{"id":3779,"date":"2026-06-09T12:22:04","date_gmt":"2026-06-09T10:22:04","guid":{"rendered":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/?p=3779"},"modified":"2026-06-15T17:42:59","modified_gmt":"2026-06-15T15:42:59","slug":"desde-albolote-al-mundo-un-paseo-por-la-dramaturgia-de-jose-moreno-arenas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/desde-albolote-al-mundo-un-paseo-por-la-dramaturgia-de-jose-moreno-arenas\/","title":{"rendered":"Desde Albolote al mundo <br\/>(Un paseo por la dramaturgia de Jos\u00e9 Moreno Arenas)"},"content":{"rendered":"\n<div style=\"height:50px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Se avecinaba el a\u00f1o 2000 cuando conoc\u00ed a Jos\u00e9 Moreno Arenas, por mediaci\u00f3n de mi muy querido y a\u00f1orado Antonio Mart\u00ednez Ballesteros. Acordamos vernos para conversar, y me propuso que le prologara el que resultar\u00eda su primer volumen de textos de madurez, que atend\u00eda al sugerente t\u00edtulo de <em>Teatro indigesto<\/em>, compuesto por nueve piezas breves. Desde entonces hasta hoy hemos viajado en mutua compa\u00f1\u00eda (y de otras personas, claro, si bien cambiantes, seg\u00fan ocasiones y \u00e9pocas), tanto en sentido literal por diversos lugares de Espa\u00f1a y de fuera \u2014Polonia, Estados Unidos\u2014, como, y sobre todo, a trav\u00e9s de sus numerosas publicaciones, pues, si no me equivoco, la pr\u00e1ctica totalidad de las primeras ediciones de sus textos [salvo <em>Teatro m\u00ednimo (Pulgas dram\u00e1ticas)<\/em>, que, mira qu\u00e9 casualidad, no son tales] llevan estudios introductorios m\u00edos, pr\u00e1ctica que espero continuar, y a la que cabe a\u00f1adir no menos de una treintena de ponencias, conferencias, art\u00edculos y otros trabajos\u2026 Y, con el paso de los a\u00f1os, la relaci\u00f3n ha derivado a una profunda, sincera y absoluta amistad, que roza, o m\u00e1s, el sentido fraterno. No comento tal circunstancia para presumir, sino para justificar lo que sigue, dado que alguna familiaridad mantengo con el autor y su obra. Me resulta muy f\u00e1cil tratar el teatro de Jos\u00e9 Moreno Arenas, al tiempo que muy dif\u00edcil porque siempre querr\u00eda hacerlo con mayor extensi\u00f3n\u2026 Pero concluyo este p\u00e1rrafo referencial y me centro en lo que interesa.<\/p>\n\n\n\n<p>Echemos la vista atr\u00e1s, hasta la adolescencia del futuro autor, para hallar dos elementos fecundadores imprescindibles (referidos por el propio Moreno Arenas en diversas ocasiones) que estimulan y originan su esencia como dramaturgo: la suscripci\u00f3n que le regal\u00f3 su madre a la colecci\u00f3n Esc\u00e9licer (alfil), que le permiti\u00f3 acceder a las piezas que se estrenaban en Madrid en primera mano, y un sacerdote, profesor suyo, que los domingos lo enviaba a buscarle el ABC, consciente que, antes de entreg\u00e1rselo, el alumno adolescente se empapaba de las cr\u00edticas teatrales que conten\u00eda. Ambos resultaron las aproximaciones iniciales y los primeros focos de conocimiento de lo esc\u00e9nico para el futuro autor. Su Albolote natal y el Ja\u00e9n de sus estudios \u2014y posterior profesi\u00f3n\u2014 activaron su vocaci\u00f3n de universalidad espectacular.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Textos cl\u00e1sicos, comedias, dramas sociales, vanguardia, realismo, denuncia, cr\u00edtica, evasi\u00f3n, experimentaci\u00f3n\u2026 El variado y plural mundo de la literatura de arte esc\u00e9nico le ten\u00eda cautivado. Pero fueron los autores del denominado \u201cNuevo Teatro Espa\u00f1ol\u201d por el hispanista norteamericano George Wellwarth, en su intento de oposici\u00f3n al realismo imperante en los escenarios, quienes propiciaron de forma definitiva su dedicaci\u00f3n a la creaci\u00f3n teatral. Mart\u00ednez Ballesteros, Mart\u00ednez Mediero, Jos\u00e9 Ruibal, Fernando Arrabal y el chileno Jorge D\u00edaz resultaron determinantes en el establecimiento de las v\u00edas expresivas y formales que seguir\u00e1 y, m\u00e1s adelante, evolucionar\u00e1 Jos\u00e9 Moreno.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-full is-resized\" style=\"margin-top:7px;\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"505\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/PD64-10-ND-1.webp\" alt=\"Teatro aleg\u00f3rico de Jos\u00e9 Moreno Arenas\" class=\"wp-image-3780\" style=\"width:200px\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/PD64-10-ND-1.webp 300w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/PD64-10-ND-1-178x300.webp 178w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Sus primeras tentativas para la escena se dan a conocer a trav\u00e9s de algunos premios y, en especial, la publicaci\u00f3n de su <em>Teatro aleg\u00f3rico<\/em> (1982), prologado por Mart\u00ednez Ballesteros. En este tomito ya se verifican algunas de las constantes que, con las variaciones que el paso del tiempo, el conocimiento y las experiencias proponen, en su l\u00ednea evolutiva, fundamentan este teatro: distanciamiento del realismo, esp\u00edritu y sentido hiperb\u00f3licos, tratamiento aleg\u00f3rico, humor negro y duro, denuncia moral\u2026 Y le seguir\u00e1n otros vol\u00famenes de piezas cortas, en su permanente indagaci\u00f3n, cuyos elocuentes t\u00edtulos anuncian unos contenidos que, de manera exponencial, le conducen a lo indigesto: <em>Escenas antropof\u00e1gicas<\/em> (ya encontramos la alusi\u00f3n alimentaria, a\u00f1adida a la obvia cualidad del ser humano contra s\u00ed mismo) y <em>Teatro dif\u00edcil\u2026 de digerir<\/em> (homenaje al n\u00famero 690 de Esc\u00e9licer, con piezas de diversos autores no realistas, al que se a\u00f1ade la especificaci\u00f3n de significado dual, en tanto \u201cdigerir\u201d significa nutrirse, al tiempo que asimilar y asumir). En ambos percibimos la radicalizaci\u00f3n, el extremismo en el proceso expresivo y en sus virulentos ataques a la \u00e9tica social contra la tribu. De hecho, algunas de las piezas que integran la dramaturgia indigesta ya se incluyen en estos libros.<\/p>\n\n\n\n<p>Y en el nuevo siglo aparece el m\u00e1s atr\u00e1s referido <em>Teatro indigesto<\/em>, con todas sus caracter\u00edsticas propias y en sus m\u00e1s directas manifestaciones. El coraz\u00f3n de la producci\u00f3n teatral de Moreno Arenas se halla en este compendio, si bien, es claro, su progreso no se detiene aqu\u00ed y contin\u00faa en su incesante experimentaci\u00f3n. Pero la base, los pilares sobre los que se edifica la dramaturgia indigesta aparecen expresos y maduros en los nueve textos breves incluidos en este volumen antol\u00f3gico.<\/p>\n\n\n\n<p>En extrema s\u00edntesis, los rasgos esenciales e innegociables del teatro indigesto de Moreno Arenas se relacionan por v\u00eda directa con el esp\u00edritu de pertenencia, por parte del autor, a una sociedad enferma, corrupta, podrida y de \u00ednfima catadura moral. Moreno Arenas se\u00f1ala con el dedo, acusa y denuncia. Y lo hace desde un posicionamiento est\u00e9tico no realista, de sentido aleg\u00f3rico y ir\u00f3nico, extremo y radical. El humor de combate, total y sin filtros, impera a sus anchas. Los excesos y las hip\u00e9rboles act\u00faan como ingrediente de naturaleza corriente, de suerte que, en no pocas ocasiones, la exageraci\u00f3n del antirrealismo pasa a significarse como una especie de suprarrealismo o hiperrealismo. La contradicci\u00f3n y el sarcasmo florecen por doquier. Las obras indigestas lo son en tanto presentan gran dificultad para ser aceptadas y asumidas por un receptor no cultivado, burgu\u00e9s, alienado y conformista. Porque los textos indigestos cuestionan y atacan a los principales preceptos del orden establecido, personificado por sus representantes, sean de orden social, \u00e9tico, pol\u00edtico, econ\u00f3mico, cultural, est\u00e9tico\u2026 Todos los \u00e1mbitos del ser humano, en tanto individuo y como miembro que pertenece a un colectivo, reciben su raci\u00f3n de estacazos, en cantidad e intensidad acordes a su influencia y capacidad decisiva de poder en el contexto de nuestra actualidad. Y la transgresi\u00f3n y la provocaci\u00f3n se definen como la v\u00eda id\u00f3nea de enunciaci\u00f3n y transmisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Para que estos planteamientos funcionen en escena, Pepe Moreno se sirve de numerosas estrategias en su intenci\u00f3n de afectar al espectador o lector. Su objetivo es sorprender, y, desde ah\u00ed, conmover o perturbar. Lo inesperado, lo improbable (o imposible, seg\u00fan casos) act\u00faa como detonante de sensaciones y sentires en un p\u00fablico que se sentir\u00e1, aun desde la risa, inc\u00f3modo e inquieto, por la sencilla raz\u00f3n de que reconoce aquello que se le presenta desde la pieza dram\u00e1tica y sabe su condici\u00f3n de c\u00f3mplice.<\/p>\n\n\n\n<p>La sorpresa, siempre. El mecanismo de la reversi\u00f3n, en ese sentido, me parece tan fundamental como imprescindible. Reversi\u00f3n que, en diversos momentos y coyunturas he definido y expuesto, y cuya esencializaci\u00f3n viene a ser la siguiente: La reversi\u00f3n se produce desde la inversi\u00f3n: una situaci\u00f3n \u201cA\u201d desemboca en otra, \u201cB\u201d, del todo contraria. A partir de ah\u00ed se desencadena una sucesi\u00f3n de inversiones y reversiones (\u201cB\u201d vuelve a \u201cA\u201d; o bien pasa a \u201cC\u201d, otra opci\u00f3n hasta entonces insospechada u obviada; o desde \u201cA\u201d se llega a \u201cC\u201d sin mediaci\u00f3n; etc., etc.) que conducen al desenlace resultante. Junto a ello, en este mismo sentido de reversi\u00f3n, encontramos situaciones que no evolucionan, que se mantienen intactas a lo largo de todo el devenir de la acci\u00f3n. En estos casos la reversi\u00f3n se produce en tanto la realidad se demuestra absolutamente contraria a los discursos verbales o supuestas intenciones expresas de los personajes.<\/p>\n\n\n\n<p>Reversi\u00f3n real o reversi\u00f3n aparente, en un juego de enga\u00f1os y aspectos externos m\u00faltiples y mutables \u2014extensibles a otros ingredientes de las propuestas teatrales como personajes, indumentarias definitorias, circunstancias accionales, etc.\u2014, en el que, en primera instancia, puede recibirse la impresi\u00f3n de que \u201cno todo es lo que parece\u201d, donde no se disfraza, ni lo pretende, el objetivo de alcanzar unos sentido y conclusi\u00f3n consistentes en que \u201ctodo es lo que parece y m\u00e1s\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignleft size-full is-resized\" style=\"margin-top:7px;\"><img decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"473\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/PD64-10-ND-2.webp\" alt=\"Hechos y desechos de San Romerito de Jos\u00e9 Moreno Arenas\" class=\"wp-image-3781\" style=\"width:200px\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/PD64-10-ND-2.webp 300w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/PD64-10-ND-2-190x300.webp 190w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Personajes connotativos, desprovistos de personalidad psicol\u00f3gica y casi de humanidad, malvados, inmorales, avariciosos \u2014de bienes cremat\u00edsticos o de lo que sea, pues cualquier idea o concepto es susceptible de ser utilizado como mercanc\u00eda\u2014, definidos por su profesi\u00f3n o circunstancia, sin nombre propio; utilizaci\u00f3n de conceptos y lenguajes fuertes, violentos, groseros, escatol\u00f3gicos y sin tapujos; estructuras esc\u00e9nicas graduales, en funci\u00f3n de desenlaces que afectan y da\u00f1an (denostaci\u00f3n absoluta de cualquier clase o tipo de papanatismo); y otros rasgos gen\u00e9ricos, en los que no puedo detenerme, se erigen en condiciones y cualidades propias de la indigesti\u00f3n espectacular.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta desencantada producci\u00f3n teatral de Moreno Arenas, que se enfrenta a la alienaci\u00f3n, al aseptismo esc\u00e9nico y a la pereza mental, y que revela y acusa los s\u00edntomas y los males del mundo en que nos toca vivir, se despliega a lo largo de una serie de piezas que, con la obligada provisionalidad que impone el tratarse de una dramaturgia en curso y activa, configuran el canon del teatro indigesto, hasta hoy conformado por las siguientes agrupaciones de textos:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Ciclos: compuestos por piezas diversas, de diferentes extensiones y alcances, protagonizados por un mismo personaje (en ambos casos, los \u00fanicos personajes indigestos que poseen nombre de pila, con otra excepci\u00f3n en <em>La bo\u00f1iga<\/em>, si bien con car\u00e1cter funcional). En primer lugar, el ciclo de San Romerito, individuo c\u00ednico, hip\u00f3crita, cerril y reaccionario por definici\u00f3n. Buena parte de estas obras se incluyen en <em>Hechos y desechos de San Romerito<\/em> (las m\u00ednimas <em>El cuchitril<\/em>, <em>Las olas<\/em> y <em>El deseo<\/em>, y su refundici\u00f3n, junto a otras piezas del personaje, reelaborada que deviene la extensa <em>Te vas a ver negro<\/em>), a las que se suman <em>La playa<\/em> (pieza fundacional del ciclo), <em>La residencia<\/em> y <em>El calcet\u00edn<\/em>. Un ciclo brutal, quintaesencia de lo indigesto, cuya personificaci\u00f3n ejemplar resulta ese indeseable Romerito. Y un segundo ciclo, en la misma l\u00ednea de ataque, de no claudicaci\u00f3n, pero desde una perspectiva muy diferente, el ciclo de Pepico el abandonao. Este Pepico, un alcoh\u00f3lico delirante (en el sentido m\u00e1s literal de la expresi\u00f3n), marginal y forzado a la indeseada soledad, resulta el personaje m\u00e1s humano de Moreno Arenas. Las piezas que protagoniza se re\u00fanen en <em>Ma\u00f1as y haza\u00f1as de Pepico el abandonao<\/em>, integrado por las breves <em>El futuro<\/em> y <em>Las m\u00e1quinas<\/em>, y la extensa (como en el caso de Romerito, refundici\u00f3n muy ampliada de las anteriores) <em>Te puedes quedar con el cambio, mu\u00f1eca<\/em>. En virtud de sus circunstancias, las acciones que protagoniza y sus correspondientes desenlaces, este ciclo alcanza el grado, junto a El accidente, de tragedia humor\u00edstica, noci\u00f3n y concepto que he tratado en diversas intervenciones y que aqu\u00ed me limito a citar.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-full is-resized has-custom-border\" style=\"margin-top:7px;\"><img decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"472\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/PD64-10-ND-3.webp\" alt=\"Trilog\u00edas indigestas de Jos\u00e9 Moreno Arenas\" class=\"wp-image-3782\" style=\"border-right-color:var(--wp--preset--color--white);width:200px\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/PD64-10-ND-3.webp 300w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/PD64-10-ND-3-191x300.webp 191w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Trilog\u00edas indigestas: compuestas por textos breves. Si bien en origen, las distintas piezas que componen cada trilog\u00eda eran obras independientes, su uni\u00f3n en espect\u00e1culo extenso propio, con identidad particular espec\u00edfica, trasciende la simple acumulaci\u00f3n de t\u00edtulos. Hasta hoy, conocen la luz en forma de publicaci\u00f3n nueve trilog\u00edas, cuyos temas compartidos se intuyen desde los t\u00edtulos: <em>Crimen sin castigo, Sr. Dostoievski<\/em> (\u00fanica con mismo protagonista, que evoluciona en <em>El atraco<\/em>,<em>El curr\u00edculum<\/em> y <em>La v\u00edctima<\/em>), <em>A mil por hora <\/em>(<em>El safari<\/em>, la mencionada <em>La playa<\/em> y <em>El aparcamiento<\/em>), <em>Money, money<\/em> (<em>La hipoteca<\/em>, <em>La marioneta<\/em> y <em>El dos mil<\/em>), <em>Trilog\u00eda beat\u00edfico-diab\u00f3lica<\/em> (<em>La tentaci\u00f3n<\/em>, <em>La paloma<\/em> y <em>La residencia<\/em>), <em>Soledades<\/em> (<em>Las m\u00e1quinas<\/em>,<em>El accidente<\/em> y <em>El camarero<\/em>), <em>Peleles sin fronteras<\/em> (<em>La espinill<\/em>a, <em>La bo\u00f1iga<\/em> y <em>Las v\u00edrgenes<\/em>), <em>En la calle<\/em>,<em>como perros<\/em> (<em>El abrigo-chaleco<\/em>, <em>El sue\u00f1o<\/em> y <em>El futuro<\/em>), <em>De par en par<\/em> (<em>El t\u00fanel<\/em>, <em>La bata<\/em> y <em>La butaca<\/em>) y <em>Por favor, \u00bfel servicio de recogida de basura? <\/em>(<em>La clonaci\u00f3n<\/em>, <em>El clarinete<\/em> y <em>El retrete<\/em>).<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Otras piezas extensas (<em>\u00bfY si dicen que nos vayamos, vamos todos y nos vamos?<\/em>) y breves dispersas, algunas editadas como independientes, otras incluidas en los tomos <em>Mon\u00f3logos <\/em>y <em>Di\u00e1logos<\/em>, publicados por la Academia de Buenas Letras de Granada.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-full is-resized\" style=\"margin-top:7px;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"442\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/PD64-10-ND-4.webp\" alt=\"Teatro m\u00ednimo (pulgas dram\u00e1ticas) de Jos\u00e9 Moreno Arenas\" class=\"wp-image-3783\" style=\"width:200px\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/PD64-10-ND-4.webp 300w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/PD64-10-ND-4-204x300.webp 204w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Piezas m\u00ednimas:\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>A \u2013 Pulgas dram\u00e1ticas: algunas agrupadas en trilog\u00edas (casi siempre con la especificaci\u00f3n en t\u00edtulo \u201cTrilog\u00eda m\u00ednima\u201d, como <em>Trilog\u00eda m\u00ednima de La p\u00edcara sonrisa<\/em> o <em>Trilog\u00eda m\u00ednima de El telonero calvo<\/em>, con excepciones, como <em>Las pulgas de hotel<\/em>), su calidad de independiente favorece la inmediatez en la reacci\u00f3n del receptor buscada. <em>13 minipiezas<\/em> recoge otras tantas, mientras un buen n\u00famero de ellas han aparecido en revistas o permanecen in\u00e9ditas \u2014entre las m\u00e1s recientes, <em>La cabeza<\/em>, <em>El reloj<\/em> o <em>La lengua<\/em>\u2014.<\/li>\n\n\n\n<li>B \u2013 Piezas m\u00ednimas constituidas por didascalias, sin di\u00e1logo entre personajes, que expresan sensaciones y sentimientos, con frecuencia de tono cr\u00edtico. Recogidas en <em>Teatro m\u00ednimo (Pulgas dram\u00e1ticas)<\/em>.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Hasta aqu\u00ed estos textos que manifiestan el inconformismo, la acusaci\u00f3n y la subversi\u00f3n m\u00e1ximos que Moreno Arenas propone y expresa en su dramaturgia indigesta. Y tal ha resultado su cultivo, en pr\u00e1ctica exclusividad. Pero ocurre que, cual los senderos del jard\u00edn borgiano, su teatro se bifurca, de suerte que, de forma paralela a la continuidad de esta tendencia indigesta (que mantiene y tan gratificantes respuestas ha generado al autor), desde 2014 su creaci\u00f3n transita por otras v\u00edas muy diferentes, aunque no exentas de puntos en com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>El cuestionamiento de lo establecido y la oposici\u00f3n contra el \u201ces as\u00ed y punto\u201d se mantiene, pero se aplica a otros \u00e1mbitos y mediante sistem\u00e1tica muy diferente, en esta nueva etapa, que se me ocurre definir como dramaturgia de revisionismo hist\u00f3rico-literario en clave metateatral.<\/p>\n\n\n\n<p>El eje tem\u00e1tico de esta etapa lo hallamos el acto de creaci\u00f3n esc\u00e9nica en s\u00ed, tanto desde cierta interioridad connatural como relativa a condicionantes que proceden desde el exterior. Y como referente hist\u00f3rico cultural y, por extensi\u00f3n, teatral, encontramos de forma recurrente (que no exclusiva) a Federico Garc\u00eda Lorca, episodios biogr\u00e1ficos, su obra, sus personajes y su entorno.<\/p>\n\n\n\n<p>Mucho peso y mucha influencia posee Lorca, y m\u00e1s en Granada\u2026 Tan grandes, casi, como las manipulaciones, las ocultaciones, las controversias y la instauraci\u00f3n como verdades absolutas de falsedades interesadas. Y a nuestro autor de Albolote, conocedor y part\u00edcipe de todo ello, tal situaci\u00f3n no puede dejarle indiferente.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ello, en 2014 (seg\u00fan fecha anotada en el texto; mi impresi\u00f3n, fruto de conversaciones y lectura es que tal dataci\u00f3n podr\u00eda retrotraerse un par de a\u00f1os) elabora <em>El inframundo<\/em>, pieza breve metateatral de reflexi\u00f3n sobre determinados aspectos del teatro lorquiano (con notable inclinaci\u00f3n hacia sus obras m\u00e1s vanguardistas) y en torno a quien fue el \u00faltimo gran amor del poeta. Este texto sirve como punto de arranque para una de las piezas m\u00e1s se\u00f1eras, valientes, apreciadas y conocidas de Jos\u00e9 Moreno: <em>Federico, en carne viva<\/em>. Lo expuesto en <em>El inframundo <\/em>se ampl\u00eda, se enriquece, se complementa con nuevos arcos tem\u00e1ticos, para fructificar en la pieza extensa. Este texto, centrado en una conversaci\u00f3n imaginaria (recordemos que nos ocupamos de ficci\u00f3n esc\u00e9nica, no de documento o reportaje hist\u00f3rico, aunque tampoco carente de rigor) mantenida entre Garc\u00eda Lorca y Margarita Xirgu, con intervenci\u00f3n de Bernarda Alba y la extempor\u00e1nea participaci\u00f3n de Buster Keaton. Los aut\u00e9nticos deseos de Lorca quedan patentes. Su amor por Juan Ram\u00edrez de Lucas, \u201cel rubio de Albacete\u201d, condicionar\u00e1 su vida y, sobre todo, su muerte, al no querer irse lejos y tampoco poderlo llevar, al ser menor de edad. Su pasi\u00f3n se despliega, de igual modo, hacia su teatro dif\u00edcil, el experimental, en detrimento del m\u00e1s tradicional que tantos \u00e9xitos le granje\u00f3\u2026 No puedo entrar en m\u00e1s detalles relativos a un texto complejo, amplios en sentidos y alcances, en una propuesta muy interesante y arriesgada, resuelta con maestr\u00eda y extrema sensibilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Las investigaciones y cavilaciones de Moreno Arenas sobre las antedichas tem\u00e1ticas le impulsan, de manera coet\u00e1nea, a profundizar en el proceso de creaci\u00f3n teatral, en su esencia, su consistencia y su fruto, consecuencia de lo cual redacta la trilog\u00eda <em>\u2026Y Dios baj\u00f3 de la nube,<\/em> compuesta por las brev\u00edsimas <em>El silencio<\/em>, <em>El olvido <\/em>y <em>La soledad<\/em>. Esta trilog\u00eda enfrenta al dramaturgo, al autor, con su creaci\u00f3n: las reacciones que le genera antes, durante y despu\u00e9s del acto en s\u00ed de la concepci\u00f3n y elaboraci\u00f3n de la misma. Entusiasmo y decepci\u00f3n, disfrute y frustraci\u00f3n, sensaci\u00f3n de plenitud y de fracaso se alternan, para imponerse los sentimientos negativos. La independencia de la obra, respecto a su progenitor, una vez terminada, y la posible incomprensi\u00f3n de p\u00fablico en general y especialistas suscitan tales sentires en el creador demi\u00fargico. Creador que, con nombre expreso y referencias expl\u00edcitas, no es otro que el propio Moreno Arenas.<\/p>\n\n\n\n<p>Inmersa de lleno en el fen\u00f3meno de lo esc\u00e9nico se ubica <em>El purgatorio<\/em>, \u00e1mbito en el cual William Shakespeare y Christopher Marlowe charlan, o discuten, a ratos, sobre la problem\u00e1tica de sus respectivas identidades y obras, am\u00e9n de otras cuestiones relacionadas con el teatro o la existencia. Las argumentaciones que esgrimen no ocultan un fondo, una vez m\u00e1s de reflexi\u00f3n metateatral que el propio Moreno Arenas plantea, concerniente a su propia producci\u00f3n y a la situaci\u00f3n del arte espectacular en nuestro presente. Anacronismos (tan queridos para Jos\u00e9 Moreno), diatribas, afirmaciones m\u00e1s o menos veraces y reflexiones de pura autenticidad se suceden en este conflicto entre ambos genios isabelinos, que se resuelve mediante la intervenci\u00f3n de Pedro Calder\u00f3n de la Barca.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignleft size-full is-resized\" style=\"margin-top:7px;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"485\" src=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/PD64-10-ND-5.webp\" alt=\"Federico, en carne viva (drama inconcluso) de Jos\u00e9 Moreno Arenas\" class=\"wp-image-3784\" style=\"width:200px\" srcset=\"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/PD64-10-ND-5.webp 300w, https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/PD64-10-ND-5-186x300.webp 186w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Y regresamos a Lorca, en especial a su contexto, sin olvidar para nada las meditaciones teatrales (m\u00e1s bien al contrario), en <em>El monigote,<\/em> pieza breve que ya desde el t\u00edtulo apunta al gran poeta y dramaturgo. En este caso asistimos a un enfrentamiento entre dos personajes de muy distinta \u00edndole: uno hist\u00f3rico real, Agustina Gonz\u00e1lez L\u00f3pez, mujer muy culta, de recios principios, vital, a la que tildaron de loca, dramaturga, ensayista y pol\u00edtica, esta ejemplar mujer, adem\u00e1s de represaliada por el franquismo, fue silenciada y borrada de todo lugar en que se pudo. Agustina mantuvo mucho contacto con Federico, con cuyo asesinato mantiene importantes parangones, adem\u00e1s de su contemporaneidad. Prueba de ello, y por a\u00f1adidura, la propia Agustina fue la fuente de inspiraci\u00f3n que Lorca utiliz\u00f3 para su personaje principal en <em>La zapatera prodigiosa<\/em> y para Amelia, la amable tercera hija de la protagonista de <em>La casa de Bernarda Alba<\/em>\u2026 Amelia que, mira por d\u00f3nde, resulta ser el otro personaje del espect\u00e1culo. La confrontaci\u00f3n (tras una muy intensa evoluci\u00f3n de, primero, \u201cLa zapatera\u201d para llegar a ser Agustina) entre ambas, inevitable, y, a ratos, despiadada, plantea la dualidad dicot\u00f3mica de \u00f3pticas, respecto a sus posicionamientos existenciales y est\u00e9ticos, en una \u00e1gil trasposici\u00f3n de las concepciones dramat\u00fargicas de Lorca \u2014cuya sombra pulula por escena\u2014, sobre todo las que coinciden con las del propio Moreno Arenas. La conciliaci\u00f3n entre ambas no puede evitar el desolador desenlace.<\/p>\n\n\n\n<p>Y por si todo lo hasta aqu\u00ed apuntado resultara poco, en la actualidad (y es algo bastante difundido, dentro de unos m\u00e1rgenes razonables) Moreno Arenas trabaja en una obra extensa, que continuar\u00eda el espectro y la propuesta iniciados con <em>Federico, en carne viva<\/em>, centrada en la relaci\u00f3n existente entre Lorca y Luis Rosales. Esta afinidad entre ellos ha producido ataques, mentiras y tergiversaciones contra Rosales, en concreto, en su papel en la detenci\u00f3n y posterior asesinato de Federico. Esa mitificaci\u00f3n negativa, tan artificialmente difundida y mantenida como, al parecer, conveniente a ciertos intereses, quedar\u00e1 desmentida en este espect\u00e1culo, a\u00fan en elaboraci\u00f3n, fruto de investigaciones, testimonios, conversaciones e indagaciones que ha llevado a cabo Jos\u00e9 Moreno Arenas.<\/p>\n\n\n\n<p>Y concluyo estas, quiz\u00e1s en exceso, ya prolijas l\u00edneas, que no pretenden sino resultar un paseo de puntillas por la obra de un autor complejo, muy implicado y comprometido con su tiempo y con el teatro (y su teatro), que nadie deja indiferente. He intentado aproximar, un tanto a vista de p\u00e1jaro, algunas de las claves y caracter\u00edsticas principales que definen su dramaturgia, con la intenci\u00f3n de invitarle y estimularle a conocerlo (si no lo ha hecho ya) o ahondar en sus piezas \u2014si ya ha accedido a ellas\u2014. Merece la pena.<\/p>\n\n\n\n<p>Gracias, y salud.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se avecinaba el a\u00f1o 2000 cuando conoc\u00ed a Jos\u00e9 Moreno Arenas, por mediaci\u00f3n de mi muy querido y a\u00f1orado Antonio Mart\u00ednez Ballesteros. Acordamos vernos para conversar, y me propuso que le prologara el que resultar\u00eda su primer volumen de textos de madurez, que atend\u00eda al sugerente t\u00edtulo de Teatro indigesto, compuesto por nueve piezas breves. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":3784,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[138,139,4],"tags":[],"class_list":["post-3779","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-drama64","category-dramaturgia-en-red","category-nuestra-dramaturgia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3779","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3779"}],"version-history":[{"count":14,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3779\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3882,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3779\/revisions\/3882"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3784"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3779"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3779"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/aat.es\/las-puertas-del-drama\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3779"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}