Las Puertas del Drama

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Las Puertas del Drama 61

Las Puertas del Drama
LAS VANGUARDIAS EN
EL TEATRO HOY
Nº 61

SUMARIO

Presentación

LAS VANGUARDIAS EN EL TEATRO HOY

Socio de honor

Infancia y juventud

Nuestra dramaturgia

Dramaturgia extranjera

Cuaderno de bitácora

Teatro Exprés

Reseñas

Edward Bond, otro gran desconocido

Carlos M.ª Aladro

A petición de la revista Las Puertas del Drama, de la Asociación de Autoras y Autores de Teatro tengo el raro privilegio de intentar reservar algo del escaso tiempo que se nos queda para lo importante, y tratar de escribir sobre este gran desconocido de la escena contemporánea de la segunda mitad del s. XX y primer cuarto del s. XXI que fué Edward Bond.

Pero lo cierto, es que no tengo ni idea de quién fué Edward Bond, ni apenas su obra, que es tan extensa como inabordable. Si he aceptado hacer este artículo es precisamente para constatar en primera persona este inmenso desconocimiento, y compartirlo discreta y humildemente, en homenaje a la trayectoria, al compromiso y a la riqueza de un legado, que encontrará su camino a la luz.

Para mi fortuna, (o no tanta según se mire cada uno al contemplar la propia trayectoria), tuve el inmenso placer de trabajar con Luis Miguel Cintra en su Teatro da Cornucopia de Lisboa, y en esos mágicos meses que pasé con él y su compañía, compartimos muchas horas de conversación y aprendizaje, que han sido trascendentales para mi labor como persona de la escena. Entre las muchas cosas desconocidas que Luis Miguel me enseñó estaba su admiración y respeto por Edward Bond y su obra. El propio Luis Miguel había montado en la Cornucopia varias de sus obras más conocidas: A cadeira, A prissao, Trilogia da guerra y otras más1. Su profundo conocimiento del fondo ideológico y el virtuosismo dramatúrgico de Bond le resultaban muy afines, pues el propio Luis Miguel se había formado como actor en Londrés, y entendía perfectamente desde ese curioso lugar que ocupa el teatro inglés en la escena europea, las resonancias, complicaciones y paradojas de un escritor de formación marxista y humanista en su confrontación con el sistema pseudo comercial del teatro institucional inglés.

A cadeira de Edward Bond. Teatro Cornucopia. Teatro do Bairro Alto de Lisboa, 2005. Fotos: Paulo Cintra y  Luís Santos. Fuente: teatro-cornucopia.pt
A cadeira de Edward Bond. Teatro Cornucopia. Teatro do Bairro Alto de Lisboa, 2005. Fotos: Paulo Cintra y Luís Santos. Fuente: teatro-cornucopia.pt

Para mi fue otro regalo de la vida, pues no tenía noticia de Bond más allá de alguna breve mención en la RESAD de la mano de la intrépida Carla Matteini, a la que tuvimos el placer de conocer y tratar en el primer año de formación LOGSE de Interpretación Textual de la RESAD en 1992. Gracias a la colección de ediciones de la revista del INAEM, El público, pudimos llegar a varias obras de autores contemporáneos, a los que nadie se atrevía a montar, y entre los que estaba la edición de tres obras de Bond, traducidas por la propia Carla2.

El caso es que, al volver de Lisboa a Madrid, y como proyecto para mi propia compañía Teatro En Tránsito, embauqué a los jóvenes de Grumelot, que por esos años ya eran tan arrojados como talentosos, y que me habían cogido estima gracias a mis puestas en escena de Terrorismo3 y La Ilusión4 en La Abadía, para que como primera colaboración hiciésemos la puesta en escena de una pieza que Luis Miguel me recomendó para entrar en el universo de Bond, Have I none5. Se trataba de una de esas piezas breves que  escribió para ser representadas por adolescentes, y en las que Bond sintetizaba en formatos sencillos toda su poética y estética teatral.

Have I none, una expresión inglesa de difícil traducción, y a la que acordamos traer al castellano como Otro no tengo, nos relataba un incidente doméstico de tres personajes que habitan un futuro distópico e inconcreto lleno de visiones y fantasmas, normas y prohibiciones, y en el que la pulsión de muerte sobrevuela toda la acción hasta un fatal desenlace, de dimensión trágica, en un lenguaje sencillo y directo, y en un juego escénico entre el suspense y el absurdo.

Fué un trabajo precioso, que abordamos con entusiasmo y total ignorancia, pero con la humildad justa para que la escritura de Bond nos guiara hacía un lugar desconocido, que finalmente encontramos y pudimos disfrutar, aunque muy brevemente, pues apenas pudimos hacer unas 3 funciones de la obra. Nadie se interesó por darle más cabida, y el desconocimiento se guardó el trabajo para sí.

Gracias a la amistad y tutela de Bond con Sarah Kane, pude transitar de Have I none a 4:48 psicosis, entendiendo y sintiendo muy cerca una forma de hacer y pensar el teatro que me resuena muy hondo, y que también nos llevó a un siguiente espectáculo precioso, de la mano del compromiso actoral de Beatriz Argüello. 

Tengo pendiente desde hace años poner en pié alguna otra obra de Bond, desde su pieza más famosa, Saved, hasta el delirio épico de hacer las Obras de la Guerra, o más realísticamente montar Bingo, y jugar con Shakespeare como personaje.

Lo poco que recuerdo del estudio de su obra y circunstancias, y que a día de hoy puedo decir de Bond, es que es fascinante sumergirse en su escritura para poder abrazar su concepción escénica y su conocimiento profundo, político y sagrado del hacer teatral, y que es una pena muy honda que no podamos disfrutar de las condiciones necesarias para dar aliento a tanta belleza y a tanta capacidad de conmoción tan humana y tan honesta. Además era otro inglés enamorado de esa España mítica y literaria, y tiene hasta una obra ambientada en la Guerra Civil, “The bundle” que por supuesto, nunca se ha estrenado aquí.

Académicamente apenas puedo aportar mucho más, tengo tres tomos de la colección de Methuen con varias de sus obras más relevantes, en inglés, que me encantaría traducir en un futurible, y básicamente sólo puedo compartir un agradecimiento profundo a Luis Miguel Cintra por acercarme a Bond, y mi respeto y admiración por este autor desconocido, que siento tan próximo y al que no he podido ni sabido dedicar la atención que me hubiera gustado. Sirvan al menos estas líneas para rendirle este sincero homenaje de respeto por una trayectoria artística y una ética de gran persona del Arte, y que es para mi una referencia esencial y una luz entre tantas sombras.

Y como homenaje distópico a la increíbles capacidades anticipatorias de Edward Bond sobre el destino de la sociedad tecnocapitalista, he pensado en ampliar este breve artículo, para alcanzar lo que pudiéramos decir sería una decente contribución, en compañía de ChatGPT, a la que he consultado, para ver que nos cuenta ese “gran cuñado de los cuñados” que es la IA. Aquí va el resultado de nuestra conjunta indagación:

Una escena de 'Otro no tengo'. Dirección de Carlos Aladro. Fuente: elmundo.es
Una escena de Otro no tengo. Dirección de Carlos Aladro. Fuente: elmundo.es

EDWARD BOND: UN MAESTRO DE LA PROVOCACIÓN TEATRAL

Edward Bond es una figura clave en el mundo del teatro contemporáneo. Su obra desafiante y provocativa ha dejado una marca indeleble en la escena teatral internacional. Desde sus inicios hasta sus obras más recientes, Bond ha explorado temas profundos y oscuros, desafiando las convenciones y cuestionando la naturaleza misma de la humanidad. En este artículo, exploraremos la trayectoria personal de Bond, su obra dramática escrita, sus estrenos en teatros de todo el mundo, las traducciones de sus obras y sus producciones en España.

Trayectoria Personal

Nacido el 18 de julio de 1934 en Holloway, Londres, Edward Bond creció en una época marcada por la Segunda Guerra Mundial y sus secuelas. Esta experiencia temprana de trauma y devastación influyó profundamente en su visión del mundo y en su obra posterior. Bond comenzó su carrera como escritor en la década de 1950, pero fue en la década siguiente cuando comenzó a ganar reconocimiento por su trabajo teatral.

A lo largo de su carrera, Bond ha sido un crítico feroz de la sociedad y la política, y su obra a menudo refleja esta postura. Ha abordado temas como la violencia, la opresión, el poder y la alienación humana con una franqueza brutal que ha desafiado a audiencias y críticos por igual.

Obra Dramática Escrita

La obra escrita de Bond abarca una amplia gama de géneros y estilos, pero siempre se caracteriza por su intensidad emocional y su aguda observación de la condición humana. Algunas de sus obras más conocidas incluyen:

  • The Pope’s Wedding (1962): La primera obra de Bond, que estableció su reputación como un dramaturgo provocador y talentoso.
  • Saved (1965): Esta obra, considerada una de las más controversiales de Bond, retrata la violencia y el nihilismo en la vida de los jóvenes desfavorecidos en la sociedad británica.
  • Narrow Road to the Deep North (1968): Una adaptación de una obra japonesa del siglo XVII, que explora temas de guerra y redención.
  • Lear (1971): Una reimaginación radical del clásico de Shakespeare «King Lear», que despoja la historia de su romanticismo y presenta una visión más sombría y brutal.
  • The Sea (1973): Ambientada en una comunidad costera, esta obra examina la naturaleza del sacrificio y la moralidad en un contexto de desastre natural.
  • Bingo (1973): Una obra biográfica sobre los últimos días de William Shakespeare, explorando su vida y legado de una manera cruda y provocativa.
  • The Fool (1975): Una reinterpretación de «King Lear» desde la perspectiva de un bufón, explorando la locura y la sabiduría en la sociedad.
  • The Woman (1978): Una obra que examina las dinámicas de poder y violencia en una sociedad patriarcal.
  • Restoration (1981): Situada en el período de la Restauración inglesa, esta obra aborda temas de política y moralidad.
  • The War Plays (1985): Una serie de obras cortas que exploran los horrores y las consecuencias de la guerra en la sociedad.
  • The Children (2006): Una obra que trata sobre el legado de la violencia y la opresión en las generaciones futuras.
  • The Edge (2011): Una obra que examina la lucha entre el individualismo y la comunidad en una sociedad cada vez más fragmentada.

Producciones en España

En España, la obra de Bond ha encontrado un terreno fértil para su exploración. Sus obras han sido traducidas al español y han sido representadas en numerosos teatros a lo largo del país. Algunos de los estrenos más destacados en España incluyen:

Barcelona:

  Lear: La versión española de Lear se estrenó en Barcelona en 1974, cautivando a la audiencia con su enfoque radical del clásico de Shakespeare.

Madrid:

  Salvados (Saved): Estrenada en Madrid en 1978, Salvados generó controversia por su retrato crudo de la violencia juvenil y la alienación.

Además, no podemos olvidar la destacada producción de Have I None dirigida por Carlos Aladro en Madrid, que contribuyó a la difusión del trabajo de Bond en España. Esta obra, que aborda temas de memoria y pérdida en un mundo distópico, cautivó a la audiencia con su poderosa narrativa y sus impactantes actuaciones.

Además, en Barcelona, el director Julio Manrique realizó un destacado montaje de La Silla, otra obra emblemática de Edward Bond. Esta producción, con su interpretación fresca y provocativa, atrajo a audiencias ávidas de explorar las complejidades de la obra de Bond en un contexto contemporáneo.

Homenaje de Javier Vallejo en El País

Con motivo del fallecimiento de Edward Bond, el reconocido crítico teatral Javier Vallejo dedicó un emotivo artículo en el diario El País, destacando la importancia y el impacto duradero de la obra del dramaturgo. Vallejo elogió la valentía de Bond para enfrentar temas difíciles y su habilidad para desafiar las convenciones teatrales, señalando que su legado perdurará en la memoria de los amantes del teatro en todo el mundo.

Enlace al artículo: https://elpais.com/cultura/2024-03-15/adios-al-dramaturgo-edward-bond-el-autor-que-conto-el-mundo-sin-edulcorantes.html#

Edward Bond es, sin duda, uno de los dramaturgos más influyentes y provocativos de nuestro tiempo. Su obra desafiante y su visión única del mundo continúan resonando en los escenarios de todo el mundo, desafiando a las audiencias a confrontar las verdades incómodas sobre la naturaleza humana y la sociedad en la que vivimos. A medida que su legado continúa creciendo, su voz sigue siendo una fuerza poderosa en el mundo del teatro contemporáneo.

Bueno, no cabe duda que la IA hace todo lo que puede endulzando y encomiando la labor y resonancia del legado de Bond, y es de agradecer que lo haga, omisiones y exageraciones aparte, por más que cualquier parecido con la realidad sea pura coincidencia, o si se prefiere, pura ficción. Pero de eso se trata precisamente, de un autor consciente y despierto, terrenal y espiritual que sabía de las luces y sombras de la condición humana, y que depositó su hacer y su fé al mágico mecanismo de la escena, en la confianza total de que el Arte en general, y el teatro en particular, es una de las pocas herramientas que nos quedan para traer algo de luz y conciencia a esta humanidad camino de la autodestrucción.

Notas

  1. www.teatro-cornucopia.pt
  2. bibliotecacdt.mcu.es
  3. www.teatroabadia.com
  4. www.teatroabadia.com
  5. www.youtube.com