Llevo escribiendo toda mi vida, teniendo una producción de 19 obras de
teatro (alguna premiada y más de la mitad estrenadas), tres poemarios, una novela, cortometrajes y relatos (dos de los cuales fueron premiados y publicados). Mi pasión literaria nace desde pequeño. Dos libros marcaron mi infancia por el impacto que me causaron provocando en mí una manera distinta de ver el mundo y a las personas (o quizá fue al revés, la forma de ver a las personas y, por consiguiente, al mundo). “La historia de mi vida”, de Helen Keller y “La grúa”, de Reiner Zimnik. Los grandes intereses en mis obras nacen de aquellas primeras lecturas. Tratar de entender y comprender los sentimientos más profundos, el por qué hacemos lo que hacemos, cómo aceptamos o nos rebelamos ante la muerte, la enfermedad o la pérdida y la gestión de su dolor, y todo ello en el marco de una sociedad que no terminamos de alcanzar y de la que tenemos que alejarnos para entenderla desde la perspectiva.