Singladura
AUTOR/A: Julio Escalada Muñoz
Sinopsis
Tránsito interior de un personaje que emprende un particular viaje por el norte de África.
Datos técnicos
Género:
Drama
Personajes femeninos:
Ninguno
Personajes masculinos:
Ninguno
Espacio
1
Duración
90 - 120 min.
Época
Otra
Otros datos
Sobre el autor/a
Julio Escalada Muñoz
JULIO ESCALADA ingresa en el Pequeño Taller de Teatro en 1977. Cursa estudios de Filología Francesa en la Universidad Complutense. Es titulado en Interpretación y en Dirección de Escena y Dramaturgia por la Real Escuela de Arte Dramático de Madrid, (RESAD). Su obra Mutis fue estrenada bajo el título Te vas, me dejas y me abandonas en el Teatro Reina Victoria en 1998 y publicada por la Sociedad General de Autores (SGAE) al año siguiente. El año 1999 obtuvo una Mención Especial del Jurado del Premio Calderón de la Barca a la primera parte de la tetralogía Cuatro Estaciones: Primavera, publicada por la Asociación de Directores de Escena en colaboración con el INAEM. La segunda parte de la tetralogía, Verano, está publicada por la Editorial La Avispa en el año 2002. Invierno fue Premio SGAE en 2003, publicada por la Fundación Autor y Otoño, está editada en Fundamentos en 2007, junto con un estudio crítico de toda su obra. En el terreno de la
En El Borde de casi todo y de sí mismos, ha situado Julio a sus personajes: mujeres y hombres que pisan y se apoderan de un texto comprometido, cruel, poético y terriblemente real. Personajes —siete— que cierran y abren con misterio las lúgubres y ambiguas puertas de sus sentimientos, sus deseos, sus inseguridades, ambiciones, miedos y venganzas. Personas, más que personajes, supervivientes todos ellos del entorno tanto como de sí mismos, que habitan una España fronteriza y fragmentada, impregnada por el miedo de dejar de serlo. Algunos de ellos, los cristianos, se aferran a su «enclave europeo en el norte de África» maniatados a lo tradicional y ciegos ante la posible aceptación de la mescolanza de religiones o el mestizaje entre culturas, encerrados tras una frontera al igual que los musulmanes. Tanto unos como otros, todos son personajes amenazados y amenazantes que viven al borde de ser invadidos por dentro y por fuera. Y casi todos, tanto musulmanes como cristianos, son hijos impuros del desencuentro, manipuladores, poderosos en la desfachatez de lo perverso, como el Sr. Calleja; o imposibilitados para la comprensión y el sueño, como Ramesh, el hindú,...
Tres hermanas de personalidad disparatada que, a modo de heroínas de comic, intentarán que el perverso S.S.P (Servicio Secreto Polaco) no se haga con la fórmula de la letal bomba de Polonio y así mantener la paz mundial.
Hacer mutis además de referirse a la salida de un actor de escena se aplica también a permanecer callado.En la vida real, la corriente, la de no ficción, la no teatral, en la pareja no es inhabitual encontrarse con uno de los miembros que ha optado por el mutismo: quizá por no creer en la palabra, en el diálogo; quizá porque saque algún provecho del permanecer quedo, o quizá por creer haber llegado a un punto sin posible retorno. Por otra parte, no nos sorprende escuchar (sentir en carne propia) casos en los que fulanita ha hecho mutis de la vida de menganito, o viceversa. El paroxismo del desencuentro es el de irse y no avisar.Me inclino por todos aquellos que son capaces de decir un adiós razonado y, de paso, hacer un razonable mutis.TE VAS ME DEJAS Y ME ABANDONAS (MUTIS) aborda teatralmente modelos y formas, casos y paradigmas de absoluta incomunicación.
La grandeza de Primavera radica en su sencillez, en esa aparente escasez de recursos que puede conducir al equívoco en una lectura apresurada. No es casualidad ni dejadez el que Él y Ella, La Otra y El Otro, y El Camarero, se llamen así y no de otra manera. No necesitan más nombres ni más datos porque en su comportamiento está todo aquello que los pueda caracterizar. En sus pequeñas traiciones, en la búsqueda de una identidad incluso a través del reconocimiento por parte de los otros, existe una tragedia estrictamente contemporánea que recorre toda la pieza y traspasa al lector: la despersonalización. No incomunicación, sino despersonalización: borrado, desaparición de la personalidad mediante la continua puesta en duda de unos principios que sirvan de referencia a la conducta. Escalada instala a sus personajes en la certeza de que adoptan decisiones cuestionables, cuando no rotundamente perversas, y por una suerte de abandono de la voluntad se niegan a cambiar. Esto es actual, y esto
Verano es una tragedia protagonizada por seres cotidianos y contemporáneos que viven existencias normales y un punto anodinas, que no parecen tener grandes deseos y se conforman con poco, que no dan gran importancia a lo que hacen ni pretenden dejar huella, que habitan en la resignación de un mundo sin horizontes de altos vuelos y que sin embargo son profundamente desdichados e incapaces de dar un paso por sí mismos ni por los demás.(…)Pedro Víllora
NOTA: “Todos los datos han sido aportados por los/as autores/as, por lo tanto, la AAT no se responsabiliza de su veracidad”.
