La autora y protagonista nos cuenta el sueño que tuvo una noche. Uno de sus muchos sueños con casas, casas existentes o desconocidas. Y tras el sueño, fragmentos de su vida en un paseo desordenado a través de las habitaciones, del tiempo, en lo que parece la búsqueda de una explicación de qué es el amor: culpa, deseo, rupturas, infidelidades, ilusiones perdidas, experiencias que nos marcan. Una vida estructurada a través de cuadros en los que no faltan las risas. Y aunque pudiera parecer otra cosa, a pesar de la crudeza de algunos momentos, no hay lugar para el pesimismo:el pasado da paso al presente en el último cuadro, Los Hombres Buitre, para ofrecernos una salida. Si es real o no quizá sea lo menos importante. Porque en la vida y en el teatro todo puede pasar.