Escribo porque es lo que quiero hacer.
Importa, claro que importa todo lo que además, hago para seguir escribiendo. enseño, investigo, danzo.
La palabra me ha construido como persona y ha configurado mi identidad de género.
Escribo teatro porque sé que es un modo de llegar al "otro" y ese otro transforma con su mirada mi deseo.
Y surge algo nuevo y mucho mejor.