{"id":3768,"date":"2026-06-09T12:05:35","date_gmt":"2026-06-09T10:05:35","guid":{"rendered":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/?p=3768"},"modified":"2026-06-15T17:42:47","modified_gmt":"2026-06-15T15:42:47","slug":"el-teatro-de-sean-ocasey-realismo-poesia-y-la-voz-de-dublin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/el-teatro-de-sean-ocasey-realismo-poesia-y-la-voz-de-dublin\/","title":{"rendered":"El teatro de Sean O&#8217;Casey: Realismo, poes\u00eda y la voz de Dubl\u00edn"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"margin-top:-50px\"><strong>Marta Callava (traductora de <em>El arado y las estrellas<\/em>) y Enda Kenneally (coeditor de Ybernia)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:50px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-right is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Sean O&#8217;Casey (1880\u20131964) es una de las figuras clave del teatro irland\u00e9s del siglo XX y uno de los principales dramaturgos asociados al Abbey Theatre de Dubl\u00edn. Nacido en el seno de una familia protestante muy humilde de la capital irlandesa, su producci\u00f3n literaria est\u00e1 profundamente enraizada en la vida de la clase trabajadora urbana y los grandes conflictos pol\u00edticos de su tiempo, como el apogeo del nacionalismo irland\u00e9s y las tensiones derivadas de la lucha por la independencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Su c\u00e9lebre \u00abtrilog\u00eda de Dubl\u00edn\u00bb \u2014compuesta por <em>Juno and the Paycock<\/em>, <em>The Shadow of a Gunman<\/em> y <em>The Plough and the Stars<\/em> (<em>El arado y las estrellas,<\/em> la \u00fanica obra traducida al espa\u00f1ol)\u2014 constituye uno de los retratos m\u00e1s incisivos y humanos de la vida en la ciudad a principios del siglo XX. La importancia de su teatro radica en su indudable valor hist\u00f3rico, en su innovadora combinaci\u00f3n de realismo social, lirismo y humor, y en su capacidad para cuestionar la narrativa heroica desde una perspectiva puramente humana. Debido a esto, Sean O\u2019Casey es un autor que no se deja atrapar f\u00e1cilmente en categor\u00edas convencionales.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong><strong>LA MUSICALIDAD DEL LENGUAJE Y EL CONTRASTE DE REGISTROS<\/strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Aunque la narrativa de su teatro se fundamenta en los acontecimientos hist\u00f3ricos del Dubl\u00edn de principios del siglo XX, su fuerza reside tanto en ese contexto como en la vida que infunde a sus personajes, la cual manifiesta con brillantez en su manera de hablar. Sus di\u00e1logos, adem\u00e1s de reflejar magistralmente el habla popular dublinesa, poseen un ritmo y una cadencia muy particulares que oscilan entre lo esperp\u00e9ntico y lo po\u00e9tico, en una especie de fren\u00e9tico \u00abpartido de ping-pong\u00bb jalonado de incisos en los que los hablantes se arrancan en mon\u00f3logos dignos de tragedia griega. Esa musicalidad, ese ritmo que mezcla constantemente lo trascendente y lo prosaico, es uno de sus rasgos m\u00e1s distintivos.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta caracter\u00edstica se percibe por ejemplo en <em>Juno and the Paycock<\/em>, donde el personaje del capit\u00e1n Boyle alterna fanfarronadas grandilocuentes sobre sus haza\u00f1as con expresiones coloquiales llenas de humor y picaresca. Su manera de expresarse revela una psicolog\u00eda marcada por la evasi\u00f3n ante la precariedad y las vicisitudes. Por el contrario Juno, su esforzada esposa, emplea un registro mucho m\u00e1s firme y directo, mostrando una lucidez que se abre camino entre el caos que los rodea. Este juego y choque de registros conforma, de hecho, la propia estructura dram\u00e1tica de las obras del autor.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong><strong>LA FRICCI\u00d3N ENTRE LA HISTORIA Y LA VIDA COTIDIANA<\/strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignleft size-full\" style=\"margin-top:7px;\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"225\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/PD64-8-DE2-1.webp\" alt=\"El arado y las estrellas en el Abbey Theatre de Dubl\u00edn, 1926\" class=\"wp-image-3771\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>El arado y las estrellas<\/em> en el Abbey Theatre de Dubl\u00edn, 1926.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>En obras como <em>El arado y las estrellas<\/em>, el peculiar lenguaje de los personajes se entrelaza de forma inseparable con el momento hist\u00f3rico. Ambientada durante el Alzamiento de Semana Santa de 1916, la obra contrapone la ret\u00f3rica de los discursos nacionalistas, solemnes y muchas veces cruentos, con las voces de los habitantes de un edificio de <em>tenements<\/em> (lo que vendr\u00eda a ser una corrala espa\u00f1ola de la \u00e9poca). Mientras que en el exterior se articula la \u00e9pica de la revoluci\u00f3n, en el interior de las viviendas emergen preocupaciones mucho m\u00e1s terrenales e inmediatas: el dinero, la familia, el hambre, la enfermedad y el instinto de supervivencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos personajes comparten con los chulapos del Madrid de principios del siglo XX su descaro y humor, adem\u00e1s de similares ocupaciones. Como detalle, su vestimenta&nbsp; incluye una gorra plana similar a la parpusa madrile\u00f1a. Ambos grupos viv\u00edan en viviendas precarias, apoyaban el teatro y las festividades locales, y participaban activamente en movimientos laborales y sociales. Ambos tambi\u00e9n han sido idealizados y estigmatizados en la cultura popular.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta fricci\u00f3n constante entre los acontecimientos que hacen historia y la vida cotidiana, salpicada de su caracter\u00edstico humor negro, es uno de los grandes logros del teatro de O\u2019Casey.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1 el realismo de esta fricci\u00f3n se refleja en la ambig\u00fcedad, por encima de todo, del personaje m\u00e1s complejo de la obra: Bessie Burgess, cuyo hijo lucha en la Primera Guerra Mundial. Bessie oscila entre la dureza y la bondad, especialmente en sus interacciones con Nora, la esposa del comandante Clitheroe. Se muestra c\u00ednica respecto a la rebeli\u00f3n, pero es posible que tras ello tan solo haya un miedo real a sufrir. Sus motivaciones son dif\u00edciles de comprender debido a su naturaleza contradictoria.<\/p>\n\n\n\n<p>Resulta especialmente conmovedora la decisi\u00f3n de O&#8217;Casey de otorgar el papel principal a quienes normalmente quedan al margen de la historia: las mujeres, los pobres y los trabajadores, a quienes observa con una mirada profundamente humana.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong><strong>LA COMBINACI\u00d3N DE LO UNIVERSAL Y LO LOCAL<\/strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las esperanzas y peque\u00f1as disputas de los personajes centrales resultan cercanas, divertidas y tr\u00e1gicas. Esto se refleja incluso en la estructura de <em>El arado y las estrellas. <\/em>La obrase divide en cuatro actos, cada uno tan redondo que bien podr\u00edan ser cuatro obras independientes de un acto cada una. De hecho, el Acto II originalmente lo fue, antes de que O&#8217;Casey decidiera integrarlo en una historia m\u00e1s amplia. Transcurre en un pub, mientras que el resto de la obra se desarrolla en los apartamentos de los Clitheroe y de Bessie Burgess, hogar de sus allegados, tanto familiares como conocidos. Cada persona, espacio y acto constituye un mundo en s\u00ed mismo. Unidos, convierten al conjunto de <em>El<\/em> <em>arado y las estrellas <\/em>es testimonio de los vertiginosos avatares de la vida y de la manera en que los acontecimientos trascienden a las personas y las unen.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro forma de comunicar esta dualidad entre lo universal y lo local son las acotaciones esc\u00e9nicas, fundamentales para crear la atm\u00f3sfera y la intensidad de cada escena. Al fin y al cabo, las obras de teatro est\u00e1n hechas para representarse, no para leerse. Sin embargo, sus descripciones al comienzo de cada acto van m\u00e1s all\u00e1 de la mera practicidad, casi conformando literatura en s\u00ed mismas, en un conato cuasirenacentista. As\u00ed, los lectores somos doblemente afortunados al apreciar la habilidad de O&#8217;Casey como escritor y dramaturgo. A trav\u00e9s de \u00e9l percibimos con claridad la miseria y la desesperaci\u00f3n de los personajes, e imaginamos lo que se sentir\u00eda al presenciar la silueta de Padraig Pearse, uno de los l\u00edderes de 1916, su apasionada habla enmarcada por la ventana de un pub y acompa\u00f1ada por los comentarios mordaces de la gente en el interior. Tan sensible es la descripci\u00f3n al comienzo del Acto IV, que nos traslada a un apartamento destartalado mientras el amanecer ilumina el cielo y se impone la victoria brit\u00e1nica sobre los rebeldes.<\/p>\n\n\n\n<p>Dada su capacidad para el realismo, no sorprende que su obra despertara pasiones entre el p\u00fablico y provocara disturbios en su estreno en el Abbey Theatre de Dubl\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong><strong>LOS ECOS DE LA HISTORIA HOY<\/strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La realidad es que la obra de O&#8217;Casey no est\u00e1 exenta de contradicciones, en particular en cuanto al Alzamiento de Pascua de 1916, sobre el que a menudo termina reafirmando algunas de las cosas que supuestamente critica. <em>El arado y las estrellas<\/em> ha tenido especial resonancia para los irlandeses en determinados momentos, conforme a su particular psicolog\u00eda. La edici\u00f3n prologada por el poeta y Premio Nobel Seamus Heaney en 1998, por ejemplo, se vio influida por el reciente fin del conflicto norirland\u00e9s. Podr\u00eda decirse que en aquel entonces Irlanda del Norte enturbi\u00f3 el debate nacional y condujo a conclusiones demasiado c\u00ednicas sobre las intenciones de la obra. No en pocas ocasiones la ca\u00f3tica intransigencia del conflicto dej\u00f3 a los irlandeses inseguros sobre c\u00f3mo expresar su identidad irlandesa, algo que persiste incluso hoy en d\u00eda; las interpretaciones de la obra de O&#8217;Casey no fueron ajenas a este dilema.<\/p>\n\n\n\n<p>En cualquier caso, el enigma de la identidad irlandesa se expresa de manera consciente en <em>El arado y las estrellas. <\/em>Incluso cuando se lleva la bandera tricolor al pub, o cuando personajes como Fluther est\u00e1n m\u00e1s preocupados por jugar a las cartas o arreglar una puerta, la amarga duda da paso a una afirmaci\u00f3n de la identidad, un sentimiento de pertenencia a una naci\u00f3n que se cristaliza cada vez que se da a conocer el rostro de la ocupaci\u00f3n brit\u00e1nica, como sucede en el desenlace de la obra.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin duda, las banderas tienen un papel fundamental en la historia. El t\u00edtulo de la obra proviene del estandarte del Ej\u00e9rcito Ciudadano Irland\u00e9s, un movimiento con inclinaciones socialistas, a pesar de que Covey, un comunista ac\u00e9rrimo en los cuatro actos, considere que sus ideales no son lo suficientemente radicales. Bajo esta bandera, la silueta de la ventana del pub en el Acto II pronuncia un apasionado discurso sobre el sacrificio de la sangre y, fuera de escena, en el Acto IV, lee la Proclamaci\u00f3n de la Independencia de Irlanda. En el mundo de estos personajes, las nobles ideas de esta proclamaci\u00f3n no resultan muy \u00fatiles. De hecho, la Sra. Grogan y Bessie Burgess solo se benefician del pillaje de las tiendas durante el revuelo, una actividad lucrativa pero innoble. La gran iron\u00eda reside en que el sacrificio de hombres como Pearse s\u00ed contribuy\u00f3 a la libertad de Irlanda. Su ejecuci\u00f3n a manos de los brit\u00e1nicos impuls\u00f3 el movimiento independentista, un hecho que se ve ir\u00f3nicamente reflejado en las palabras de la enfermiza joven Mollser: al estallar la lucha, pregunta si los rebeldes tienen alg\u00fan sentido com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>Es una pregunta fascinante que no encontrar\u00e1 respuesta hasta muchas d\u00e9cadas despu\u00e9s de los acontecimientos narrados en la obra. Podemos intuirla desde una perspectiva moderna: la nueva presidenta de Irlanda, Catherine Connolly, cit\u00f3 a Pearse durante su toma de posesi\u00f3n como ejemplo de c\u00f3mo las personas que han conocido la colonizaci\u00f3n pueden ser una fuerza positiva en el mundo, ser la voz de los d\u00e9biles: sentimientos que tambi\u00e9n se expresan en la Proclamaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"600\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/PD64-8-DE2-2.webp\" alt=\"Escena de El arado y las estrellas, de Sean O'Casey, en la producci\u00f3n del centenario del Abbey Theatre (Dubl\u00edn, 2026). Fotograf\u00eda: Ros Kavanagh.\" class=\"wp-image-3772\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/PD64-8-DE2-2.webp 750w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/PD64-8-DE2-2-300x240.webp 300w\" sizes=\"(max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Escena de <em>El arado y las estrellas,<\/em> de Sean O&#8217;Casey, en la producci\u00f3n del centenario del Abbey Theatre (Dubl\u00edn, 2026). Fotograf\u00eda: Ros Kavanagh.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong><strong>LA CR\u00cdTICA Y EL PASO DEL TIEMPO<\/strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sin lugar a dudas, que el estreno de una obra provoque disturbios deja entrever la explosiva autenticidad de su mensaje central, y los ejemplos no son pocos. La temporada de1927 de<em> Dr\u00e1cula <\/em>caus\u00f3 gran esc\u00e1ndaloen el West End, por ejemplo. No es cosa de un pasado lejano: <em>Romans in Britain <\/em>provoc\u00f3 una controversia similar en la d\u00e9cada de 1980. Las protestas que siguieron al estreno de <em>El arado y las estrellas <\/em>ni siquiera fueron las primeras que se vieron en Irlanda. <em>Playboy of the Western World, <\/em>de J.M. Synge,escandaliz\u00f3 al p\u00fablico en 1907 con su enfoque liberal del lenguaje, las relaciones y la sexualidad, todo lo cual no hizo sino disfrutar de la notoriedad al dramaturgo.<\/p>\n\n\n\n<p>Casi veinte a\u00f1os despu\u00e9s, O&#8217;Casey enfureci\u00f3 a todos aquellos que interpretaron <em>El arado y las estrellas<\/em> como una cr\u00edtica a los revolucionarios irlandeses, perspectiva un tanto injusta si tenemos en cuenta que, en \u00faltima instancia, la obra subraya la tragedia de los irlandeses y el dominio despreocupado de los brit\u00e1nicos. Al famoso poeta irland\u00e9s W.B. Yeats le caus\u00f3 gran consternaci\u00f3n la reacci\u00f3n. En misivas a sus amigos, reprende a los alborotadores que interrumpieron la cuarta funci\u00f3n. Hab\u00eda presenciado el oprobio que sufri\u00f3 Synge y ve\u00eda con malos ojos que este episodio de la historia del teatro se repitiera.<\/p>\n\n\n\n<p>Tan terrible como pueda ser la censura o la represi\u00f3n del arte, nada existe en el vac\u00edo. Dado que solo hab\u00edan transcurrido unos pocos a\u00f1os desde el fallido alzamiento, es f\u00e1cil comprender la sensibilidad de los alborotadores. Tanto m\u00e1s si tenemos en cuenta el papel de las viudas de los rebeldes ca\u00eddos en el episodio, que aporta una gran intensidad emocional de la situaci\u00f3n. De hecho, la p\u00e9rdida de un ser querido y el temor a perder al esposo son algunos de los hilos conductores de toda la obra. Si bien O&#8217;Casey intent\u00f3 razonar con la indisciplinada multitud aquella noche fat\u00eddica, es posible que a la vez comprendiera que, para muchos, las heridas a\u00fan estaban abiertas.<\/p>\n\n\n\n<p>Un siglo despu\u00e9s del estreno de <em>El arado y las estrellas<\/em>, O&#8217;Casey ostenta un lugar privilegiado en el pante\u00f3n de los grandes autores irlandeses. La \u00abTrilog\u00eda de Dubl\u00edn\u00bb, que culmina en <em>El arado<\/em> <em>y las estrellas<\/em>, se venera dentro y fuera de Irlanda. Hasta la fecha, se ha representado 56 veces en el Abbey Theatre. La verdad en las palabras de O&#8217;Casey se reafirma y se consagra cada vez que se lee o se representa la obra. Y en ese sentido, cualquier nueva traducci\u00f3n celebra el valor de un dramaturgo que no solo refleja la sociedad, sino que le plantea algunas preguntas dif\u00edciles: la vocaci\u00f3n de cualquier genio literario. Pero aqu\u00ed no hay respuestas f\u00e1ciles.<\/p>\n\n\n\n<p>Teniendo en cuenta la labor y relevancia de O&#8217;Casey, parec\u00eda un descuido imperdonable que su obra no estuviera disponible en espa\u00f1ol. Lejos de quedar relegado \u00fanicamente al canon del teatro irland\u00e9s, el teatro de Sean O&#8217;Casey ocupa un lugar fundamental en la literatura universal por tratar temas y personajes atemporales que convierten la palabra en una experiencia compartida. Sus personajes, llenos de contradicciones, humor y dolor, siguen habl\u00e1ndonos a d\u00eda de hoy con una claridad sorprendente.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Marta Callava (traductora de El arado y las estrellas) y Enda Kenneally (coeditor de Ybernia) Sean O&#8217;Casey (1880\u20131964) es una de las figuras clave del teatro irland\u00e9s del siglo XX y uno de los principales dramaturgos asociados al Abbey Theatre de Dubl\u00edn. 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