SU CASA ES SUYA es una comedia de enredo donde todos mienten. Es una comedia por hipérbole, por desgaste. Y es una comedia y es de enredo porque, lo confieso, me gusta enredar o como dicen en mi tierra: embolicar.
La obra transcurre en un piso del centro de Madrid con renta antigua. La casera, una anciana respetable, va a visitar a sus inquilinos con la intención de desalojarlos, pero en medio de una acalorada discusión se muere y Hugo, uno de los inquilinos, decide meterla en la nevera, no es que quisiera ser enterrada allí, lo que pasa es que Hugo tiene un plan para quedarse con el piso. Pero nada le va a salir como tenía pensado, y quizá porque lo tenía mal pensado o por algún tipo de karma, su compañero de piso aparece cuando él está fuera y descubre a la casera dentro del frigorífico, y como parece lógico, si ella no vino por la ventana volando, alguien ha puesto un cadáver allí. Como Fran, el otro inquilino, es un buen ciudadano llama a la policía. ¡Y ya está todo embolicado!