No hay limbo
AUTOR/A: Moisés Afer
Sinopsis
Gael, en medio de la noche, abre los ojos y no sabe dónde está. La oscuridad le traga y es imposible regresar hasta la cama con su pareja. Allí, en aquel espacio indeterminado, van a aparecer seres y enseres que insisten en complicarle el camino de vuelta. Su habitación se ha convertido en una tienda de antigüedades y a él le toman por el dependiente. No hay modo de que la vida te deje en paz, entonces, ¿esconderse o probar?
Datos técnicos
Lengua original:
Español
Género:
Comedia Dramática
Personajes femeninos:
2
Personajes masculinos:
3
Estrenada
Espacio
Ninguno
Duración
60 - 90 min.
Época
Contemporánea
Año de creación
2018
Otros datos
Fecha de estreno: 05/12/2018
Lugar de estreno: Centro de arte de Alcobendas.
Equipo artístico: TEXTO, DIRECCIÓN Y ESCENOGRAFÍA Moisés Afer ELENCO Rebeca Arias Fran Bueno Iván González Tomás Jara Ingrid Tomé PRODUCCIÓN Asociación cultural SALTEA Juntacadáveres Teatro FOTOGRAFÍA David Arias VESTUARIO Juntacadáveres Teatro ILUMINACIÓN Fran Bueno Tomás Jara EJECUCIÓN ESCENOGRAFÍA Moisés Afer Adrián Sánchez.
Información adicional
http://juntacadaveresteatro.com/montajes/nohaylimbo/
Sobre el autor/a
Moisés Afer
Creador escénico, fundador y director de la compañia Juntacadáveres Teatro, actual doctorando en Filosofía por la UNED (línea de investigación principal: Filosofía del Teatro / Teatrología), dirigido por Dr. Jordi Claramonte Arrufat (UNED) y Dr. Jorge Dubatti (UBA). Programador de la sala OFF Latina, Madrid y coordinador del FIET OFF Latina.
Especialidad
Creador escénico.
Un extraño encadenado a un árbol. Héroe ecologista para unos. Hippie de mierda para otros. Y el extraño que dice no saber nada. Algunos quieren talar el árbol, otros no, y el extraño insiste en marcharse. Pero no puede, porque no hay nada como inventar una excusa para hacerlo reventar todo, sin importar donde alcance la metralla. El árbol es lo de menos. Yo y mis intereses. Eso es todo lo que hay.
En el pueblo de Abajadero se celebra todos los días la misma fiesta: un entierro. Un entierro ficcional. O no. Sin embargo, hoy han tenido la mala suerte de encontrarse a dos turistas donde han de cavar el agujero. Pronto, se van a dar cuenta de que ellas no están allí para participar de su celebración. Entonces, siendo extranjeras, que no turistas, el trato no puede ser el mismo. ¡Pero todos son bienvenidos en Abajadero!
Marcello llega al piso cuarenta y pico del rascacielos que le ha tocado. Allí le corresponde una vida normal, pautada, de clase media, sin grandes lujos, sin grandes precariedades, normal entre los que tienen voz y como normal, ha de aceptar vender su tiempo a cambio de no preguntarse por él ni por sí mismo. ¿Cómo consigue el rascacielos que Marcello no se cuestione su existencia, su tiempo, ese mismo que le pone años, arrugas y disgustos encima, ese mismo que asfalta el camino hacia la única certeza humana? Tal vez sea porque los rascacielos son siempre una encrucijada cavando en silencio. ¿Hay alguna salida posible?
NOTA: “Todos los datos han sido aportados por los/as autores/as, por lo tanto, la AAT no se responsabiliza de su veracidad”.
