Las Puertas del Drama

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Las Puertas del Drama 61

Las Puertas del Drama
LAS VANGUARDIAS EN
EL TEATRO HOY
Nº 61

SUMARIO

Presentación

LAS VANGUARDIAS EN EL TEATRO HOY

Socio de honor

Infancia y juventud

Nuestra dramaturgia

Dramaturgia extranjera

Cuaderno de bitácora

Teatro Exprés

Reseñas

El hombre incansable de la escena

Inmaculada Alvear
Mi vida gira alrededor de 500 metros de Inmaculada Alvear con dirección de Guillermo Heras, 2006. Foto: Jordi Pla. Fuente: Madridteatro.eu
Mi vida gira alrededor de 500 metros de Inmaculada Alvear con dirección de Guillermo Heras, 2006. Foto: Jordi Pla. Fuente: Madridteatro.eu

Guillermo Heras fue y será un gran referente de la escena española e internacional, no solo porque abarcó casi todas las facetas teatrales: actor, director, dramaturgo, escenógrafo y gestor, sino también por su defensa del teatro público, su apoyo a la dramaturgia contemporánea y su humanidad. Era un hombre de convicciones claras y de sentir a las personas más por lo que eran que por sus logros.

Tuve la suerte de coincidir con Guillermo en muchos periodos de su vida y en distintas facetas teatrales, esto me sirvió para absorber muchos aprendizajes de él que luego se han convertido en un ideario fundamental en mi visión del teatro.

Además de ser un trabajador tenaz y un hombre muy inteligente, Guillermo tenía un aspecto que hace que esas dos cualidades aún brillen más, se llama inteligencia emocional.

No es fácil encontrar a personas que vengan ya con ese talante innato. Guillermo era un hombre de convicciones y carácter fuerte, y al mismo tiempo tenía la capacidad de respetar lo diferente, de acoger a todas las personas y de sacar lo mejor de las situaciones. Equilibrar los contextos para que su concepto de lo “que es justo” prevaleciera en los cargos públicos que ocupó.

Su mejor arma fue el diálogo y no había medias tintas en sus palabras, pero escuchaba y se dejaba contaminar por el otro si su discurso era atractivo y coherente.

Lo que quiero compartir aquí son dos detalles de muchas cosas que me dijo que se han vuelto virales en mi vida. Y siempre que me acuerdo de algunas de esas frases o actitudes, Guillermo aparece en mi cabeza como una persona fundamental en mi vida.

Una de ellas fue un día que estaba nerviosa porque iba a colaborar como actriz en una lectura dramatizada y le pregunté si tenía que hacer algo para no equivocarme Y me dijo: “Tú solo disfruta. Entra disfruta”. Y esas palabras han atravesado toda mi vida en muchas ocasiones tanto teatrales como personales porque me ayudaron a no poner el peso en donde no debía ponerlo, en el resultado y sí en el proceso.

Y la otra que me enseñó fue apasionarme por lo que hago. Esto lo hizo con su ejemplo de un hombre entusiasta por su profesión. Siempre le vi dar el máximo en cada una de las facetas en las que trabajaba. Y cuando se hacen las cosas desde la pasión, lo que parece trabajo se convierte en un disfrute donde el tiempo no existe.

Delicado, respetuoso y humano. Y resalto estas características porque seguro que no se hablan mucho de ellas, pero son importantes en un medio como el teatro en donde hay mucha vulnerabilidad y se puede caer en la prepotencia y la superioridad.

4,48 Psycosis, de Sarah Kane con dirección de Guillermo Heras, 2002. Fuente: teatrodelastillero.org
4,48 Psycosis, de Sarah Kane con dirección de Guillermo Heras, 2002. Fuente: teatrodelastillero.org

También en El Teatro del Astillero hicimos nuestras algunas de las ideas que siempre defendió: la creación de un repertorio dedicado al teatro contemporáneo que surca y da coherencia a nuestra trayectoria; y también el de una compañía estable. Esta última, no es exactamente estable, pero se parece mucho a lo que él siempre defendió, trabajando siempre con actores que nos han acompañado a lo largo de muchos años, creando un vínculo de entendimiento y respeto.

Tengo la suerte de pertenecer a Teatro del Astillero, en el que entré de su mano en 2001 para hacer la producción de Sara Kane, “Psicosis 4.48. Años después, él dirigió el primer montaje sobre un texto mío, “Mi vida gira alrededor de 500 metros”, estrenado en el Centro Cultural de la Villa de Madrid. Un privilegio del que siempre le estaré agradecida.

Los caminos siempre se bifurcan, las personas entran y salen de tu vida, pero algunas, como Guillermo Heras, dejan una huella que permanece contigo, aunque la persona ya no esté.