DRAMA 64. DRAMATURGIA EN RED

Las Puertas del Drama
dramaturgia en red Nº 64

SUMARIO

Presentación

DRAMATURGIA EN RED

Infancia y juventud

Cuaderno de bitácora

dramaturgia EXTRANJERA

Nuestra dramaturgia

Socio de honor

Reseñas

Carmen Resino

Ana Fernández Valbuena

Creo que se entenderían mejor los últimos cincuenta años de nuestro país, y no solo en términos teatrales, revisitando aquello que se traían entre manos las creadoras dramáticas del último cuarto del siglo XX, aquello que las llevó a tomar la palabra en el libro y, cuando las dejaron, en el escenario, pues, como decía Virtudes Serrano (www.teatro.es ) “al estar ´en la otra parte´, percibían la realidad con unos matices que no son los del canon establecido.”

La obra de Carmen Resino, a quien la AAT homenajea este año ha sido más apreciada por los estudiosos que por los productores; se ido publicadando, pero ha penado para ser programada en algún teatro, tras siglos de imperativo masculino en la escritura y en la gestión de la mayor parte de las salas de exhibición. Junto a otras pioneras de su generación, Carmen atravesó una “difícil odisea hacia los escenarios”, como decía la experta en dramaturgia española femenina Patricia O´Connor (2006), que ya en 1984 se preguntaba ¿Por qué no estrenan las mujeres? Desde su revista especializada estreno.us O´Connor dio voz a muchas de ellas en las tres últimas décadas del siglo XX y sigue dándosela hoy día.

Es verdad que comparadas con la diversidad de los dramaturgos de entonces, las mujeres que escribían teatro en el último tercio del siglo XX eran un número menor, pero se organizaron y ganaron en visibilidad, fundando en 1986 la Asociación de Dramaturgas, privilegiada antecesora de la AAT. Carmen Resino fue su primera presidenta y, aunque su asociación no fue muy longeva, ellas tomaron la delantera por y para nosotras, las autoras que hemos llegado después. ¡Gracias!

Estas pioneras de la Asociación de Dramaturgas se reunían en la librería La Avispa, siendo las librerías de los años ´80 espacios de defensa y visibilidad y La Avispa, en concreto, un verdadero cenáculo teatral. Pocos espectadores jóvenes recordarán ese semillero de encuentros y difusión y, entre los que lo conocimos y frecuentamos, algunos parecen ignorar que la escritura en femenino, de todos los tiempos, es también parte de un canon a defender, un repertorio militante y necesario. El teatro, explica Resino, parecía huérfano de mujeres cuando ellas se pusieron en marcha, pero en la Asociación estaban, además de ella misma, Maribel Lázaro, Pilar Pombo, Concha Romero, Paloma Pedrero, Yolanda García Serrano y Lourdes Ortiz.

Casi cuarenta años han pasado desde que ellas emprendieran el camino, y los escenarios parecen haber olvidado a quienes nos llevaron a él. Por ello sigue siendo necesario reclamar un fomento activo de la equidad, pues, como anota el reciente Informe de 2024 SGAE-Clásicas y modernas “El estado de desigualdad persiste y /…/ hay que generar una corriente de opinión pública que impulse políticas de equidad.” Entre ellas, programar obras de dramaturgas -de ayer y de hoy- en mayor proporción y caminar hacia la paridad con las obras de dramaturgos. Porque, nos recuerda Silvia Pérez, delegada de Igualdad SGAE:

El colectivo de socias de Gran Derecho es el más representado, cuantitativamente, entre las so­cias de SGAE: el 34% y hasta el 52% entre las menores de 30 años. Sin embargo, las cifras no se corresponden con las programaciones. Las mujeres somos mayoría en el público de los eventos culturales y la minoría en obras representadas.

Toca seguir: reivindicar el canon en femenino, a nuestras maestras, como Carmen Resino, y a sus obras, exigiendo una programación diversa que recupere esa parte la memoria dramática que nos ha construido. La AAT las reivindica orgullosa este año mediante el Homenaje a Carmen Resino.