Camino del cielo (Himmelweg) está inspirada en un suceso real. Un delegado de la Cruz Roja visita un campo de concentración de la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial y es engañado por el comandante que lo dirige. Este le hace creer que allí no pasa nada malo, disfrazando el lugar para la ocasión y montando una ciudad ficticia cuyos habitantes -en realidad prisioneros-, se ven obligados a interpretar distintos personajes y situaciones para poder sobrevivir.
“Himmelweg”, que significa precisamente “camino del cielo”, era el siniestro y sarcástico eufemismo utilizado por los nazis para referirse a la rampa de acceso a las cámaras de gas donde se exterminaba sistemáticamente a los judíos. La expresión refleja la perversión del lenguaje, herramienta indispensable para enmascarar estrategias de manipulación y dominio como las que despliega el personaje del comandante en la obra de Juan Mayorga.