Todo el mundo sabe que Miguel de Cervantes estuvo recluido en Argel, pero no es tan conocido que quienes lo sacaron de allí con su sacrificio fueron sus hermanas y, sobre todo, su madre. A partir de entonces, “el manco de Lepanto” demostró un feminismo precursor en su vida y en su obra muy coherente con la libertad con la que él mismo se desenvolvió hasta su muerte. Por desgracia, a sus parientes femeninas les pusieron el mote de “las Cervantas” por intentar sobrevivir libremente en un mundo que no estaba en su mano transformar.
“Las mujeres de Cervantes” es una mezcla de comedia y drama cuyas escenas se ambientan en diferentes épocas, mostrando así la permanente vigencia de los personajes. La eternidad no consiste en que el tiempo pasa hasta el infinito, no, inmortalidad significa que el tiempo no existe, deja de transcurrir. Cervantes, su familia y sus personajes somos nosotros, forman parte de nuestra esencia, y pueden vivir lo mismo en el Siglo de Oro que en el hoy, o en el mañana.