explica muy bien en \u00abEl nuevo teatro espa\u00f1ol ha muerto. \u00a1Mueran sus asesinos!\u00bb (1986: 21-24). Recomiendo su lectura. V\u00e9anse tambi\u00e9n sus art\u00edculos \u00abLa progresiva domesticaci\u00f3n de la vanguardia teatral durante la transici\u00f3n espa\u00f1ola\u00bb&amp;nbsp;(en &lt;em&gt;La escritura teatral a debate&lt;\/em&gt;, Madrid, CNNTE, 1985, pp. 26-30) y \u00abEl teatro despu\u00e9s de Franco. Reflexiones de un autor\u00bb&lt;em&gt;(en Klaus P\u00f6rtl, ed., Reflexiones sobre el NTE&lt;\/em&gt;, Niemeyer, 1986, 55-66).'><sup>2<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p>Pactos muy similares se firmaron en la Grecia Cl\u00e1sica tras el derrocamiento de los Treinta Tiranos, donde, al igual que aqu\u00ed, se restituy\u00f3 la democracia, pero con la imposici\u00f3n \u2013menudo pacto\u2013 de que no se pudiera hablar de las tropel\u00edas que los tiranos hab\u00edan cometido. Y nada de censuras, sanciones ni destierros; prohib\u00edan con la amenaza de condenar a muerte a quienes se atrevieran. Sin poder decir lo que necesitaban decir, tambi\u00e9n all\u00ed los autores se vieron condenados al ostracismo: lo que motiv\u00f3 la desaparici\u00f3n la tragedia y la degradaci\u00f3n de la comedia, o el invento de la Comedia Nueva, mucho menos cr\u00edtica que la del siglo de Pericles<span id='easy-footnote-3-3588' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/de-la-esperanza-a-la-amenaza\/#easy-footnote-bottom-3-3588' title='V\u00e9ase Elena Macua Mart\u00ednez, \u00abTeatro y poder pol\u00edtico-social en la Antigua Grecia: la censura plat\u00f3nica de la tragedia\u00bb, &lt;em&gt;Veleia&lt;\/em&gt;, 15 (1998): 277-285.'><sup>3<\/sup><\/a><\/span>. Pues eso.<\/p>\n\n\n\n<p>El nombramiento de Llu\u00eds Pasqual como director del Centro Dram\u00e1tico Nacional fue el punto de inflexi\u00f3n a partir del cual empiezan a vislumbrarse algunas de las estrategias con las que se va a ejercer el control pol\u00edtico del teatro en el futuro. Con mentalidad de director de escena, Pasqual opin\u00f3 en numerosas ocasiones que todas las cuestiones importantes ya hab\u00edan sido tratadas en los textos cl\u00e1sicos (en Shakespeare y Lorca, cuando concretaba m\u00e1s), y si bien nunca menospreci\u00f3 expresamente la creaci\u00f3n contempor\u00e1nea (faltar\u00eda m\u00e1s), siempre dej\u00f3 entrever que no era estrictamente necesaria. Aunque estoy convencido de que sus opiniones (obviamente l\u00edcitas) no se deb\u00edan a una intenci\u00f3n censora, lo cierto es que eran coincidentes con los criterios de la censura grosera (felizmente abolida). Basta con consultar sus informes para ver c\u00f3mo los censores toleraban las tem\u00e1ticas m\u00e1s espinosas cuando los conflictos se situaban en otro tiempo o en otro lugar, y no en el aqu\u00ed y ahora<span id='easy-footnote-4-3588' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/de-la-esperanza-a-la-amenaza\/#easy-footnote-bottom-4-3588' title='V\u00e9anse: Berta Mu\u00f1oz C\u00e1liz, &lt;em&gt;El teatro cr\u00edtico espa\u00f1ol durante el franquismo, visto por sus censores&lt;\/em&gt; (Madrid, Fundaci\u00f3n Universitaria Espa\u00f1ola, 2005), as\u00ed como &lt;em&gt;Expedientes de la censura teatral franquista (I y II)&lt;\/em&gt; (Madrid, Fundaci\u00f3n Universitaria Espa\u00f1ola, 2006).'><sup>4<\/sup><\/a><\/span>. (Si alguien piensa que me estoy excediendo al extraer conclusiones a partir de sus declaraciones no tiene m\u00e1s que consultar la programaci\u00f3n del CDN en aquellos a\u00f1os). Y es que el sue\u00f1o h\u00famedo de ciertos directores de campanillas es que el teatro sea como la \u00f3pera: elitista, recurrente en su programaci\u00f3n (\u00bfpara qu\u00e9 escribir obras nuevas?) y muy bien pagado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">*&nbsp;&nbsp; *&nbsp;&nbsp; *<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPero qu\u00e9 hacer con los creadores que, integrados en grupos o no, hab\u00edan sido compa\u00f1eros de oposici\u00f3n a la dictadura? \u00bfC\u00f3mo darles con la puerta en las narices cuando la izquierda hab\u00eda llegado al poder? Siempre pens\u00e9, y d\u00e9cadas m\u00e1s tarde me lo confirm\u00f3 quien pod\u00eda hacerlo, que la creaci\u00f3n del Centro Nacional de Nuevas Tendencias Esc\u00e9nicas (CNNTE) fue una exigencia de Llu\u00eds Pasqual. Trataba as\u00ed de evitar que los supervivientes del Teatro Independiente (autores incluidos) fueran a incordiarle al CDN con una avalancha de proyectos. Y aunque no descarto que esto pueda ser una leyenda urbana, lo cierto es que los hechos corroboran esta hip\u00f3tesis.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"419\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/PD63-6-JC-3.webp\" alt=\"Centro Nacional de Nuevas Tendencias\" class=\"wp-image-3595\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/PD63-6-JC-3.webp 750w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/PD63-6-JC-3-300x168.webp 300w\" sizes=\"(max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Y por supuesto que no hay nada que objetar a la creaci\u00f3n de un centro dedicado al teatro espa\u00f1ol contempor\u00e1neo, por m\u00e1s que fuera un modo de situarlo en el extrarradio del inter\u00e9s oficial. M\u00e1s cuestionable me pareci\u00f3 el funcionamiento que se anunciaba, por sus muchos estrenos y su corta permanencia en cartel (algunos se programaron solo tres d\u00edas), porque as\u00ed era imposible que las propuestas, por interesantes que fueran, llegaran a consolidarse. Pero \u00e9ramos muchos a los que hab\u00eda que contentar y los recursos eran limitados; por lo que si se quer\u00eda contentar a todos no hab\u00eda otra que repartir. Luego ocurri\u00f3 lo que ocurri\u00f3, que de todo hubo, pero a priori lo que se promet\u00eda como una rampa de lanzamiento amenazaba con convertirse en una trituradora de ideas. Releyendo los debates con autores que se produjeron en v\u00edsperas de la creaci\u00f3n del Centro (y que el Centro public\u00f3<span id='easy-footnote-5-3588' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/de-la-esperanza-a-la-amenaza\/#easy-footnote-bottom-5-3588' title='Antonio Fern\u00e1ndez Lera (coord.), &lt;em&gt;Nuevas Tendencias Esc\u00e9nicas. La escritura teatral a debate&lt;\/em&gt;. Madrid, Direcci\u00f3n General de M\u00fasica y Teatro (Ministerio de Cultura), 1985.'><sup>5<\/sup><\/a><\/span>), recuerdo lo que ya dije entonces: que, si se trataba de darnos de comer a los autores, mejor que montaran un comedor.<\/p>\n\n\n\n<p>Con mucho menos presupuesto que el del CNNTE, aunque con mejor ubicaci\u00f3n, en esas mismas fechas tuve la oportunidad de abrir en el C\u00edrculo de Bellas Artes unos espacios donde programar autores espa\u00f1oles contempor\u00e1neos, y en los que, aplic\u00e1ndome el cuento, mantuve las obras en cartel como m\u00ednimo un mes. S\u00ed, los Teatros del C\u00edrculo fueron un resquicio m\u00e1s por el que sortear el ninguneo que sufr\u00edamos los autores en aquellos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Aun a riesgo de excederme en la valoraci\u00f3n de los logros por ser parte interesada, dir\u00e9 que, adem\u00e1s de dar alojamiento a grupos del Independiente<span id='easy-footnote-6-3588' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/de-la-esperanza-a-la-amenaza\/#easy-footnote-bottom-6-3588' title='La Fura dels Baus, La Cubana, El Joglars, La Zaranda, Atalaya, Teatro del Aire, Cambaleo, Elfo, Azufre y Cristo, Guirigay, La Gotera, Albahaca, etc.'><sup>6<\/sup><\/a><\/span>, a autores emergentes y a autores del Nuevo Teatro (todos ellos en horas bajas)<span id='easy-footnote-7-3588' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/de-la-esperanza-a-la-amenaza\/#easy-footnote-bottom-7-3588' title='Luis Riaza, Alfonso Sastre, Fernando Arrabal, Francisco Nieva, Albert Boadella, Domingo Miras, Ferm\u00edn Cabal, Fernando Savater, Gabriel Celaya, Lidia Falc\u00f3n, Benet i Jornet, Alberto Miralles, Alfonso Vallejo, Mario Onaind\u00eda, Lourdes Ortiz, Jorge D\u00edaz, Yolanda Garcia Serrano, Ernesto Caballero, Ignacio del Moral, Agust\u00edn Iglesias, Jos\u00e9 Manuel Arias, Mercedes Le\u00f3n, etc.'><sup>7<\/sup><\/a><\/span>, la versatilidad de los espacios (fachada, vest\u00edbulo, Sala Minerva, Sala Goya, Sal\u00f3n de Baile, Sala Fernando de Rojas y Sala de Columnas) permiti\u00f3 que muchas de las obras se representaran en formatos no convencionales, algo inusual en Madrid (en Barcelona ya lo ven\u00eda haciendo el Lliure). Al rebufo de esta experiencia, tras desaparecer los Teatros del C\u00edrculo, varios de los creadores que hab\u00edan sido programados en estos espacios abrieron las primeras salas de peque\u00f1o formato (Beckett en Barcelona, Ensayo 100, Cambaleo y Cuarta Pared en Madrid). La \u201cindependencia\u201d, en v\u00edas de extinci\u00f3n, se reinventaba como \u201calternativa\u201d.<br><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1190\" height=\"672\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Entrevista-Jesus-Campos-II-MJ-Gonzalez-Ribot.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-3614\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Entrevista-Jesus-Campos-II-MJ-Gonzalez-Ribot.png 1190w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Entrevista-Jesus-Campos-II-MJ-Gonzalez-Ribot-300x169.png 300w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Entrevista-Jesus-Campos-II-MJ-Gonzalez-Ribot-1024x578.png 1024w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Entrevista-Jesus-Campos-II-MJ-Gonzalez-Ribot-768x434.png 768w\" sizes=\"(max-width: 1190px) 100vw, 1190px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Entrevista a Jes\u00fas Campos en la Fernando de Rojas, sala principal de los Teatros del C\u00edrculo. 2025. Foto: Mar\u00eda Jos\u00e9 Gonz\u00e1lez Ribot.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">*&nbsp;&nbsp; *&nbsp;&nbsp; *<\/p>\n\n\n\n<p>Fue en aquellos a\u00f1os, triunfalistas y esperanzados, cuando empec\u00e9 a intuir que tras la abolici\u00f3n de la censura grosera hab\u00eda que estar atentos al control pol\u00edtico del teatro. La primera alerta me salt\u00f3 cuando visitaba en su despacho oficial a un alto cargo con el que hab\u00eda compartido manifestaciones y asambleas. \u201cJes\u00fas, a estas alturas, \u00bfqu\u00e9 sentido tiene hacer un teatro cr\u00edtico?\u201d, me dijo convencido, a lo que yo a\u00f1ad\u00ed para mis adentros: \u201cCon este despacho ya te vale\u2026\u201d. Refiero la an\u00e9cdota, pese a haberla contado en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n, porque nos muestra al pol\u00edtico en otro tiempo beligerante, que considera resuelto, o en v\u00edas de soluci\u00f3n, todo lo que antes denunciaba por el solo hecho de ser \u00e9l quien est\u00e1 en el poder. La tendencia al blindaje se ve que es consustancial al cargo. Para el pol\u00edtico, sea del color que sea, todo comentario que no sea un aplauso es una traici\u00f3n. Y as\u00ed nos va. Hab\u00edan, s\u00ed, derogado la censura, pero no iban a dejar que el teatro, cuyo poder movilizador conoc\u00edan muy bien por haber militado en \u00e9l, campara a sus anchas.<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00e9cadas despu\u00e9s, al analizar la situaci\u00f3n, vemos c\u00f3mo actuaciones en principio bien intencionadas han acabado desactivando el teatro como actividad pol\u00edtica. Quienes vivieron el final de la dictadura y el comienzo de la democracia saben bien de qu\u00e9 hablo. Pero vayamos paso a paso.<\/p>\n\n\n\n<p>Las primeras actuaciones que afectaron muy positivamente al devenir de la actividad teatral fueron el plan de recuperaci\u00f3n de teatros del Ministerio de Obras P\u00fablicas que antes comentaba, y la fiebre constructora de las corporaciones locales que, entre polideportivos y piscinas, tambi\u00e9n hicieron teatros, lo que dio como resultado el mayor censo de espacios teatrales conocido hasta la fecha. Menos positivo fue que no hubiera ni planes para su utilizaci\u00f3n ni dinero para programarlos, aunque eso s\u00ed, las constructoras ya hab\u00edan hecho su agosto. Pasando por alto esta incongruencia menor (en otras decisiones pol\u00edticas hubo \u201cincongruencias\u201d mucho mayores), esta proliferaci\u00f3n, insisto, fue muy positiva, porque pon\u00eda el teatro al alcance de todos. Lo que no se contradice con que, al mismo tiempo, fuera un peligro para la reci\u00e9n estrenada libertad de expresi\u00f3n, pues dejaba en manos del poder pol\u00edtico la elecci\u00f3n de los espect\u00e1culos que se programar\u00edan en \u201csus\u201d teatros.<\/p>\n\n\n\n<p>En esos mismos a\u00f1os se regularon, clarificaron y aumentaron de forma considerable las ayudas p\u00fablicas (las tan cacareadas subvenciones). Lluvia de dinero que aplaudimos con entusiasmo sin ser conscientes de que est\u00e1bamos vendiendo nuestra alma al diablo. Con ayudas a la producci\u00f3n y cach\u00e9 por representaci\u00f3n para suplir los d\u00e9ficit originados por el precio pol\u00edtico de las localidades, si eras aceptado por el poder, miel sobre hojuelas, pero si incomodabas, a ver c\u00f3mo compet\u00edas en ese nuevo \u201clibre mercado\u201d que se estaba configurando. Los espect\u00e1culos segu\u00edan (y siguen) siendo mercanc\u00eda, solo que ahora con el marchamo m\u00e1s glamuroso de ser producidos por \u201cindustrias culturales\u201d. Concepto y denominaci\u00f3n que para nada ha supuesto que el Ministerio de Industria apoye al teatro por su contribuci\u00f3n al producto interior bruto (PIB) o por los muchos puestos de trabajo que genera, sino simplemente que se establece la relevancia del car\u00e1cter econ\u00f3mico de la actividad cultural sobre otro tipo de valores. Establecido este principio, las ayudas a la producci\u00f3n no se conceden a los creadores sino a las empresas; lo que conlleva que a la hora de elegir las obras que se pondr\u00e1n en escena, prime m\u00e1s el criterio de su rentabilidad que el de su inter\u00e9s cultural. Vamos, que eso de que el Ministerio se llame de Cultura es solo un decir.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Que s\u00ed, que me estoy pasando: \u00bfc\u00f3mo no les va a interesar la cultura? Pero siempre que no moleste. El problema es que la cultura que no molesta es solo cultura ornamental. En esa contradicci\u00f3n viven nuestros pol\u00edticos. Y aun entendi\u00e9ndolos, habr\u00eda que preguntarse: \u00bfpor qu\u00e9 desde el principio, y sin titubear, dejaron el teatro en manos de las empresas y no de los creadores? No s\u00e9, tal vez se deba a que los empresarios suelen ser m\u00e1s correctos pol\u00edticamente (les va el negocio en ello) mientras que los creadores son menos controlables, m\u00e1s imprevisibles; vamos, un peligro.<\/p>\n\n\n\n<p>Tampoco es que esto sea algo in\u00e9dito, que no hay nada nuevo bajo el sol. Hasta el Renacimiento, el teatro en Espa\u00f1a se representaba en lugares p\u00fablicos (palacios, iglesias o plazas) y con la financiaci\u00f3n del monarca, los nobles, el clero o los cabildos municipales; por lo que la censura era innecesaria, ya que el control de los espect\u00e1culos se ejerc\u00eda en origen; que no iban a encargar ni permitir nada que fuera en contra de sus intereses. Ahora bien, cuando el teatro comenz\u00f3 a hacerse en los corrales y las obras se eleg\u00edan atendiendo los gustos de la ciudadan\u00eda, no tuvieron m\u00e1s remedio que instaurar la censura grosera que, con distintos formatos, ha estado vigente hasta finales de los 70<span id='easy-footnote-8-3588' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/de-la-esperanza-a-la-amenaza\/#easy-footnote-bottom-8-3588' title='Paso por alto, dada su brevedad, los periodos en los que se suprime o aten\u00faa, como las etapas en que estuvo vigente la Constituci\u00f3n de C\u00e1diz (1812-1814, 1820-1823 y 1836-1837) o el Sexenio democr\u00e1tico que sigui\u00f3 a La Gloriosa de 1868.'><sup>8<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuatrocientos a\u00f1os despu\u00e9s, los apoyos al teatro que, cargados de buena voluntad, se pusieron en marcha tras la Transici\u00f3n, lejos de suponer un avance, nos han retrotra\u00eddo a los modos de producci\u00f3n de la Edad Media: espacios de representaci\u00f3n de titularidad p\u00fablica y financiaci\u00f3n proveniente de las distintas administraciones. Pese al discurso de libertad nominal, lo que pueda decirse en un teatro sigue estando sometido a los criterios del poder. Y si bien es cierto que constitucionalmente tenemos garantizada la libertad de expresi\u00f3n, de hecho no podremos ejercerla si no tenemos d\u00f3nde hacerlo ni con qu\u00e9 hacerlo, cuando los contenidos incomoden a quienes ostentan el poder.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Parafraseando el \u201cDios escribe derecho con renglones torcidos\u201d, yo dir\u00eda que \u201cEl Poder escribe torcido con renglones derechos\u201d. O dicho de otro modo, por remachar el clavo: el Poder consigue crear situaciones perversas con actuaciones bien intencionadas. Y si la cosa quedara ah\u00ed\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Tener el control de la financiaci\u00f3n de los espect\u00e1culos y de los espacios de exhibici\u00f3n eran recursos m\u00e1s que suficientes para suplir la supresi\u00f3n de la censura grosera, pero eran demasiado evidentes, demasiado burdos para mentalidades inequ\u00edvocamente democr\u00e1ticas. Lo ideal era no tener que prohibir, que las obras llegaran ya autocensuradas y, para conseguirlo, hab\u00eda que tramar algo m\u00e1s sutil, m\u00e1s elaborado; pues como ya he escrito en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n: a los dictadores les basta con la prohibici\u00f3n, mientras que los poderes \u201cdemocr\u00e1ticos\u201d necesitan camuflarse tras la confusi\u00f3n. (Las conciencias, que son un incordio). Y con esto no digo que hayan maquinado ni inventado nada en concili\u00e1bulos maquiav\u00e9licos: el poder nunca inventa nada, no lo necesita, le basta con ver qu\u00e9 es lo que se hace, para apoyar lo que le conviene y entorpecer lo que le incomoda. Un modo sutil de propiciar el establecimiento de una preceptiva para, desde tan docto concepto, ir mandando se\u00f1ales de lo que debe o no debe hacerse si se quiere ser \u201cmodeLno\u201d (lo antiguo no mola) y estrenar al abrigo de la Administraci\u00f3n, que fuera de los presupuestos oficiales hace mucho fr\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">*&nbsp;&nbsp; *&nbsp;&nbsp; *<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Por tanto, y para entender lo que ha ocurrido con nuestro teatro desde la Transici\u00f3n hasta nuestros d\u00edas, no basta con saber que, por el arte de birlibirloque, nuestros representantes se hicieron con el control de los espacios y de la financiaci\u00f3n, hay tambi\u00e9n que estar atentos a las cortapisas y a los est\u00edmulos con los que se nos manipul\u00f3 (el palo y la zanahoria) hasta conseguir que el teatro que fue beligerante se haya convertido en teatro domesticado.<\/p>\n\n\n\n<p>Con nuestros referentes muertos (e incluyo a Mu\u00f1oz Seca) o en el exilio, el trauma de la Guerra Civil seguido de la dictadura nos desconect\u00f3 de la tradici\u00f3n generando un desconcierto, una p\u00e9rdida de identidad que facilitaba la manipulaci\u00f3n. Si a esto le a\u00f1adimos que nuestros referentes m\u00e1s pr\u00f3ximos (Buero, Sastre, Recuerda, Mu\u00f1iz, Capmany, Rodr\u00edguez M\u00e9ndez\u2026) hab\u00edan estado sometidos al dictamen de la censura, el \u00fanico espejo de un teatro en libertad en el que mirarse estaba en los textos de autores extranjeros, a los que se acced\u00eda con dificultad. Una aportaci\u00f3n positiva, qu\u00e9 duda cabe, pero como aportaci\u00f3n, no como sustituci\u00f3n de nuestra manera de jugar al teatro, que aunque occidentales somos todos y es m\u00e1s lo que tenemos en com\u00fan que lo que nos diferencia, la expresi\u00f3n art\u00edstica se basa justamente en eso, en lo que nos diferencia: el valor de los matices; y ah\u00ed cada cual tiene los suyos. Digamos pues, que, para empezar, ya and\u00e1bamos desorientados.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro factor, no menor, fue el derivado de los Pactos de la Moncloa (de los no publicados) a los que antes me refer\u00eda y sobre los que Miralles comentaba:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Los partidos de izquierdas que en la dictadura hab\u00edan pedido un teatro cr\u00edtico y agresivo, ahora, por no provocar a la derecha, pidieron un teatro m\u00e1s pac\u00edfico&nbsp;(Miralles, 1968: 58).<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Como quien prepara el solar para una nueva construcci\u00f3n, lo primero que hicieron fue tirar a la escombrera todo lo que oliera a pasado. No se tiraron ellos, claro. Se reconoc\u00eda nuestra labor de oposici\u00f3n, faltar\u00eda m\u00e1s, pero todo autor que hubiera escrito contra la dictadura no iba a tener cabida en la nueva realidad. Los pol\u00edticos s\u00ed, hasta los censores tuvieron puestos destacados en la nueva Administraci\u00f3n<span id='easy-footnote-9-3588' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/de-la-esperanza-a-la-amenaza\/#easy-footnote-bottom-9-3588' title='El responsable de la Junta de Censura en los \u00faltimos a\u00f1os del franquismo lleg\u00f3 a ostentar el cargo de Director General del INAEM. \u00bfSe imaginan lo que hubiera ocurrido si a un torturador de la dictadura lo hubieran nombrado Director General de Prisiones? Que s\u00ed, que todo el mundo tiene derecho a regenerarse, pero que un cambio de \u00e1mbito administrativo no hubiera estado mal.'><sup>9<\/sup><\/a><\/span>, pero los autores, bregados en la actitud cr\u00edtica y la beligerancia, no eran lo que m\u00e1s conven\u00eda en esos momentos. Hab\u00eda que empezar de cero. De hecho, fue en aquellos a\u00f1os cuando se produjo el desprop\u00f3sito de invitar a famosos (cantantes, periodistas, poetas o cineastas) a que escribieran obras de teatro o a que versionaran a los cl\u00e1sicos: cualquiera, salvo si eras un autor de pasado beligerante, ten\u00eda a su disposici\u00f3n los teatros oficiales. Que el resultado pudiera ser penoso era lo de menos, porque a la siguiente se llamaba a otro, o a otra (hay tantos famosos). Prueba y error. Pues eso, que hubo muchos errores.<\/p>\n\n\n\n<p>Ah, y los j\u00f3venes (el valor de la experiencia en blanco), para empezar de cero no hay nada mejor que empezar con j\u00f3venes<span id='easy-footnote-10-3588' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/de-la-esperanza-a-la-amenaza\/#easy-footnote-bottom-10-3588' title='Lo del halago a los j\u00f3venes (el sector de la poblaci\u00f3n hist\u00f3ricamente m\u00e1s manipulado) da para una reflexi\u00f3n aparte. Todo dictador tuvo siempre sus \u201cjuventudes\u201d, y las democracias no iban a ser menos.'><sup>10<\/sup><\/a><\/span>. Junto a los famosos, hab\u00eda que propiciar que los j\u00f3venes escribieran teatro. Es m\u00e1s, hab\u00eda que incentivarlos, aunque jam\u00e1s se le hubiese ocurrido. (Hac\u00edan falta cinco mil autores, para luego confundirlos a todos en el r\u00edo revuelto, salvando a los tres o cuatro que les resultaran m\u00e1s c\u00f3modos). Y es en ese momento en el que surgen los talleres. Entonces s\u00ed se recurri\u00f3 a los autores que hab\u00edamos escrito contra la dictadura para que los imparti\u00e9ramos. La beligerancia no, pero las t\u00e9cnicas s\u00ed hab\u00eda que transmitirlas. Vaya por delante que fui uno de los primeros, si no el primero, en impartir un taller de dramaturgia en Espa\u00f1a, por lo que me aplico la parte al\u00edcuota que me corresponda de lo que diga a continuaci\u00f3n. Alegar\u00e9 en mi defensa que jam\u00e1s le dije a nadie c\u00f3mo ten\u00eda que escribir, solo trat\u00e9 de ense\u00f1arles a montar sus textos; que el autor dirigiera estaba entonces muy mal visto (sobre todo por los directores) y ah\u00ed s\u00ed confieso que arrim\u00e9 el ascua a mi sardina, que siempre fui muy beligerante en esta cuesti\u00f3n. Ahora, ense\u00f1ar a escribir teatro\u2026 Que no digo que sea imposible, pero casi. La capacidad de desdoblarte y empatizar con personajes diferentes, incluso opuestos, para defender con igual vehemencia sus distintos puntos de vista, es algo que se tiene o no se tiene; el resto s\u00ed, el resto puede ense\u00f1arse, pero sin ese gen en el ADN no hay nada que hacer.<\/p>\n\n\n\n<p>Y ese era el problema: que hab\u00eda mucho \u201cprofe\u201d viviendo de dar clase que no se pod\u00eda permitir aceptar semejante imposibilidad. Y como algo ten\u00edan que ense\u00f1ar si no quer\u00edan quedarse sin talleristas, pues tuvieron que ense\u00f1ar a hacer otras cosas. Y no quisiera molestar a nadie, que no me caben ya m\u00e1s enemigos, pero es que alguien ten\u00eda que decirlo alguna vez.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La primera concesi\u00f3n al alumnado fue la de impartir estructuras laxas, nada de construir la obra del tir\u00f3n, mejor a tironcitos. Fuera las tres unidades, por antiguas. Y as\u00ed, con varias localizaciones, escenas cortas y tem\u00e1ticas surtidas (un poquito de aqu\u00ed y un poquito de all\u00e1), hasta el m\u00e1s torpe puede llegar a dramatizar la hora y cuarto de funci\u00f3n. No pongo ejemplos, que est\u00e1 feo se\u00f1alar. El cine, que comenz\u00f3 filmando la ficci\u00f3n dram\u00e1tica, evolucion\u00f3 hacia estructuras m\u00e1s narrativas, cuya eficacia, m\u00e1s que probada, se debe sobre todo a la movilidad de la c\u00e1mara, a la fluidez de las im\u00e1genes, algo inalcanzable en el teatro (de momento). Y no digo con esto que tengamos que negarnos al empleo de la estructura secuencial (las influencias siempre son enriquecedoras), pero de ah\u00ed a impartir que el teatro, para que sea moderno, hay que escribirlo en porciones y a ser posible con el orden cronol\u00f3gico alterado para que no te enteres de que no est\u00e1n diciendo nada (que eso s\u00ed que es dram\u00e1tico), pues no.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra ense\u00f1anza muy socorrida fue la del teatro narrativo. Para m\u00ed, narrar unos hechos, por terribles que sean, no es dram\u00e1tico, mientras que la m\u00e1s peque\u00f1a controversia en torno al tema m\u00e1s nimio s\u00ed que puede considerarse un drama. Ser\u00e1 que me estoy quedando antiguo pero, en mi opini\u00f3n, sin antagonismo no hay dramaticidad. (Hasta el mon\u00f3logo dram\u00e1tico requiere que el personaje se desdoble y se cuestione a s\u00ed mismo). Pero claro, dramatizar unos hechos es mucho m\u00e1s dif\u00edcil que narrarlos. \u00bfQui\u00e9n no ha contado algo alguna vez? Y a eso se debe el auge del teatro narrativo, a que est\u00e1 al alcance de cualquiera. Bueno, auge solo en los talleres, que luego no se estrena, porque muy eficaz no es y el p\u00fablico no se deja. Ahora, eso s\u00ed, los talleristas salen convencidos de que han aprendido algo<span id='easy-footnote-11-3588' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/de-la-esperanza-a-la-amenaza\/#easy-footnote-bottom-11-3588' title='Ahora, seg\u00fan tengo entendido, al menos en los centros oficiales (RESAD o ESAD), se ense\u00f1a historia de la dramaturgia, se analizan estructuras ajenas y se levanta la condena a los principios aristot\u00e9licos. Esperemos que, con el tiempo, se asuma del todo (hay quienes ya lo asumieron) que en cuestiones art\u00edsticas no todo es ense\u00f1able.'><sup>11<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a que el p\u00fablico no se deja\u2026 Un poco s\u00ed que se deja, porque al ser muchos los talleristas narrativos con el marchamo de incomprendidos, tambi\u00e9n son muchos los que pululan por ah\u00ed esgrimiendo que lo que ellos hacen no es teatro al uso sino teatro cultural (una suerte de \u201cpata negra\u201d que no est\u00e1 al alcance de todo el mundo), por lo que siempre habr\u00e1 quien se deje embaucar por estos nuevos \u201creyes desnudos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cCultural\u201d: ese es quid de la cuesti\u00f3n. El da\u00f1o que semejante sobrenombre le ha hecho a la cultura, especialmente al teatro. El teatro tiene que ser entretenido: asum\u00e1moslo. Cr\u00edtico, clarificador, movilizador, pero sobre todo ha de entretener: a ese se\u00f1uelo acude \u201cel respetable\u201d. Que hay que hacerlo lo m\u00e1s inteligentemente posible\u2026, pues claro; tan claro como que hay que establecer unas estrategias (todos los juegos se valen de estrategias), pero de lo que se trata es de entretener, y luego ya, una vez que entren en el juego, si hay verdad en lo que se representa, todo lo dem\u00e1s saldr\u00e1 de suyo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y no nos confundamos, que una cosa es que quienes pretenden entretener est\u00e9n haciendo cultura y otra muy distinta que quienes lo que pretenden es hacer cultura sean entretenidos.&nbsp; Que s\u00ed, que toda actividad l\u00fadica tiene su vertiente cultural, pero de ah\u00ed a convertir la cultura en religi\u00f3n y tener que ir al teatro \u201ccomo quien va a misa\u201d&#8230; Expresi\u00f3n que ten\u00eda m\u00e1s sentido cuando las misas se dec\u00edan en lat\u00edn (as\u00ed eran las misas de mi infancia), que ahora, como se estaban quedando sin parroquianos, las cantan y las bailan, y en algunas iglesias for\u00e1neas hasta entretienen al personal con <em>reality shows<\/em>. Lo que sea, con tal de completar el aforo. (Aqu\u00ed s\u00ed que se valen del drama, que es lo que atrae al personal). Esperemos que, siguiendo las directrices de quienes se han propuesto desactivar el teatro, no acabemos representando las obras en lat\u00edn (en ruso, en chino, en ingl\u00e9s o en lo que se tercie, ya hemos visto unas cuantas). En lat\u00edn, de momento no, pero que todo se andar\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo pronto, y para que las obras narrativas fueran m\u00e1s inequ\u00edvocamente culturales, algo inteligente ten\u00edan que decir, y como no todo el mundo tiene por qu\u00e9 ser inteligente, y ni siquiera los que lo son tienen por qu\u00e9 serlo a tiempo completo, el gran invento fue recurrir a la intertextualidad. Hay tanto libro interesante que los espectadores de teatro desconocen, que solo con unas frases cogidas de aqu\u00ed y de all\u00e1 se les puede dejar con la boca abierta. Si no de asombro, de aburrimiento. \u00bfQui\u00e9n no ha bostezado alguna vez ante la escenificaci\u00f3n de narraciones intertextualizadas?<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, que en el teatro siempre ha habido plagios: recordad a los \u201cmemoriones\u201d del Siglo de Oro. El plagio es una pr\u00e1ctica muy extendida, que abarca desde la reescritura y el homenaje (plagios civilizados) hasta el cambio del t\u00edtulo de la obra para evadir el pago de los derechos de autor (plagio delictivo), as\u00ed que como para andarse con remilgos por una intertextualidad de nada. Asumamos, pues, que atribuirse la inteligencia ajena est\u00e1 en el ADN de la autor\u00eda, por lo que tampoco tenemos que escandalizarnos porque alguien le injerte saberes a su nader\u00eda. Algo de tramposo s\u00ed que tiene, en la medida en que se crean unas autoridades que no son tales. Y es que como en el escenario no existe el pie de p\u00e1gina, a ver c\u00f3mo se aclara de d\u00f3nde se ha cogido cada cosa. Pero que tampoco es tan grave: en un mundo plagado de <em>fake news<\/em>, qu\u00e9 m\u00e1s dar\u00e1 que alg\u00fan listillo se las d\u00e9 de inteligente.<\/p>\n\n\n\n<p>Estructuras laxas, narraci\u00f3n de los hechos dram\u00e1ticos e intertextualidad son las tres grandes aportaciones de esta nueva preceptiva que yo denominar\u00eda Teatro Pedante. Y digo bien: aportaciones, porque el Teatro Pedante es un fen\u00f3meno que va m\u00e1s all\u00e1 de lo que pueda proponer el texto. Sin disculpar ni un \u00e1pice la responsabilidad primigenia de los autores, es de justicia se\u00f1alar que tal desprop\u00f3sito no ser\u00eda posible sin la colaboraci\u00f3n de directores, int\u00e9rpretes, escen\u00f3grafos, iluminadores (la \u201coscurotecnia\u201d, que dec\u00eda Tamayo), pero, sobre todo, sin la aprobaci\u00f3n del p\u00fablico que lo aplaude al acabar la representaci\u00f3n (para despertarse, digo yo que lo har\u00e1n). De hecho, no todas las representaciones de Teatro Pedante son de autor\u00eda contempor\u00e1nea, hay tambi\u00e9n mucha adaptaci\u00f3n que responde al prop\u00f3sito de ocupar los escenarios con espect\u00e1culos complacientes so pretexto de su relevancia cultural. Y en esto no hay diferencias entre los distintos posicionamientos pol\u00edticos, pues todos coinciden en que no hay nada m\u00e1s complaciente que la cultura cultural; luego ya, a la hora de gestionar el discurso cr\u00edtico, cada cual tiene sus man\u00edas, pero en lo tocante a la cultura, a todos les gustar\u00eda que fu\u00e9ramos al teatro igual que se iba a misa en d\u00e9cadas pasadas, o sea: con devoci\u00f3n y sin reflexi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">*&nbsp;&nbsp; *&nbsp;&nbsp; *<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras esto ocurr\u00eda, y como un ajuste m\u00e1s de la Transici\u00f3n, tanto los pol\u00edticos reconvertidos como los reci\u00e9n llegados de la clandestinidad coincidieron en que, para recuperar el tiempo perdido y ponernos al d\u00eda con el teatro universal, hab\u00eda que traer, costara lo que costara, mucho teatro extranjero (fuimos la comidilla de los agentes internacionales que sub\u00edan los cach\u00e9s cuando les llamaban desde Espa\u00f1a para contratar un espect\u00e1culo). La misma Transici\u00f3n que cuestionaba la validez de la autor\u00eda antifranquista, ca\u00eda en brazos de la modernez internacional con un fervor que rayaba en la cateter\u00eda. Y era necesario, hab\u00eda que hacerlo; es m\u00e1s, creo que lo hac\u00edan de buena fe. \u201cEs para que aprend\u00e1is\u201d, me dijo en una ocasi\u00f3n un consejero auton\u00f3mico, de quien no pongo en duda su buena intenci\u00f3n, a lo que a\u00f1adi\u00f3: \u201cque ten\u00e9is que recuperar el tiempo perdido\u201d. \u00c9l, desde luego, no lo hab\u00eda perdido.<\/p>\n\n\n\n<p>En admitir que recuperar el tiempo perdido era una asignatura pendiente, podr\u00edamos estar de acuerdo, pero recuperarlo \u00bfc\u00f3mo? Permitidme una an\u00e9cdota que a m\u00ed me ayud\u00f3 a entender la situaci\u00f3n: en aquellos a\u00f1os (finales de los ochenta y comienzos de los noventa) sol\u00eda pasar los veranos en el Monasterio de Piedra (Nu\u00e9valos, Zaragoza), enclave tur\u00edstico-hotelero en el que alguna instituci\u00f3n aragonesa (no recuerdo cu\u00e1l) programaba actividades culturales en el marco de uno de los muchos festivales estivales que comenzaban a celebrase por entonces. Escuchaba el concierto de una banda municipal en compa\u00f1\u00eda del jardinero del lugar, con el que hab\u00eda hecho una cierta amistad, sin sospechar siquiera que pudiera estar tan puesto en bandas de m\u00fasica: \u201cEsto es del maestro tal\u201d, \u201cesto es del maestro cual\u201d, me comentaba. Animado por esta faceta cultural que le desconoc\u00eda, celebr\u00e9 la profusi\u00f3n de actividades culturales que ten\u00edamos ese verano: \u201cY esta noche tenemos teatro\u201d, le dije. A lo que me respondi\u00f3 con una seriedad casi agresiva: \u201cYo, el teatro, lo odio\u201d. Comprender\u00e1n que me falt\u00f3 tiempo para tratar de enterarme a qu\u00e9 se deb\u00eda tal encono, y la verdad es que fue f\u00e1cil de entender. De su infancia en Valencia, donde hab\u00eda disfrutado con un teatro divertido (probablemente fallero), hab\u00eda pasado a soportar obras que no entend\u00eda (<em>Esperando a Godot<\/em> pudo ser una de ellas), o que entend\u00eda como ofensivas. Que se estaban riendo de \u00e9l, fue lo que me dijo. La comunicaci\u00f3n teatral (como todas) se basa en convenciones pactadas entre creadores y espectadores. Cierto que es la transgresi\u00f3n lo que pone en crisis el sistema; la que lo hace avanzar; pero la transgresi\u00f3n de lo que ya fue previamente pactado. Trasgredir lo que no existe es hacer \u201cvanguardia de sal\u00f3n\u201d<span id='easy-footnote-12-3588' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/de-la-esperanza-a-la-amenaza\/#easy-footnote-bottom-12-3588' title='Para quienes no est\u00e9n familiarizados con la terminolog\u00eda taurina, que estas publicaciones digitales dan la vuelta al mundo y a saber qui\u00e9n las leer\u00e1, dir\u00e9 que \u201ctorear de sal\u00f3n\u201d significa torear sin toro.'><sup>12<\/sup><\/a><\/span>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Durante los a\u00f1os de la dictadura, emisores y receptores hab\u00edamos evolucionado a velocidades distintas. Mientras los primeros hab\u00edamos seguido m\u00e1s o menos de cerca lo que ocurr\u00eda en el exterior, los segundos hab\u00edan sufrido m\u00e1s el estancamiento cultural. Y en este marco habr\u00eda que situar las palabras del consejero a las que antes hac\u00eda referencia. Bienvenidos, pues, los festivales, muestras y dem\u00e1s festejos culturales. Si bien conviene se\u00f1alar que este modo de ponerse al d\u00eda abrir\u00eda una brecha entre los que estaban dispuestos a aplaudir espect\u00e1culos en ruso aunque no entendieran ni una palabra (entonces no se hac\u00eda traducci\u00f3n simult\u00e1nea) y los que se sent\u00edan ofendidos cuando lo que ocurr\u00eda en el escenario les era completamente ajeno.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro factor a tener en cuenta para entender c\u00f3mo se generaron las nuevas preceptivas que hoy nos encorsetan fue la firma del Tratado de Adhesi\u00f3n a la Comunidad Econ\u00f3mica Europea (1985): coyuntura pol\u00edtica que ten\u00eda que dejar su huella; y la dej\u00f3, que cada realidad pol\u00edtica genera su propia dramaturgia, y esta no iba a ser una excepci\u00f3n. Baste con recordar c\u00f3mo, tras su creaci\u00f3n, los estados europeos (Espa\u00f1a, Inglaterra, m\u00e1s tarde Alemania e Italia) generaron su propia dramaturgia con la que se reafirmaban como sociedad; igual que lo hicieron los imperios, en estos casos, para imponer su visi\u00f3n del mundo (Roma conquistaba con sus legiones, pero colonizaba con sus espect\u00e1culos; Estados Unidos conquista con su armamento, pero coloniza con su cine) que el entretenimiento es un arma muy poderosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Existen unas necesidades b\u00e1sicas (alimentarse, abrigarse, cobijarse, defenderse) que todos los pueblos, a lo largo de la historia, han ido solventando de forma similar, y cuya ocupaci\u00f3n nos homologa (pese a los matices) como humanidad. Sin apenas opciones, empleamos la mayor parte de nuestro tiempo en dar respuesta a estas necesidades; es con el entretenimiento (en principio opcional) con lo que nos definimos tanto en lo colectivo como en lo individual. Por tanto, importa, y mucho, que seamos conscientes de c\u00f3mo el poder pol\u00edtico incide en el entretenimiento (y muy especialmente en los juegos de ficci\u00f3n) para que lo que tiene de positivo compartir una voz com\u00fan, no se pervierta por el dirigismo de quienes la quieren utilizar en su inter\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY cu\u00e1l ser\u00eda la voz, habr\u00eda que preguntarse, de la nueva realidad pol\u00edtica europea? Europa con sus tropecientas lenguas necesitaba una voz com\u00fan, y la encontr\u00f3 de forma f\u00e1cil y natural. \u00bfQui\u00e9n no se ha visto alguna vez hablando por se\u00f1as con un extranjero? El teatro f\u00edsico era la soluci\u00f3n. Las im\u00e1genes tienen una significaci\u00f3n generalmente compartida (aunque esto habr\u00eda que reflexionarlo con m\u00e1s detenimiento, que una hoguera no significa lo mismo en Nueva Delhi que en Valencia), y por otra parte exist\u00eda un caldo de cultivo entre los profesionales que propiciaba el intento.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo vivimos a principios de los setenta, pero en otros pa\u00edses europeos es probable que los talleres de formaci\u00f3n actoral fueran una realidad desde mucho antes. (Y en Argentina, seguro). La expresi\u00f3n corporal, la ortofon\u00eda, la memoria de los sentidos, la improvisaci\u00f3n, eran t\u00e9cnicas que se desarrollaban como entrenamiento, si bien, al tiempo, generaban una cierta teatralizaci\u00f3n para su consumo interno. Como los poetas que, a falta de lectores, se leen sus escritos los unos a los otros, tambi\u00e9n los talleristas generaban dramatizaciones que representaban <em>in situ<\/em> ante el resto de compa\u00f1eros. Me preguntaba, entonces, en qu\u00e9 momento esos conatos de dramatizaci\u00f3n acabar\u00edan convirti\u00e9ndose en espect\u00e1culos, ignoraba que esto era ya una pr\u00e1ctica frecuente en otros pa\u00edses, tal como pude constatar unos meses m\u00e1s tarde en el Festival de Nancy.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSe entender\u00eda que cuando los aficionados van al estadio a ver un partido de futbol, los jugadores, en vez jugar el partido, se pusieran a hacer los ejercicios con los que se preparan para mantenerse en forma? Pues s\u00ed, parece ser que s\u00ed, ahora los muy aficionados tambi\u00e9n asisten a los entrenamientos; aunque teniendo muy claro de qu\u00e9 se trata en cada caso. En el teatro es distinto, porque algunos ejercicios son en su esencia dramatizaciones: minimalistas, simples, esquem\u00e1ticas, pero dramatizaciones. La cuesti\u00f3n es saber si empleando solo signos no verbales puede articularse un discurso complejo. Y es obvio que no. Lo cual no tiene por qu\u00e9 ser un impedimento para su eficacia, que tambi\u00e9n desde el esquematismo se pueden generar situaciones conflictivas igualmente eficaces. En el Festival de Nancy, al que antes alud\u00eda, presenci\u00e9 un alegato contra la violencia con signos no verbales que es de lo m\u00e1s contundente que he visto en mi vida. Otra cuesti\u00f3n es si las excepciones deben, pueden o tienen que convertirse en norma.<br><br><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"517\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/PD63-6-JC-5.webp\" alt=\"A ciegas, de Jes\u00fas Campos Garc\u00eda. (Museo del Ferrocarril, Festival de Oto\u00f1o de Madrid, 1997)\" class=\"wp-image-3597\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/PD63-6-JC-5.webp 750w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/PD63-6-JC-5-300x207.webp 300w\" sizes=\"(max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>A ciegas<\/em>, de Jes\u00fas Campos Garc\u00eda. (Museo del Ferrocarril, Festival de Oto\u00f1o de Madrid, 1997).<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Y aqu\u00ed voy a permitirme una cierta digresi\u00f3n que, pese a lo que tiene de autocita, me parece pertinente. En 1997 estren\u00e9 una obra (<em>A ciegas<\/em> se llamaba) que se representaba en la m\u00e1s absoluta oscuridad. Llam\u00f3 la atenci\u00f3n, claro; incluso tuvo cierta repercusi\u00f3n. Por lo que hubo compa\u00f1eros que me animaban a que hiciera otras igualmente a oscuras. Consejo que agradec\u00ed, pero que ni se me pas\u00f3 por la cabeza atender; que no hay nada que me estimule menos que copiarme a m\u00ed mismo<span id='easy-footnote-13-3588' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/de-la-esperanza-a-la-amenaza\/#easy-footnote-bottom-13-3588' title='Copiarme a m\u00ed mismo es justamente lo que estoy haciendo en este art\u00edculo, porque al principio no, que sobre el Teatro Independiente apenas si hab\u00eda escrito (algo en el n\u00ba 47 de esta revista), pero conforme he ido acerc\u00e1ndome a la actualidad no puedo hacer otra cosa que repetirme m\u00e1s que el ajo. Sobre la vuelta a los modelos de producci\u00f3n de la Edad Media ya alert\u00e9 en esta misma revista (n. 39, 2011), aunque aqu\u00ed haya vestido la mona por pudor (decir lo mismo con otras palabras no solo es que sea tedioso, es que adem\u00e1s queda peor). Ahora, cuando me he visto repitiendo las sutilezas con las que nos han ido conduciendo hasta traernos a la situaci\u00f3n actual, ya no he podido m\u00e1s y he fusilado p\u00e1ginas enteras del art\u00edculo que cito a continuaci\u00f3n: Jes\u00fas Campos Garc\u00eda, \u201cLas preceptivas del poder entrambosiglos (XX-XXI): el teatro pedante y el teatro feriante\u201d, en: Javier Huerta y Julio V\u00e9lez Sainz (dirs.), &lt;em&gt;Del teatro y la amistad. Estudios en homenaje a Francisco Guti\u00e9rrez Carbajo&lt;\/em&gt;. Madrid, Fundaci\u00f3n Universitaria Espa\u00f1ola, 2024, 225-239.'><sup>13<\/sup><\/a><\/span>. Y tambi\u00e9n porque la excepcionalidad hay que preservarla para que no pierda valor. Justo lo contrario de lo que demanda el mercado, que cuando algo funciona lo repite hasta la saciedad, sin importarle que acabe convirti\u00e9ndose en su caricatura. \u00bfSe imaginan que se hubiera puesto de moda hacer teatro a oscuras? Qu\u00e9 agobio.<\/p>\n\n\n\n<p>Pues a esos poderes difusos que, conscientes o no, propician la censura l\u00edquida les encanta que las f\u00f3rmulas se repitan hasta su extinci\u00f3n. Mucha preceptiva, mucha receta repetida, y cuantos menos sobresaltos, mejor. La promoci\u00f3n del teatro f\u00edsico ser\u00eda un buen ejemplo. Y quede claro que la incorporaci\u00f3n de los signos no verbales al discurso autoral es, en mi opini\u00f3n, una de las grandes aportaciones de la dramaturgia al teatro de nuestro tiempo. Especialmente cuando la imagen (escenogr\u00e1fica o actoral) no ilustra el drama, sino que forma parte de \u00e9l, protag\u00f3nica o antag\u00f3nicamente. El recurso de los signos no verbales, que se hab\u00eda abandonado en nuestro teatro comercial, enriquece, sin lugar a dudas, la complejidad del discurso; pero una cosa es incorporar nuevos recursos y otra hablar por se\u00f1as.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra variante, igualmente esquem\u00e1tica, del Teatro Feriante es la po\u00e9tica del \u201cpedo, caca, culo\u201d. Tiene un recorrido muy corto y su presencia es m\u00ednima, pero existen y conviene se\u00f1alar su existencia, pues forma parte del paisaje. Sus exabruptos (esquem\u00e1ticos como todo exabrupto) ten\u00edan otro sentido cuando se produc\u00edan en espacios alternativos, pero su asimilaci\u00f3n por los festivales internacionales, primero, y por los teatros oficiales, despu\u00e9s, convirti\u00f3 tales desahogos en su propia caricatura. \u201cPor favor, ins\u00falteme para que la gente vea lo valiente que es usted y lo tolerante que soy yo. Pagando, porque le pagar\u00edamos. Pero usted ins\u00falteme\u201d. Un combinado de transgresi\u00f3n y degradaci\u00f3n francamente penoso.<\/p>\n\n\n\n<p>Dicho lo cual, nada de lo dicho debe tomarse por la tremenda. Ser un poco pretencioso o algo esquem\u00e1ticos (incluso ser tocapelotas), no tiene por qu\u00e9 estar mal, cada cual se expresa seg\u00fan sus necesidades y\/o sus capacidades. El problema est\u00e1 en la sacralizaci\u00f3n. Las preceptivas tienen un tufillo dirigista que habr\u00eda que airear. Y es lo que, modestamente, he pretendido hacer aqu\u00ed, abrir la ventana, aun corriendo el riesgo de que alguien se constipe. Establecer c\u00f3mo se deben hacer las cosas es un modo sutil de establecer qu\u00e9 cosas deben hacerse y qu\u00e9 cosas no deben hacerse. O dicho de otro modo: el control de las formas es el paso previo al control de los contenidos. Y aqu\u00ed s\u00ed hay que dar ya la voz de alarma.<\/p>\n\n\n\n<p>Que hayamos vuelto a los sistemas de producci\u00f3n y distribuci\u00f3n de la Edad Media o que se hayan impuesto unas preceptivas teatrales (pedantes o feriantes) propiciadas por los poderes p\u00fablicos, siendo grave, que lo es, no es lo m\u00e1s grave. La mal llamada \u201ccorrecci\u00f3n pol\u00edtica\u201d, que no es sino un eufemismo del \u201cpensamiento \u00fanico\u201d, es el gran problema. Tras un largo periodo de conservadurismo represivo, era de prever que, por la ley del p\u00e9ndulo, llegar\u00edamos a sacralizar verdades absolutas de corte progresista. \u00bfQui\u00e9n no tiene en mente diez o doce \u201cprincipios\u201d sobre los que no es posible discrepar, ni matizar, ni bromear siquiera? Y no es que necesite hacerlo, que puedo estar perfectamente de acuerdo con todos ellos, pero s\u00ed necesito la libertad de poder hacerlo; que es el fuero y no el huevo.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo precepto, por justo que sea, puede acabar generando comportamientos intransigentes. El integrismo, que lo pudre todo. No hay m\u00e1s que ver c\u00f3mo la misma Iglesia que predicaba \u201cel amor al pr\u00f3jimo\u201d cometi\u00f3 atrocidades contra muchos pr\u00f3jimos esgrimiendo ese amor como argumento. Aberraci\u00f3n aplicable a las m\u00e1s diversas ideolog\u00edas. De ah\u00ed la necesidad de reivindicar el derecho a discrepar de los preceptos sin ser linchados por ello. Pero, como a las doncellas a las que se les inoculaba unos principios morales para que fueran ellas las m\u00e1s estrictas vigilantes de su virginidad, tambi\u00e9n a la sociedad se le han inoculado verdades absolutas (de corte progresista, de acuerdo, pero inoculadas), y el solo hecho de que sean verdades absolutas ya va en contra del progresismo que enarbolan. De ah\u00ed a generar nuevos integrismos\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">*&nbsp;&nbsp; *&nbsp;&nbsp; *<\/p>\n\n\n\n<p>Volviendo a la proliferaci\u00f3n de talleres de formaci\u00f3n actoral, y de todo tipo, a los que antes me refer\u00eda, no podemos pasar por alto la gran cantidad de egresados que se han venido generando en las \u00faltimas d\u00e9cadas, la mayor\u00eda en el paro, que no hay actividad teatral, televisiva o cinematogr\u00e1fica capaz de dar trabajo a tantos profesionales. Como consecuencia de este desajuste se fueron formando numerosos grupos de trabajo que pusieron en marcha infinidad de proyectos autogestionados, en su mayor\u00eda teatrales (el cine y la televisi\u00f3n, en t\u00e9rminos econ\u00f3micos, son palabras mayores). Algo similar a lo que ocurri\u00f3 con el Teatro Independiente, solo que sin el componente pol\u00edtico y con el \u00fanico fin de la realizaci\u00f3n personal: econ\u00f3mica y art\u00edstica.<\/p>\n\n\n\n<p>Bueno, digamos que m\u00e1s bien art\u00edstica, porque econ\u00f3mica dif\u00edcilmente podr\u00eda darse con semejante saturaci\u00f3n de la oferta. Una pesadilla para los programadores que, con sus ordenadores abarrotados de dosieres, acaban optando por las propuestas de los distribuidores ya consolidados. Aqu\u00ed el valor art\u00edstico de cada montaje es irrelevante; y tanto los aciertos como los intentos fallidos acaban siendo v\u00edctimas de la multiprogramaci\u00f3n. Con un mes en cartel y solo una funci\u00f3n por semana (lo que me recuerda aquellas tres funciones que contrataba el CNNTE que tampoco serv\u00edan para nada) son muchos las salas (algunas de nueva creaci\u00f3n) que malviven a costa de la autoexplotaci\u00f3n de los grupos. A falta de dinero oficial, los montajes m\u00e1s valorados son los de mayor reparto, pues con sus familiares y amigos garantizan el lleno de las cuatro funciones programadas. Y que nadie vea en esto la m\u00e1s m\u00ednima cr\u00edtica ni a los elencos que luchan por existir ni a las salas que posibilitan su existencia, sino al sistema que ha dado lugar a que lleguemos a esta situaci\u00f3n: una indeseable picadora de carne.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">&nbsp;*&nbsp;&nbsp; *&nbsp;&nbsp; *<\/p>\n\n\n\n<p>Por si todo esto fuera poco, para mermar los recursos financieros y las infraestructuras dedicadas al teatro, en las \u00faltimas d\u00e9cadas las representaciones teatrales se engloban en las Artes Esc\u00e9nicas. S\u00ed, con una posici\u00f3n prominente, de momento, pero ya veremos si, con el tiempo, no se las considera como un apartado m\u00e1s, esgrimiendo razones de equidad. Y quede claro que me parece perfecto que los poderes p\u00fablicos hayan decidido, al fin, apoyar a la danza, al circo o al ilusionismo, \u00bfqui\u00e9n podr\u00eda estar en contra?, pero que lo hagan con infraestructuras y presupuestos de nueva creaci\u00f3n y no a costa de los recursos que ven\u00edan siendo destinados al teatro.<\/p>\n\n\n\n<p>Y en esto tambi\u00e9n tenemos referentes hist\u00f3ricos. La Roma Republicana que hab\u00eda asimilado el teatro junto a la arquitectura y otros saberes lo fue tolerando mientras las obras representadas mostraban personajes, costumbres o hechos ocurridos en Grecia a\u00f1os atr\u00e1s. Tampoco estos eran muy amigos del \u201caqu\u00ed y ahora\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La Roma Imperial enseguida entendi\u00f3 que lo menos perturbador para su tranquilidad pol\u00edtica era programar los teatros con espect\u00e1culos de las m\u00e1s diversas Artes Esc\u00e9nicas: danza, circo, incluso porno, y de vez en cuando alguna comedia facilona o burlesca. Malos tiempos para los autores dram\u00e1ticos. De hecho, S\u00e9neca que no logr\u00f3 estrenar ninguna de sus tragedias, tuvo que contentarse con hacer lecturas dramatizadas. Es que est\u00e1 todo inventado.<\/p>\n\n\n\n<p>La Roma Cristiana fue m\u00e1s expeditiva (\u00bfm\u00e1s integrista?), cerr\u00f3 el grifo de la financiaci\u00f3n y el teatro desapareci\u00f3, sin m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEsta secuencia hist\u00f3rica nos alerta de algo? \u00bfHay alg\u00fan integrismo por ah\u00ed que debiera inquietarnos?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">*&nbsp;&nbsp; *&nbsp;&nbsp; *<\/p>\n\n\n\n<p>Y con esto no digo que exista una conjura para desactivar el pensamiento cr\u00edtico, pero si la hubiera, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s podr\u00edan hacer para conseguirlo? Es sorprendente c\u00f3mo tantas actuaciones bien intencionadas han logrado crear una situaci\u00f3n tan sutilmente perversa. S\u00ed, sutilmente, los poderes difusos que sobrevuelan nuestro teatro (tambi\u00e9n otros \u00e1mbitos de la sociedad) se han dotado de mecanismos suficientes para, llegado el caso, poder ejercer la censura sin despeinarse. Una situaci\u00f3n en apariencia \u00f3ptima, pero que no puede ser m\u00e1s amenazante; porque cuando desde el Nuevo Teatro o desde el Teatro Independiente nos opon\u00edamos al autoritarismo, estaba claro que, aunque fuera de muerte natural, la dictadura acabar\u00eda alg\u00fan d\u00eda; \u00bfpero c\u00f3mo se resuelven los estados de confusi\u00f3n que propician los poderes democr\u00e1ticos?<\/p>\n\n\n\n<p>Estando mucho mejor, resulta evidente que tenemos un horizonte mucho peor. Son las consecuencias de adormecer el esp\u00edritu cr\u00edtico en aras de una supuesta tranquilidad democr\u00e1tica, porque el no activismo degrada la democracia y propicia el regreso del autoritarismo. De ah\u00ed que hayamos pasado de la esperanza que nos estimulaba en 1975 a la amenaza que se percibe en 2025.<\/p>\n\n\n\n<p>Habr\u00eda, pues, que poner pie en pared y activar de nuevo un teatro cr\u00edtico. Y no soy tan necio como para pensar que es posible liberarse del control pol\u00edtico. El teatro es en esencia un instrumento pol\u00edtico, y siempre ha estado y estar\u00e1 ligado a la pol\u00edtica. Las artes esc\u00e9nicas no necesariamente: el ilusionismo, el circo, la danza s\u00ed pueden producirse sin implicaci\u00f3n pol\u00edtica alguna (de ah\u00ed su comodidad). Pero el drama no, el drama expresa nuestras contradicciones (personales y\/o sociales), y su puesta en escena materializa el enfrentamiento de distintas mentalidades, por lo que siempre la mentalidad en el poder estar\u00e1 tentada de prohibir, censurar o entorpecer de alg\u00fan modo, los discursos que le sean adversos.<\/p>\n\n\n\n<p>Admit\u00e1moslo: con distintos formatos, la censura existe desde los or\u00edgenes del teatro hasta nuestros d\u00edas. Que en el siglo de Pericles no se advirtiera, es justamente porque el teatro formaba parte de su programa de gobierno. La democracia, para \u201ccivilizar\u201d la convivencia, se vali\u00f3, desde sus or\u00edgenes, de dos juegos que, con sus normas, normalizaban los enfrentamientos: el deporte los enfrentamientos f\u00edsicos y el teatro los enfrentamientos intelectuales. Que los antidemocratas (Plat\u00f3n el primero) hayan tratado siempre de desactivar el teatro, es una larga historia imposible de resumir aqu\u00ed, pero que alg\u00fan d\u00eda habr\u00e1 que analizar<span id='easy-footnote-14-3588' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/de-la-esperanza-a-la-amenaza\/#easy-footnote-bottom-14-3588' title='Junto a mi compa\u00f1era Berta Mu\u00f1oz (conocedora de los resortes de la censura), estamos trabajando en una historia del control pol\u00edtico del teatro. A\u00fan nos falta, pero estar\u00e1 alg\u00fan d\u00eda. Esperemos.'><sup>14<\/sup><\/a><\/span>. Dej\u00e9moslo, por tanto, en que existe. Lo que no significa que debamos aceptarla sin m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">*&nbsp;&nbsp; *&nbsp;&nbsp; *<\/p>\n\n\n\n<p>Por desconocimiento o a veces solo por pereza (no excluyo intereses ocultos, aunque me cueste aceptarlo), tendemos a pensar que es imposible cambiar nada, que no hay alternativas o que es tan complicado que no merece la pena. Y alternativas hay, lo que no hay es voluntad de encarar los problemas. Por ejemplo: a la saturaci\u00f3n de profesionales a la que antes alud\u00eda, con la autoexplotaci\u00f3n y multiprogramaci\u00f3n que esta proliferaci\u00f3n de propuestas genera. Que existan muchas personas interesadas en jugar al teatro no tendr\u00eda por qu\u00e9 ser un problema. Que para jugar al teatro no tengas otra opci\u00f3n a mano que la de profesionalizarte, eso s\u00ed que es un problema.<\/p>\n\n\n\n<p>En otros juegos que despiertan igualmente una gran afici\u00f3n no ocurre esto. Que sean muchas las personas a las que les gusta jugar al f\u00fatbol no ha sido motivo para que los estadios programen catorce partidos a la semana, con los jugadores jugando gratis. \u00bfPor qu\u00e9 ser\u00e1 que en el f\u00fatbol todos tienen muy claro qui\u00e9nes son aficionados y qui\u00e9nes profesionales? Tal vez porque nadie vive de decirle a sus talleristas lo buenos que son y que deber\u00edan estar jugando en la primera divisi\u00f3n. Hay que formar aficionados, muchos, y luego, el que tenga que despuntar ya despuntar\u00e1. Que haya muchos aficionados es muy positivo para la pr\u00e1ctica profesional, porque solo con una base muy amplia es posible que surjan grandes figuras. En el f\u00fatbol hay millones de aficionados que ni son profesionales ni les frustra no serlo; dedican al deporte su tiempo de ocio, y lo disfrutan sin tener que esforzarse, porque cuentan con infraestructuras para hacerlo: esos campillos a los que sus amigos, familiares o vecinos van a verlos jugar de forma gratuita.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSer\u00eda tan dif\u00edcil establecer un sistema similar para el teatro aficionado? Similar en todo: instalaciones propias, seguros que cubran los riesgos de la actuaci\u00f3n, y gratuidad de las representaciones. Establecer con claridad estos dos niveles mejorar\u00eda la salud mental de muchos teatreros y del teatro en general. Pero se ha preferido que se pudra la situaci\u00f3n propiciando la competencia desleal y saturando la oferta con m\u00e1s proyectos de los que caben en los teatros; lo que ha supuesto, en definitiva, la creaci\u00f3n de un nuevo filtro. Porque la censura no solo se ejerce con la prohibici\u00f3n, propiciar la saturaci\u00f3n es otro modo de ejercer el control, pues para poder sacar la cabeza entre tanta oferta se acaba haciendo, no lo que quieres hacer, sino lo que quieren que hagas. O lo que es a\u00fan peor, se acaba diciendo, no lo que quieres decir, sino lo que quieren que digas. S\u00ed, la autocensura.<\/p>\n\n\n\n<p>Y esta es una cuesti\u00f3n menor, clarificadora por la evidencia de c\u00f3mo se organizan otras actividades cuando interesa que funcionen bien, pero de menor incidencia. Los resortes mayores con los que se ejerce el control pol\u00edtico del teatro son la titularidad de los espacios de exhibici\u00f3n y la financiaci\u00f3n de los espect\u00e1culos. \u00bfQuiere esto decir que mejorar\u00eda la situaci\u00f3n si privatiz\u00e1ramos los teatros y suprimi\u00e9ramos la subvenciones? En absoluto: ambas actuaciones se crearon con la mejor de las intenciones y son muy positivas; si su puesta en marcha las pervirti\u00f3 por impericia o por asesoramientos interesados, somet\u00e1moslas a revisi\u00f3n y hagamos los cambios necesarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Cambios, s\u00ed, pero no de nombres, sino de funcionamiento. Como ya apuntaba antes, desde la Transici\u00f3n hasta nuestros d\u00edas no hay se\u00f1uelo m\u00e1s enarbolado por todas las opciones pol\u00edticas que el del cambio. Ni m\u00e1s incumplido. Especialmente en el teatro. Cambian los nombres de quienes nos administran o el de los destinatarios de las ayudas (en la mayor\u00eda de los casos, ni eso), pero lo que no cambia es el funcionamiento. Es como si se diera por sentado que no hay otras opciones. Y las hay, solo que estos nuevos sistemas de funcionamiento dificultar\u00edan el control pol\u00edtico, un privilegio al que ning\u00fan partido est\u00e1 dispuesto a renunciar. Y son muy f\u00e1ciles. Apunto algunas.<\/p>\n\n\n\n<p>En mi opini\u00f3n, para que la programaci\u00f3n de los teatros se produzca la margen de intereses pol\u00edticos, bastar\u00eda con preguntarles a los ciudadanos qu\u00e9 es lo que quieren ver. Esto, dicho as\u00ed, da para muchas sonrisas ir\u00f3nicas, que me lo s\u00e9; pero analicemos la situaci\u00f3n: m\u00e1s del 90% de los teatros son de titularidad p\u00fablica (un punto de partida inmejorable) y son programados por gestores culturales (nada que objetar) que han de rendir cuentas a los pol\u00edticos de turno (ah\u00ed est\u00e1 el problema). Pues bastar\u00eda con que la opini\u00f3n que prevaleciera no fuera la del pol\u00edtico sino la de una asociaci\u00f3n de espectadores vinculada a cada teatro. Nada asamblearia, que nos conocemos, sino articulada con comisiones que repartan la responsabilidad. Asociaciones que programen, que organicen debates tras las representaciones o que impartan talleres de formaci\u00f3n del espectador (la educaci\u00f3n siempre es b\u00e1sica). Y ya, ya s\u00e9 que para muchos (y de todos los colores) hablar de asociaciones es como nombrarles a la bicha, pero\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Ese fue el pecado original que cometi\u00f3 la izquierda cuando lleg\u00f3 al poder (luego todos siguieron por el mismo camino): creer que con su sola presencia en los despachos se solucionar\u00edan los problemas (\u201c\u00bfqu\u00e9 sentido tiene hacer un teatro cr\u00edtico?\u201d), por lo que ya no era necesaria una sociedad civil articulada que reivindicara sus derechos. Baste con recordar c\u00f3mo las asociaciones de vecinos, tan importantes en la oposici\u00f3n, fueron abandonadas hasta el extremo de estar al borde de la extinci\u00f3n. Pues otro tanto ocurri\u00f3 con las asociaciones de espectadores (entonces incipientes), que todas fueron abortadas. Puede que sobreviviera alguna, no lo s\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed s\u00e9 la respuesta de quienes prefieren que las cosas sigan como est\u00e1n porque no es la primera vez que lo planteo: \u201cSi dej\u00e1ramos que fuera el p\u00fablico hiciera la programaci\u00f3n, ya ver\u00edas que nivel. De las tuyas no programaban ni una\u201d, medio me advirtieron o me amenazaron en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n. Pues que quede claro: sobre el principio de \u201chablarle en necio para darle gusto\u201d se construy\u00f3 un Siglo de Oro. Aunque entiendo que este nuevo despotismo ilustrado (todo para el pueblo pero sin el pueblo) prefiera el \u201cCome y calla, que es cultura\u201d que ya preconizaba ir\u00f3nicamente Alberto Miralles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">&nbsp;*&nbsp;&nbsp; *&nbsp;&nbsp; *<\/p>\n\n\n\n<p>Junto a la titularidad de los espacios, el otro instrumento fundamental con el que se ejerce el control pol\u00edtico del teatro es el de la financiaci\u00f3n de las producciones y el pago por la exhibici\u00f3n de los espect\u00e1culos. Y en esto conviene advertir que, aunque en apariencia hemos vuelto a los modelos de la Edad Media al ser el poder pol\u00edtico quien aporta los recursos, una lectura de la realidad con mentalidad democr\u00e1tica evidencia que son los ciudadanos, v\u00eda impuestos m\u00e1s su aportaci\u00f3n en la taquilla, los que lo mantienen econ\u00f3micamente. Seamos, pues, conscientes del derecho que nos asiste, y asumamos la responsabilidad de ser quienes decidamos el teatro que queremos. Y no solo teniendo en cuenta la opini\u00f3n de los espectadores, como antes apuntaba, sino tambi\u00e9n la de los creadores.<\/p>\n\n\n\n<p>Y aqu\u00ed tendr\u00edamos un nuevo problema, pues la oferta sobre la que las asociaciones de espectadores podr\u00edan elegir estar\u00eda condicionada por el filtro de las subvenciones si estas se siguieran concediendo a los empresarios y no a los creadores. Asumido el principio de que somos Industrias Culturales, es evidente que una mirada interesada ha sabido concederle m\u00e1s valor y operatividad al componente industrial que al cultural; solo as\u00ed se puede entender que no sean los creadores y los espectadores, sino los pol\u00edticos y los empresarios quienes decidan qu\u00e9 espect\u00e1culos se hacen o no.<\/p>\n\n\n\n<p>Hemos asumido sin pesta\u00f1ear y como \u00fanica posibilidad que sean las empresas las que decidan qu\u00e9 obras se montan y no que sean los creadores quienes decidan qu\u00e9 empresas se las montan. Y entiendo que los empresarios pongan el grito en el cielo ante la sola posibilidad de que esto fuera as\u00ed; yo, si fuera empresario, tambi\u00e9n lo har\u00eda. Pero hay formas intermedias: no propongo que se cambie el sistema de forma radical (no hay que dar saltos en el vac\u00edo), pero s\u00ed que se acote parte del presupuesto para ir haciendo convivir ambos sistemas. Lo ideal ser\u00eda que el apoyo al componente empresarial, cuyo valor se cuantifica en puestos de trabajo, facturaci\u00f3n y aportaci\u00f3n PIB, fuera competencia del Ministerio de Industria, mientras que el de Cultura atendiera solo el valor cultural de los proyectos, si es que creemos (y estoy convencido de que hay quien lo cree) que la cultura tiene alg\u00fan valor, al margen del negocio que pueda generar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">*&nbsp;&nbsp; *&nbsp;&nbsp; *<\/p>\n\n\n\n<p>Con la iniciativa en manos de los creadores y la elecci\u00f3n en manos de los espectadores, el tema de las preceptivas ser\u00eda irrelevante. Son un peligro cuando se utilizan para imponer lo que nos tiene que gustar, pero mientras sean la consecuencia de un teatro jugado en libertad, da igual que este sea pedante, feriante, canalla o bien pensante. Y lo mismo ocurrir\u00eda con la saturaci\u00f3n de la oferta, generada por la indefinici\u00f3n entre teatro profesional y aficionado, o por el bien intencionado apoyo a las Artes Esc\u00e9nicas. Asociaciones de espectadores y apoyo directo a los creadores, cambiar\u00edan de forma radical el rumbo de nuestro teatro. Hag\u00e1moslo, a ver si as\u00ed por fin nos enteramos de qu\u00e9 teatro nos divierte, de qu\u00e9 teatro nos emociona, de qu\u00e9 teatro nos hace pensar. En definitiva de qu\u00e9 teatro nos expresa. Liberados del nuevo despotismo ilustrado que hoy \u201cdisfrutamos\u201d, cualquier resultado se recibir\u00eda\u2026, al menos yo lo recibir\u00eda como una bocanada de aire fresco.<\/p>\n\n\n\n<p>Y que conste que tengo muy claro que el control pol\u00edtico del teatro lo vamos a tener siempre, porque aunque se pusieran en marcha todas las medidas que propongo, no tengo la menor duda de que, como ya apuntaba antes, sutilmente o por las bravas, la censura (grosera o l\u00edquida) seguir\u00e1 existiendo mientras exista el poder. Es as\u00ed, siempre ha sido as\u00ed y va a seguir siendo as\u00ed, pues por m\u00e1s que se les desenmascare, quienes manden (sean los que sean) encontrar\u00e1n el modo de entorpecer, con nuevos \u201cinstrumentos\u201d, las opiniones que les sean adversas. Por tanto, ante tan \u201cpertinaz sequ\u00eda\u201d<span id='easy-footnote-15-3588' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/de-la-esperanza-a-la-amenaza\/#easy-footnote-bottom-15-3588' title='Para quienes hayan tenido la suerte de no haber vivido la dictadura, les aclaro el sarcasmo de la \u201cpertinaz sequ\u00eda\u201d, expresi\u00f3n con la que nuestro represor m\u00e1s reciente se adornaba cuando hablaba de pantanos. Y aqu\u00ed seguimos, empantanados.'><sup>15<\/sup><\/a><\/span> de libertad, lo \u00fanico que cabe hacer es estar atentos, ser conscientes de su existencia, verbalizarlo, mantener firme la oposici\u00f3n y as\u00ed, al menos, minimizar los da\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>*&nbsp;&nbsp; *&nbsp;&nbsp; *<\/p>\n\n\n\n<p>Estas ser\u00edan, a grandes rasgos, las transformaciones que se han producido a lo largo de los \u00faltimos cincuenta a\u00f1os. Diagn\u00f3stico que me he permitido acompa\u00f1ar de algunas propuestas con las que, en mi opini\u00f3n, podr\u00edamos seguir avanzando, que es mucho lo que queda por hacer. Lamentablemente, y por m\u00e1s que ese sea mi deseo, lo inmediato, m\u00e1s que alcanzar nuevas metas, es permanecer atentos para que no se produzca un retroceso. Y no es alarmismo: la gran diferencia entre el teatro de 1975 y el de 2025 son sus expectativas: que mientras entonces lo viv\u00edamos con la ilusi\u00f3n de una democracia venidera, hoy lo sentimos amenazado por el retorno de los integrismos. Y lo peor es que ese cambio de horizonte se debe, en parte, a la actitud cicatera con la que se han venido racaneando derechos y libertades. No se puede renunciar al activismo, a la libre opini\u00f3n, a la actitud cr\u00edtica, sin que por esa renuncia se cuele la barbarie. Si la sociedad hubiera sido convocada a una participaci\u00f3n m\u00e1s activa no existir\u00edan ahora las opciones suicidas a las que se est\u00e1 entregando una gran parte de la ciudadan\u00eda. Conf\u00edo en que a\u00fan estemos a tiempo de implicarnos en causas m\u00e1s civilizadas. El teatro fue hace cincuenta a\u00f1os un buen bander\u00edn de enganche y podr\u00eda seguir si\u00e9ndolo. Llamemos, pues, a filas a creadores y a espectadores.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:50px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De cuando el por-venir era la democracia (1975) a cuando el por-venir es el integrismo (2025) Dedicado a la memoria de mi buen amigo y compa\u00f1ero Miguel Signes(siempre implicado en el teatro pol\u00edtico),de quien tuve tan valiosa ayuda cuando dirig\u00eda esta revistay con quien colabor\u00e9 cuando la dirig\u00eda \u00e9l.De hecho, este art\u00edculo ha sido escrito [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":3618,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[128,1,32,129],"tags":[],"class_list":["post-3588","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-drama63","category-general","category-monografico","category-teatro-espanol-entre-1975-y-2025-50-anos-de-democracia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3588","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3588"}],"version-history":[{"count":16,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3588\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3626,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3588\/revisions\/3626"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3618"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3588"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3588"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3588"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}