Hay que apagar el fuego
AUTOR/A: Carlos Gorostiza
Sinopsis
"Hay que apagar el fuego" es una comedia dramática que explora las complejidades de las relaciones humanas y la búsqueda de sentido en la vida cotidiana. La trama gira en torno a un grupo de personajes que se enfrentan a sus propias frustraciones, anhelos y desilusiones, mientras intentan apagar los fuegos metafóricos de sus existencias. La obra aborda temas como la incomunicación, la soledad, el paso del tiempo y la necesidad de encontrar un propósito. A través de diálogos ingeniosos y situaciones a menudo absurdas, Gorostiza invita a la reflexión sobre la condición humana y la constante lucha por mantener la esperanza.
Datos técnicos
Lengua original:
Español
Género:
Comedia Dramática
Personajes femeninos:
3
Personajes masculinos:
3
Estrenada, Editada, Premiada
Espacio
Ninguno
Duración
90 - 120 min.
Época
Contemporánea
Año de creación
1968
Otros datos
Fecha de estreno: 1968
Lugar de estreno: Teatro Blanca Podestá
Fecha de Publicación: 1968
Editorial: Editorial Losada
Sobre el autor/a
Carlos Gorostiza
Nacido en Buenos Aires en 1920, su nombre está unido a los ámbitos del teatro y de la narrativa. Su labor como hombre de teatro se inicia cuando en 1949 estrena "El Puente", obra considerada como fundacional de la moderna dramaturgia argentina. A partir de entonces dio a conocer -entre otras- varias obras que ya son clásicas en la producción teatral argentina contemporánea: "El Pan de la Locura" (1958), "Los Prójimos" (1966), "¿A qué jugamos?" (1968), "El Lugar" (1970), "Los Hermanos Queridos" (1978), "El Acompañamiento" (1981), "Hay que Apagar el Fuego" (1982), "Matar el Tiempo" (1982), y en la última década, "Aeroplanos", "El Patio de Atrás" y "A propósito del tiempo", entre otras. Al iniciarse el año 2003 estrenó en el Teatro General San Martín, siempre bajo su dirección, su última pieza teatral titulada "Toque de Queda". Fallece en Buenos Aires en 2016.
Especialidad
Autor y director teatral
El patrón de una panadería sigue cocinando pan con harina de centeno contaminada a pesar de haber sido alertado por sus empleados. La gente del barrio lo consume y les provoca un extraño estado de locura. En medio de esta trama, cada personaje se pregunta de qué es responsable y hasta donde, aportando su visión y actuando en consecuencia. De esta manera, se entretejen cuestiones que son una pequeña muestra de los comportamientos sociales de la sociedad argentina.
La obra muestra la historia de un grupo de vecinos que, en medio de la aparente tranquilidad de su vida cotidiana, se ven confrontados con una tragedia que ocurre en las cercanías de sus hogares. La trama explora cómo la indiferencia, el miedo y la falta de compromiso social se manifiestan en la reacción de estos "prójimos" ante un evento que exige una respuesta moral. Gorostiza pone de manifiesto la pasividad de una sociedad que prefiere no involucrarse, generando una atmósfera de opresión y complicidad por omisión.
La obra presenta a un grupo de amigos que se reúnen periódicamente para jugar a representar situaciones cotidianas y conflictivas de sus vidas. A través de este juego, que oscila entre lo lúdico y lo catártico, los personajes exploran sus frustraciones, deseos reprimidos y las complejidades de sus relaciones personales y sociales. El juego se convierte en un escape y, al mismo tiempo, en un espejo que les devuelve una imagen cruda de su realidad. Se analiza cómo estas representaciones revelan la verdad de sus vidas, dejando al descubierto sus miedos y fracasos.
"El lugar" presenta a un grupo de personajes que se reúnen regularmente en un espacio indefinido, que podría ser un club, una oficina, o simplemente "el lugar". A través de sus conversaciones y reflexiones, la obra explora temas como la soledad, la incomunicación, la alienación y la búsqueda de identidad en un mundo en constante cambio. Los personajes, con sus rutinas y sus aspiraciones frustradas, reflejan la condición humana y la dificultad de establecer conexiones genuinas. La obra se caracteriza por su atmósfera melancólica y su exploración profunda de la psicología de sus personajes.
"Los hermanos queridos" explora la compleja dinámica familiar entre tres hermanos adultos que se reencuentran en la casa familiar tras la muerte de su madre. La obra profundiza en las relaciones de amor, resentimiento, dependencia y competencia que los unen y los separan. A través de diálogos punzantes y situaciones cotidianas, se revelan secretos del pasado, frustraciones presentes y las distintas formas en que cada uno lidia con el duelo y la herencia emocional de sus padres. La trama se centra en el desafío de reconstruir los lazos familiares y confrontar las heridas no cicatrizadas, mientras intentan decidir el futuro de la casa y de sus propias vidas. Es un retrato íntimo y realista de las complejidades de la hermandad y la memoria.
Tuco y Sebastián son dos amigos de toda la vida. Tuco, quien trabaja en una metalúrgica, decide renunciar a su empleo para dedicarse al canto, impulsado por una broma de un compañero de fábrica que lo ilusiona con la posibilidad de una prueba para cantar en televisión. A partir de esta decisión, Tuco se recluye en su habitación para ensayar, cortando sus vínculos con el mundo exterior. Sebastián, que tiene un kiosco de cigarrillos y golosinas, intenta convencer a Tuco de que su ilusión es un engaño y de que regrese a la sociedad, enfrentándose ambos amigos a los proyectos pasados y a las ilusiones del porvenir. La obra explora la soledad, la búsqueda de conexión emocional y la importancia de las relaciones humanas y el apoyo mutuo en momentos difíciles.
NOTA: “Todos los datos han sido aportados por los/as autores/as, por lo tanto, la AAT no se responsabiliza de su veracidad”.
