Los cuerpos fenecidos en las guerras yacen en el mar que baña la ciudad de Onas. Asbel, el Descendiente del primer protector del fuego entregado por el dios Flameo, vive tranquilo desde la conclusión de las guerras. Su hija, Firella, ha encontrado el amor en brazos de un joven guerrero del desierto llamado Kennet, nacido del vientre de Munira, una antigua habitante de Onas. La muerte, que les sigue de cerca, y el pronunciamiento del Oráculo harán que el destino de la ciudad y de los amantes cambie para siempre. ¿Es una historia del pasado o está por ocurrir?