Presentación
Desde el Consejo de Redacción de Las Puertas del Drama se consideró oportuno presentar, como tema del ‘Monográfico’ de este número con que abrimos 2026, el proyecto ‘Dramaturgia en Red’, en el que participan, además de nuestra Asociación de ámbito estatal, la Associació de Dramaturgues i Dramaturgs de les Illes Balears, la Associació Valenciana d’Escriptores i Escriptors Teatrals, la Associació Catalana de Dramatúrgia, DramaturGA de Galicia y DREM de Murcia, si bien estas dos últimas, por diversos impedimentos, no han podido ofrecer el testimonio de su organización. Este Monográfico se compone de un artículo de Javier de Dios, Presidente de la AAT, que sirve de marco explicativo del nacimiento y desarrollo de ‘Dramaturgia en Red’ y de sendos artículos en que los representantes de las asociaciones implicadas dan cuenta de la historia y actividad de su entidad, a la par que ubican el proyecto conjunto entre el mosaico de sus actividades y prioridades.
En las secciones habituales, encontraremos que la dramaturgia de José Moreno Arenas es abordada por uno de sus principales conocedores, Adelardo Méndez Moya, quien ofrece las principales líneas de su producción. En la sección del ‘Teatro para la infancia y la juventud’, Julia Ruiz Carazo habla de su faceta no solo como dramaturga, sino también como directora e intérprete. Angela Monleón y Ana Fernández Valbuena presentan los principales hitos profesionales de dos de nuestros ‘Socios de honor’, Pepe Monleón y Carmen Resino, respectivamente.
Por otra parte, con motivo de la concesión del 19 premio Leopoldo Alas Mínguez (LAM), Félix Estaire explica en ‘Cuaderno de bitácora’, el proceso creativo de Memoria de una ficción, obra en la que reflexiona sobre la identidad y la memoria personal. Además, Javier Hernando y el tándem formado por Marta Callava y Enda Kenneally nos acercan, en sendos artículos, a dos dramaturgias foráneas y muy dispares, la de Tiago Rodrigues y la de Sean O’ Casey.
Este número 64 se completa con las reseñas de obras de nuestros asociados, lo que permite vislumbrar la salud de nuestro mercado editorial.
Como siempre, gracias a los colaboradores de Las Puertas del Drama y a los lectores que, con su interés, impulsan el desarrollo de la misma.