Buñuel Lorca y Dalí
AUTOR/A: Alfonso Plou
Sinopsis
Atrapados por el Surrealismo onírico, Buñuel, Lorca y Dalí -tres amigos, tres artista- construyen una relación que nace apasionada en la Residencia de Estudiantes, se tensa en sus estancias en Cadaqués y se rompe dolorosamente tras la Guerra Civil y la muerte de Lorca…Un recuerdo recreado que se sirve de la palabra y de la imagen para dialogar sobre el mundo artístico de tres amigos que fue forjado, muchas veces, sobre su profunda amistad
Datos técnicos
Lengua original:
Español
Género:
Comedia Dramática
Personajes femeninos:
2
Personajes masculinos:
5
Estrenada, Editada, Premiada
Espacio
Sin concretar
Duración
60 - 90 min.
Época
Contemporánea
Año de creación
2000
Otros datos
Fecha de estreno: 2000
Lugar de estreno: Teatro Municipal de Alcañiz (Teruel)
Equipo artístico: Dirección: Carlos Martín Autor: Alfonso Plou Basado en textos de Agustín Sánchez Vidal Diseño de iluminación: Dominique You Creación audiovisual: Pedro Ballesteros Diseño gráfico: José Luis Cano Escenografía: Tomás Ruata Diseño de vestuario: Jorge Pérez Caracterización: Virginia Maza Fotografía: Juan Moreno Regiduría: Chema Carrillo Producción: José Tricas Reparto: Luis Buñuel: Santiago Meléndez / Ricardo Joven / Alfonso Pablo Salvador Dalí: Balbino Lacosta / David Ardid / José L. Esteban Federico García Lorca: Francisco Fraguas Pepín Bello, Dióscoro Galindo González, Franco: Ricardo Joven / Juan Ramón Benaque / Agustín Miguel / Carlos Martín Pitxot, tabernero, Cardenal Tavera, falangista, Pío XII: Gabriel Latorre / Jaime Ocaña Pujol, Mª Teresa León, Ana Mª Dalí, Gala, La Deneuve: Pilar Gascón / Laura Plano / Rosa Lasierra El conejo del País de las Maravillas, La Pinal: Amor Pérez Bea
Fecha de Publicación: 2001
Editorial: SGAE
Información adicional
Buñuel, Lorca y Dalí surge como un espectáculo que busca la continuación de una línea iniciada por Teatro del Temple con Goya y que después ha tenido una continuación con Picasso adora la Maar. Una línea que ha ido construyendo la marca de la casa. Y no porque Teatro del Temple no haya hecho otro tipo producciones (una docena de espectáculos desde el humor de ¿Qué coño es el hombre?, pasando por la búsqueda personal de El volcán y la marea o L’Imperatore, hasta la exitosa revisión de clásicos como La vengadora de las mujeres o Macbeth & Lady Macbeth) sino porque esta triple indagación, sobre figuras históricas del arte convertidos en mitos contemporáneos, nos ha permitido dar la máxima expresión de nuestra potencialidad hasta la fecha.
En esas tres obras y en esos tres montajes se ha partido de cero para, apoyándonos en el inmenso caudal que nos aportaban sus biografías y sus trayectorias artísticas, construir un mundo teatral propio donde la realidad convive con el sueño.
Sobre el autor/a
Alfonso Plou
Zaragoza, 1964. Desde que ganara el Premio Marqués de Bradomín en 1986 por su primera obra, “Laberinto de cristal”, ha estrenado una veintena de piezas originales y adaptaciones de otros autores. Entre las primeras destacan las que componen su tetralogía sobre artistas (“Goya”, “Buñuel, Lorca y Dalí”, “Picasso adora la Maar” y “Yo no soy un Andy Warhol”). Entre los premios destaca también el Lázaro Carreter de Literatura Dramática por “Lucha a muerte del zorro y el tigre” o el Max al mejor espectáculo revelación por “Picasso adora la Maar”. “Transición”, escrita con Julio Salvatierra, coproducida por el Centro Dramático Nacional, es nombrado mejor espectáculo del 2013 por la revista El Cultural. Desde 1994 es miembro fundador de Teatro del Temple. Desde 2012 es uno de los gestores del Teatro de las Esquinas, un espacio integral para las Artes Escénicas en la ciudad de Zaragoza. “Los hermanos Machado”, estrenada en 2020 por Teatro del Temple es su última pieza estrenada.
Especialidad
Autor, dramaturgo y productor
Goya duerme al final de su vida cuando el relicario que pintó siendo todavía un jovencito en su pueblo natal, Fuendetodos, se le aparece.
De sus puertas salen como fantasmas personajes de sus grabados y también sus seres más cercanos: su ilustrado amigo Moratín, su entrañable compañero Martín Zapater, el doctor Arrieta, que le trató su enfermedad, y las tres mujeres de su vida: Josefa Bayeu, su fiel esposa; la duquesa de Alba, su amante más famosa, y también Leocadia Zorrilla, la mujer con la que compartió sus últimos años. Estos le invitan, como si fuera un trámite a cumplir en el paso de la vida al Más Allá, a recrear por última vez su vida. Goya lo hace mezclando en sus recuerdos la realidad con la fantasía.
A partir de esta situación de puro juego teatral, se representan algunos de los momentos más importantes de la vida del artista, y la relación emocional con su propia pintura, a la que hace tomar vida sobre el escenario.
El rey aragonés Sancho Ramírez se encuentra junto a los muros de la sitiada Huesca. Tras recibir el impacto de una saeta su percepción se distorsiona y conversando con el ya fallecido Elka, juglar del reino, comienza a revivir su vida como en un torbellino. Aparecen la muerte de su padre y la maldición recibida en la sangrienta y estéril toma de Barbastro. Revive el fallecimiento de su primera mujer, Isabel, al nacer Pedro y su peregrinación a Roma. Decide por segunda vez dejar las armas, disfrutar de la vida en los brazos de su reina francesa, Felicia, que le dará tres hijos, y fortalecer su reino más como estadista que como guerrero. Sancho Ramírez, hijo de un rey bastardo, se atreve a denominarse rey por la gracia de Dios, y lleno de premoniciones vuelve al campo de batalla, expoliado por sus jóvenes y ambiciosos hijos. El sueño ha terminado, el ciclo se ha cumplido y, sabiendo pronta la muerte, habla con Pedro y Alfonso y les dice «muytas de cosas quel havien de venir«.
El espectador se siente trasladado a un mundo primitivo e ingenuo…» Dos niñas, Sarah y Susan, sobreviven como únicas náufragas en una isla desierta en mitad de Pacifico.
Aisladas de la rutina social, deberán recorrer como robinsonas su camino de maduración física, sexual y personal, en una pugna constante entre Civilización y Barbarie, sentido práctico y sentido mágico, razón y locura.
Habiendo aceptado el mundo perdido que les rodea, sólo la aparición de un inquietante nativo, Lunes, les hara dudar de su propia búsqueda.
Cuando por fin aparezca un barco que pueda rescatarlas y llevarlas de nuevo a la civilización, deberán tomar su decisión más importante.
Yo no soy un Andy Warhol se organiza como una fiesta delirante y hace de la Factory el ámbito natural en el que se desarrollan las múltiples personalidades de Andy Warhol. En el espectáculo todos son de una u otra manera Andy Warhol y todos colaboran en la creación del show. Las proyecciones audiovisuales, la iluminación no convencional, la música pop…, todos los elementos buscan situar al espectador en una posición diferente.
El humor, la provocación y el delirio surrealista se suceden en un viaje, más onírico que biográfico, que nos conduce a la desmitificación del arte, a la deconstrucción del ser humano y a la burla social. Después de todo Andy Warhol es ese extraño gurú que disecciona la sociedad contemporánea.
La relación de Picasso con Dora Maar, que va de 1936 a 1945, es una de las más bellas y terribles relaciones sentimentales del genial pintor.
Dora Maar, fotógrafa y pintora surrealista, es la primera amante de Picasso que puede discutirle de tú a tú, intelectual y artísticamente. Con ella, y con el grupo surrealista, a Picasso se le abrirán nuevas perspectivas creativas en un momento histórico dolorosamente marcado por la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial.
Ante Dora, ante el surrealismo y ante la guerra, Picasso reaccionará con todo su batería de contradicciones que le son tan propias, dando, una vez más, a lo más sublime, exaltado y cruel de sí mismo.
Pocas familias literarias ejemplifican el desgarro que provoca una guerra civil como la española de los Machado. Antonio abrazó la causa de la República y falleció en el exilio en Colliure, mientras Manuel se adhirió al bando de Franco y le compuso loas. Durante tres años, los hermanos, que se sabían en bandos opuestos, no quisieron criticarse pero tampoco se hablaron. Y cuando Manuel quiso encontrarse con Antonio, el diálogo ya no era posible.
Ese diálogo imposible es el que finalmente tiene lugar a través de esta obra de teatro.
Un grupo de jóvenes hace un recorrido por su vida presente y futura.
NOTA: “Todos los datos han sido aportados por los/as autores/as, por lo tanto, la AAT no se responsabiliza de su veracidad”.
