James Naughtin, con apenas 30 años, se encuentra frente a frente con su cadáver, listo para la autopsia que preparan médicos forenses. Ante su cuerpo, James recuerda los acontecimientos de su vida, las decisiones que le han llevado hasta la mesa metálica del depósito de cadáveres: su inicio en la industria del porno gay, sus abusos con las drogas, su descontrol con el sexo, la incapacidad de sentir amor… James, como el hombre de hojalata camino de Oz, narra su viaje en busca de un corazón. James quiere salvarse; James quiere amar. Pero James desaparece poco a poco para convertirse en un icono de la industria del porno, que le arrastra a lo más oscuro de la existencia. James deja de ser James para convertirse en Erik, pornostar de Falcon Studios. Todo un icono del porno gay cuyo físico apolíneo es deseado, envidiado y odiado por aquellos que van tomando su cuerpo y su alma. Erik, con su físico colosal, sacrifica su cuerpo en busca de la perfección.